Caficultura: A ponerle el pecho a la brisa Tomada de la Federación Nacional de Cafeteros
Jueves, 19 Febrero 2015 08:58

Caficultura: A ponerle el pecho a la brisa

 Con la carencia de alimentos y agua, el país debe pensar en agricultura, pesca, ganadería y en la cría de especies menores, el gran reto es seguridad alimentaria 

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La economía colombiana sigue mostrando cambios y día a día los expertos se convencen que no se puede pensar en un país minero o petrolero porque esos recursos son relativamente bajos. Con la carencia de alimentos y agua, el país debe pensar en agricultura, pesca, ganadería y en la cría de especies menores, el gran reto es seguridad alimentaria y todo eso hace que los hidrocarburos pasen a un renglón secundario.

Las últimas cifras muestran, tal y como lo dijo la ministra de Comercio, que han bajado en los sectores minero, petrolero y energético y por ello le queda una gran responsabilidad a la caficultura. Todo lo anterior demuestra que el sector rural retoma su importancia, independiente de los TLC o de los convenios firmados de cara a la globalización de los mercados.

El gerente general de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Genaro Muñoz, indicó que esas palabras se interpretan con mucha esperanza porque la caficultura ha sido y será la esencia de Colombia. El dirigente gremial agregó que minas y petróleo son recursos no renovables, donde quiera que el precio esté. “Algún día se acabarán y ¿dónde estaremos?, en un país rural, en un país agrícola, en un país cafetero, me parece que la ministra le dijo claramente a Colombia, cuidado con el café, el café es la esencia de Colombia”.

Al hablar sobre su gestión frente a la Federación, Muñoz dijo que hay cifras que respaldan el trabajo, habló de una caficultura optimista, productiva y sonriente. Añadió que en temas de gestión los números hablan por sí solos. “Uno revisa los números de la caficultura en producción, productividad, sanidad vegetal, estructura y otros ítems y sin duda son números que muestran que en un período de dirigencia de cuatro años y de cinco en vigencia, pues se ha hecho un trabajo que no lo califico yo, lo calificó el último Congreso Cafetero como muy bueno”.

Las cifras de producción mejoraron al cierre de 2014 y no en vano la producción anual estuvo por el orden de los 12.5 millones de sacos.

Las bendiciones de la devaluación

El sector cafetero que es exportador por naturaleza ve en la devaluación del peso un indicador muy, pero muy favorable porque el gremio estima que la cosecha podría generar alrededor de 5.5 billones de pesos. “Pero más allá de esa coyuntura me parece que lo fundamental es ver como esa virtud de la caficultura colombiana redunda en la irrigación de recursos económicos, por consiguiente en tranquilidad, no solamente a cafeteros sino a las familias de la región con el dividendo social”.

Para Muñoz es determinante de cara al devenir el hecho que Colombia encuentre un mejor espacio y un mayor ánimo de todos los colombianos para propender por un cambio y mirar al campo bien para tener una Colombia en paz.
Según el Gerente, el eco que ha encontrado en gobierno es enorme definitivamente, porque en primer lugar el ejecutivo ha sido solidario en este cambio estructural de la caficultura. Destacó el hecho que el gobierno le diera su espaldarazo al plan estratégico para dónde se trazó la caficultura en los próximos años.

“Al final del día lo que se ve con claridad es que las dos visiones empatan bastante bien y que es fácil hacer sinergias, juntarse y finalmente llevar mejor bienestar a la familia cafetera y a la sociedad en general”, apuntó.
Mirando más cifras de la caficultura, el sector cuenta hoy con 560.000 familias en todo el país, aproximadamente, actividad que se lleva a cabo en la mitad de los municipios de Colombia. El país tiene a la fecha unas 930.000 hectáreas sembradas con café.

Hay ganas de retomar la economía cafetera

En diálogo con Diariolaeconomia.com, Genaro Muñoz anotó hay un enorme ánimo para retomar la senda del café, los que se habían ido o los que se pasaron a otra actividad económica están ansiosos por volver. En su concepto, el entusiasmo está vivo y latente, basta con mirar las cifras. “Como dice una frase vieja cuando el café está bien, Colombia está bien. En el país el 30 por ciento de las fincas están cultivadas con café, el resto son otros cultivos que si bien tienen mercado, no tienen la historia cafetera”.

El vocero cafetero afirmó que en valor agregado hay avances importantes, aspecto que respaldan igualmente las cifras las cuales muestran que el Fondo Nacional del Café vende el 60 por ciento de sus cafés con valor agregado. Actualmente el gremio está capacitando productores, promueve macro ruedas de negocio de manera directa. Reitera que los resultados en términos de dinero son bien importantes, pero aclaró que en valor agregado nunca debe pararse. “Colombia tiene unos atributos tanto en su gente como en su estructura. Hay características encomiables, en este caso, del producto de café que no son replicables y por lo tanto no debemos caer en la trampa de quienes pretenden

ocultar la identidad, el origen, el reconocimiento y que tratan de volver todo un commoditie”.

Caficultura social para rato

En opinión de Muñoz, Colombia tiene caficultura para rato, por todo el dividendo social, por el aporte al desarrollo del país y por aporte al crecimiento de la economía.

Asegura que la caficultura, no solo puede mejorarse en lo económico sino en todo lo atinente a la inclusión social. La caficultura, dice, es un enorme activo que tienen los colombianos para el pos conflicto. Esta actividad tiene un alto e inmejorable componente de tejido social que se acompaña de un ambiente de paz en donde hay verdadera equidad y más justa distribución.
Un aromático café para la paz
Los caficultores están dispuestos a jugársela por la paz, quieren ver una Colombia diferente en donde los indicadores sociales sean más justos y más incluyentes. La federación le apuesta a una nueva economía agropecuaria en donde el campesino tenga todas las garantías y el bienestar para su familia.

“Desde luego que sí, los cafeteros, no nos desplazamos, en las más duras épocas de la guerra, ahí permanecimos en nuestras fincas, en nuestros cultivos, sacrificamos generaciones pero ahí estuvimos siempre, dándole una mano al sentido de convivencia, al sentido rural, no es un discurso, nuevamente las cifras lo demuestran, indiscutiblemente invertir en café es un buen negocio social para Colombia”, dijo el zar del café.

Complementó que Colombia debe apuntarle sin escatimar esfuerzo al ahorro social y a la construcción de la cultura de ahorro, dejando el suficiente espacio en la chequera para poder hacer las inversiones y preparar al país para las épocas que ya vendrán y que quizás no serán tan favorables.

Uno de los grandes aciertos del gremio cafetero fue el plan de renovación de cafetos con lo cual se rejuveneció la caficultura y se sostuvo la calidad. “Afortunadamente dio los frutos y en definitiva, ese fue un duro tema, era retroceder para avanzar por así decirlo. Colombia tenía que hacer un cambio estructural en su sistema de producción tanto en densidades como en variedades, a eso fue a lo que nos dedicamos, hoy por hoy tenemos millones de árboles nuevos, buena parte de los cuales ya entraron en etapa de producción”.
Aseveró que con todo lo anterior el país cafetero está mejor preparado para enfrentar el futuro como venga, es decir, el futuro positivo y el futuro desde luego con las dificultades que reporte.
Sobre el cambio climático dijo que este factor sigue siendo un problema latente motivo por el cual Colombia debe hacer agricultura inteligente, de hecho la Federación propuso una estrategia de producción climáticamente inteligente que focalizaba esfuerzos en investigación, producción y productividad, de manera paralela se trabaja en adaptación y mitigación del complejo cambio climático.
La Federación Nacional de Cafeteros ha invertido cerca de 15.000 millones de pesos de recursos directos del gremio.- En su momento el dirigente cafetero celebró ese presupuesto aprobado por el congreso cafetero que incrementó esos recursos en un 25 por ciento, siendo el de más reajuste porcentualmente hablando.

Ojo en el frente sanitario

Muñoz invitó a los productores de café a revisar frecuentemente los cultivos de café para evitar sorpresas por líos fitosanitarios. Destacó que si bien las cosas van bien y el gremio trabaja coordinadamente con los caficultores, no se puede bajar la guardia.
“Desde luego, tenemos que estar muy vigilantes porque la sanidad vegetal en Colombia, sí que nos ha costado. Llevamos muchos años de lucha contra flagelos que vienen, bien sea de enfermedades, de bichos o de plagas, así que hay que tener mucho cuidado, ese es un tema que por fortuna expone porque frecuentemente se olvida de hacer controles sanitarios. Es muy delicado abrir o cerrar fronteras”.
Finalmente Genaro Muñoz destacó todo un trabajo hecho al amparo de la institucionalidad cafetera en donde se ha pasado por un proceso histórico en donde el mundo ve en Colombia una democracia abierta, participativa, pluralista e incluyente. Con todos esos componentes, es viable obtener los mejores resultados porque hay plan y estructura para ejecutar.