Jueves, 01 Diciembre 2016 10:58

Caficultores le piden al gobierno recursos para pensionados de la Flota mercante

Adicionalmente demandaron del ejecutivo inversión en vías terciarias y en infraestructura para el campo de cara a mayor competitividad.

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Los productores de café reunidos en el 83 Congreso Nacional de Cafeteros que se cumple en la sede del gremio en Bogotá le pidieron al gobierno del presidente, Juan Manuel Santos, una serie de ayudas económicas que van desde seguir con el plan de renovación hasta el pago de pensiones para los trabajadores de la Flota Mercante Grancolombiana. Aseguraron que las vías terciarias también demandan inversión.

El representante por el Tolima ante el Comité Nacional de Cafeteros, Carlos Sánchez Serrano, le dijo a Diariolaeconomia.com que en la apertura del Congreso, los productores en cabeza del presidente del Congreso Cafetero, Deivar Jesús Muñoz, quien representa al Cauca, pidieron que el ejecutivo asuma el costo de la pensión de la otrora Flota Mercante Grancolombiana que supera los 40.000 millones de pesos.

En la declaración gremial los caficultores le solicitaron al gobierno recursos frescos para continuar con la renovación de la caficultura colombiana y demandaron del ejecutivo inversión en infraestructura como por ejemplo las vías terciarias de las zonas cafeteras que hoy están en pésimo estado.

El señor Sánchez Serrano indicó que hoy más que nunca es urgente desarrollar las vías rurales de la competitividad porque solo así el país que siembra podrá llegar con café y otros productos a los exigentes mercados del mundo.

Bien el Tolima

Para el vocero cafetero, el departamento del Tolima requiere trabajar muy duro en renovación de cafetales y en mayor productividad. Recalcó que el problema de las vías terciarias es de perentoria intervención porque la producción se ve en dificultades para salir de las fincas productoras.

Destacó la calidad del café tolimense y el éxito que en variedades ha logrado la región, situación que quedó ratificada en Bogotá en la Feria Internacional de Alta Calidad en donde el departamento ocupó las importantes posiciones lo que incentiva y obliga a seguir mejorando y seguir avanzando.

Actualmente el Tolima tiene 65.000 familias cafeteras que siembran en 120.000 hectáreas. Anotó que el 80 por ciento de esas siembras hacen parte de la caficultura joven, renovada con variedades resistentes a las plagas que atacan el cultivo como es el caso de la roya.

Este cafetero que lleva el oficio en el alma dijo que con los actuales precios internacionales hay un mejor ingreso por el precio interno de compra lo cual les permite respirar más tranquilos porque si bien no hay una utilidad o una renta cafetera considerable, el precio si les permite a muchos pagar sus deudas que es lo que más le interesa al productor.

En este momento una carga de café de 125 kilos puesta en Almacafé seccional Ibagué cuesta 980.000 pesos. El costo de producción de esa carga está cercano a los 700.000 pesos. El cafetero dijo que en ese sentido es bueno que los precios suban un poco más para que haya un mejor ingreso al caficultor que es lo que quiere el Gerente General de la Federación, Roberto Vélez Vallejo, en su administración.

Sánchez Serrano dijo que contrario a lo que ocurrió en otras zonas de producción en donde las fincas se volvieron hoteles, condominios, clubes sociales o tierra para la construcción, aumentó el número de caficultores y el área sembrada en los últimos diez años porque se pasó de 110.000 a 120.000 hectáreas cultivadas con café lo cual es el resultado del trabajo de la dirigencia gremial y cafetera en el Tolima.

La realidad tolimense es otra y por eso el departamento logró duplicar la producción de café en los últimos años como ha pasado en el país. Por tal motivo los productores estiman que este año habría una cosecha de 14.5 millones de sacos, dejando atrás la pesadilla de 2010 cuando las producción cayó a 7.5 millones de sacos de 60 kilos. Hoy los caficultores sacan pecho porque indiscutiblemente están recuperando la producción y la identidad de un sector que le dio identidad, desarrollo y prestigio a la economía colombiana.