Lunes, 10 Julio 2017 20:39

Productividad y precios, el gran reto cafetero: Vélez Vallejo

En el foro Internacional del Café en Medellín, los productores buscarán un punto de partida para mejorar los precios, pero aclaran que no están tras un nuevo pacto cafetero.

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Los caficultores colombianos precisaron que es hora de que los grandes productores de café del mundo que visitan Medellín con ocasión del Foro Mundial Cafetero revisen a toda costa la disparidad dentro de lo que es la distribución de valor en la cadena del café.

Recalcó que el comercio del café genera en promedio 200.000 millones de dólares de los cuales 20.000 millones les llega a los productores lo cual significa que la caficultura de base participa con menos del diez por ciento lo que muestra que las utilidades quedan del puerto hacia allá y no del puerto hacia adentro.

Agregó que es perentorio hacer una tarea juiciosa que permita explorar salidas para incentivar la producción de grano y el mismo consumo del bebestible para beneficio de 25 millones de cafeteros que hay en el mundo que podrían ser 100 millones de personas en núcleos de cuatro seres humanos por familia, sin embargo haciendo más exhaustiva la participación cafetera, más de 500 millones de habitantes viven y dependen del cultivo del grano en el planeta.

El Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo, aseguró que el mayor activo en la caficultura es un crecimiento en el consumo que está alrededor del 1.5 y dos por ciento al año lo que genera una necesidad de tres millones de sacos nuevos de café cada año para el consumo, pero expuso que al multiplicar la tendencia por diez años, el mundo demandará 30 millones de sacos y mirando al 2050 el globo estaría pidiendo 45 millones de sacos.

Anotó que el reto no es fácil porque surgen varias inquietudes como el poder garantizar una buena productividad con bajos precios, la amenaza del cambio climático, la inequidad expresada en una mala distribución de la cadena, los nuevos productores de café y la productividad.

“La pregunta es cómo vamos a hacer para acompañar ese crecimiento del consumo y cómo vamos a hacer para que esas amenazas que se ciernen en el horizonte cafetero, no se convierten en una espada que va a terminar rompiendo el nudo gordiano de crecimiento del consumo que necesita mayor oferta de grano y junto a ella una más confiable sostenibilidad en lo ambiental, en lo social y en lo económico porque hay que darle mucho más balance en la distribución de los ingresos de la cadena de valor de café para que al productor le corresponda una mejor parte del pastel” aseveró el dirigente gremial.

Para Vélez Vallejo el reto más grande de la Federación es cómo poder mantener el nivel de producción en 14.5 o 15 millones de sacos, y para lograr eso, apuntó, se necesita renovar 100.000 hectáreas de café anuales y el desafío no es solo gremial sino de toda Colombia, de esa que produce café porque si no hay renovación habrá un mayor envejecimiento de la caficultura.

“Ese es el gran reto que tiene Colombia, no nos equivoquemos porque si el país no renueva 100.000 hectáreas al año yo les puedo garantizar que muy pronto iremos perdiendo niveles de producción y eso ya nos pasó porque se nos envejeció la caficultura la cual se nos fue hasta los 12 años que obligó a trabajar en un plan de choque de la mano del gobierno para poder encausar la caficultura hacia unos cultivos medianamente productivos para el cafetero porque si el cafetero no produce una cantidad mínima de grano a un precio más o menos decente, no puede vivir y es por eso que debemos trabajar urgentemente sobre la rentabilidad de la caficultura”, declaró el señor Vélez Vallejo.

Añadió que la caficultura de hoy necesita que el mercado le reconozca pecios justos en donde se tenga en cuenta la labor del trabajador y del caficultor.

Actualmente y por fortuna, expresó hay unidad completa en torno a mejorar la caficultura porque se observa en todo el país cafetero un cierre de filas de todos los productores en torno a su institución porque ven que esta si responde al clamor y a las necesidades de los cafeteros.

La Federación Nacional de Cafeteros de Colombia se dio a la tarea de recorrer todo el país y visitar los sitios de cultivo para conocer de cerca los problemas y los requerimientos del sector cafetero con el fin de subsanar todos los inconvenientes y despejar cualquier inquietud que estos tengan.

La entidad especificó que está a la expectativa del pronóstico de cosecha del segundo semestre lo cual tiene temeroso al Gerente porque un enorme problema de invierno volverá a arrancar un pedazo de la recolección lo cual ya había pasado con los tiempos complejos del Fenómeno de El Niño.

Manifestó que el factor climático es todo un acertijo porque con sequía el país pierde 500.000 y 800.000 sacos de café para luego pasar a intensas lluvias en donde el caficultor es el paganini y justo eso es lo que se les quiere decir a los empresarios, a las multinacionales y a los que tienen que ver con el sector porque hasta hoy nadie se pregunta ¿Quién paga esa factura o quien le da apoyo al cafetero?

De cara a pagar las cosechas que se han perdido por el fuerte invierno, Vélez Vallejo comentó que lamentablemente no hay mucha plata en el Fondo Nacional del Café lo que obliga a ser más responsables y mucho más eficientes en el gasto de esos recursos.

Sobre el Foro Cafetero, apuntó que este esfuerzo no se puede tomar como un punto de llegada sino un punto de partida en aras de mejorar las condiciones de los productores de café sin que venga un detrimento en las ganancias de los procesadores. Subrayó que tanto la industria como los comercializadores tienen recursos y no acusan dificultades.

“Si el café hace dos años estaba en 2.5 dólares y hoy está en 1,25 dólares surge la inquietud y es en dónde está el otro 1,25 que le sobra, ese dinero no está en el bolsillo de los productores, tampoco está en las plantas de café. Que haya utilidades en las industrias, eso es perfecto, siempre lo he dicho, pero al final siempre luchamos por un pedazo en el estómago de cada consumidor, nosotros no competimos entre productores de café, la competencia es con otras bebidas”, dijo.

Insistió en la oferta de café y el aumento en la productividad porque no se puede esperar un trauma climático en Brasil que produce 60 millones de sacos para que ponga en el mercado tan solo 30 millones de sacos dejando al sector en medio de una crisis en la oferta porque no habría café para darle al mundo y con ello las grandes cafeterías tendrían que “servir agüitas aromáticas”.

Sobre el gran encuentro de industria y cafeteros, que será un evento incluyente, comentó que lo importante es tener muy claro que no se buscan acciones individuales sino colectivas de la cadena en pos de resolver las dificultades de los países productores porque si no hay suficiente café, no se puede seguir creciendo en el mercado internacional.

Las soluciones y los acuerdos que se logren con la industria serán determinantes porque de ello dependerá en gran medida quien acompañará la caficultura en los próximos 90 años y por ello la Federación adelantará un encuentro juvenil de cafeteros entre octubre y noviembre de este año para saber de primera mano que quieren los futuros caficultores que aparte de rentabilidad buscan futuro y condiciones.

La bienvenida a la caficultura, señaló Vélez Vallejo, solo es posible garantizándoles a los nuevos productores unas remuneraciones justas que inviten a perdurar y unas perspectivas que de verdad enamoren a esos nuevos cafeteros.

Una deuda que todavía flota

El Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo, reveló que uno de los programas en los que más se invierte plata desde el gremio cafetero, tiene que ver con el pago de las cuentas de los pensionados de la otrora Flota Mercante Grancolombiana que absorbe del Fondo Nacional del Café recursos superiores a los 55.000 millones de pesos que es lo que cuesta un plan de renovación cafetera.

Sobre el Fondo de Estabilización Cafetera, en lo que se sigue trabajando, el Gerente explicó que es muy complicado con precios a niveles de 1,25 dólares toda vez que ese propósito es viable con precios de 1,50, 1,90 o dos dólares. Manifestó que para que todo funcione el Fondo debe operar con seguros o pólizas para evitar problemas a futuro por las fluctuaciones en las cotizaciones.

Los estimativos de la Federación apuntan a que para poder contar con una verdadera estabilización es necesario tener entre 100 y 150 millones de dólares, lo cual traducido en dinero es otra contribución cafetera que oscila entre los seis y siete centavos de dólar que tendría que poner el cafetero.

Finalmente el dirigente expuso que la mujer cafetera está llamada a ser la gran protagonista de la caficultura ante las vicisitudes del sector cafetero que sufre por la escasez de mano de obra.