Lunes, 04 Diciembre 2017 01:19

Meta cafetera de 2018 estaría en veremos por invierno

Los productores del grano aseguran que el aspecto climático será definitivo y lamentaron el hecho de que los caficultores perdieron el año en materia de renovación.

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Lo caficultores colombianos reunidos en Manizales en desarrollo del 85 Congreso Nacional de Cafeteros, lamentaron el daño que causó el invierno en la cosecha y que para el último trimestre el daño fue aproximadamente del 30 por ciento. Empero la angustia no cesa en el gremio toda vez que se prevé un 2018 pasado por agua, aspecto que podría ser más complejo y bajar la cosecha de los 14 millones de sacos.

El Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Roberto Vélez Vallejo le dijo a Diariolaeconomia.com, que el asunto es muy complicado porque las zonas cafeteras están experimentando unos periodos de lluvia que no permiten la floración en el árbol de café, haciendo que la cosecha de café no progrese.

“Si eso es así y las lluvias nos golpean ya, hoy, tenemos comprometida la cosecha de principio de año, es decir la mitaca que comienza en mayo, pero si de aquí a febrero no tenemos unos periodos secos, con calor para que los árboles de café puedan florecer, perfectamente se nos puede comprometer la cosecha de fin de año y de todo el 2018. En este momento estamos pendientes de lo que pueda ser el clima en estos próximos meses”, declaró el señor Vélez Vallejo.

Al preguntársele si la producción promedio de 14 millones de sacos de café está amenazada por el clima, el dirigente gremial precisó que si la tendencia es de lluvia extrema lo más posible es que ese bajonazo se dé.

Sobre la cosecha de 2017 que estaría por encima de los 14 millones de sacos, el Gerente aseveró que esta puede valer entre 7.2 o 7.3 billones de pesos.

En el marco del 85 Congreso Nacional de Cafeteros que tiene el lema “Avancemos en la Estrategia por la Rentabilidad del Caficultor”, Vélez Vallejo dijo que lamentablemente la caficultura sigue recibiendo un ingreso bajo que en ocasiones resulta en pérdidas e indicó que la reducción en precios es del 15 por ciento entre enero y octubre.

La libra de café en el mercado internacional, sostuvo, pasó de 1,48 a 1,26 dólares dejando ver un deterioro en las finanzas cafeteras. Explicó que ese mayor menor precio obedece al mayor abastecimiento de café toda vez que países como Brasil guardan inventario y lo ponen de manera gradual en el mercado. En ese sentido, comentó, las cifras de la Organización Internacional del Café no son confiables porque no acopian la producción real en cada país.

El vocero manifestó que afortunadamente la devaluación saca la cara en este momento de precios no muy buenos y dijo que, si la industria no es consciente de mejorar los precios, la caficultura no será sostenible porque nadie siembra para perder.

Reconoció que los cafés especiales son una tendencia de valor añadido que están dando una mano importante en la caficultura porque son unos granos que tienen un mejor precio y unas primas altas que le dan un motivo a los cafeteros para sembrar un bebestible que marca verdaderas diferencias y que está en la mira de todo el mundo.

Colombia perdió el año en renovación cafetera

Un tema que tiene triste y sumamente preocupado al Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros es la baja actividad en renovación cafetera ya que de las 90.000 hectáreas que estaban previstas para la innovación, tan solo 70.000 fueron sustituidas.

“Tristemente Colombia perdió el año en renovación de café y los productores tienen que entender que si no hay renovación hay baja productividad y obviamente menor remuneración. El cambio de árboles es muy importante porque evita el accionar de las plagas dada la resistencia y ahorra unos 200 millones de dólares porque las nuevas variedades no requieren de químicos o insumos para combatir roya y otras afectaciones”, afirmó la máxima autoridad cafetera.

En productividad, expuso, el asunto debe mejorar porque el promedio nacional está por el orden de las 18.7 sacos por hectárea, siendo casos diferentes Caldas y Antioquia, departamentos que tienen esa medida de producción por arriba de las 20 o 21 cargas.

Para el Gerente la rentabilidad ha sido la finalidad y el objetivo central de su gestión porque ese término que había desaparecido, es hoy una bandera en la caficultura, y es tan exitoso lo que se ha hecho, que la palabra ya hace eco en otros sectores mostrando que el país fue capaz de cambiar la mentalidad de sus gentes y de trabajar de cara a mejorar la rentabilidad y la calidad de los cultivos.

Según la Federación, otro punto a tener en cuenta es la estrategia que se viene impulsando desde el gremio pues amen de lo complejo, se ha logrado tener una estrategia que le apunta a la rentabilidad.

Uno de los grandes problemas adicionales del café, dijo el Gerente, es que el fenómeno de oferta y demanda no se ve reflejado en la Bolsa De Nueva York porque en ese mercado, paradójicamente cuando hay menos café en el mundo, el precio no reacciona al alza, defraudando a quien hace bien la tarea y espera que la ley económica le dé una compensación.

La oferta mundial de café es de 151.8 millones de sacos, pero Vélez aclaró que el clima es un juez clave en el mercado y su futuro porque actúa como la espada de Damocles, motivo por el cual las multinacionales y los grandes procesadores de café deben pensar en el sector primario porque si se agota la caficultura y se aminora la oferta de grano, sencillamente pierden todos, pues habría afectación en la industria, en los productores y en los consumidores.

Para el caso de Colombia, la Federación estima que para 2020 la producción cafetera debe ser mínimo de 18 millones de sacos porque la idea es que todo el mundo tenga café del mejor y no experimenten una oferta endeble que obligue a los consumidores a acudir a otras bebidas lo que resultaría fatal.

El directivo agregó que en materia social el productor de café debe ser objeto de pensión y seguridad social para que ese productor sienta amparo en su actividad y siga en la caficultura que ha perdido mano de obra de manera considerable.

Finalmente insistió en un mejor beneficio del café para garantizar calidad en el grano que hace parte de la oferta exportable y llamó a los productores a hacer un uso más racional del agua y de las fuentes que son usadas para este fin, aclarando que hoy las fincas usan menos líquido pues se pasó de 30 y 40 litros de agua a uno por cada cinco kilos dada la tecnificación a la que ha llegado la caficultura

Destacó que hoy el gremio cafetero es más unido en la actualidad y dijo que hoy es visible una mayor hermandad y familiaridad lo cual es la consecuencia de la presencia de la Federación en todas las zonas productoras de café pues no en vano la actual administración participó de todos los comités regionales.

En Chinchiná, una tierra pletórica de cafetos y montañas verdes, el Gerente de la Federación de Cafeteros, auguró buenos tiempos, pero solo si hace una tarea juiciosa y matizada por la institucionalidad cafetera, esa que brinda las herramientas para crecer y prolongar por muchos años o por toda una vida la actividad cafetera, esa que le da sustento y calidad de vida a más de 550.000 familias cafeteras.