Martes, 05 Diciembre 2017 20:24

En el Huila desfila el mundo por la calidad de café: Montenegro

Este departamento es muy visitado por extranjeros que saben que en esas tierras brota el mejor café de Colombia, un grano con aroma y sabor muy particular.

Por 

Uno de los departamentos que quizás mejor ha hecho su tarea es el Huila y eso lo ratifican las cifras de producción, el cuidado ambiental, pero más allá del tema está todo lo que tiene que ver con calidad porque en las bellas tierras del sur, en donde se iza orondo el Pacandé, por donde corre con prisa el río Magdalena a cumplir su cita con las asustadizas Bocas de Ceniza, y en ese departamento que sabe a achiras, a copas de Doble Anís y besos de mujeres hermosas, esas que hablan y exhalan fragancias de sevillana, allá en esa región crece y prospera un grano que vale oro, porque lo pagan a muy buen precio, dando ejemplos de competitividad y valor agregado.

El Director Ejecutivo del Comité Departamental de Caficultores del Huila, Jorge Enrique Montenegro Polanía, le dijo a Diariolaeconomia.com, que en hora buena por su jurisdicción pletórica de café, llegan de todas las partes del mundo, compradores con una elevada exigencia en la calidad del bebestible que tiene denominación de origen así como la característica de especial.

El directivo dijo que no en vano llegan al Huila compradores internacionales que hacen en el departamento una generosa e importante presencia y que buscan en esa tierra un café diferenciado de mucha aceptación al paladar en propios y en foráneos con gustos exageradamente exquisitos.

Destacó que el gremio está muy unido a tal punto que logró enviarle un mensaje al mundo en el sentido de lo que tiene que ser la caficultura mundial porque ello hizo que los productores todos, en el globo, le expresen sus inquietudes a los comercializadores, a los tostadores y a los consumidores que la caficultura tiene que estar integrada en todos los eslabones de la cadena.

Instó a los industriales a reconocer mejores precios con el fin de darle sostenibilidad a la caficultura internacional porque de no ser así el futuro no se ve promisorio.

Fue tajante al decir que de lejos la caficultura del Huila tiene para mantenerse como la primera y más destacada economía en calidad de Colombia. En ese propósito el departamento lleva más de diez años en donde logró consolidarse un trabajo al unísono con todas las fuerzas vivas de la comarca, es decir empresarios, cafeteros, academia, gobernación y las alcaldías, incluyendo la de Neiva.

En 2014 el Huila tuvo sembradas con café 154.000 hectáreas, hoy la cifra está en 150.000 hectáreas, es decir que se cumple con un propósito del Comité que busca no tanta expansión sino mayor productividad lo cual es viable con más densidades de siembra, mejoramiento y selección de las variedades de café, fertilización así como un sombrío que le permite al departamento ser más productivo. El Comité de cafeteros logró su meta de contar con una caficultura joven, competitiva y sostenible.

El Director Ejecutivo del Comité de Cafeteros del Huila, expresó que convencer a las multinacionales para que paguen un mejor precio, pero reconoció que hay todo un trabajo hecho, aclarando que el tema no es fácil porque a criterio de los productores el café se está quedando en las manos de los tostadores y de los comercializadores.

“Aquí el llamado es a que esa distribución de esos excedentes y de esa rentabilidad pueda llegar también a los productores y pueda haber una más ecuánime repartición en toda una cadena, empezando con los productores primarios que son los que sufren la caficultura porque el negocio debe ser próspero para todos y no para dos actores de la cadena cafetera”, resaltó Montenegro.

Para el eficiente dirigente cafetero, sin duda alguna la rentabilidad del café es el tema más importante, sobre todo para su departamento que tiene calidad y cantidad, ratificando su primer lugar en producción de grano.

Una de las bondades de la economía cafetera en el Huila es que sus productores aprendieron de las coyunturas y empezaron a trabajar en valor agregado, en calidades muy altas sin que ello les permitiera estar pendientes del cierre de la tasa de cambio porque los cafés especiales y de denominación de origen lograron cotizarse a unos niveles importantes.

“Hoy tenemos un precio elevado por la calidad del café y aquí es bueno resaltar que el Huila creció por las vicisitudes de la caficultura que pasaron por la caída del acuerdo de cuotas en 1989, y pasando por esa lucha sin cuartel contra plagas y enfermedades como broca y roya, a todo esto hay que sumarle los inconvenientes que trae implícito el cambio climático. En nuestro departamento determinamos que lo mejor era aumentar la producción, trabajar más en agronomía y en la calidad del café, hoy con los resultados vistos y que nos llenan de orgullo porque somos número uno con café de calidades increíbles”, declaró el señor Montenegro.

El Huila tiene cultivadas 150.000 hectáreas de las cuales 138.000 son productivas y en ese orden de ideas hay una productividad que supera los 20 sacos por hectárea.

El dirigente se mostró de acuerdo con la institucionalidad cafetera que pide mejorar la rentabilidad, pero solo con renovación de cafetos y aumentando la productividad y la calidad, poniendo más recursos en los bolsillos de los cafeteros pues de lo contrario la caficultura no es sostenible.

En materia de lluvias, el líder indicó que los productores y la Federación ya trabajan en variedades más resistentes que logren contrarrestar los efectos del cambio climático expresados en plagas y enfermedades de los árboles.

Por las inclemencias climáticas que no son un inconveniente que puedan evitar los cafeteros, Montenegro estimó necesario poder contar con unos seguros de cosecha y definir unas políticas claras que le permitan al gobierno y a la misma institucionalidad, defender al cafetero, a la economía de las regiones campesinas y a la economía nacional porque está de por medio una actividad comercial que puede ser una bendición para las finanzas, pero en adversidad, todo un tormento para productores, comercializadores, consumidores y gobierno.

Montenegro anotó que el país debe estar preparado porque se prevé un fenómeno de la Niña para los meses iniciales de 2018 con lo que puede venir una afectación para los cultivos del país y para el departamento del Huila que pueden registrar inconvenientes afines porque La Niña no permite la fluorescencia en las plantaciones de café y que finalmente afecta las producciones del grano.

“Nos tiene un poco preocupados el tema de las lluvias a nivel del país y en el departamento del Huila que por su puesto ha diezmado la cosecha de los últimos dos meses de la vigencia 2017 y nos angustia que si los aguaceros siguen en 2018 se afecte la cosecha para esta vigencia en Colombia y en tierra opita”, enfatizó Montenegro.

En materia de infraestructura, lo caficultores le propondrán al gobierno el poder celebrar un convenio que les permita a los productores manejar 530.000 millones de pesos que irían a la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia con el fin de ser destinados a las vías terciarias de las zonas cafeteras que demandan competitividad y bajar los tiempos de trasladar la cosecha y el grano beneficiado a los centros de acopio y a las cooperativas.

El Huila aspira a mantener una producción de 2.4 millones de sacos que fue la misma de 2016 y 2017 en donde el cambio climático jugó una mala pasada. En este departamento 83.000 familias cafeteras devengan su sustento del cultivo del café con una productividad que supera las 12 cargas por hectárea.