Los productores consideran que la cadena del café debe ser rentable en todos sus eslabones y no llenar los bolsillos de unos pocos en detrimento del productor primario que no ve reflejado su esfuerzo con el lánguido ingreso.

Una marca joven que nació con la experiencia de 27 años de caficultura, hoy se pone el velo negro porque quien la creó dejó de existir.

2016 lleno de acertijos. No solamente el clima pondrá a temblar a muchos, también los costos de producción y la caída en el ingreso a los caficultores.