Domingo, 02 Julio 2017 00:05

Metástasis en las cuentas de la salud: El gobierno volvió a incumplir

El gremio que agrupa los hospitales y las clínicas reiteró que hay entidades en crisis y muy cerca de cerrar sus puertas, paso que no se ha dado por el recorte de compras y de personal.

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El sector salud en Colombia sigue caminando por derroteros de infortunio así como por muchos caminos pétreos y llenos de incertidumbre toda vez que el pasivo sigue creciendo y las obligaciones con los hospitales y las clínicas aún no se honra, factor que tiene a los centros prestadores de salud marchando por la cornisa y saliendo de cuidados intensivos, pero rumbo al campo santo.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo, aseguró que hay malestar en el sector salud porque la cacareada reforma tributaria no llenó las expectativas toda vez que no le giró al sistema los recursos prometidos luego de subir el Impuesto de Valor a las Ventas, IVA en 19 por ciento.

Giraldo anotó que la ACHC debe decirle al país que infortunadamente la adición presupuestal para el sector de la salud se quedó en la mitad porque el gremio consideró que el gobierno debió adicionar por lo menos 1.6 billones de pesos para poder encontrar equilibrio en el sistema de salud, cifra que tan solo alcanzó los 900.000 millones de pesos, es decir que hay un faltante básico en la presupuestación ordinaria que se acerca a los 700.000 y 800.000 millones de pesos, precisando que de ahí se derivarán obligaciones como el pago de Caprecom, la respuestas a las deudas de Saludcoop, la creación de nuevos mecanismos para dar liquidez que se conoce como la fase tres o la tercera fase del plan de choque, y el pago de muchas de las atenciones no POS que fueron prestadas en los diferentes territorios que no tienen fuente de financiación lo que hace mucho más sombrío el panorama de funcionamiento del sistema en la vigencia de 2017.

“Mucho se habló de la tributaria, del incremento del IVA y de los favores para la salud, pero nada pasó y ese asunto nos parece inexplicable razón por la cual los ministerios de Salud y de Hacienda tienen que aclarar que fue lo que aconteció allí porque hay que recordarle a la opinión que en ese tramo del crecimiento del IVA que paso del 16 al 19 por ciento, fue creada una destinación específica para la salud que era de 0,5 puntos, lo que según los cálculos oficiales sumaba 1.4 billones de pesos por ese medio punto, dinero que no llegó. A esto se le sumaba un recalculo al impuesto del tabaco que ponía en la cuenta 200.000 millones más, es decir con la reforma tributaria iban a llegar 2.6 billones de pesos frescos al sistema, pero la adición se quedó corta porque apenas se presentó por 900.000 millones de pesos, pero nadie dio respuesta por el faltante pese a las cartas enviadas a Presidencia y a los ministerios en mención”, comentó el señor Giraldo.

Recalcó que por tratarse de unos recursos con destinación específica, esos dineros no deberían estar sujetos a los recortes, a los aplazamientos o a las no adiciones, pero lamentablemente el hecho se presentó y la ACHC sigue esperando explicaciones porque aún no se sabe si fue que los cálculos de recaudo quedaron mal hechos o si es que parte de esa partida fue a otros menesteres o a otros rubros lo cual no estaría sujeto a la normatividad.

De cara hacer claridad frente a los colombianos, la ACHC expuso que las necesidades de gasto representadas en los no POS, los recursos para pagar cartera de los hospitales, el tema Saludccop y el tema Caprecom están desfinanciadas por lo que se hace urgente en el segundo semestre acudir a un proceso de endeudamiento público interno o de otra fuente de financiación como un fondo interministerial ya que como están las cosas el sistema de salud no tiene para pasar el año porque le falta mucha plata lo cual es terrible frente a los pasivos existentes.

“Es urgente descafeinar el debate, no todo puede quedarse en Café Salud y en lo que está sucediendo con esa transacción porque lo cierto es que los problemas del día a día no se resuelven y son mucho más graves que lo otro”, apuntó el presidente de la ACHC.

La situación hospitalaria no mejora

Sobre la realidad de las clínicas y los hospitales, Giraldo precisó que igual que hace unos ocho meses, la situación no cambia porque la institucionalidad hospitalaria hace grandes esfuerzos por satisfacer la demanda de servicios de salud por parte de las personas con el agravante que la frecuencia de uso de estos servicios sigue creciendo, es decir que cada vez la gente está más enferma solicitando mayor atención médica y buscando entrar a dicho sistema por las puertas que encuentra abiertas que son los servicios de salud.

Agregó que aún son visibles las diferencias entre la población y las entidades aseguradoras las mismas que se manifiestan a través del malestar expresado con los temas de las autorizaciones, la falta de oportunidad, la no entrega completa de los medicamentos y la fragmentación de los servicios que es una enfermedad del sistema que obliga a que gran parte de la comunidad opere como una población trashumante que va de sitio en sitio tratando de encontrar la atención integral.

“Esa situación de la que hablábamos hace algunos meses continúa presentándose y eso va de la mano con el tema financiero que para este sector no mejora, habida la ilusión que este año serían resueltos algunos asuntos pendientes de tiempo atrás como por ejemplo concretar con éxito los pagos de la liquidación de Caprecom, lo que no ha sucedido porque se pagó la primera cuota que apenas llegó al 40 por ciento de lo reconocido dejando en veremos la segundo cuota. De igual manera la mega-liquidación de Saludcoop que fue un proceso sórdido que se tuvo que reiniciar en algún momento y que hasta ahora no conoce la calificación definitiva para saber cuánto será lo que se va reconocer de este enorme pasivo”, explicó el doctor Giraldo.

Agregó que estas circunstancias tienen en común que para este año se esperaba un presupuesto de salud equilibrado para el sistema de salud porque desde el año pasado estaba desfinanciado y por ello la expectativa que generó el proyecto de reforma tributaria.

El gremio de clínicas y hospitales hace un estudio de cartera cada semestre y el último dato disponible que tiene fecha de diciembre 31 de 2016 muestra que las deudas ya superan los 7.3 billones de pesos con un 76 por ciento de cartera vencida, haciendo la claridad que esa cifra corresponde a la cartera reportada por 135 hospitales grandes y que son cerca del 20 por ciento de toda la capacidad instalada en camas, pero la cifra que es muy grande, aduce el gremio, se puede multiplicar por dos y casi que por tres.

Explicó que más allá de ese número, lo grave de la cartera es que llegó a un punto de envejecimiento angustiante y lo complicado es que la morosidad sigue creciendo, es decir no hay flujos de efectivo para pagar las cuentas a los hospitales y a los proveedores, tema delicado para el sistema que también es un signo de alerta que obliga a someter al sistema a una cirugía profunda, es decir se necesita una reforma estructural a la salud para que esta pueda funcionar mejor.

Para la ACHC, la coyuntura es tan delicada que debe ser el argumento obligado en la agenda de los candidatos presidenciales no como una simple consigna política o un grito para ganar votos sino como un férreo compromiso de cara a evitar un caos.

“Yo creo que es el momento de pensar cómo será la financiación del nuevo sistema de salud porque como vamos, con un crecimiento económico cercano al uno por ciento, con el petróleo bajando, con el dólar subiendo y con los intereses arriba, es muy probable que haya un impacto en el empleo, y lo menciono porque este sistema de régimen contributivo se cubre con la nómina, es decir que si cae el empleo formal, habrá mayor precarización por ese empeoramiento de la correlación entre los contributivos y los subsidiados, es decir habrá más gente en el sistema subsidiado lo cual es una ecuación ambigua porque el sistema estaba basado en contributivos y no al revés”, señaló Giraldo.

Tal y como están las cosas se avecinan nuevas reformas que permitan aclarar con qué porcentaje de impuestos generales se va a financiar el problema y cuál será el cargo de los impuestos a la nómina porque no se pueden desconocer las señales que está dando la economía.

La compleja situación tiene muy preocupadas a las entidades prestadoras de servicios de salud y de instituciones hospitalarias afiliadas porque a diario se reciben reportes en todo el país en el sentido de que es inminente el recorte de plantas de personal, la optimización en los turnos y en replantear las misiones de cada una de las entidades lo que puede llevar al cierre de servicios o a una remodelación institucional que es lo mismo que adelgazar ciertos tipos de oferta lo cual preocupa porque la gente busca acceder al servicio, a tener un diagnóstico y en pocas palabras a que le resuelvan sus problemas.

El dirigente gremial precisó que si no se cuida al sector hospitalario, si no se logra la liquidez debida, si no se pagan las cuentas que hay, vendrán consecuencias nefastas porque la salud depende de la liquidez por cuanto hay gastos de corto plazo representados en nómina e insumos.

Reiteró que el tema de cartera cobra la mayor importancia porque si está situación no se resuelve de fondo, con el tiempo habrá líos superlativos toda vez que mucha de la institucionalidad va a tener que replantear sus ofertas de servicios lo que le dará un golpe fuerte a la población.

El asunto es muy complejo porque los niveles de cartera son impresionantes pues no en vano hay hospitales agremiados en la ACHC que reportan carteras de 200.000 y 250.000 millones de pesos, deudas que hacen inviable el funcionamiento que se agudiza porque día adía se atienden más pacientes.

El modelo, resalto Giraldo, no tiene que ver solamente con lo monetario sino con lo preventivo porque hay que procurar que la gente se adecúe en su condición de enfermo o si está sano que llegue a enfermarse. Esto, dijo, solo se puede hacer con una serie de cambios de atención primaria en salud, de medicina preventiva y de medicina promocional, precisamente en lo que menos piensa el país.

Colombia cuenta con cerca de 90.000 médicos, unos dos galenos por cada mil habitantes que resulta un promedio aceptable a nivel internacional. Cabe anotar que anualmente se gradúan entre 4.500 y 5.000 médicos de sesenta facultades de medicina, número que ha crecido porque hasta hace veinte o treinta años el país tenía 20 facultades, lo que muestra que hay formación del recurso médico.

Una dificultad en el capital humano del sistema está por el lado de las enfermeras porque hay un déficit en ese nivel de formación porque lo ideal debería ser una relación uno a uno o cumplir con las tesis que hablan de relaciones de dos enfermeras por cada médico, pero en Colombia el indicador de enfermeras está en 0,5 por ciento por cada profesional de la salud.

La corrupción, otra enfermedad terminal

Sobre el tema de la corrupción en Colombia y en el país, Giraldo comentó que tristemente la factura es billonaria porque el presupuesto del sistema de salud supera fácilmente los 40 billones de pesos en donde el caldo de cultivo pasa por el manejo de una gran masa monetaria que están siendo tocados por muchas manos en su alarmante circulación, allí se puede hablar de personas e instituciones.

“Muchas manos tocan el dinero de la salud, para colmo de males hay muy pocos ojos vigilando, y con todo y supervisión, hay entidades que no son capaces de tomar medidas de manera oportuna para resolver los asuntos, entonces ahí está la raíz del problema, mucha plata pasando por muchas manos, sin ojos y con muy poca autoridad a lo cual se suma poco o cero temor por parte de algunas personas al sistema de salud”, sostuvo.

En este frente hay un ente que debería ser doliente y eficiente, pero que con él, aparte de burocracia no pasa nada, la Superintendencia de Salud que amerita una revisión, un replanteamiento porque a decir verdad no vigila nada y no pasa nada, es urgente, anotó, replantear el papel de esa entidad y la eficacia de sus funcionarios frente al control de la corrupción.

Afirmó el presidente de la ACHC que en la reforma al sistema de salud se necesita un cambio de fondo que logre mayor eficiencia y un freno contundente a la corrupción en el sector, motivo por el cual el gremio propuso que la entidad que reemplace a las EPS o que cumpla las veces de EPS, es decir lo que se llama Administrador Regulado, no manejen el dinero de la salud que debe estar en un banco o en una caja única de la salud desde donde se girará una vez se presten los servicios.

Dijo que el movimiento de dinero por todas partes no garantiza transparencia, nada de trazabilidad de los recursos, líos de seguimiento y una lamentable rendición de cuentas.

“La realidad de Colombia no da para estar tranquilos porque todos los días salen escándalos, aquí hay carteles para todo y una serie de movimientos y de transacciones millonarias que necesitan un freno vía retención en la fuente y en una urna de cristal, pero en salud no se puede permitir que tantas manos toquen la plata de la atención médica que es finalmente un recurso sagrado”, concluyó.

Esta es una prueba concreta que hay una crisis de gran calado en el sistema de salud, sin embargo hay confianza en la ACHC porque todo llegue a un pronto arreglo que depende ni más ni menos que de voluntad política, de decisión y poder, pero no con aplazamientos pues se necesitan cambios perentorios que pueden dar el mejor resultado ya que como en salud, si se quiere aliviar al enfermo, debe hacérsele un buen diagnóstico para proceder con un buen tratamiento, pero no cerrando los ojos a la enfermedad porque esta sigue, invade y lleva a la muerte, Colombia no aguanta más eslogan tipo reinados de belleza y por eso los candidatos presidenciales no pueden seguir con el cuento de que es muy importante la salud, la educación y la niñez porque el país necesita planteamientos serios y propuestas concretas.