Sábado, 10 Marzo 2018 00:04

Adquirir seguros personales y de vida, una decisión Positiva

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La aseguradora que cumplirá sus primeros diez años otorgó en 2017 908.021 servicios de atención permanente en el sistema 7x24.

Luego de una serie de cambios y amoldamientos, pero con una historia que empieza a contarse en 1954 cuando nace la Compañía de Seguros y Empleados Públicos, arranca un compendio en seguridad social que termina dándole vida a nuevas entidades, entre ellas la aseguradora Positiva de la cual nos ocuparemos en esta edición. 

Según los registros la empresa inicial da un salto en 1956 para convertirse en Seguros Tequendama de Vida. En 1958 el gobierno decide cambiar el nombre de su aseguradora por el de La Previsora S.A.

Esta narración involucra al extinto Instituto de Seguros Sociales, ISS, que creó en 1965 el aseguramiento y protección de los riesgos profesionales a través de Accidentes de Trabajo y Enfermedades, ATEP.

Con la Ley 100 o de seguridad social llegaron nuevas modificaciones y obligaciones que terminaron en 2008 con una cesión de activos, pasivos y contratos del ISS a la Previsora Vida S.A. En esa operación estuvieron los ministerios de Hacienda y de la Protección Social. El ejecutivo determina que Positiva Compañía de Seguros debe operar de manera independiente, no subordinada de La Previsora y es cuando el primero de septiembre de 2008 inicia labores la nueva aseguradora, hoy consolidada y dueña de unos balances y logros que causan admiración entre propios y extraños.

El Presidente de Positiva, Álvaro Hernán Vélez Millán, habló con Diariolaeconomia.com, y anotó que Colombia tiene hoy una gran oportunidad si se tiene en cuenta que se visualiza la llegada de muchas personas, empresas y microempresas a sectores que serán estratégicos en la economía colombiana como es el caso del turismo y de la infraestructura. En ese sentido, precisó, Positiva tiene que generar un portafolio de servicios mucho más amplio para poderle llegar a cada uno de los nuevos actores económicos con unas coberturas apropiadas y muy convenientes.

En 2017, Positiva Compañía de Seguros, arrojó unos resultados tan afortunados que han permitido la consolidación de ésta compañía que es una sociedad de economía mixta cuyo capital mayoritario es del estado a través del ministerio de Hacienda y Crédito Público.

El año anterior, la aseguradora reportó un repunte importante en sus ventas por cuanto superó el billón de pesos en primas lo cual es un hito fundamental en todo lo que tiene que ver con el trasegar del aseguramiento porque la compañía llegó a 6.2 millones de asegurados. La cifra es importante teniendo en cuenta el año en que nació Positiva porque a diciembre de 2008 la firma tenía una generación de primas por 137.000 millones de pesos y 2.1 millones de asegurados, hoy, a diciembre de 2017 Positiva cerró con los 6.2 millones de asegurados y una cifra que gratamente supera el billón de pesos en primas que muestra un crecimiento trascendental en el mercado, mercado que creció a una tasa del 13.8 por ciento aproximadamente mientras que Positiva lo hizo en 15.5 por ciento.

“Esto denota que cada vez más los colombianos van reconociendo las bondades de Positiva porque hay un trabajo arduo en equipo para poder brindar un mejor servicio a cada uno de los asegurados para poder brindar un mejor servicio y que la experiencia para estos sea realmente positiva”, declaró el señor Vélez Millán.

La compañía de seguros maneja a la fecha once ramas o perfiles de negocio y es por ello que hay un afianzamiento y un mayor acercamiento del público que ve en positiva solidez, confianza y cumplimiento. Los riesgos laborales siguen siendo la oferta más amplia en portafolio en la que participan los empresarios y empleadores en todo lo que tiene que ver con el sistema de gestión de seguridad y salud en el trabajo. En ese seguro obligatorio hay 400.000 empresas aseguradas entre grandes, medianas, pequeñas, microempresas y trabajadores independientes.

Los registros de Positiva dicen que más de 300.000 colombianos que trabajan de manera independiente incursionaron en el sistema de riesgos laborales lo que les permite protección en el caso de un accidente o una enfermedad laboral.

En total los riegos profesionales hay asegurados 2.7 millones de trabajadores, cifra alentadora si se tiene en cuenta que hay más conocimiento de las bondades del sistema en todos los sectores económicos y en las actividades productivas.

Otros productos son seguros de vida, componente en el que están, seguros de vida individual y seguro de vida grupo de gran importancia para las empresas en donde es viable ofrecer una cobertura por accidentes, inclusive en actividades que no tienen nada que ver con su ocupación. En se sentido llama poderosamente la atención que cada vez más personas buscan un seguro por fuera del sitio de trabajo.

Positiva brinda igualmente el seguro de accidentes personales, franja de enorme crecimiento y con el que se quiere llegar masivamente a colegios, universidades y escuelas para que la población escolar y universitaria tenga una mayor protección porque la idea es que haya toda la tranquilidad y el entorno para que los maestros eduquen y la compañía de seguros proteja.

En Positiva hay todo un vademécum de productos pues también está el servicio de pensiones voluntarias, el seguro de rentas vitalicias en donde hay espacio para crecer porque hay capitales acumulados que pueden generar un ingreso pensional fijo mensual.

“Nosotros manejamos un portafolio de inversión para poder garantizar una rentabilidad mínima para que las mesadas se mantengan en el tiempo y las personas reciban ese ingreso de manera vitalicia”, explicó Vélez.

Las conmutaciones pensionales hacen parte de la sugestiva oferta de seguros que son un componente interesante con el cual Positiva asume el grupo de pensionados de las empresas que tienen ese pasivo con sus empleados, producto que alivia la situación de los jubilados y de las factorías.

Otro seguro importante, teniendo la situación actual de Colombia, tiene que ver con las rentas vitalicias para los beneficios económicos periódicos, servicio que se hace conjuntamente con Colpensiones de tal forma que quienes no cumplen con la edad de pensión o con el ahorro, sigan consignando aportes para que con la ayuda del gobierno acumulen capital para poder generar beneficio económico bimensual, dinero que a muchas personas de la tercera edad le sirve para pagar un arriendo o su alimentación, situación que mejora la calidad de vida.

Un seguro para “morir tranquilo”

El seguro exequial también es una opción de Positiva que se les brinda a empresas, cooperativas y fondos de empleados a quienes se les ofrece un paquete que incluye, seguro de vida grupo, seguro exequial y seguro de desempleo, es decir tres productos en uno para mayor protección del usuario.

El seguro exequial que se volvió casi que obligatorio en los hogares, se toma porque suele ser extendido y ante la eventualidad del fallecimiento de un familiar, la póliza cubre las honras fúnebres, dándole tranquilidad a los dolientes que otrora tenían que asumir esa eventualidad de última hora con préstamos agiotistas o búsquedas de liquidez desesperadas para el sepelio. Es tan importante este seguro que una persona que no lo tenga debe pagar entierros y diligencias de defunción que pueden costar entre 15 y 20 millones de pesos.

Las personas que cubre esta situación natural y que llega porque llega, no dejan líos económicos porque la póliza cubre todos los gastos de la inhumación.

“Todas estas son coberturas que nos interesan ofrecer al público para que las personas cada vez vivan mucho más tranquilas porque la prevención no es onerosa y si ayuda con gastos intempestivos o con la recuperación del patrimonio que empieza con un activo más que importante, la vida”, dijo el Presidente de Positiva.

En Positiva le hacen honor a su nombre y es por ello que todo lo que allí pasa es positivo, a tal punto que al cierre de enero y febrero las metas en ventas se van cumpliendo por encima del 100 por ciento, de tal forma que aprovechan ese espacio que hay para crecer, más en una economía que genera confianza y a la que llegan inversiones nacionales y exógenas.

Actualmente, por ejemplo, hay empresas que están vinculando personal para darle cumplimiento a las obras de infraestructura y a los contratos de 4-G, es por ello que ese tipo de desarrollo hay oportunidades así como en el frente petrolero en donde se nota una recuperación en exploración y lo propio pasa en minería y agricultura sectores con personas y empresas que necesitan tener un seguro y trabajar de manera tranquila.

Los TLC abren la puerta de las oportunidades

Positiva Compañía de Seguros, asegura que los tratados comerciales son una oportunidad para todos, incluyendo al sector asegurador porque habrá más dinamismo en importaciones y exportaciones que generará más empleo y mayor protección. Precisó su Presidente que ya es visible una mayor dinámica en frentes productivos como la agricultura y las manufacturas en donde hay un despertar y una mayor exigencia para llegar a los puertos y mercados que compran calidad e inocuidad.

Hay mucho interés por exportar y crecer, pero hay desconocimiento de los programas que ofrece el ministerio de Comercio, Industria y Turismo por parte del empresariado lo cual es lamentable porque tienen que ver con fortalecimiento empresarial y formalización lo cual es básico para diseñar toda una planeación estratégica para ser exitosos en la oferta de bienes y servicios que requieren otros países. Allí hay oportunidades en artesanías, agroindustria, manufactura y procesamiento de minerales.

La nueva dinámica de los acuerdos comerciales es una oportunidad para el sector asegurador que sigue con problemas en expansión de mercado y demanda porque la penetración del mercado en Colombia a cierre de 2017 fue tan solo del 2.8 por ciento del PIB, mientras que en países como Argentina y Chile, dicha penetración está por encima del 4.6 por ciento, en Europa hay naciones con una participación del 10 y el 12 por ciento lo que muestra que en Colombia hay mucho espacio para crecer.

Para 2018 una de las metas es trabajar en la educación financiera con el fin de que los empleados no se dediquen únicamente al gasto sino al ahorro como también a las inversiones porque en Colombia no se trabaja en prevención obviando que de los ingresos es viable dejar un cinco o seis por ciento para el ahorro.

Esta labor llevó a la compañía a diseñar un seguro de vida con largo plazo y con inversión el cual se puede tomar de manera individual asegurando protección y ahorro proyectando un negocio de buena renta para la posteridad.

La empresa ha bajado los fraudes de manera considerable y por ello intensificó la auditoría para atacar todo lo atinente a las incapacidades y para constatar que los días de convalecencia son los que realmente ordenó un profesional de la salud. Positiva que trabaja fuertemente en prevención les recomendó a los colombianos evitar acudir a quienes ofrecen seguridad social en la calle por 50 mil pesos o menos porque pueden perder su dinero y el derecho a la atención médica.La compañía invitó a la formalidad y a la probidad para evitar problemas mayores y para avalar un servicio pleno, seguro e incluyente.

Los certificados de sobrevivencia y el trabajo al unísono con la registraduría han ayudado con los posibles fraudes que tienen que ver con el cobro de mesadas de personas ya fallecidas.

Positiva le apuesta a una expansión del portafolio, pero solamente en el aseguramiento de personas y por eso se quiere llegar a la población agrícola con micro-seguros, servicio que se puede hacer extensivo a otro grupo de trabajadores. Otro seguro tiene como finalidad atender a los erradicadores y todo lo atinente con posconflicto porque cubre a erradicadores de minas anti personales que hoy se pueden formalizar y tener derecho a este amparo.

Un sector que ha visto los beneficios del aseguramiento son las empleadas del servicio doméstico pues no en vano hay a la fecha 94.000 mujeres afiliadas, otra población que se viene afiliando es la de los taxistas que suman 30.000 asegurados.

Si bien hay crecimiento en seguros, hay mucho por hacer porque el país sigue con una baja cultura de aseguramiento y prevención que debe partir desde los hogares, los colegios y las universidades porque el aseguramiento como las oraciones y las buenas costumbres son hábitos que parten de una enseñanza temprana.

En diez años la compañía logró un afianzamiento admirable y logró acumular unas reservas técnicas de 3.1 billones de pesos, cifra que da solidez, confianza y respaldo para la población que está asegurada.

La compañía hace un trabajo juicioso en el modelo de relacionamiento con los clientes a quienes se quiere llegar de manera más ágil y rápida por lo que Positiva incursionará en unos canales digitales para que los clientes resuelvan cualquier duda a través de la página web, de las aplicaciones y de la AP de la firma en donde es posible ver todo tipo de soluciones en caso de una tragedia o para la simple solicitud de una cita médica.

En 2017 Positiva atendió 182.000 accidentes de trabajo, una cifra inferior a 2016 y con una disminución de los reportes en 4.5 por ciento. La compañía pagó incapacidades por más de 90.000 millones de pesos.

En inversión y prevención, Positiva tiene un plan de inversión en 2018 superior a los 160.000 millones de pesos, cifra que redundará en beneficio de la aseguradora y de las empresas porque previniendo es mucho lo que ahorra una empresa en accidentes y enfermedades, haciéndolas más competitivas y prósperas.

En Colombia la industria aseguradora pasó por varios procesos y debió someterse a cambios y regulaciones, algunas relativamente nuevas. El seguro en Colombia tuvo sus orígenes cuando algunas compañías extranjeras ofrecían algún tipo de póliza, pero fue solo hasta 1874 cuando en una reunión que presidió el entonces presidente de la República, Santiago Pérez Monosalva, fueron creadas las condiciones para darle vida a la Compañía Colombiana de Seguros.

Esta aseguradora cubría básicamente riesgos de transporte, puntualmente las cargas que eran movilizadas por las corrientosas aguas del Río Magdalena. De todas maneras este fue un comienzo no muy amplió y al ser incipiente en la época, demandaba de mayor evolución.

En 1924, este sector fundado y avanzados entre los siglos 19 y 20, tiene algunas modificaciones quizás perentorias y con la expedición de la ley 68 las empresas aseguradoras pasan a ser vigiladas por la otrora Superintendencia Bancaria.

El tiempo pasa y la industria prospera, pero sin que paren decretos, resoluciones y hasta cambios constitucionales. Las aseguradoras nacieron en medio de conflictos toda vez que debieron soportar la Guerra de los Mil Días y otros desencuentros así como en el albor de enormes líos económicos porque justo en la década de los veinte vino la gran depresión, la caída de los mercados y de algunos presidentes

Hay que decir que el llamado contrato de seguros estuvo al amparo del Código de Indias, pero esta vigencia terminó con la creación de los Estados Unidos de Colombia en 1863. En ese entonces hubo ciertas metamorfosis administrativas razón por la cual en 1887 fue puesto en marcha el Código de Comercio Marítimo del Estado de Panamá el cual regulaba a la par con el Código de Comercio Terrestre de Cundinamarca consignado en 1886.

La industria aseguradora tiene una historia superlativa que contar porque debió afrontar múltiples vicisitudes, pero gracias a ella muchos salvaron sus inversiones, recuperaron su patrimonio o vivieron tranquilos porque de manera inteligente aseguraron su vida para darle sosiego a nuevas vidas. La historia pasa por guerras, siniestros naturales, terrorismo, inseguridad, fraudes y hasta desconfianza, pero la industria aseguradora se afianzó y demostró por décadas que lo más seguro en la vida, precisamente, es comprar un seguro.

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