Domingo, 29 Abril 2018 07:51

EMERGENCIA: Pasivo hospitalario supera los $8.4 billones

Por

Las clínicas y los hospitales del país siguen con las alertas encendidas porque la deuda creció, igual la morosidad y muchos nosocomios están en veremos. Literalmente, no hay como operar.

La situación del sector salud sigue siendo crítico y cuando se esperaba una recuperación de los indicadores en hospitales y clínicas, las cosas empeoraron, a tal punto que sigue latente la amenaza de cierres de algunos sanatorios porque hay imposibilidad para maniobrar. Una suerte igual puede tener el sistema de Empresas Promotoras de Salud, EPS, que no es viable técnica y financieramente en la mayoría de los casos.

La situación es tan compleja que en Neiva, una clínica no pudo operar a sus desesperados pacientes porque se les agotó el agua destilada, lo peor del cuento es que cuando llegó el vital insumo se dieron cuenta que también se había acabado la anestesia.

El presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, le dijo a Diariolaeconomia.com, que lo anterior y mucho más paso y está pasando por disposición de los personajes que compraron a Medimás EPS y que están apoderándose de todo, amén de los riesgos que ésto implica.

Luego de la evaluación periódica de cartera que se revela cada semestre para el caso de las obligaciones con los hospitales y clínicas de Colombia, la cifra de cartera supera los 8.4 billones de pesos con un 60 por ciento de morosidad, es decir, la que está por encima de 60 días. Según explicó el dirigente gremial, de esos 8.4 billones de pesos, hay 60 por ciento, casi cinco billones de pesos que se adeudan desde hace más de 60 días.

Lo preocupante del tema es que la cifra anterior sale de una muestra de 163 hospitales y clínicas del país lo cual es representativo porque habla de una cuarta parte de todas las camas instaladas del país. El estudio muestra de manera preocupante que la morosidad sigue creciendo y lo peor que sigue sosteniéndose en unos niveles muy malos.

Al ver los grandes deudores se observa que el régimen contributivo no da confianza, más con lo que se experimenta con una EPS tan importante como Coomeva que ya está en el ranking de los malos pagadores pues no en vano su porosidad llega a niveles del 70 por ciento, es decir, 10 puntos por encima del promedio. Lo propio pasa en el régimen subsidiado en donde empresas del calibre de Savia Salud en Antioquia supera igualmente el 70 por ciento de aplazamiento lo que muestra que hay firmas en el sector salud con unas condiciones muy precarias de funcionamiento lo que obliga al estado a tomar decisiones para evitar que se llegue a un colapso de ese aseguramiento.

“Esta es una historia crónica y yo reconozco, porque además lo hemos trabajado en conjunto con el actual Gobierno, con el Ministro de Salud, Alejandro Gaviria y con su Viceministra, hemos adelantado una gestión compleja llamada planes de choque, porque como se dice coloquialmente nos correspondió identificar cuantas ollas hay y rasparlas hasta más no poder. La verdad se han raspado muchas ollas y se han conseguido algunos recursos para darle liquidez al sistema, pero esa estrategia no siendo totalmente definitiva en apalancar la crisis, por lo menos ha evitado que esta sea mucho peor, pero indudablemente la estructura sigue teniendo problemas, las entidades hospitalarias tienen más demanda de servicios por la gente enferma y la liquidez no llega porque los pagadores no están cumpliendo oportunamente”, declaró el señor Giraldo.

Recalcó que el tema financiero es crónico, con el agravante que se agudiza o se empeora, lo cual va a requerir unos remedios más allá de los alivios que suelen dar los planes de choque lo que hace pensar con urgencia en una reforma al sistema que garantice más recursos, pero lo más importante, una administración más limpia de los dineros.

Con la última reforma tributaria en la cual fue ajustado al alza el Impuesto al Valor Agregado IVA, hubo algún respiro porque la famosa reforma incluyó un impuesto con destinación específica, es decir que medio punto del IVA iría a solventar los líos de caja de la salud, esa medida representaba en promedio 1.4 billones de pesos, pero el año anterior entraron apenas 850.000 millones de pesos lo cual hace que lleguen preguntas y que se exijan repuestas porque un sacrificio tan grande del pueblo colombiano debe tener eco, básicamente en salud en donde hay tantas falencias.

La ACHC considera que esa fuente debe ser destinada toda al sistema de salud, porque inclusive de ese beneficio fueron notificados los candidatos presidenciales a quienes se les dijo que esa fuente es un rubro que no estaba, pero con el que se puede contar y que inclusive podría aumentarse para darle un estartazo financiero al sector salud, justo al inicio del nuevo gobierno. Fue tajante Juan Carlos Giraldo al aseverar que en Colombia es urgente hacer un rescate financiero de manera temprana en el nuevo mandato porque de lo contrario, cualquier reforma que se proponga, empezará a transitar con una base deleznable.

“El próximo Presidente de la República se va a encontrar con un panorama difícil. Nosotros tenemos una lógica y es que hay que hacer una doble aceptación, ello dice que ya hubo avances en el actual mandato, pero también hay que reconocer las cosas negativas y eso quiere decir que quien llegue a la Casa de Nariño encontrará graves inconvenientes en materia de salud los cuales tendrá que resolver y que llevan implícito un hueco financiero de enorme magnitud porque lamentablemente las EPS no están cumpliendo patrimonialmente en desmedro de un sistema seriamente comprometido en sus indicadores”, expuso Giraldo.

A criterio del presidente de la ACHC, el nuevo Primer Mandatario de los colombianos tendrá que lidiar con unas EPS que todavía están en liquidación como es el caso de Saludcoop y Cafesalud sin dejar de costado la operación de Medimás y el desenlace de todas las entidades que están en vigilancia especial. Dejó claro que allí habrá problemas importantes que solamente pueden ser conjurados con decisiones duras, diciendo quién se queda y quién se va, eso sí explorando nuevos presupuestos para tapar los huecos que están quedando.

Los negocios de la salud, un dolor de cabeza

Llamó la atención el presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo Valencia, la metodología con algunos negocios o procedimientos con los activos de la salud como es el caso de Medimás que era la EPS Cafesalud que a su vez se transformó en otra EPS gracias a la intervención de unos compradores que venían especialmente del sector prestador de servicios y que aportaron parte de la cartera como fracción de la capitalización y empezaron a operar una nueva entidad.

“Esa metodología que no se ha terminado de probar y que para nosotros es de un pronóstico incierto, deja muchas dudas, con el inconveniente que se siguen autorizando unas figuras denominadas reorganizaciones empresariales y por eso entidades como Asmet Salud, Ecoopsos EPS, Salud Vida, Medimás y otras, están en esa política de reorganización empresarial que consiste simplemente en un cambio de razón social, dejando el sector cooperativo o el esquema de las cajas de compensación para convertirse en una EPS totalmente nueva dejando atrás los pasivos o pasando con ellos, pero convirtiéndolos en capitalización es decir como quien dice, señores hospitales yo les debo una plata, no tengo como pagarles, pero me voy a transformar en una empresa nueva y lo invito a que sea mi socio y para ello usted entra poniendo la cartera, en pocas palabras lo que yo debo convirtámoslo en acciones y entramos como socios en una empresa de cero kilómetros”, narró el presidente de la ACHC.

Con alarma, Giraldo precisó que la práctica expresada está muy de moda con una situación que tiene a muchos pensando ya que no da liquidez y que, de manera obvia, no responde por las deudas viejas. El vocero de los hospitales y las clínicas sostuvo que la figura por sí misma es peligrosa porque cuando se conoce el mundo real es apenas conocido que cuando se hace el cambio de una empresa a otra, lo primordial es contar con el viejo concepto de paz y salvo, y lo terrible es que en estas negociaciones ese aval no existe y siguen dándose unas aprobaciones con unos paz y salvos logrados casi que de manera forzada con los temas de capitalización.

El nuevo gobierno, dijo la ACHC, va a encontrarse con ese problema el cual deberá resolver de manera perentoria porque tendrá que tomar decisiones con las EPS que no tienen liquidez y que no cumplen con el patrimonio ni la habilitación y tendrá que resolver temas de cartera y definir el derrotero o la evolución de la ley estatutaria y decidir de qué manera adelantará la reforma al sistema de salud entre tantos retos.

La Asociación está abogando por que esos cambios se den ya que el sistema no puede seguir esperando que le llegue la gente enferma porque la idea es salir a buscar los que aún están sanos y trabajar en prevención porque caso opuesto será imposible salir a resolver tanta necesidad acumulada.

Agregó que el sistema tiene que buscar que todos los prestadores de servicios funcionen integradamente, es decir, no permitir que trabajen por su lado los públicos, los privados y las fundaciones ya que se tienen que integrar. Indicó que las entidades territoriales tienen que volver a jugar un papel importante como autoridad sanitaria y de esa manera recobrar la memoria de todo lo que sabían hacer en promoción y prevención.

De manera tajante el presidente de la ACHC, Juan Carlos Giraldo, manifestó que las EPS no pueden seguir operando igual porque hay que cambiar los roles en vista que pueden ser buenos articuladores, así como buenos administradores, pero sin manejar toda la masa monetaria del sistema en vista que ello ha generado más problemas.

Consideró el profesional que la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud, ADRES, que reemplazó al Fondo de Solidaridad y Garantía, Fosyga, debe convertirse en un asegurador central y en una entidad que atesore y cuide la plata de la salud para que ésta llegue con tiempo a los sitios en donde son prestados los servicios.

“Hay avances, pero es urgente una reforma, la sociedad colombiana merece mejores resultados por todo lo que le invierte a la salud”, escribió Giraldo.

La situación del sector salud da para pensar en fusiones, en adquisiciones y en integraciones, pero recalcó el dirigente, que no se puede permitir que algunas entidades que han defraudado al sistema, que incumplieron y que tienen pasivos muy altos, continúen en el negocio de la salud solamente porque cambiaron de nombre. Insistió en que las fusiones deben darse con seriedad, es decir con recursos frescos y sumando capitales contantes y sonantes que demuestren potencia económica y no barajando la misma pobreza y haciendo cambios en razón social lo que a criterio de los hospitales y las clínicas, no funciona porque se trata del mismo hueco financiero.

Giraldo dijo que es muy probable la salida del sistema de muchas entidades que no están funcionando bien, inclusive desde el mismo sector hospitalario. La salud comunitaria que es una tendencia en el mundo moderno, explicó, hará que muchas entidades se junten, creando redes de verdad y no incurriendo en errores como los de Colombia en donde se piensa que una fusión implica una adquisición.

En el tema de salud aplica la recomendación de padres y abuelos en el sentido que los negocios no se hacen ni con arrancados ni con personas de mala fe, porque hay socios que ponen la cédula para darle vida a un negocio, escenario lamentable, preocupante y para revisar.

Finalmente, la ACHC dijo que, por el precio del dólar, hay un buen momento para adquirir equipos hospitalarios e innovar en asuntos médicos, pero dejó claro que muchas inversiones y no pocos proyectos hospitalarios se hicieron hace seis o siete años cuando el dólar estaba en 2.000 pesos, es decir que han pasado por un verdadero calvario porque el dólar subió a más de 3.000 pesos lo cual desbarajustó todos los presupuestos añadiendo un ítem a la crisis del sistema de salud.

“Los inversionistas deben ser muy cuidadosos porque hay una ciencia que sigue siendo valiosa llamada formulación y evaluación de proyectos porque hay muchos que echan las campanas al vuelo y con cualquier variable macroeconómica que cambie dicen que son favorables las condiciones y vamos, pero no, hay que ser muy cuidadosos y esperar cuáles serán las políticas del nuevo gobierno, hay que saber esperar si la volatidad del dólar y del petróleo se estabilizan un poco para saber en qué se va a invertir y qué se necesita por cuanto si todos siguen haciendo lo mismo, en idéntico sitio y a la misma hora, pues muy seguramente todos esos apostadores se van a quebrar, luego hay que recurrir a la inteligencia de mercado para tomar las mejores decisiones”, concluyó Giraldo Valencia.

Visto 1310 veces