Domingo, 24 Junio 2018 00:04

Nuevas enfermedades e investigación, el gran reto de la medicina: Clínica Marly

El cambio climático, la precaria alimentación y el consumo de medicamentos están fortaleciendo nuevas patologías por mutaciones genéticas, resistencia bacteriana y nuevos escenarios de padecimiento. La globalización de la economía, otro lío.

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El tiempo corre, la civilización avanza y las tecnologías fortalecen cada una de las etapas de la economía en las llamadas revoluciones industriales que hoy tienen al planeta metido de cabeza en la era digital. Lo que parecía imposible en las películas de hace 20 o 30 años, en este tiempo se erige como el paso de la ficción a la realidad y de igual manera el escenario afianza nuevas formas de vida y de comportamiento que generan incertidumbre en la salud de los seres humanos, hoy amenazada por unos monstruos que surgen como consecuencia de la falta de conocimiento, del exceso, y de unos cambios en los patrones de consumo así como de contaminación que puso en alerta a la ciencia médica muy preocupada y sumida en un mar de inquietudes.

Hoy son varios los retos de la medicina en un mundo cada vez más difícil toda vez que la humanidad pasa por una serie de vicisitudes como el cambio climático, la resistencia antimicrobiana, los cambios en la dieta, la contaminación, la producción agropecuaria fumigada y la demanda de suplementos y proteínas que se consumen sin control alguno en el mercado.

Los inconvenientes en materia de salud no son pocos y por eso Diariolaeconomia.com, consultó al Director Científico de la Clínica de Marly, Julián Sotomayor, un experto, un docto y versado galeno que habló de la exigente agenda médica, ya lista para enfrentar los grandes desafíos que trae implícitos el mundo en el frente de morbilidad, hoy en crecimiento por el nuevo entorno climático, la contaminación y los diversos comportamientos antropológicos que inciden en los entornos social, cultural y desde luego médico.

El médico sostuvo que indiscutiblemente hay que mirar varios aspectos ya que en principio el cambio climático está afectando la respuesta biológica del ser humano, asunto delicado porque la humanidad estaba preparada para enfrentar unas condiciones de vida las cuales cambiaron las reglas de juego con el nuevo escenario climático mundial y que impactaron seriamente ese comportamiento biológico en la humanidad.

Explicó que hay por ejemplo un reto enorme frente a las infecciones porque las bacterias han tenido una capacidad asombrosa de mutar y de hacerse resistentes ante el abuso de medicamentos empleados por el hombre. En ese sentido, comentó, los antibióticos perdieron efectividad por un consumo intenso que prácticamente le dio blindaje a las inoculaciones o contagios.

Precisó el facultativo que cuando el bacteriólogo británico, Sir Alexander Fleming, descubrió la penicilina en un hallazgo casual en 1928 cuando analizaba cultivos de bacterias en el laboratorio del Hospital St. Mary de Londres, logró ver que había una molécula tan simple como la penicilina que ayudaba a controlar las infecciones de manera dramática porque los gérmenes y las bacterias no tenían ningún tipo de contacto con antibióticos. Lo que no imaginó el inquieto cientifico es que con el tiempo, su descubrimiento tendría a su favor millones de vidas a salvo, pero paradógicamente el exceso de su poderoso medicamento sería a futuro una espada de Democles.

“Cuando entraron en contacto con esta primera herramienta de trabajo que era la penicilina, se logró avanzar mucho en el campo y en el espectro del manejo de las infecciones, pero como nosotros somos absolutamente indisciplinados, ante cualquier gripa, en un país como Colombia en donde no existían ningún tipo de restricciones o reglamentaciones al respecto, la gente empezaba a pedir en las droguerías cualquier antibiótico para atacar una gripa, que es una enfermedad producida por un virus para la cual los antibióticos no sirven porque los virus no se mueren con estos medicamentos por cuanto están diseñados para atacar y eliminar bacterias y cuando eso es así, pero con desconocimiento de la gente, y la farmacia despacha el medicamento, simplemente estamos favoreciendo a que el antibiótico entre en contacto con un grupo bacteriano que era virgen al estar en contacto con estos anticuerpos y cuando se consume de manera masiva para golpear las bacterias con estas medicinas, las bacterias empiezan a mutar y a defenderse tal y como pasó con los insectos y los insecticidas que tras acostumbrarse al uso intenso del dicloro difenil tricloroetano más conocido como DDT, los parásitos fueron generando resistencia porque mutaron”, comentó el doctor Sotomayor.

Lo propio, sostuvo el facultativo, sucedió con las bacterias, y lo alarmante es que en los últimos diez o quince años, no se ha desarrollado una sola molécula nueva en el mundo de los antibióticos porque en su concepto, no es cierto que haya un nuevo antibiótico en vista que tan solo ha habido modificaciones en las moléculas de los antibióticos actuales, haciéndoles algunas variaciones, pero básicamente se trata del mismo compuesto.

El tema es para para preocuparse, aseguró el Director Científico, porque esa falta de nuevas moléculas ha hecho que las bacterias actuales esté llegando a un punto de resistencia tal que no haya forma de atacarlas. Agregó que hay pacientes en el mundo con una exposición a las infecciones sin que exista la manera de controlarlas lo cual redunda en muerte por infección porque no hay antibiótico que les sirva.

Sotomayor manifestó que hay cultivos especiales que están mostrando una resistencia absolutamente inmanejable para el ser humano, dejando claro que bajo ese contexto no habrá forma de sobrevivir a ello, sin embargo la gente sigue comprando en farmacias el “matrimonio” y el antibiótico para dolores, fiebres y escalofríos cuando ni siquiera se toma la temperatura. Las personas generalmente, afirmó el médico, no saben que es tener fiebre porque combaten síntomas de temperatura de 37 grados lo cual está aislado de un verdadero cuadro febril. El problema se genera, según el profesional, por falta de cultura y conocimiento.

El clima, otra amenaza

El hecho de haber tenido una serie de cambios con respecto a la capa de ozono y protección de ozono por el calentamiento global y por el mismo uso de aerosoles y una serie de productos que venían en aerosol en las décadas de los 70 y 80, impulsó una cantidad de cambios como consecuencia del daño en la capa de ozono cuando el mundo empezó a promover una cantidad de energías de origen carbónico y a deforestar ya que propició el calentamiento global por el efecto invernadero que se conoce como el proceso en el que la radiación térmica emitida por la superficie del planeta es absorbida por los gases de efecto invernadero (GEI), irradiando dicha radiación por todo el planeta con lo cual es esencial en el incremento de la temperatura.

Los combustibles fósiles elevan la producción de monóxido de carbono, conocido igualmente como óxido de carbono y esa articulación de gases hizo que aumentara de manera considerable el dióxido de carbono que con sus emisiones golpean el entorno toda vez que fomenta más calentamiento en la tierra.

“Este fenómeno a partir de la destrucción de la capa de ozono ha aumentado de manera dramática las enfermedades de la piel y justamente uno de los cánceres que más preponderancia está teniendo en este momento es el cáncer de piel, que anteriormente era raro porque la gente utilizaba un gorro o un sombrero y trabajaba en el campo sin ningún problema, ahora la gente por más que utilice bloqueadores solares, está teniendo enfermedades malas de la piel, de más difícil control que antes y de mayor agresividad”, aseveró el señor Sotomayor.

La agricultura tiene muchos químicos

El médico, Julián Sotomayor, expresó su preocupación por la excesiva cantidad de elementos tóxicos que se están utilizando en los diferentes procesos productivos del agro como es el caso de herbicidas, pesticidas y otros que generan graves inconvenientes en la salud humana.

Expuso que de manera paralela el país y el mundo conviven con los productos genómicos que están siendo afectados en su formación motivo por el cual es usual ver frutas, verduras, huevos y otros productos mucho más grandes del tamaño normal, lo cual no es natural. Dejó claro que el hecho que estos alimentos sean producidos de forma genómica, no quiere decir que sean malos, pero tampoco quiere decir que esté bien.

“La revista TIME lanzó un editorial que fue totalmente impactante y es que dicen ellos, la obesidad es la epidemia del siglo 21. Esto a nadie le pareció importante hasta que en ese mismo editorial narraron una serie de aspectos que ellos observaban como periodistas, es decir la cantidad de gente obesa y la cantidad de personas enfermas por causa de obesidad, asunto que reunió a una buena cantidad de expertos en el mundo para ver cuál era el problema real de la obesidad y se dieron cuenta que en promedio entre el 10 y el 20 por ciento de la población mundial, dependiendo del país era obesa”, apuntó.

Así las cosas en un país como Colombia que tiene 55 millones de habitantes y el 10 por ciento es obeso, entonces el país del café suma 5.5 millones de personas obesas, pero en un país como Estados Unidos en donde este lío está alrededor del 20 por ciento en una población de 300 millones de habitantes, la cifra de obesidad en esa nación es de 60 millones de obesos.

A criterio de Sotomayor, el problema de la obesidad no es ser gordo y que no le quede la ropa, el inconveniente es que esa condición produce una serie de enfermedades que dependen de la obesidad como la hipertensión arterial, diabetes, síndrome de apnea e hipopnea obstructivas del sueño, SAHOS, que es la roncadera crónica en las noches que hace que la persona experimente hipertensión pulmonar, lo que lleva a un grado de dependencia, a largo plazo, de oxígeno permanente en el individuo que padece SAHOS. Además de eso aumenta el riesgo de enfermedad coronaria, el riesgo de enfermedad renal, el de enfermedad articular, es decir, es una enfermedad tremendamente grave y parte del problema, aseguró, es la falta de cultura porque esa obesidad mórbida no se veía en los años 20 o 30, advirtiendo que los campesinos en Colombia pudieron ser gordos, pero no obesos mórbidos.

En su opinión esa obesidad dañina y exagerada que se ve en las calles, no se observa en las fotografías de comienzos del siglo veinte porque había muchos factores que estaban en contra de esa terrible condición gracias a que la gente caminaba, trabajaba físicamente en el campo y quien era ejecutivo tenía que desplazarse a pié y subir escaleras porque no había ascensores. Cuando llegó la televisión lo hacían con dinámica porque tenían que levantarse del sillón a cambiar el canal, ellos en esa época no duraban largas jornadas pegados al televisor y tampoco trabajaban por horas con un computador, sin duda había mayor actividad física.

Otro aspecto de la buena salud en los añejos años veinte es que la alimentación era muy sana, diferente a hoy en que las dietas están basadas en azúcares o grasas y que resulta el lamentable premio de los niños que rinden en el colegio o en otras actividades. La cultura, añadió el médico, es terriblemente impactante porque es común ver a los padres dándole Coca Cola en el coche al bebé y toda serie de productos calóricos con cero valores nutricionales.

“Por supuesto, esa cantidad de calorías que son energía deben estar adecuadamente en el cuerpo y cuando uno consume 20 kilocalorías, por lo general las consume en el día a día viviendo porque realmente son 1.500 calorías las que se utilizan en 24 horas, pero si uno ingiere 3.000 calorías porque come combo, arroz, papa, yuca, Coca Cola, las 1.500 sobrantes que el cuerpo no tiene como utilizarlas, las recoge y las guarda en el hígado durante 24 horas y allí las convierte en grasa, dándole inicio al proceso de obesidad”, declaró el facultativo.

Fue claro al asegurar que esa obesidad en parte es producto de una falta de políticas claras en el gobierno que debería legislar sobre la comida chatarra y alrededor de una gran cantidad de productos calóricos que si bien son una delicia y un encanto al paladar no hacen parte de una buena y adecuada alimentación.

Insistió en que la obesidad es uno de los segundos puntos más importantes para gusto del galeno del pasado, sobretodo del presente, y del futuro, que irremediablemente llevará a cambiar políticas de estado para favorecer la mejoría en una enfermedad que llevará la gente a muertes que son dramáticas y que cuando la persona quiere reaccionar, tristemente es demasiado tarde.

El medio ambiente está muy contaminado

La Dirección Científica de la Clínica de Marly lamentó que cada día esté más contaminado el medio ambiente porque la contaminación del aire está redundando en problemas pulmonares que son cada vez más serios los cuales están relacionados con una cantidad de carbono y partículas de éste en el aire que hacen que a nivel pulmonar empiece a diagnosticarse la neumoconiosis mejor conocida como enfermedad del pulmón negro y que es la contaminación de éste órgano relacionado con partículas de mugre que están presentes en el medio ambiente.

Cabe precisar que esa contaminación está haciendo crecer las enfermedades pulmonares y respiratorias de manera alarmante.

Otra contaminación que preocupa es la de las aguas ya que cada vez más el colombiano es más permisivo con el desecho de las aguas en las fuentes naturales lo cual es recurrente en las zonas urbanas y en algunas rurales. El problema radica igualmente en la falta de información porque es increíble que a la fecha haya gente que no tenga claro para qué sirve un inodoro.

“La gente piensa que el inodoro es para botar papel higiénico, toallas higiénicas, condones, muñecos, pañales y por su puesto el sistema de filtro se tapa y lo cierto es que en las casas existe un desconocimiento total de un uso prudente y adecuado de las aguas sucias. Eso sucede en los hogares, en las fábricas, en las empresas, mejor dicho, sucede en todo lado y al existir esa falta de cultura no hay una sola propaganda de cómo hacer un óptimo uso del baño asunto que deja ver falta de trabajo en el estado que debe educar sobre el uso del retrete que es un factor de contaminación considerable. La gente piensa que el agua es un recurso renovable sin problema y que no importa si son arrojados montones de desechos a los ríos, aquí hay un problema muy grande de ignorancia sobre el tema y nosotros somos los responsables de todo esto y es por ello que el estado debería hacer campañas masivas de educación sobre el cuidado del agua”, sustentó.

Algo maravilloso es todo lo que se promueve sobre el cuidado de los páramos, pero Sotomayor cuestionó el hecho que con el agudo problema de contaminación del río Bogotá, sigan los vertimientos de mercurio y tóxicos por parte de las curtiembres, situación que muestra la falta de legislación y de autoridad porque no hay fábricas cerradas por contaminar. Para completar hay en la capital botaderos clandestinos de basuras en donde son arrojados hasta desechos biológicos sin control alguno, pero esas aguas contaminadas terminan siendo preocupantemente las fuentes de irrigación de las verduras, de las hortalizas y de todo lo que nos vamos a comer”, denunció Julián Sotomayor.

En parte el elevado número de afectados con cáncer lo explica esta contaminación, pero es bueno aclarar que uno de los factores carcinogénicos más importantes está relacionado con la tierra y los colombianos habitan sobre unos suelos que están en la fuente volcánica y los volcanes, expuso el Director Científico de la Clínica de Marly, tienen la particularidad de emitir una serie de sustancias, una de ellas las nitrosaminas que salen de la lava, se escurren por la tierra generando riesgos para la salud porque las nitrosaminas son un factor carcinogénico que lo absorben las comidas como verduras y tubérculos que salen de esas zonas.

Así las cosas cuando las personas suelen alimentarse con productos cultivados en zonas de influencia volcánica en donde los predios están saturados de nitrosaminas, propias de esa tierra, lo más obvio es que aumente el riesgo de enfermedades relacionadas con el cáncer lo cual sucede en Nariño, en regiones del Valle donde es común el cáncer de estómago, y en otras zonas del país en donde los factores ambientales son determinantes e incontrolables pues no es posible evitar la presencia de estas sustancias, pero lo que sí es viable y debe hacerse es la medición cuidadosa de los factores carcinogénicos de la tierra para disminuir la cantidad de siembras en esas provincias.

Batidos y proteínas, ¿quién ronda ese mercado?

Un asunto que amerita una perentoria mirada es la cantidad de productos químicos que se utilizan en la producción y transformación de alimentos, asunto muy apremiante porque estos insumos están ocasionando la aparición de enfermedades a las que otrora, no se les ponía atención.

El señor Sotomayor dijo estar preocupado por la venta masiva de productos que son el día a día de las juventudes colombianas, básicamente de quienes practican una disciplina deportiva y que consideran importante consumir o beber proteínas como complemento. El problema está en que la proteína está en la carne, en la verdura y en otros alimentos que deben consumirse.

“Aquí el cuento es elemental y lo alarmante es que les llega a los más ignorantes porque la llamada proteína, es un tarro grande de algún producto en polvo, producto para el que el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos, Invima, no existe, es decir es un producto o unos productos que se venden sin ningún tipo de regulación, pero además lo venden libremente sin que nadie diga nada. Es un bebestible hecho a base posiblemente de aminoácidos, comercializado en cualquier gimnasio, en tiendas o en cualquier San Andresito. Allá están los tarros gigantes de aminoácidos vendidos sin registro sanitario el cual no existe”, señaló el médico.

Un punto para no dejar pasar por debajo de la cerca es que la gente no sabe qué tipo de problemas puede producir la ingestión de este tipo de productos. El tema es que en Colombia hay un nicho o unas economías en donde son vendidas soluciones, que en teoría favorecen la salud, sin conocimiento, sin control y sin inconvenientes de tipo legal.

La gama de productos es grande y los venden en kit, en donde va la proteína, el suplemento nutricional, el batido para bajar de peso y las demás ofertas para el dolor de cabeza, de espalda, el lío de riñón y muchos otros síntomas que se ofrecen como pócimas mágicas. Lo cierto, según el directivo, es que estos productos deberían estar supervisados y organizados por un profesional de la salud que por su experiencia sabe lo que receta y para qué receta.

Lo extraño de este tipo de productos que potencian el organismo, según sus representantes, los vende la muchacha del servicio doméstico, la señora que hace aseo en la empresa, el ejecutivo, el ascensorista, el arquitecto, el ingeniero y cualquier nivel de conocimiento o desconocimiento en la sociedad.

El asunto de vender proteína no es tan fácil como se cree porque hay ítems a tener en cuenta como el tipo de proteína, la composición calórica que trae el producto, el tipo de grasas que componen la bebida, los porcentajes y los niveles de omega entre otros aspectos. Sotomayor dijo que no es posible que un solo producto sea tan eficiente para todo el organismo y lo que es aún más inverosímil, que pueda ser ingerido por clientes de cualquier edad,

“Estos son productos que generan enfermedad y esas ventas libres hasta se pueden ver en los canales y noticieros, tómese la perla, beba el medicamento, póngase la inyección, y nadie regula, eso por supuesto produce enfermedad. Hay que tener control con toda esa explosión de productos que le hacen daño al cuerpo humano”, comentó.

El cáncer, una enfermedad que no se detiene

Sin lugar a dudas el cáncer es la enfermedad más temida por el hombre y con ella la prevención y la celeridad hacen la diferencia entre la vida y la muerte. Esta enfermedad preponderante en los seres humanos es más frecuente en próstata, igual está el cáncer gástrico, de pulmón, en las niñas el cáncer de ovario, el cáncer de seno, cáncer de tiroides y otros que deben tener una predisposición cada vez más frecuente y por ello hay que buscar factores etiológicos en el medio ambiente, factores genéticos que se han estado detectando como factores de riesgo para casi poder predecir qué tipo de cáncer va a tener una persona y tipificar así las alternativas como las cirugías profilácticas para disminuir las alarmas de aparición de cáncer tal y como pasó con Angelina Jolie que ordenó retirar partes de su cuerpo tras conocer el estudio genético que le hicieron.

Sobre asuntos relacionados con el cáncer, el profesional dijo que hay asuntos genéticos que también son de mucho impacto en los seres humanos y que hace que las personas tengan mucho cuidado.

Otro aspecto que no se puede descuidar es el que tiene que ver con las enfermedades degenerativas que igualmente están tomando una preponderancia muy fuerte como se puede ver con el alzhéimer, enfermedades degenerativas cerebrales, las articulares, reumatológicas y otras muy complicadas porque cada día se presentan más, pero además sigue creciendo el diagnóstico de estas enfermedades.

El reconocido médico dijo que la medicina como tal tiene una cantidad de retos desde el punto de vista salud que están en relación directa con enfermedades infecciosas, con enfermedades malignas, autoinmunes, degenerativas tanto a nivel neurológico como a nivel sistémico global.

“Tenemos problemas de salud pública muy importantes tanto en Colombia como en el mundo y justo ahora estamos viendo en el vecindario el florecimiento de enfermedades que ya habían sido erradicadas de nuestro país lo cual es muy grave, más si no existen controles migratorios que son de por sí muy difíciles de hacer, pero que por la cantidad de gente que ingresa puede desencadenar en epidemias en todo el territorio nacional”, sostuvo.

El libre comercio también importa enfermedades

El relicario de acuerdos comerciales ha hecho que a Colombia ingresen masivamente productos de los cuales no existe mayor información o los datos de trazabilidad.

La cantidad de contenedores que ingresan hace casi que imposible ejercer un control sobre el producto importado y allí surge un nuevo riesgo porque la situación favorece la entrada de muchos elementos contaminantes en una tierra que tiene todos los climas y todo tipo de vegetación, con características especiales para su fauna y su flora. Es así, precisó, como el país tiene un terreno abonado para que muchas cosas lleguen y si no hay verdaderos y rigurosos controles, la posibilidad de que todo esto sea un problema para Colombia es muy grande.

Otro reto es el control de vectores y transmisores porque por citar un ejemplo el control de enfermedades transmitidas por insectos ha resultado difícil tal y como pasó con el dengue, dengue hemorrágico, chikungunya y zika, enfermedades complicadas que bajaron en su intensidad, pero lamentablemente siguen existiendo los moscos y las posibilidades de seguir con el problema.

No descartó el medico la mutación de virus, situación que ya se viene presentando, igual prevé que seguirá la mutación de bacterias así como de hongos abriéndole paso a más enfermedades y con mayor dificultad para su control. Lo anterior se constituye como un enorme reto para la ciencia médica de poder desarrollar herramientas que logren morigerar el impacto de estas enfermedades cuando se presenten. Conceptuó que resulta todo un desafío para el mundo científico el explorar las estrategias preventivas que disminuyan la posibilidad que ese tipo de enfermedades se desarrollen.

La atmósfera médica muestra que viene de hecho un cambio en el cuadro patológico porque las enfermedades en los siglos 19 y 20 eran unas epidemias que ya avanzado el siglo 20 no se veían y en el siglo 21 menos, pero un mínimo descuido podrían revivir los males de ayer con una fortaleza enorme.

Si bien la peste negra que fue una pandemia que azotó a Europa en el siglo 14 no tiene opciones de regresar, lo cierto es que enfermedades de esa índole podrían presentarse en poblaciones con hacinamientos complejos que tienen de por sí agudos problemas de higiene y en donde es posible que no haya un adecuado almacenamiento de alimentos poniendo en riego la población infantil.

El virus de Ébola que apareció en Zaire en la década de los 70 podría llegar a Colombia toda vez que es un país que tiene todas las posibilidades porque hay enfermedades que son exclusivamente del nivel del mar, otras de altura media y las de grades elevaciones, es decir que el país tiene todas las características para que cualquier enfermedad que se desarrolle en una altura específica pueda prosperar en suelo colombiano lo que hace aún más exigente ajustar los cuidados migratorios.

El médico reconoció los esfuerzos del gobierno con el tema de los medicamentos y el trabajo del Invima que gobierna lo que está bajo ley, pero afirmó que hay muchas cosas que se producen fuera de Colombia y que dificulta su vigilancia.

Julián Sotomayor Hernández es un médico egresado de la Universidad Javeriana, hizo un programa de entrenamiento en cirugía general en el Hospital de San Ignacio de la misma alma máter. Se ha desempeñado en áreas quirúrgicas y también administrativas, manejando salas de cirugía, trabajó y se especializó en cirugía mínimamente invasiva para el tubo digestivo, es por eso que es experto en todo lo que tiene que ver con cirugía gastrointestinal, pruebas de la pared abdominal, es decir intervine cuando los inconvenientes se presentan en la vesícula, en el colon, estomago, apéndice, hernias y todo ese tipo de molestias.

Hoy tiene un cargo administrativo en la Clínica Marly y fue jefe de las salas de cirugía durante trece años. El galeno bogotano es el Director Científico de la Clínica desde hace cinco años.

No oculta que le preocupa el sistema de salud porque lo ve vulnerable pese a que como idea es fabulosa pues tiene una gran cobertura para el país, empero piensa que el hecho de que tantas EPS hayan fracasado y estén afrontando graves problemas no necesariamente está atado a malos manejos porque todas estas empresas pasan por dificultades por juiciosas que sean con la plata.

“Hay algunos factores que más allá de los malos manejos, están afectando al sistema de salud del país y yo creo que hay muchos de estos factores que tienen que ver con el cuerpo médico porque quizás hemos pensado que podemos formular lo que nos parece más adecuado para el paciente, pero que en ocasiones ese valor supera lo que puede pagar el sistema. Tenemos también unos pacientes que no han entendido que este es un sistema que tiene topes, que solo podemos llegar hasta un punto y que de allí no podemos pasar porque ese sistema no existe en el mundo, no hay un sistema ilimitado y nosotros queremos ese modelo en un país pobre y entonces los pacientes cuando no reciben el medicamento de altísimo costo ponen una tutela y en algunas ocasiones los jueces con sus limitaciones en el conocimiento en el área de la salud, muchas veces encuentran en el dolor del paciente la razón para justificar el aprobar ese producto de alto costo que por su puesto está llevándose por delante el tratamiento de mucha gente que con menor costo podría ser atendida”, manifestó.

Consideró vital adelantar con todos los problemas, una reingeniería al sistema de salud sin que deba cambiarse, pero eso sí evaluando muy bien muchos de los procesos que tienen que ver con la atención médica, es decir revisar cómo se calcula la Unidad de Pago por Capitación, UPC, para el pago por paciente en el sistema, hasta donde se va a limitar los pagos y hasta donde se va a exigir que se preste una atención más pronta y muchos factores que tienen que ver con el futuro de la atención en salud del país.

Este profesional está pletórico de orgullo por la formación en medicina la cual considera de primera categoría porque el cuerpo médico que es forjando en el país es muy bien logrado por el trabajo de universidades bastante serias y comprometidas.

Ve en las entidades de salud unas empresas innovadoras y con altísima tecnología. Aseguró que por fortuna no hay que salir del país para que atiendan cualquier enfermedad porque Colombia está dotada de enormes profesionales, a tal punto que muchos extranjeros vienen a hacerse procedimientos diferentes a la parte estética pues buscan atender problemas hematológicos, oncológicos, problemas digestivos y otros que muestra que la medicina colombiana está muy bien posicionada en el medio latinoamericano.

Otro punto para destacar es que hay apuestas de inversión en salud en donde es muy grato trabajar en prevención y en el manejo de las enfermedades con un plus bastante elevado.

Resulta placentero hacer un reconocimiento a la Clínica Marly que inició operaciones en 1903 cuando gobernaba el Presidente, José Manuel Marroquín Ricaurte. Ese fue un año atípico y de dicotomías ya que nace la gran clínica luego del final de la Guerra de los Mil Días, hecho que se produjo en noviembre de 1902. Eran buenos los albores para la medicina y para la tranquilidad del país, pero igual opacos luego de hacerse oficial la separación de Panamá también en 1.903.

Según la Clínica Marly, sus actividades arrancaron con el doctor, Carlos Esguerra, quien fue en ese entonces Director Gerente. En 115 años matizados por un prestigio que la decora y la caracteriza, la clínica ha mostrado eficiencia y una calidad en servicios médicos que hacen de Marly un ícono de la mejor medicina de Bogotá y el país.

No es ponderación cuando se asegura que es supremamente agradable visitar la Clínica Marly, esa también potenciada por el doctor Jorge Cavelier y sus inmejorables socios que iniciaron una nueva etapa en 1928. El lugar guarda historia y un legado de conocimientos aportado por los mejores profesionales de la salud.

Allí, en el edificio en donde hacen convergencia honestidad, excelencia, respeto y compromiso, todo brilla y es impecable, brillan los pisos, los escritorios y la mente de un grupo selecto de médicos que hicieron y de qué manera el juramento hipocrático, ese convenio afortunado con la ética en el mundo de la medicina. Muy orgulloso estaría el médico griego Hipócrates, el tildado como el más grande de todos los tiempos.

En la espectacular clínica de Marly, se siente tranquilidad y se respira un aire fresco, en ese muy bien dotado sanatorio llega a la mente Esculapio y todo lo que se muestra como egregio en un oficio célebre. En todos los rincones y pasillos, en la prestante clínica es fácil percibir igualmente la presencia de Dios, el Padre Santo que con humildad besa y bendice las manos de los muy amables médicos, mientras abraza acompañado con su corte a todos los que a la clínica acuden en busca de salud, vida y curación.