Sábado, 20 Agosto 2016 06:08

El mundo aprendió una dura lección con el petróleo: Tovar García

Acciones y Valores la reconocida firma de bolsa con orígenes en 1959 asegura que se viene el último ajuste en las tasas de interés.

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Las economías del mundo aprendieron una dura lección con el tema petrolero porque no previeron que un elevado precio del crudo tendría como todo el fin de un ciclo como ocurre normalmente en los mercados de bienes y servicios.

El Gerente de Investigaciones y Análisis Macroeconómico de la comisionista de bolsa, Héctor Wilson Tovar García, le dijo a Diariolaeconomia.com que por la coyuntura no se había tenido un sector productivo en Colombia que jalonara tanto la economía como lo fue el sector petróleo en los últimos diez años.

Anotó que antes del boom, en el año 2005 o 2007 hubo un avance importante, pero precisó que ya se habían sobrepasado los precios históricos máximos de 30 dólares por barril.

Dijo que justo allí era importante tener de presente el retrovisor porque las cosas no pueden permanecer en una sola dirección de manera constante porque hay un ciclo económico que dura entre siete y ocho años en donde llegan las crisis, se superan, llegan auges y boom y nuevamente la economía se enfría y se llega a la recesión.

“Todo esto más que una equivocación es una gran lección que nos queda hacia el futuro, pero lo más importante independiente de señalar si hubo errores o traspiés de un gobierno, lo fundamental es que como país se abran los ojos y que el ejecutivo tenga muy claro que la economía no puede depender de un solo sector para jalonar toda una dinámica pues debemos ser capaces de implementar toda una estrategia que genere crecimiento sostenido y diversificado en los próximos años”, comentó.

Apuntó que Colombia es un país con muchos recursos por cuanto tiene todavía muchas cuencas por explorar, pero indicó que por diversos problemas el país no ha podido explotar esos recursos porque lo que se vio, afirmó, fue apenas un proceso de implementación de nuevas técnicas de producción y una oportunidad de impulsar la inversión extranjera directa, proceso que caminaba a buen ritmo y se consolidaba por el esquema de contratación.

Esa campaña de diez años de darle vitrina a Colombia le dio al país muchas cosas positivas porque el país fue mejorando sus condiciones.

“Es muy fácil equivocarse cuando se tiene una economía como la China que cuenta con más de 1.300 millones de personas que generaron desarrollo porque construyeron ciudades enteras de más de un millón de personas, en total construyeron en ese gigante asiático más de mil ciudades desde 1970 lo que hizo que aumentará la demanda no solo de petróleo sino de cobre, hierro, cemento y otras materias primas que generalmente producían las economías emergentes”, comentó el señor Tovar.

Sin duda alguna el 2016 ha sido unos de los años más complejos de los últimos tiempos porque marcó una tendencia adversa para la economía por los impactos de un fuerte fenómeno de El Niño que castigó al campo y por consiguiente el precio de los alimentos.

Lo anterior se tuvo que acompañar de medidas drásticas en materia monetaria toda vez que el Banco de la República debió ajustar sus tasas de interés a niveles cercanos al ocho por ciento lo que significó a su vez una disminución en el ritmo de la actividad económica y en el pulso de la demanda agregada, no en vano las ventas al por menor han venido mostrando un importante deterioro al igual que la confianza en el consumidor.

“Buena parte de eso se debió a la drástica caída que tuvo el precio del petróleo que aunque todos en lo académico y en lo económico lo habíamos diagnosticado, el país no había sentido tanto esa dependencia con un sector que indiscutiblemente le aportó mucho a la economía colombiana en los últimos diez años, pero esa recuperación de hoy no se ve tan sostenible porque los fundamentales internacionales no son tan claros, lo que si sabemos es que la producción a nivel mundial sigue muy fuerte porque los países miembros de la OPEP siguen con una seria intención de aumentar la producción a niveles que no se habían visto. Irán por ejemplo busca una producción cercana a los 4 0 4.5 millones de barriles”, comentó.

Dijo que en medio de la proyección de aumento en la producción, hay una motivación en precios que rayan los 50 dólares por barril de crudo, especialmente en Estados Unidos que había dejado de producir porque la técnica del fracking no necesariamente genera unos precios de equilibrio tan bajos como los observados, pero precisó que las cotizaciones actuales prometen mejorar el ritmo de exploración particularmente en economías emergentes que como Colombia suspendieron prácticamente la actividad exploratoria porque para estos países es más exigente el ritmo de inversión por la calidad de los crudos.

El horizonte es promisorio

Las perspectivas hacia adelante son tan promisorias que inclusive frente a un proceso de paz hay unos sectores a los que muy seguramente se les abrirá las puertas por el potencial que tienen como acontece con el turismo, la salud y la agricultura que por sus avances están llamados a ser protagonistas en ese crecimiento de largo plazo, pero únicamente con la implementación de estrategia que deje de lado los sectores que se desarrollan a mediana escala.

En su análisis, Tovar dijo que Colombia tiene visión y potencial agrícola importante, pero lamentó que el país haya podido afianzar esa articulación tan necesaria entre el sector primario con la industria y las exportaciones. En ese sentido consideró vital generar clúster que puedan unir esfuerzos y hacer más fuerte el mercado agrario nacional como ya lo está haciendo Argentina que con el nuevo gobierno quiere duplicar su producción rural de cara a los próximos cinco años. Agregó que Colombia debe identificar los productos de mayor demanda y recalcó que se hace fundamental brindar valor añadido a esa producción lo cual podría dejar enormes dividendos, pero sin diminutivos y sin visión de corto plazo.

El analista ve en la palma, el caucho y el cacao una formidable oportunidad lo cual puede ayudar a generar una economía agrícola de largo alcance con una vocación exportadora que genere un mayor aporte y valor a la economía.

Hay que aguardar, pero sin castigar el optimismo

Tovar García señaló que los analistas están a la expectativa para ver cuál es el verdadero grado de enfriamiento que el segundo trimestre de 2016 le ha dejado a la economía colombiana. Acciones y Valores ve muy favorable el hecho que la Refinería de Cartagena haya reportado recuperación en producción y en exportaciones asunto que es muy positivo para la industria, advirtiendo que no toda la industria se ha recuperado de manera significativa, pero que de todas maneras mitiga en parte el enfriamiento de la economía nacional.

“El sector financiero ha sufrido el famoso enfriamiento a lo largo de este año por factores como unas tasas de interés mucho más altas, un ritmo de comercio más bajo y un ritmo de actividad económica más lento que indiscutiblemente han hecho que disminuyan sus ingresos, pero también hay unos pronunciamientos de las calificadoras internacionales de riesgo sobre la salud del sector financiero que de lejos en la región es muy buena para lo que hay en la banca latinoamericana, pero que para los estándares que tuvimos en los últimos años pudiera hacer que abran a la luz de los ojos de esas calificadoras unas preguntas sobre si el capital que tienen los bancos responde todavía a una situación de enfriamiento de la economía colombiana”, indicó el experto.

Aclaró que todo lo anterior tiene explicación porque se hablaba de un crecimiento económico que venía del 4.5 o el 4.6 por ciento a uno de 3.1 como en 2015 y a un 2.5 o 2.7 por ciento en este año lo cual muestra un enfriamiento importante, asunto contradictorio porque es destacado en la región frente a economías como Venezuela, Brasil, Argentina y otros países, pero que pone de presente una situación que no habían advertido los analistas el año anterior y que hace pensar que un precio de 50 dólares por barril de crudo permita presagiar que 2017 será un año más favorable.

Lo que no ayuda

Para el próximo año hay coyunturas que pueden ser muy en favor de la economía colombiana, pero hay otras como la reforma tributaria la cual sería aprobada en el segundo semestre de este año y que muy seguramente impactará algunas variables.

Desde la perspectiva de la firma de bolsa se da por un hecho un ajuste en la tarifa del IVA el cual pasará del 16 a por lo menos el 18 por ciento lo que significará inicialmente, no es estructuralmente, una disminución en el impulso de gasto de los colombianos. Sobre este particular anotó que algunos agentes han pensado que lo mejor sería anticipar en el segundo semestre de 2016 parte del gasto de 2017 previendo el mayor impuesto del IVA. Esas compras podrían darse en vehículos o en electrodomésticos porque el año próximo la tarifa desde luego será mayor.

Esa, dijo, es una conducta temporal de los colombianos, aclarando que el nivel de consumo de los colombianos ha cambiado considerablemente porque hay más presencia en restaurantes, hoteles, centros recreativos y un mayor flujo de nacionales hacia los destinos turísticos en temporada de vacaciones, cambio que favorece el producto y la manufactura nacional tendencia que se ha fortalecido por la devaluación.

En 2017 el crecimiento podría estar por el orden del tres por ciento caminando hacia un 3.5 hacia 2018 lo cual refleja una situación difícil, pero reconoció que al ser la economía doméstica muy resiliente, tiene la capacidad de sobreponerse a los retos que traen los desafíos de la economía mundial.

Inversión en infraestructura será determinante

De cara a impulsar la economía, el desarrollo y el empleo, el Gerente de Investigaciones y Análisis Macroeconómico de Acciones y Valores, Héctor Wilson Tovar García, consideró que serán determinantes las obras de infraestructura como las 4-G y a las mismas APPs (Emprendimiento Digital). Dijo que esos retos económicos y sociales se darán mejorando las condiciones de transporte es decir más y mejores vías, óptimos aeropuertos, puesta en marcha del modo férreo y explotación marítima y fluvial ente tantas opciones lo cual ayudará de paso a despejar los complejos temas que acompañan un proceso de paz.

Nuevo ajuste en tasas

Pese a que cesó el efecto climático y a que las volatilidades cambiarias son más bajistas que alcistas en los últimos meses, hay un común acuerdo con algunos codirectores del Emisor en el sentido que hay una inercia que se mantiene en los precios, ya no en alimentos, sino en algunas tarifas como las tarifas escolares, los servicios de salud, los arriendos y otros rubros que seguirán alterados por inflación.

“Nosotros en particular vemos con potencialidad un nuevo incremento en este mes de agosto de otros 25 puntos básicos para luego propender por una reducción de los tipos de interés ante una caída del indicador de inflación quizás en el último trimestre del año, pero por ahora hay opiniones divididas y el mercado da por descontada que la que viene será la última subida de las tasas, lo cierto y desde nuestra óptica es que existe la necesidad de un ajuste adicional”, expuso.

Mal vecindario

El asunto de los socios comerciales, del vecindario y del mundo no da para hacer fiestas porque hay una coyuntura económica transversal porque hay un enfriamiento esparcido desde China, pasando por Japón en donde hay serios problemas económicos, desde Europa y qué decir de vecinos como Venezuela y Brasil.

Llama poderosamente la atención en la firma Acciones y Valores el hecho que algunas calificadoras vean como positivo el desempeño económico de Brasil vaticinando inclusive que este año se pueda salir de la recesión.

“El escenario ha sido malo, ha sido perverso, lo hemos podido solventar de una manera importante, nos ha costado mucho indiscutiblemente, pero los años que vienen pueden ser mejores y las condiciones pueden favorecer inmensamente a Colombia”, sostuvo el analista.

Dijo que el proceso imprime mayor confianza sobre todo en el capital internacional que confía más en Colombia que el de casa, lo anterior con ejemplos a tener en cuenta como Chile y Perú