Domingo, 13 Septiembre 2020 01:37

Estrategia, la clave de la reactivación económica: Mincomercio

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En medio de los grandes retos que implica la pandemia, el gobierno cuenta con los mecanismos para devolver la dinámica y con apoyos empezar a destrabar la economía.

El pasado 31 de diciembre, cuando la música de Tony Camargo quería estallar en los bafles de equipos y románticas radiolas al dejar volar la entristecedora letra “Yo no olvido el año viejo”, ese día especial de preparativos y cena de pavo, ajiaco o gallina rellena, ese último día de 2019 que dejaba escuchar, mientras hervían los tamales, a la Billos Caracas Boys, los Melódicos, La Tremenda, el Súper combo Los Tropicales, a Lucho Bermúdez, Pacho Galán, Edmundo Arias, Crescencio Salcedo, Pedro Laza y otros enormes del pentagrama caribeño, el abigarrado momento con regalos a bordo pasó a un entorno gris cuando el mundo fue notificado por la Organización Mundial de la Salud de la presencia de una enfermedad de la familia de los coronavirus altamente peligrosa que hacía de las suyas en la ciudad china de Wuhan.

Inmediatamente callaron las orquestas y con el fondo del muy vigente, pese a su ausencia, de Guillermo Buitrago, se hicieron las conjeturas familiares sobre un mal temible para luego darles volumen a los equipos y seguir, eso sí, en medio de una incipiente alarma, con la música, un nostálgico Ron de Vinola seguido por la eterna Víspera de Año Nuevo. Igual seguían los diálogos entre tema y tema.

De inmediato la OMS inició una maratónica carrera de la mano de expertos en el planeta para ampliar los conocimientos científicos sobre el nuevo virus, igual empezó a rastrear la inminente propagación y su virulencia. El organismo rector de la salud en el mundo tenía que contar con las herramientas suficientes para asesorar países, entidades y personas sobre las medidas a tomar para prevenir la propagación del agresivo brote.

 

En síntesis, la fiesta de fin de año se echó a perder y lejanamente sobre la media noche, ya llegando al primer día de 2020, tímidamente sonaban los prohibidos voladores y la pólvora que iban desvaneciéndose en el cielo oscuro del año entrante. También nostálgico sonaba el tema “Las Campanas de la Iglesia Están Sonando” en la voz de Néstor Zavarce, una voz apagada que seguía inmortalizando la inspiración de Oswaldo Oropeza, pieza musical que hacía prever días difíciles. Allí empezó una cabalgata que hoy sigue dejando a su paso ruina y muerte porque el identificado Covid-19 resultó ser complejo y elevadamente mortal.

La enfermedad empezó a dispersarse y pronto llegaron lamentables noticias de Europa, luego de Estados Unidos y la amenaza se sentía cada vez más cerca a los colombianos. Como era de esperarse llegó la mala reseña, el seis de marzo fue identificado el primer caso de Covid-19 en Colombia. El Presidente de la República Iván Duque ordenó un confinamiento preventivo obligatorio para los 48 millones de colombianos que empezó el 25 de marzo.

Como se calculó por lo acontecido en Europa y en China, las economías sufrieron el primer golpe, muchos negocios que debieron cerrar haciendo caso al imperativo de distancia social, empezaron a desmoronarse, las fábricas tampoco aguantaron y llegó una serie de liquidaciones, cierre de empresas, comercios y despidos de personal, la pandemia estaba quebrando a demasiada gente. El tema experimentado en Colombia era una réplica avasalladora del mundo y sus reveses económicos.

El gobierno colombiano salió al paso con apoyos como mercados, ayudas monetarias a través del subsidio solidario y otros auxilios que incluyeron acordar con bancos y entidades crediticias, considerar los tiempos para pago de obligaciones. Llegó de manera paralela un subsidio a la nómina para salvar puestos de trabajo. El entorno fue, es y será complejo porque prácticamente hay que volver a empezar y hacer con lo que quedó un case importante para retomar la senda en aras de recuperar un terreno empresarial perdido.

Lo cierto es que el ejecutivo no la ha tenido fácil, los ministerios debieron remar contra la corriente y en medio del mar de problemas que suscitó la Covid-19, hubo estrategia y una hoja de ruta para recuperar la economía, reconociendo la disciplina de los agricultores y empresarios del campo que con arrojo siguieron adelante, garantizando abastecimiento y demostrando que en la ruralidad la empresa sigue siendo importante. Con los movimientos geopolíticos que acarreó el mal, hay varios retos y tareas por hacer porque más de 85 naciones están hablando de potenciar el mercado interno y evitar a futuro dolores de cabeza porque algunos creen que las angustias apenas comienzan.

 

José Manuel Restrepo Abondano

 

Para hablar sobre las vicisitudes en medio de la pandemia, Diariolaeconomia.com, habló con el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo Abondano, quien indicó que el país debe entender que está frente a un hecho inesperado que no es responsabilidad ni culpa de nadie y un escenario en donde la prioridad fue proteger la vida de los nacionales lo cual llevó a un marco en donde debieron tomarse medidas muy difíciles como el cierre de la actividad productiva que generó un impacto sobre las empresas y el empleo.

Sostuvo que la reactivación económica tiene tres momentos en donde en primer lugar tendrá que trabajarse en mitigación, es decir cómo atenuar el impacto en medio de la emergencia económica, lo cual ha significado decisiones, primero, en el cuidado de la salud, preservar el sistema e invertir más de ocho billones de pesos en el mismo. Otro trabajo trascendental fue el avanzar en que los colombianos tuvieran acceso a todo tipo de protección, a medicamentos en el marco de la pandemia y en ese escenario de los cierres de la actividad productiva.

También la coyuntura implicó cuidar del aprovisionamiento de bienes básicos para que no hubiese una pandemia de hambre, un entorno que de igual manera condujo a la toma de decisiones importantes, entre tantas, darles recursos a los más vulnerables a través de programas como Ingreso Solidario, Familias en Acción, Jóvenes en Acción y llegar con este tipo de apoyos a más de 30 millones de colombianos.

En tercer lugar, fue vitalizado el programa para cuidar del empleo y de las empresas lo cual ha demandado más de 180 decisiones que incluyen diferimiento de pago de impuestos, de registros y de contribuciones parafiscales. En línea con la realidad el gobierno le dio manejo al tema de subsidios en servicios públicos, solucionar parcialmente la problemática de arrendamiento, garantizando que pudiera sellarse un acuerdo entre las dos partes como también avanzar líneas de crédito especial.

 

“Nosotros solo desde Bancoldex y el Fondo Nacional de Garantías, FNG, seguimos mirando aristas porque no se trata solamente de crédito sino de generar apetito por el riesgo a través de las garantías que para el caso actual son del 90 por ciento. Colocamos algo más de 8.4 billones de pesos en favor de cientos de miles de empresas colombianas, buscando darles liquidez y caja. Estamos hablando de inversiones superiores al 11 por ciento del producto interno bruto, PIB, considerando por dentro y por fuera el presupuesto para girar los recursos”, declaró el señor Restrepo Abondano.

 

Aclaró que la siguiente etapa o el segundo momento de la reactivación es el reinicio de la actividad productiva que se ha venido dando de manera gradual, progresiva y ordenada, etapa que tuvo un cambio sustantivo de 180 grados el primero de septiembre con el decreto 1168 que permite pasar de un aislamiento obligatorio a uno selectivo, todo con el fin de retomar las labores productivas hasta llegar a un 99 por ciento de los sectores económicos. Según el Ministro, en el marco de todo ese trabajo era muy importante superar ese falso dilema entre la vida y la economía o la vida y el empleo.

 

Enfatizó que la vida siempre será primero sin que ello diga que no hay que cuidar de los puestos de trabajo y de las empresas. Por tal razón, en ese segundo momento de reactivación se hace esencial tomar medidas para reavivar la demanda de bienes y servicios, pero igual unos apoyos importantes a los sectores más afectados. En ese capítulo llegaron determinaciones específicas para el turismo, restaurantes y otros renglones que terminaron muy golpeados con la pandemia y el cierre de la actividad productiva.

En la tercera etapa que es la de recuperación, explicó el jefe de la cartera de Comercio, el gobierno empezó con el programa “Compromiso por Colombia” que implica unas inversiones que suman 170 billones de pesos y más de dos millones de empleos generados gracias a la iniciativa que va a ser desarrollada con cuatro propósitos que puntualmente tienen que ver con el apoyo a los más vulnerables a través de programas como Ingreso Solidario, acompañando con subsidios al sector de la vivienda, un segundo compromiso fue trazado con la economía verde y todo lo atinente con el crecimiento limpio en donde se contemplan más de 25 proyectos de energía renovable, 280 millones de árboles a ser sembrados, proyectos emblemáticos como la navegabilidad del río Magdalena y en tercer lugar, una apuesta por la Colombia rural con los municipios PDET o encajados como Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial, poblaciones afectadas de manera profunda por el conflicto armado, la pobreza, las economías ilícitas y la debilidad institucional. En ese orden de ideas vendrá inversión en regiones como la Sierra Nevada de Santa Marta y la serranía del Perijá, Montes de María, Catatumbo, Arauca, Alto Patía y Norte del Cauca. El programa abarcaría también el Pacífico y la llamada frontera nariñense, la cuenca de Caguan, el Piedemonte Caqueteño, así como el Urabá Antioqueño.

Ese impulso de paz rural con legalidad, especificó el Ministro, conlleva a inyectar recursos por más de cinco billones de pesos que se acelerarán para estas zonas rurales del país, muy afectadas.

En cuarto lugar viene un compromiso con el empleo lo cual hará que se ponga el pie en el acelerador en los programas de inversión en infraestructura con recursos para las economías de industrias creativas por más de dos billones de pesos y con un encargo estrecho con la micro, pequeña y mediana empresa que es en donde entra el ejecutivo como sector, buscando que Colombia avance en una internacionalización más ambiciosa, con más exportaciones, mayor inversión y unos avances en desarrollo que acompañen al sector industrial, a las pymes y desde luego al turismo.

 

“Ese programa está en marcha, ya miramos indicadores líderes como por ejemplo el consumo de energía, de gasolina, la recuperación de construcción de vivienda de interés social, igual alientan los avances en los índices de confianza comercial, industrial y del consumidor, entre otros indicadores que señalan que avanza un proceso de reactivación que pide mayor celeridad, desde luego, cuidando la vida de los colombianos. Evidentemente hay un impacto en el empleo, igual en la producción, pero esperamos que con estos esfuerzos se dé la anhelada recuperación”, apuntó el destacado funcionario.

 

Algunas empresas que agonizan ya traían los santos oleos

 

La situación no es tan fácil, amén de los oficios y de las inversiones hay empresas que van a fallecer. Frente a este punto el Ministro aclaró que si bien seguirán pasando cosas, hay empresas que fueron a la quiebra, pero con problemas notorios desde mucho antes de la pandemia o de las medidas. Prácticamente estaban afectadas y no tenían mucho margen de maniobra.

Aseguró que a varias empresas les resultará complejo, bajo esos parámetros, salir de un impacto como el recibido con la Covid-19, sin embargo, subrayó que desde el gobierno se está haciendo hasta lo imposible para salvarlas, incluso dijo que dentro de las emergencias económicas fueron elaborados dos decretos legislativos referidos a la reestructuración empresarial que busca acompañar a este tipo de negocios o factorías. A la fecha hay 600 empresas que solicitaron reorganización empresarial por lo que se diseñó un instrumento más ágil, más efectivo y con mayor apoyo para que esas compañías logren salir adelante. “Haremos el máximo esfuerzo para recuperar sector productivo que pueda verse afectado”.

 

La obligación es reactivar, reformas tributarias no caben

En días pasados el Fondo Monetario Internacional, FMI, invitó a los países a gastar todo lo que sea necesario, pero a tiempo les sugirió guardar las facturas dando a entender que esos recursos de la emergencia tendrían que ser recuperados, según algunos críticos, vía reforma tributaria y otras medidas. El tema se ve tremendamente enredado porque en el Congreso del Comercio Exterior de Analdex, el mismo Presidente Duque reconoció que el palo en la rueda del desarrollo ha tenido nombre propio y es el cambio en las reglas de juego por una cantidad nada desestimable de reformas al estatuto tributario.

Ante este panorama el Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo Abondano, dijo que, en línea con el Primer Mandatario, este no es un momento para hablar de reformas tributarias toda vez que hay un gran reto y es reactivar la economía. Como esa revitalización debe darse con el sector productivo, expuso, el ejecutivo no podría echar para atrás todos los avances que se han venido construyendo como país en la ley de crecimiento que redujo entre 10 y 15 puntos porcentuales la tasa de tributación, precisamente para motivar la dinámica productiva.

 

“La mejor manera de generarle ingresos al fisco, la mejor forma óptima de reactivar es reanimando los sectores productivos lo cual es posible apoyándolos en este proceso y esa será sin duda la prioridad, no obstante, lo anterior, seguramente la Comisión de Reducción de Temas Fiscales están estudiando una cantidad de incentivos y de beneficios que existen en nuestro sistema tributario, pero de nuevo, lo central aquí es la mejor externalidad positiva posible. El camino más recomendable para generar riqueza y recuperación fiscal es el del crecimiento una razón de peso para apoyar al sector productivo en el marco de un compromiso de gobierno que es ser una familia con iniciativa privada y pro- negocios”, comentó el Ministro.

 

Los impactos comerciales por la pandemia igualmente dejaron ver un mundo con menos actividad en comercio exterior. Así las cosas, aseguró Restrepo, el escenario pos-pandemia no puede ser el mismo que el de pre-pandemia porque el país no transita por donde lo hizo antes ni va a moverse de esa manera. Lo que espera el gobierno y el propio Ministerio es transitar en una mejor normalidad en donde la sostenibilidad sea importante y por ello fue radicado en el Congreso el proyecto de turismo sostenible y competitivo para recuperar el valor de las playas, definir con ello capacidades de carga y sellar un compromiso con el ecoturismo.

 

En opinión del funcionario la nueva mejor normalidad llevará a Colombia a un escenario distinto en materia de teletrabajo que será un tema mucho más recurrente en adelante. En educación, dijo, se espera un salto con el uso de las tecnologías de la información y sostuvo que con ese instrumento habrá sin duda mayores posibilidades lo que será vital para forjar talento humano, tan esencial para la cuarta revolución industrial.

En materia de comercio, aseveró, se rompieron las cadenas de proveeduría a nivel internacional por razones obvias, situación que trae oportunidades porque le abre paso a las cadenas regionales de valor que es una de las estrategias del ejecutivo para que Colombia exporte más. Igual, precisó, queda de par en par la puerta con el fin que el país haga relocalización o lidere en ese sentido una maniobra para que lleguen empresas americanas ubicadas en Asia, firmas europeas o latinoamericanas que de pronto vean en Colombia una oportunidad para reexportar y utilizar el territorio como hub de comercio internacional.

El asunto va en serio y de hecho con Procolombia se le dio inicio a esa estrategia nearshoring, offshoring y onshoring, toda una propuesta de relocalización de factorías que pueden tener el interés de invertir en Colombia y de hecho ya ha habido varias firmas que han expresado su intención de llegar al país, acercarse y tener el suelo colombiano como una opción.

En la estrategia fue posible identificar un número cercano a cincuenta multinacionales estadounidenses, europeas, de Asia y latinoamericanas con un marcado interés por instalarse en Colombia.

Será importante para el país la cuarta revolución industrial, la inteligencia artificial y la robótica, igual la impresión 3D será un tema destacado por todo lo relacionado con las cadenas de proveeduría. El momento, recalcó el Ministro, es ideal para acompañar a los sectores que tienen vocación exportadora.

 

“Yo he hablado por ejemplo de aptitud e idoneidad en las importaciones y con ello producir competitivamente en algunos renglones que estamos importando y ya hay una estrategia en marcha de competencia a las importaciones, luego ese es otro camino. Se trata de un momento en dónde vemos la necesidad de trabajar más rápidamente en temas de formalización de empresas, luego la nueva mejor normalidad es un escenario que puede ser retador y difícil, pero igual una oportunidad para construir algo muy importante para el país”, escribió el Ministro de Comercio, Industria y Turismo.

 

Con productos diferentes a café, banano y flores, con alto componente de valor agregado hay muchas oportunidades en los mercados internacionales que igual estarán impactadas por nuevas formas de proteccionismo, pero que resulta un contexto ideal para apuntalar el multilateralismo, y hoy Colombia como presidente pro tempore de la Comunidad Andina de Naciones, CAN, que lo será del Asia-Pacífico puede aprovechar esos espacios para reivindicar la multilateralidad con un libre comercio en beneficio de todos. En ese marco Colombia tiene oportunidades en exportación de servicios basados en conocimiento como software, BPouS y call center, ofertas para diversificar la canasta.

En el marco de internacionalización que lanzó el gobierno en donde el liderazgo lo ejerce la Vicepresidente Martha Lucía Ramírez y Ricardo Hausmann, profesor de Harvard, ha surgido la opción de que Colombia exporte más servicios y con el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, se lograron unos recursos para seguir en esa dirección.

Otra estrategia lanzada por el gobierno tiene que ver con el aprovechamiento de los tratados de libre comercio en compras públicas tanto de bienes como de servicios.

 

Colombia debe trabajar en vocación exportadora

 

A criterio del funcionario es determinante avanzar en una diplomacia comercial y sanitaria que ya venía dando resultados porque no se puede olvidar que el 2019 fue un año récord en exportaciones de agro y agroindustria para el país. El primer semestre de 2020 con todo y pandemia dejó ver que esas exportaciones siguen creciendo luego ello muestra que Colombia estaba muy juiciosa con esa diplomacia comercial y sanitaria que les permitió apertura a por lo menos 20 productos en mercados nuevos y esa tarea, aseveró, seguirá haciéndose.

Restrepo Abondano insistió en que el país debe avanzar para que la pyme exporte y ese, consideró, es un esfuerzo que arrancó con el programa “Fábricas de Internacionalización”. Reveló que a la fecha hay 700 empresas que serán respaldadas una a una con Procolombia para que tengan vocación exportadora, es decir que hay esfuerzos que van en ese camino.

Acentuó que es necesario potenciar el mercado interno ante las secuelas geopolíticas que ya deja la pandemia y para ello recordó que ya camina el programa "Compre lo Nuestro” un plan que busca valorar a quienes producen en Colombia.

En su plática comentó que los escenarios difíciles y de incertidumbre son también de oportunidades. Dijo que históricamente Colombia ha sido un país de grandes inconvenientes, una explicación consecuente a la resiliencia de los colombianos que expresan la capacidad infinita para salir delante de todos los percances. Sobre el tema, Restrepo proyectó que ésta no será ni la primera ni la última situación apremiante que tendrá que ser enfrentada, pero aseguró que si el país al unísono la enfrenta y la supera puede sacarle provecho para crecer más.

 

El modelo no hay que cambiarlo

Sobre el modelo económico, el Ministro de Comercio, Industria y Turismo concluyó que si bien hay impactos geopolíticos por el Covid-19, no habrá necesidad de cambiarlo sino de acentuarlo en temas de sostenibilidad y responsabilidad. Por ejemplo, afirmó, hay que fortalecer esa figura creada en este gobierno de las empresas conocidas como de Beneficio de Interés Colectivo, BIC, que piensan más allá de las utilidades, que avanzan en escenarios como el cambio climático, en la economía circular y de igual manera en cómo acompañar la producción e industria nacional con programas que incentiven las compras del producto colombiano.

 

 

Expresó que frente al modelo económico hay que tener muy en cuenta que es un escenario en donde se acentúa de igual manera el valor y la necesidad de transitar de la informalidad a la formalidad, de crear nuevos mecanismos de financiamiento para el sector empresarial.

“Hay un escenario para pensarnos y repensarnos, muy propicio para la reingeniería que no implica necesariamente un cambio de modelo sino nuevos acentos en la forma de concebir o desarrollar la economía”, anotó.

En aras de tener mejores herramientas de cara a salir airosos con los tratados comerciales se mostró de acuerdo con sacar adelante los puntos pactados en el “Cuarto de al Lado”, espacio en el cual se trazó una agenda interna para avanzar en competitividad y hacer de los TLC un asunto coherente ya que no es posible sembrar productos en lugares de mucha productividad, pero sin salida a los cascos urbanos o los puertos. Así pues, el Ministro reflexionó sobre la importancia de buscar crecimientos más incluyentes, que verdaderamente construyan equidad.

Retomó un aparte del Plan Nacional de Desarrollo que dice que la suma del emprendimiento más la legalidad fortalecen esa ecuanimidad que debe seguir siendo el norte sobre el cual el país debe trabajar.

Por mandato presidencial, las nuevas negociaciones para lograr acuerdos comerciales están en el congelador porque el gobierno tiene como prioridad avanzar en los tratados de libre comercio ya rubricados. Con Asia-Pacífico no hay posibilidad de un gran convenio, pero el Ministro valoró la importancia de esos mercados a donde se llega de manera importante con productos principalmente agrícolas. El trabajo no fue en vano y por ello las exportaciones en aguacate Hass crecieron por arriba del 30 por ciento justo por ello, nuevos mercados y unas condiciones sanitarias óptimas.

Por primera vez, dijo Restrepo Abondano, llegó aguacate colombiano a China y a Japón, pero igual debutaron exitosamente otro tipo de frutas en Corea, país del sudeste asiático que también compró aguacate.

Actualmente Colombia avanza con Israel en la apertura de mercados una noticia que de concretarse seguirá ampliando el destino de las exportaciones colombianas.

El tema de la tasa de cambio no quedó por fuera y en ese frente el Ministro de Comercio indicó que el nivel del dólar hoy resulta una oportunidad para fortalecer las exportaciones e inclusive para la reactivación del turismo cuando queden aprobados los vuelos internacionales, empero razonó que lo más importante hoy es garantizar que la volatilidad sea la menor posible para que el impacto resulte menor.

 

Avianca no debe generar sobresaltos

 

Amén de las últimas noticias, era imposible no abordar el capítulo Avianca, la aerolínea extranjera con operaciones en Colombia a la cual se le había aprobado un crédito por 370 millones de dólares, préstamo que se haría a través del Fondo de Mitigación de Emergencias, FOME.

Según el Ministro de Comercio, el mensaje es claro porque más que apoyar a una u otra empresa lo que hace el gobierno, como lo precisó el Presidente, es acompañar al sector aéreo clave para el país porque integra regiones. Igual es un sector vital para las exportaciones como pasa con las flores y estratégico en la dinámica de turismo local e internacional.

 

“Nosotros no podemos descuidar ni desproteger el sector aéreo porque estaríamos afectando de inmediato el comercio exterior, el sector de turismo y la integración de un país que históricamente ha sido de regiones. En este instante estamos acompañando empresas que arrancan sus procesos de reestructuración”, explicó el Ministro.

 

Enfatizó que hay líneas del Fondo Nacional de Garantías que están diseñadas para aquellas empresas que necesitan un crédito, pero repitió que la voluntad del ejecutivo es acompañar al sector aeronáutico porque conecta, empuja el turismo y fortalece la capacidad exportadora.

Al cerrar ese tema Restrepo dijo que ante cualquier eventualidad hay contingencias que ha venido manejando con todo el profesionalismo el ministerio de Hacienda y Crédito Público. No descartó que varias de las consideraciones hayan sido tenidas en cuenta para mayor seguridad.

Finalmente dijo que Colombia no debe hablar de sustitución de importaciones sino de competencia a las importaciones. En ese campo, expuso, hay que competir con éxito y allí es bienvenido el apoyo a la producción nacional ya que hay productos que tienen cabida en los mercados internacionales. El sector productivo, certificó, no se da simplemente por un decreto toda vez que en ese campo hay un compromiso igual férreo por parte del sector privado.

En sus cuentas, Restrepo enfatizó que hay de dónde echar mano para salir adelante, pero resaltó que hace falta crear una cultura exportadora, razón por la cual el país necesita empresarios con más vocación de mundo que estén dispuestos a comer planeta, con productos, bienes y servicios de calidad, ello asumiendo algunos riesgos y librando con valentía las batallas.

El muy amable Ministro de Comercio, Industria y Turismo, José Manuel Restrepo Abondano, se despidió diciendo que extraña las clases que dictó en la Universidad del Rosario. En cuanto al cambio de la academia al Ministerio, manifestó que hizo parte de la evolución en donde sobresale la vocación de servicio.

 

“Quién no vino al mundo para servir no sirve para vivir. Al país hay que servirle asumiendo compromisos”, concluyó Restrepo.

 

Resta esperar que este fin de año llegue con algo de color verde y rojo de navidad, con esperanza y ánimo de superar un capítulo que contrario a lo que muchos dirían, no hay que dejar para el olvido porque de la coyuntura indudablemente aprendimos. Evoco unas palabras del presidente de la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas, ACHC, Juan Carlos Giraldo, “Quién llegue vivo el próximo 31 de diciembre puede darse por bien servido”.

Lamentablemente en el ocaso del año anterior y en el alba de 2020 el año viejo no dejó una chiva, una burra negra, una yegua blanca y menos una buena suegra, dejó eso sí, un terrible Covid-19, repartido para todos, pero con él, todo el propósito de cambio y de propender por un país y un mundo mejor sin olvidar que hay gente muy vulnerable que nos necesita… Ánimo

 

 

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