Sábado, 04 Diciembre 2021 00:17

2022, un año difícil, pero con oportunidades: Analdex

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2022, un año difícil, pero con oportunidades: Analdex Imagen-de-Kanenori-en-Pixabay

Los problemas en el mundo siguen presentándose, hay inflación global, escasez de contenedores y buques, la pandemia no cesa, pero igual el mundo sigue moviéndose pues la demanda no para.

Aun cuando el globo atraviesa por dificultades históricas y todo se hace mucho más complicado, hay dinámica en los países y por ello las economías siguen moviéndose.

Algunos empresarios con preocupación dijeron que todo el tema de pandemia y la crisis logística internacional, de alguna manera le habían puesto un freno al libre comercio, o que por lo menos resultaba un palo en la rueda en las operaciones, de todas maneras, los expertos en comercio exterior analizaron la situación y afirmaron que amén de los problemas, el comercio, aunque lento, costoso y con restricciones, no ha dejado de hacerse.

La situación es extremadamente apremiante porque los pocos barcos que llegan dejan en los puertos del mundo productos a mayor valor, suscitando una inflación con cargo a la billetera de todos los hogares, sin distinción alguna, el lío es universal y como tal afecta a la humanidad, un fenómeno jamás visto en esas dimensiones, desde luego, con los impactos más aterradores, ya que golpea directamente los bienes básicos con la ruptura de una cadena de suministro que tardará un tiempo en rehacerse.

Como dicen los americanos, estamos en problemas, pero igual la experiencia, en medio de lo cruda y severa, deja grandes enseñanzas, pues luego del contexto actual, será difícil repetir la infausta historia, las naciones ya piensan en sus respectivas reingenierías y en la forma de no volver a los tiempos de la incertidumbre, acompañada con carestía y dificultad en el abastecimiento. Hoy, pasado un tiempo, los fletes siguen arriba, y con ellos, la noche fría y sumamente oscura.

 

Javier Díaz Molina

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Presidente Ejecutivo de la Asociación Nacional de Comercio Exterior, Analdex, Javier Díaz Molina, dijo que 2022 invita al optimismo, pues las cosas van a mejorar, pero aclaró que no se repararán o arreglarán por sí solas, pues hay una tarea pendiente que debe hacerse con toda la disciplina posible en procura de que el mundo sea mejor.

Manifestó que en el tema de la pandemia hay que seguir comprometidos en los lo correspondiente a vacunación, cuidados y entender que el problema no ha terminado, pues muchas personas equivocadamente creen que ya todo quedó en el pasado, que la pesadilla terminó y eso es erróneo, peligroso e irresponsable.

El escenario embarazoso y atiborrado de acertijos que trae la pandemia, reconoció el economista, sigue enredado, no ha terminado y por eso 2022 será un año difícil, pero como suele suceder, en tiempos de apremio, estará lleno de oportunidades y allí se hace totalmente determinante sacar provecho de esas circunstancias. De hacer todo al derecho, conceptuó, habría forma de recuperar y pasar las metas de 2021, con todo lo conlleva lograrlo.

Si bien hay cepas nuevas y diversas manifestaciones del Covid-19, lo cierto es que cada uno de los colombianos o habitantes del planeta debe hacer todo lo posible por cuidarse, ello para evitar ser atacado por la enfermedad, entre otras cosas, porque solo con disciplina y responsabilidad es factible derrotar una patología experta en crear blindajes. Basta con ver Europa y todo lo que está ocurriendo en el actual momento.

 

Los TLC no están estáticos por logística

La situación, siendo muy difícil, no tiene frenados los tratados de libre comercio, tan solo, apuntó el dirigente gremial, hay unas operaciones mercantiles distorsionadas con la crisis logística. Expuso que los productos se están moviendo y la actividad comercial sigue creciendo muy a pesar de que las frecuencias terminaron reventadas, ocasionando incumplimientos en vista que los barcos que antes hacían un ejercicio de transporte en 40 días, hoy lo ejecutan en 75, es decir no llegan a tiempo.

 

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Sostuvo que los productos están llegando, pero con tardanza, dos, tres o cinco semanas de desfase, lo cual genera preocupación, empero, aseveró, el comercio sigue con demoras, pero aún activo, no está paralizado.

Agregó que la carestía y los sobrecostos no son un lío exclusivo de Colombia sino del globo como tal, ya que la inflación ha ido en aumento porque todos los extra costos no los asumen ni los exportadores ni los importadores, esa factura adicional, puntualizó el presidente de Analdex, la paga el consumidor final, a quien se les transfieren los mayores valores, de ahí la preocupación de las autoridades monetarias.

Díaz dijo que en el caso de Colombia, el Banco de la República empezó a subir tasas de interés desoyendo las voces que hablan de una inflación importada, tomando medidas para desincentivar la demanda de bienes y servicios, poniéndole freno a las compras del público. Ese enfriamiento en la adquisición y operaciones en general busca que los precios no suban al ritmo que lo están haciendo.

 

“Uno lo que ve es que la demanda sigue muy dinámica, el público continúa haciendo compras y en la medida en que la gente salió de su encierro, está yendo a los centros comerciales, a restaurantes, cines y a todo tipo de sitios de esparcimiento, lo que lleva a que los precios sigan trepando, máxime si los productos no están llegando a tiempo y si hay escasez de producto, pues el poco que queda va al mercado con mayor valor, Las autoridades monetarias, no solamente en Colombia, a nivel mundial ya están anunciando subidas en las tasas de interés”, comentó el señor Díaz Molina.

 

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Según Díaz, en una presentación del Economista Principal del Sector de Integración y Comercio del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, Paolo Giordano, la reactivación de 2022 no tendrá la misma dinámica porque ya se empieza a observar y palpar que los precios de los productos básicos empezarán a caer, pues el asunto no apareció para perpetuarse o ser eterno, un poco de lo que el país y el mundo han venido platicando.

Cabe anotar, dijo Díaz Molina, que, si bien industria y comercio lograron abastecerse para la época de fin de año, no puede ocultarse que hay dificultades, pues para no ir tan lejos el papel sigue escaso en el mundo, bastante costoso, luego todo el tema de empaques está muy afectado, no solo por el entorno logístico sino por la caída en la producción, consecuencia de la pandemia que redundó en menor actividad en las empresas procesadoras.

 

“Aquí en Colombia, como el país vio, la planta de Cartón Colombia, ubicada en Jumbo, Valle del Cauca, cerró 45 días y sin lugar a dudas, pasó la cuenta. También sigue escaso el vidrio, los empaques y una serie de materias primas e insumos que han tenido dificultades, lo que indudablemente afecta hacia adelante todo el tema de aprovisionamiento, de llegar a tiempo con los productos a las góndolas y a los supermercados”, ilustró el directivo.

 

Agregó que la gente que eleva su queja por el incremento recurrente de los fertilizantes e insumos para el campo debe saber que el gas a nivel mundial y que la energía como tal en el globo está subiendo en precio, y de manera paralela, la urea, así como otros derivados del petróleo, demanda energía, gas y otros componentes, algo que no regula o interviene el Gobierno con una Ley que busca el control de precios habida cuenta que obedece a un fenómeno mundial.

El sector primario y otros renglones económicos, expresó Díaz Molina, tienen que buscar la manera de ser mucho más eficientes y en otros procesos explorar de qué forma bajan costos, en aras de alcanzar mayor competitividad, pero subrayó que los precios cuando tienen origen mundial, no los mete en cintura ninguna ordenanza o legislación.

 

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Todo lo que pasó y está pasando invita a revisar temas y adoptar los correctivos para no reincidir ante una eventualidad futura. Para el presidente de Analdex, esa debería ser la lección que deje la pandemia de Covid-19, un escenario que lleva a replantear lo que Colombia, la región y el mundo están haciendo.

El respetable dirigente, dijo que las cifras que mostraron en Glasgow, Escocia, a propósito de calentamiento global al amparo de la Conferencia sobre Cambio Climático COP26, son un campanazo de alerta, ya que de seguir por la vía equivocada, el mundo tendrá serias dificultades, pues está de por medio la vida humana que de manera lamentable hace a la perfección el curso para su extinción, hoy el más grande riesgo hacia el futuro, porque es imposible seguir en la misma dinámica, un asunto que hace replantear un entorno en el plano consecuente y desde luego, a la orden del día.

Hay que decir que, en Glasgow, no todo terminó en felicidad, puesto que la misma ONU anotó que en la cumbre quedaron reflejados intereses, contradicciones y el estado de la voluntad política en el mundo actual. El organismo dijo que el paso fue importante, pero no suficiente, pues hay que acelerar la acción climática para mantener vivo el objetivo de limitar el aumento de la temperatura global a 1,5 grados.

La ONU invitó a pasar al “modo emergencia”, poniendo fin a las subvenciones que tienen los combustibles fósiles, eliminando el carbón, pero igual tazando un precio al carbono, protegiendo a las comunidades vulnerables y cumpliendo con el compromiso de 100.000 millones de dólares de financiación para el clima.

Díaz expuso que una lección que deja la pandemia es que hay cambios que se deben considerar, lo cual empieza por el tema de energía, el consumo de productos y todo el fondo de sostenibilidad del planeta en general.

 

Cambio climático, desafío 2022

Uno reto de marca mayor en la parte agrícola y productiva es el clima, porque los labriegos ya no tienen certeza si habrá un sol abrazador o unos aguaceros permanentes, sencillamente porque con el calentamiento global hubo un cambio en lo que se conoció como régimen normal de lluvias o el esquivo verano.

 

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Esa situación afectó plantaciones y cosechas, lo rendimientos no son los mismos y ante la realidad, por demás incontrolable, fácilmente pueden venir profundos daños en productividad y como es apenas lógico en abastecimiento.

 

“Lo estamos viendo, estos buenos precios del café se derivan de que hubo un bajonazo en la cosecha brasilera, producto de unas heladas y luego una tremenda sequía. Los rendimientos de hoy no son el resultado de mayor productividad, sencillamente obedece a que al otro lado del mundo el clima se alteró e impactó las siembras, el precio del algodón que está doblado, es la respuesta a la mala cosecha en China, entonces veremos cambios drásticos en meteorología, es decir veranos devastadores en unos sitios y lluvias acompañadas de inundaciones en otros, con todo lo que eso implica en términos productivos”, afirmó Díaz Molina.

 

Concluyó que tomar el cambio climático a la ligera no es posible, ya que son temas que demandan la mayor responsabilidad por todo lo que esas alteraciones acarrean para la economía, el ambiente y la sociedad.

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