Jueves, 04 Agosto 2022 00:32

Condena del agro mediante TLC con EEUU ¿podrá ser revertida por Petro?

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Condena del agro mediante TLC con EEUU ¿podrá ser revertida por Petro? Imagen-de-minka2507-en-Pixabay

En Colombia existe el riesgo de sufrir una crisis alimentaria en el corto plazo debido a que el país "cuenta con 4,4 millones de personas subalimentadas, lo que corresponde al 8,8% de la población".

A pesar de su riqueza, Colombia importa un tercio de sus alimentos y sufre el impacto del conflicto en Ucrania y las sanciones a Rusia. En diálogo con Sputnik, el analista Camilo González Posso explicó cómo el TLC con EEUU impactó en el agro y valoró la iniciativa de Gustavo Petro de "renegociar" el acuerdo.

Colombia se encuentra afectada por una crisis alimentaria sin precedentes que provoca que un tercio de los alimentos de origen agrícola que llegan a la mesa de los colombianos sean importados.

La falta de producción agrícola local, agravada por la crisis logística derivada de la pandemia por COVID-19 y la falta de circulación de granos por el conflicto en Ucrania, ha develado un estado de abandono del sector en un país marcado por las condiciones comerciales firmadas hace 10 años en el Acuerdo de Promociones Comerciales, también llamado Tratado de Libre Comercio (TLC), entre Colombia y Estados Unidos.

Según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, FAO, por sus siglas en inglés, en Colombia existe el riesgo de sufrir una crisis alimentaria en el corto plazo debido a que el país "cuenta con 4,4 millones de personas subalimentadas, lo que corresponde al 8,8% de la población".

Unos 7,3 millones de colombianos padecen inseguridad alimentaria y necesitan asistencia alimentaria en 2022, de acuerdo a datos del informe Panorama Global Humanitario de Naciones Unidas.

 

El TLC con EEUU y la crisis del agro colombiano

De acuerdo a estadísticas de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales de Colombia recogidas por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane), las importaciones en el rubro alimenticio pasaron de 7.006,3 millones de dólares en 2019 a 9.003,6 millones de dólares en 2021.

La dependencia de las importaciones —principalmente de los vecinos de la región y estadounidenses, junto a otras 39 naciones—, de productos agrícolas se acrecentó en Colombia con la apertura de negociaciones entre las administraciones de George W. Bush (2001-2009) y Álvaro Uribe (2002-2010) y su posterior ratificación durante las administraciones de Barack Obama (2009-2017) y Juan Manuel Santos (2010-2018), con la firma del TLC con Estados Unidos, en vigencia desde el 15 de mayo de 2012.

 

"EEUU presionó el TLC porque ellos tienen una altísima productividad con alimentos transgénicos y sistemas de monocultivos asociados a la agroindustria, con excedentes muy grandes, capaces de subsidiar a su industria", dijo a Sputnik Camilo González Posso, economista y presidente del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz).

 

Eso produjo la quiebra de los pequeños y medianos productores, "que no podían competir con la productividad subsidiada de EEUU", explicó el analista.

Según González Posso, las medidas estadounidenses que perjudican al agro colombiano se remontan a la década de 1960 cuando EEUU "regaló trigo" a Colombia, en el marco de la política de 'Alianza por el Progreso' impulsada por el presidente John F. Kennedy (1961-1963) para asistir económicamente a América Latina.

"Primero regalaron trigo, para luego quebrar la producción nacional, para finalmente venderlo acá", sintetizó.

La balanza comercial en términos agrícolas en Colombia "se volvió tremendamente deficitaria". "Se importan 12.000 millones de dólares en alimentos en granos y monocultivos, en un país donde sólo se preservaron monocultivos como la palma, el café, azúcar, banano y flores; y por supuesto la cocaína que es el primer producto de exportación", lamentó el analista.

González Posso advirtió que estas condiciones crearon un escenario en el que "los pequeños productores no tienen posibilidad de competir; no pueden sacar ni plátano al mercado", lo que lleva a que existan “alrededor de 400.000 familias cercanas a los circuitos de la economía de la cocaína, que es desmontar terrenos, sembrar coca y producir pasta base de cocaína".

Por eso, el experto considera que la consecuencia del TLC y la apertura neoliberal para Colombia en estos 10 años "ha sido la expansión de la coca y la crisis alimentaria que tenemos".

 

"Junto con la dinámica de violencia, existe una migración tremenda entre el campo y la ciudad. Los jóvenes ya no quieren vivir en el campo, o los sacan por miedo al reclutamiento en grupos armados o si quieren estudiar y se van. Es una crisis agrícola brutal", enfatizó González Posso.

 

"EEUU habla de narcotráfico, y resulta que lo único que hace es promover el narcotráfico en Colombia a través de la producción de cocaína, porque la gente no tiene más que hacer", aseveró.

La firma del TLC, incluso, perjudicó condiciones de la época en que la política antidrogas del presidente estadounidense Ronald Reagan (1981-1989) buscó "compensar a Colombia por la responsabilidad que le cabe a EEUU en el fomento del narcotráfico". En ese marco, desde EEUU "abrieron una línea de bajos aranceles para que Colombia compensara y tuviera posibilidades de otras exportaciones agrícolas".

Sin embargo, González Posso apuntó que "eso lo quitaron en el TLC". "Dijeron 'nada de beneficios arancelarios, todo a favor de EEUU'", ilustró el economista.

 

La propuesta de Petro: aranceles a las importaciones de alimentos

Tener una mirada crítica de los efectos del TLC entre EEUU y Colombia ha sido uno de los ejes del programa de Gustavo Petro, que asume la Presidencia el 7 de agosto.

En efecto, el programa de Petro se plantea "construir la soberanía alimentaria y materializar el potencial para la vida del campo colombiano", Para ello, propone "una política de aranceles inteligentes a bienes e insumos agroalimentarios y agroindustriales, al tiempo que se estimula la producción nacional, para aumentar la productividad y el trabajo en el campo".

En esa línea, el documento promete: "Dejaremos de importar millones de toneladas en alimentos e insumos que Colombia puede y debe producir".

"Petro está planteándose volver a recuperar la actividad agrícola en Colombia" como un asunto central y "habla de agroindustria a pequeña escala para la explotación primaria", señaló González Posso. La única manera de competir "es metiéndole algo de tecnología y seduciendo a los jóvenes" para que se mantengan en el campo.

Junto con la imposición de una economía agrícola basada en la importación de alimentos y en la sumisión a los designios del TLC firmado con EEUU hace una década, "ahora tenemos el lío de los fertilizantes, con el conflicto ruso-ucraniano", ahondó el presidente de Indepaz.

En ese sentido, el analista advirtió que en el marco de "un problema muy complicado de insumos", no es posible gravar los fertilizantes y consumos agrícolas, por lo que "los impuestos deben ser selectivos". En ese marco, González Posso consideró algo bueno "renegociar el TLC con EEUU".

La propuesta para el sector agrícola de Gustavo Petro "va de la mano con fomentar el maíz, que es la base de la alimentación de los animales. Fomentar el cultivo de trigo es más difícil que el maíz, ya que este último tiene más arraigo andino".

Para González Posso resulta necesario acompañar cualquier medida económica para el agro "con políticas de crédito, de fortalecer el Banco Agrario, es decir, todo un paquete, ya que solo disminuyendo aranceles no se va a lograr" superar la dependencia de la matriz agrícola colombiana.

 

Tiempo de "renegociar" el TLC con EEUU

Para González Posso resulta imperioso renegociar el TLC con EEUU, algo que la potencia norteamericana ya aceptó hacer con su vecino México.

Sin embargo, el economista reconoce que se trata de un objetivo "muy complicado" porque el documento "está lleno de cláusulas que impiden limitar la 'libre competencia', por lo que el Estado colombiano no puede tener políticas de producción y fomento agropecuario que vayan a competirle a empresas 'gringas', ya que eso puede ser objeto de demandas en tribunales externos". "Es un régimen colonial", subrayó.

Al respecto, el programa de Gobierno de Petro reivindica la necesidad de establecer nuevos parámetros en términos de reciprocidad económica.

"Renegociaremos los Tratados de Libre Comercio y mejoraremos la posición de Colombia en el comercio internacional y en las cadenas mundiales de valor. Superaremos el rol de exportadores netos de bienes de la economía del monocultivo extensivo, para pasar a una economía agraria intensiva", dice.

Según González Posso, los defensores de las políticas económicas de corte neoliberal, "argumentan que si nos cerramos vamos a quedar como Argentina, con un fuerte proteccionismo. Hay una corriente muy fuerte en contra de cualquier medida proteccionista", advirtió.

"Lo que pasa es que la ideología del 'libre comercio', es completamente unilateral y una falacia, porque es libre comercio cuando les conviene y cuando no es comercio regulado, monopólico y demás, para garantizar todo el régimen de patentes, propiedad intelectual y garantizar mercados a los productos de los países más poderosos", concluyó.

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