Miércoles, 08 Marzo 2023 12:29

El destino del acuerdo de cereales: ¿se avecina la crisis alimentaria?

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Existe el riesgo de que no se renueve el pacto alimentario, lo que acarrearía un agravamiento de la crisis alimentaria. La raíz del problema es el bloqueo de los suministros de fertilizantes rusos.

El acuerdo de cereales firmado por los representantes de Rusia, Ucrania y la ONU en julio de 2022 suponía ser la resolución al problema de hambre. Sin embargo, Moscú permitió transportar cargamentos a través del mar Negro, mientras Europa no cumplió con sus obligaciones, es decir, toneladas de fertilizantes rusos permanecen bloqueados.
Por tanto, existe el riesgo de que no se renueve el pacto alimentario, lo que acarrearía un agravamiento de la crisis alimentaria. La raíz del problema es el bloqueo de los suministros de fertilizantes rusos, destacó el periódico Le Monde Diplomatique.

Así, ya subieron los precios de los cereales debido al prolongado conflicto en Ucrania y las disputas entre Rusia y Occidente. Más de eso, el dólar fuerte aplasta a los países más pobres, ya que empuja al alza los precios de las materias primas.

A eso se suman la sequía en Europa y la falta de capas de nieve en muchos campos de cereales de Norteamérica, que puede provocar bajos rendimientos. Sin embargo, todos estos factores son menos importantes que la geopolítica.
En particular, en el mercado Euronext, la tonelada de trigo mantiene el precio alrededor de unos 300 euros. No obstante, aún no alcanzan el récord de 400 euros registrado en marzo de 2022 tras el inicio de la operación militar especial de Rusia en Ucrania. Aunque los precios luego bajaron, la tendencia en la subida de precios preocupa a los compradores, entre ellos un gigante como China, así como los países del norte de África.

 

Los barcos permanecen en los puertos

El acuerdo firmado en Estambul en julio de 2022 por Rusia y Ucrania, con la mediación de Turquía y las Naciones Unidas, hizo posible la exportación de productos agrícolas ucranianos desde los puertos de la región de Odesa.
Después de entrar en vigor, el 1 de agosto de 2022, permitió el envío de 22 millones de toneladas de productos, en su mayoría cereales (trigo, maíz y otros), en casi siete meses.

Además, el Programa Mundial de Alimentos compró el 8% de los cereales para operaciones humanitarias urgentes. Según la ONU, China es el principal destinatario de las exportaciones ucranianas, seguida de España y Turquía, y casi el 44% del trigo se vende a los países en desarrollo más pobres.

 

 

El autor del artículo publicado en el medio de habla francesa, Akram Belkaid, subrayó que en ausencia de este corredor el precio por tonelada de trigo podría superar los 400 euros, lo que se ve imposible para Egipto o Túnez, pero para muchos estados africanos es mucho más grave.

Por el momento, a mediados de febrero de 2023 el mercado se ha congelado a la espera de una decisión sobre la prórroga del acuerdo. El pacto finaliza el 18 de marzo, aunque está prevista una continuación automática, como ya había ocurrido en noviembre del año pasado. Así, a pesar de la crítica de Rusia, el corredor humanitario seguirá funcionando.

Sin embargo, el análisis periodístico reveló que esta vez la situación es más grave, y Moscú podría negarse a prorrogar automáticamente el acuerdo. En particular, un responsable de asuntos humanitarios de Naciones Unidas, Martin Griffiths, no ocultó su pesimismo, "Quiero decir, antes de la última renovación [en noviembre], estaba bastante seguro de que ocurriría. Pero creo que ahora estamos en una situación un poco más difícil".

La ONU y Moscú, aparte de llegar a un acuerdo sobre el corredor marítimo, habían acordado la exportación de los fertilizantes rusos en un plazo de tres años. Sin embargo, Rusia se ha quejado repetidamente sobre el incumplimiento del tratado.

 

"En muchos sentidos, este acuerdo es más difícil de aplicar, pero es crucial que funcione. Es importante que podamos obtener fertilizantes rusos", explicó Griffiths.

 

Asimismo, Moscú recuerda constantemente que sus fertilizantes no están sujetos a las sanciones de la ONU. Así, debido a retrasos administrativos, toneladas de fertilizantes rusos están bloqueados en los puertos europeos, mientras los buques con cereales ucranianos pasan por el mar Negro. Según el Kremlin, Bélgica, Letonia y Estonia guardan más de 300.000 toneladas de fertilizantes rusos, algunos de ellos destinados a países pobres.

 

"Nadie en el mercado cree realmente que este corredor pueda desaparecer. Por supuesto, en estas condiciones tan tensas, todo es posible; sin embargo, es difícil imaginar que Moscú sacrifique sus intereses económicos y geopolíticos provocando una fuerte subida de los precios debido al cierre del corredor", señaló un incorporado a la empresa Emeric, Philippe Duriava, dedicada al corretaje de cereales, con sede en Toulouse.

 

Otro experto de la industria francesa señaló que la incertidumbre sobre la longevidad del acuerdo ruso-ucraniano se ve exacerbada por la crisis de hambruna: "los países ricos almacenan grano, mientras que otros tienen que esperar a que surjan huecos inesperados en el mercado para hacer pedidos".

El bloqueo de los fertilizantes rusos, además de afectar directamente al futuro del corredor del mar Negro, aumenta el riesgo de escasez agrícola. El pasado diciembre, el Programa Mundial de Alimentos pidió un "esfuerzo concertado".

 

"No podemos permitir que el problema de la disponibilidad mundial de fertilizantes se convierta en una escasez mundial de alimentos. Es esencial reconstruir los mercados de fertilizantes", aseguraron.

 

El autor de Le Monde Diplomatique reveló que antes del conflicto en Ucrania ya la situación en el mercado había sido complicada a nivel de los altos precios, sin embargo, la crisis en el país eslavo provocó el aumento de los precios.

Así, las tarifas se han disparado al 250% con respecto a los niveles de 2019. No obstante, el 50% de la población mundial depende de estos productos básicos, y Rusia sigue siendo el primer exportador mundial de fertilizantes nitrogenados y el segundo proveedor de fertilizantes potásicos y fosfatados. El cierre del corredor del mar Negro y un nuevo bloqueo de los suministros de fertilizantes rusos tendrían consecuencias catastróficas para la seguridad alimentaria mundial.

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