Domingo, 17 Abril 2016 08:25

Cobros tributarios deben incentivar inversiones y no salida de dinero: Chambers

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El máximo vocero de la auditoría en el mundo aseguró que solo recaudando impuestos justos y equitativos será posible tener países robustos y perfilados hacia el progreso.

Por estos días el mundo se escandalizó con el tema del “Panamá Paipers” que puso en evidencia como algunas sociedades evaden impuestos o buscan mejorar su rentabilidad con aliados estratégicos en otras latitudes del mundo. El empresariado y la academia son conscientes que las alianzas empresariales son legítimas siempre y cuando se usen para fines legales y transparentes.

En este tema es muy sensible el tema de la auditoría que generalmente revisa e inspecciona las cuentas corporativas con el fin de garantizar en el mundo unos procesos asociativos legales y dentro del mandato internacional de probidad.

El Presidente y Director Ejecutivo del Instituto Internacional de Auditores Internos, Richard Chambers, habló de manera exclusiva con Diariolaeconomia.com y aseguró que en materia tributaria es una bobada que la gente base sus vidas en los impuestos porque estos pueden subir o bajar, dependiendo de lo que el país que los cobra requiera o quiera hacer.

“No sé qué tan prudente sería aconsejar que tomen una decisión personal o comercial con base en las estructuras impositivas, habiendo dicho esto creo que aquellos gobiernos que permiten un nivel muy alto de impuestos corren el riesgo de perder mucho comercio. Estoy pensando como auditor interno desde el punto de vista de riesgo que existe una correlación en el sentido que si aumento mucho la estructura tributaria voy a restringir el comercio que puede ser importante para mi país”, aseveró.

Los mayores impuestos, explicó, hacen que la gente o las compañías tienden migrar a sitios en dónde van a obtener los mejores resultados económicos y recalcó que ese es uno de los riesgos que tienen los países desde sus diferentes jurisdicciones, es decir si permiten que sus tarifas tributarias se vuelvan poco competitivas. Añadió que si un país o una jurisdicción evalúan el riesgo y decide que está bien, que hay tolerancia para ello, deben haber considerado ese riesgo.

Insistió que una autoridad fiscal o tributaria debe ver la mayor carga impositiva como un gran riesgo porque entre más altos sean los impuestos menos probable será atraer comercio internacional, eso es una cosa bien elemental

La auditoría mejora en el mundo

En el mundo la auditoría ha crecido como profesión de manera sustancial y ha alcanzado un desarrollo importante a lo largo de los años, básicamente en el último quinquenio haciendo que la profesión como tal sea muy sofisticada por cuanto quienes la ejercen pueden identificar los riesgos más críticos que enfrentan las empresas y las organizaciones, es decir que identifican posibles inconvenientes a nivel de las corporaciones y de los mismos gobiernos.

“La auditoría nos lleva a entender cuáles son los riesgos y nos hace diseñar, precisamente unas auditorías para poder dirigirnos o atacar los riegos más importantes que enfrentan las organizaciones”, comentó el señor Chambers.

Chambers indicó que para tener una auditoría más eficiente y rígida hay que cumplir con unos retos muy importantes trazados y que tienen que ver con el hecho que las funciones de auditoría interna tengan recursos adecuados y estén bien dotadas por la independencia que necesitan para poder mirar todos y cada uno de los riesgos que puedan estar rondando una organización. Aclaró que todavía y en porcentaje elevado, hay funcionarios al interior de los gobiernos que tratan de ocultar la información y que quieren entorpecer la labor de los auditores, es decir esconden operaciones que no quieren se les critique lo cual hace que en esta profesión se les dé información a los auditores para poder dar un informe exhaustivo y objetivo.

Al revisar el mapa de auditoria en el mundo se puede apreciar que los países con las profesiones y tareas de auditoría interna más fuertes son aquellos que han tenido el concepto durante más tiempo, es decir Norteamérica, algunas regiones de Europa y parte de Asia.

Comentó que en Latinoamérica, aseguró, hay un promedio mejor que el del resto del mundo porque de hecho hay sitios o áreas muy enérgicos para la auditoría en Suramérica lo cual incluye a Colombia en dónde hay un grupo de profesionales fuerte y sólido que ofrece entrenamiento, orientación y capacitación para que haya más fortalecimiento en los auditores internos.

El experto dijo que entiende que los sitios más débiles para la auditoría es en los países en vía de desarrollo que no tienen una historia larga de mercado libre o en países en dónde no ha existido una cultura de transparencia y en dónde la auditoría interna tiende a tener una serie de dificultades en cuanto a poder aumentar su estatura profesional hasta dónde se requiera.
Por la internacionalización de los mercados es innegable que el papel de la auditoría de hace más determinante.

“Definitivamente, la realidad es que si las compañías que están esperando hacer algún negocio a nivel global y no cumplen con una función de auditoría fuerte y efectiva, corren el riesgo potencial de llegar a violar alguna ley o alguna reglamentación de otro país y se exponen a incurrir en fraude con otras naciones entonces en la medida que el mundo se globaliza, es muy importante que las compañías cuenten con auditorías sólidas y muy efectivas”, declaró Chambers.

Al abordar el tema complejo del lavado de activos y todo el reto ético que pesa sobre la auditoría, Chambers sostuvo que todas las compañías y todos los gobiernos deberían concentrarse en dónde estén los riesgos porque todo el mundo tiene su portafolio de riesgos o exposiciones lo que hace prever que algunas compañías son proclives al lavado de dinero lo cual la hace abocarse a un peligro mucho más grande por estar en un mundo en dónde el comercio fluye libremente.

En su opinión las empresas o industrias deben tener siempre presente que el riesgo existe motivo por el cual hay que tener a los auditores en la áreas que representen mayores peligros para la compañía.

“Hay tres palabras que son las que uso con mayor frecuencia con los auditores internos y son: Sigan el riesgo”, apuntó.

Para Chambers hay un tema clave en la auditoría y son las sinergias público privadas en los primeros controles porque por ejemplo si el sector oficial no tiene controles o una buena gestión de riesgos las consecuencias no se harán esperar y vendrán ineficiencias, fraudes y fracasos en la gestión del riesgo lo cual tendrá un impacto considerable en el sector corporativo porque hará que se paguen más impuestos por esa ineficiencias. Por todo lo anterior es muy importante que los gobiernos tengan controles eficientes de su gestión para las compañías privadas porque si hay eficacia en el sector privado menor será el riesgo para el gobierno que depende de la honestidad y los informes claros así como confiables.

El tema de gestión de riesgo en el gobierno es vital, en opinión del reconocido bloguero y orador, toda vez que en algunas empresas puede haber cierta tendencia al fraude o existen conductas inapropiadas en sus funcionarios que eventualmente están habituados a ofrecer sobornos a los delegados o autoridades del gobierno lo cual socavará la confianza que la gente pueda tener en el estado, luego, concluye, hay sinergias ligeras que en efecto se pueden obtener.

“Yo me atrevería a decir que en general cuando hay una cultura de auditoría transparente, juiciosa, efectiva y libertad de información se tiende a tener un mayor nivel de satisfacción de parte de la ciudadanía y de los contribuyentes sobre la tarea del gobierno. La confianza se ve resaltada cuando uno cuenta con esa transparencia lo cual es un axioma universal porque la auditoría interna es una luz que suele ser el mayor desinfectante que hay”, expuso.

En el tema de la falta de cultura en asuntos de auditoría, básicamente para los países en vía de desarrollo, Chambers enfatizó que siempre hay dificultades, pero precisó que hace parte de la naturaleza humana el no querer ser sometido a ese escrutinio, revisión o crítica, pero afirmó que muchas veces los funcionarios del gobierno o de las compañías sienten cierta presión ante las auditorías porque temen que los auditores serán el motivo o la razón de una crítica, pero en eso, dijo, están tomando la actitud errada porque deberían pensar que si están haciendo lo correcto nada de eso pasará y contrario a todo habrá una buena reacción en la gente.

Lecciones de Vida para la Auditoría

El Presidente y Director Ejecutivo del Instituto Internacional de Auditores Internos, Richard Chambers, presentó en Bogotá su libro “Lecciones de Vida para la Auditoría en dónde utiliza sus propias experiencias para explorar temas tales como las características de los auditores internos sobresalientes.

“Yo he estado en la profesión de la auditoría por más de 40 años y desde muy joven he tenido que aprender muchas lecciones como auditor interno y a veces fue todo un reto, a veces fue muy alentador, pero lo cierto es que he tenido que aprender muchas lecciones a lo largo y en todos los niveles de mi carrera y pensé que sería benéfico poder compartir todas esas lecciones que he aprendido con otros miembros de mi profesión”, anotó,

Este libro ha tenido muy buen recibo y fue así como fue publicado en inglés, en dos versiones diferentes de chino, en francés y en español. Por el gusto con el que se recibió el libro, el autor considera que se logró satisfacer una necesidad muy sentida en la profesión.

En sus más de 40 años de profesión como auditor interno, Chambers dedicó cerca de 25 años a trabajar con militares por lo que estuvo bajo la dirección de generales de cuatro estrellas situación que aclara no lo hizo marcial en la auditoría ni más rígido. “Fui un auditor civil, pero aprendí mucho para mantenerme enfocado en la misión”.

Actualmente el Instituto de Auditores Internos tiene a nivel global más de 180.000 miembros en más de 170 países y esa condición hace que los retos sean diferentes en cada parte del mundo porque hay un nivel de maduración distinto en cada región. Consideró que uno de los grandes retos es como poder ayudar a los auditores internos en esas regiones del mundo que carecen de profesionalismo, historia y madurez, es como poder equiparar a esos profesionales con los del resto del mundo. El reto, dijo, implica también ayudar a la profesión en las economías en vía de desarrollo para que crezcan más rápido de manera que puedan dar el apoyo y el valor agregado que sus naciones demandan.
Chambers afirmó que un asunto que le genera tranquilidad en la auditoría es el hecho que las partes involucradas en la auditoría, es decir la Junta Directiva, la gerencia, los ministros, las autoridades y todos han invertido en esta profesión a un ritmo y a una velocidad sin precedentes.

“Solamente la membrecía se ha duplicado desde el año 2000, si pensamos que este es un reflejo del crecimiento que ha tenido la profesión alrededor del mundo y por experiencia digo que la gente no invierte en lo que no cree, de manera tal que lo que da mayor tranquilidad es ver como la profesión ha crecido de manera tan sustancial y todo este trabajo y las funciones de auditoría se reportan directamente en la Junta Directiva, así que todo eso me da muchísima tranquilidad”, especificó Chambers.

Sobre lo que le puede generar algún tipo de intranquilidad, el reconocido auditor dijo que siempre le preocupa el hecho que en la eventualidad de que ocurriera una catástrofe de grandes dimensiones, un gran fracaso o la quiebra de una compañía el mundo se preguntara ¿y en dónde estaban los auditores?.

Manifestó que dentro de sus preocupaciones está el hecho que la enorme carga de trabajo en los miembros de la auditoría, no permita detectar algún riesgo considerable que pueda perjudicar una organización.

El mundo puede estar tranquilo

Luego de ver lo acontecido con la Eurozona, la caída de los comoditties, las crisis en Rusia, Brasil y el frenazo económico de Latinoamérica, el marchitamiento de la producción en China y la desaceleración en el mundo, Chambers anotó que actualmente la humanidad vive en una era en la cual los riesgos llegan a una velocidad tan tenaz que simplemente esta debe acostumbrarse al hecho que no puede planear mirando al siguiente riesgo o al siguiente desastre potencial.

“Tenemos que ser lo suficientemente ágiles y flexibles así como muy alertas de manera que podamos responder antes de que nos llegue la crisis. Siempre le digo a la profesión o a un acompañamiento que tenemos que evitar a la velocidad del riesgo y siempre utilizo como ejemplo la crisis que vivimos con el Ébola en 2014 porque no la esperábamos y en cuestión de pocas semanas el mundo estaba en máxima alerta por el riego de una infección proveniente de África, creo que este es un buen ejemplo de la velocidad con la cual se desarrollan los riesgos y los auditores internos pueden tener un papel protagónico en ayudar a prever lo que son estos riesgos y una vez identificados esos peligros pueden ayudar o sugerir a los líderes empresariales o del gobierno para que tengan tranquilidad”, apuntó.

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