Domingo, 29 Septiembre 2019 00:20

Colombia y el mundo arrinconados por la guerra comercial: OANDA

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Colombia y el mundo arrinconados por la guerra comercial: OANDA Foto: questiondigital.com

Es posible que esté llegando un nuevo ciclo a las economías y si bien hay problemas en los países en vía de desarrollo, igual los países llamados potencias están en alerta.

En asuntos económicos posiblemente hoy hay más preguntas que respuestas y todo porque el contexto internacional y sus coletazos tienen a todo el mundo inmerso en un piélago de incertidumbres y de expectativas que no permiten dar pasos de entera confianza para inyectarle todos los recursos y toda la seguridad que los empresarios necesitan.

La guerra comercial que protagonizan China y Estados Unidos marcó una historia compleja para la economía ecuménica y por ello hoy los riesgos están no solamente del lado de los países en vía de desarrollo sino de las economías de avanzada, casi que podría decirse que en materia de efectos y apuros, las economías, todas, están en un rango que puede llevar a la banca rota al país que sea y en la parte del mundo que sea ya que las magnitudes de una nueva caída o desplome de los mercados puede hacer mucho daño porque la tragedia medida en números no tiene estrato.

La firma Oanda todo un bróker y plataforma de negocios, se dio a la tarea de encontrar respuestas y tras analizar varias aristas logró concluir que el palo no está para cucharas y que el nuevo ciclo de derrumbes en las economías puede estar muy cerca, de no darse, aclaró, igual el 2020 será para el olvido porque mientras Estados Unidos y China sigan distanciados, el resultado será una economía global impactada y desacelerada.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Jefe de Análisis de Oanda para América Latina, Alfonso Esparza, indicó que la economía mundial podría estar entrando en un nuevo ciclo de crisis generalizada y para ello hay desde luego varias señales que así lo indican. Expuso que fácilmente se observa una marcada desaceleración en China y en Europa, pero especificó que el resto del mundo está bajo presión por la incierta guerra económica entre el gigante asiático y los norteamericanos, haciendo que la velocidad disminuya en los indicadores por lo que ya se habla se recesiones en varios países de Latinoamérica, pero igual en Europa y el caso de Japón.

“Todavía puede evitarse esa crisis económica y por ello hay trabajo en los bancos centrales alrededor del mundo que tratan de evitar a como dé lugar que venga un desplome en la economía con sus coletazos y sus efectos dominó como ya ha pasado”, explicó el economista.

 

Estados Unidos y China
Foto: Revista Fal.com

Ante las voces de preocupación que llegan de Europa y puntualmente de España en donde algunos empresarios dicen que ya hay que trabajar en blindajes y contingencias para amortiguar el golpe, Esparza consideró que de cara a los rescates y acciones, la primera línea de defensa son los bancos centrales que ahora mismo están haciendo su labor, estimulando la economías con unas tasas de interés más bajas, empero consideró que el problema es que en casos como Europa y Japón ya se llegó a negativo y ya no hay más de dónde cortar, entonces, afirmó, se hizo necesario explorar otras alternativas. Aseguró que en Latinoamérica aún hay un poco de espacio pues México, Brasil y Colombia tienen reservas de flexibilidad en cuanto a sus tasas y lo siguiente sí sería la política fiscal y la manera de estimular un poco las economías, pero un hecho real es que la economía global, hoy, es mucho más cerrada y ese fue un cambio que comenzó con la política internacional del Presidente, Donald Trump, en Washington con lo cual se están cerrando fronteras que dificultan mucho más el comercio, asunto que golpea las economías de manera directa.

Aclaró que no necesariamente el cierre de la economía estadounidense o el mismo Brexit del Reino Unido obedeció a una lectura sobre el devenir de los mercados sino a una involución de la economía. Apuntó que el paso que llevaba la Reserva Federal, FED, de subir tasas para llegar a la tasa neutral, básicamente señalando que ya se había superado el efecto de la crisis, quedó en algo tibio si se analiza a profundidad que la guerra entre Estados Unidos y China es hoy por hoy un evento político, tema que obligó a la FED a recurrir a los recortes de tasas.

En su lectura, entre más se cierre Estados Unidos más compleja será la labor de los bancos centrales y el crecimiento de cada economía se va a ver desde luego más afectado porque sencillamente se cerraron unas puertas que antes estaban abiertas.

Aunque hay un documento de OANDA sobre temas puntuales de la economía, previo a su revelación en este medio, Esparza confirmó que la devaluación es una tendencia muy matizada en las economías emergentes como las de América Latina. Señaló que cuando hay ese tipo de ansiedad en el mercado en el sentido que puede haber un posible recesión por unas guerras comerciales que ya se están prolongando, el tema afecta mucho la confianza de los inversionistas y estos generalmente, conceptuó, se van en momentos de crisis a activos más sólidos o que tienen menor exposición a la volatilidad como el dólar, el oro, el franco suizo y el yen japonés que son divisas un poco más líquidas, lo que sin duda les da un sentimiento de seguridad a esos capitalistas.

Volatilidad en el petróleoSobre el petróleo, OANDA dijo que la volatilidad seguirá a la orden del día y sostuvo que en este momento la presión es más que todo a la baja porque el suministro de crudo global es mayor a la demanda, luego eso hace prever que vengan más caídas en los precios del hidrocarburo. Hay que recordar, dijo, que Estados Unidos pasó de importar petróleo a ser un exportador y al subir su producción pone en aprietos al mercado porque sencillamente hay más abastecimiento y como en la ley de oferta y demanda, el producto que menos cuesta es aquel que sobra.

La situación es tan apremiante, estimó, que esa mayor oferta americana debería estar afectando los precios, pero dijo que la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, y otros grandes productores de aceite de piedra hicieron un acuerdo para limitar su extracción y bajar los excesos de manera paulatina. A todo ese contexto se suma las interrupciones a la exploración en Arabia Saudita por los ataques de los drones, luego en el balance se observa que hay mayor producción en algunos países, pero dejó claro que la demanda está a la baja y uno de los factores es, como para variar, la guerra comercial entre China y Estados Unidos.

El tema es comprensible porque al haber menor crecimiento en China, menor es el consumo de petróleo o de energía en un jugador se semejante tamaño, factor que seguirá dándose hasta final de año pues no se espera una que haya una solución definitiva en cuanto al estresante diferendo. Posiblemente, razonó Esparza, puedan venir unos acuerdos intermedios, pero dijo que en definitiva la situación que es de gran calado, seguirá ejerciendo una fuerte presión sobre los precios del petróleo, aspecto al que hay que agregarle, en su opinión, los temas del Medio Oriente debido a la situación entre Irán con Arabia Saudita.

Todo esto podría ser el fin de la OPEP si esos dos jugadores llevan sus diferencias diplomáticas a otros niveles y una circunstancia de esas, claramente indexaría un precio más alto, pero sería basado en intervenciones militares o de líos en el Medio Oriente”, sentenció el versado en temas económicos.


Siguiendo con el tema energético hay una situación manifiesta y es la pérdida de peso del crudo como commoditie y como materia prima fundamental para mover al mundo. Es por ello que Arabia Saudita está tratando de innovarse, modernizarse y de flotar su empresa estatal Aramco, la dueña de la red más grande de hidrocarburos en el planeta, empero invirtiendo a futuro en diversas actividades que generen renta.

En su análisis OANDA comentó que ante un escenario de crisis general de la economía, América Latina tiene un tema curioso en sus mercados emergentes porque sobreviven la crisis de 2008, básicamente porque ya habían sido probados y tenían ese aprendizaje con la situación adversa de los años noventa que fortaleció las economías e hizo que fuera depurado el sistema financiero en el sentido que no había tanta deuda de difícil recaudo y había mayor estabilidad cuando se presenta la crisis en Europa y en Estados Unidos, factor que presionó a la baja el crecimiento global, pero en ese momento, expuso, los mercados emergentes tuvieron un resurgimiento por haber pasado por una dura prueba en donde mostraron resiliencia.

En ese momento, añadió la firma, los analistas pensaron que vendría mucho más y la teoría del momento que indicaba que si Estados Unidos salía, lo propio haría el resto del mercado, pero eso no lo vio nadie y por fortuna hubo rampa de despegue en donde Estados Unidos salió y regresó. Infortunadamente, consideró Esparza, a América Latina se le acabó ese impulso que tuvo y por eso se están sintiendo problemas de recesión y de crecimiento, tendencias que se calcula, van a continuar porque el crecimiento económico no va a ser el esperado y cada vez habrá menores expectativas de repunte o mayor dinámica.

“Muchas de estas cosas, y volviendo al comienzo de nuestra plática, son cuestiones de política y decisiones sin una base económica sustentable de por qué sucedió, este tema es más sociopolítico, de la decisión del pueblo e igual en Estados Unidos estamos hablando de un tratado comercial agresivo y de unas coyunturas migratorias, que unidas dan más respuestas desde el ámbito político que por su naturaleza pueden ser solucionados, llevados al plano de tratados, reabrir fronteras, pero mucho depende de cómo se dé todo y por eso ahora mismo el mercado está reaccionando con optimismo porque estamos viendo que si Estados Unidos y Japón llegaron a un acuerdo, limitado tal vez, ese puede ser el modelo que se emplee para un tratado restringido con China y entonces volvemos al optimismo porque ya veríamos luz al final del túnel, porque hemos tenido un año difícil y el que viene puede ser quizás mucho más complejo, eso sí dándole espacio a los cambios para tocar fondo”, analizó Alfonso Esparza.


Recalcó que el actual es un momento de incertidumbre porque el mercado está en un cruce y por ello no hay certeza de cuál será el camino que se va a tomar.

Sobre los líos de Colombia que está en vilo por un déficit en cuenta corriente, por los niveles de deuda externa y por el relicario de tratados comerciales que firmó sin hacer previamente la tarea en competitividad, es un problema ya no exclusivo de las economías emergentes sino un mal presente en mercados desarrollados que hace parte precisamente de ese ciclo económico porque vendrán buenas y malas épocas.

El experto manifestó que la deuda externa per se no es mala, sino simplemente un hecho de la economía que puede tener rendimientos positivos, pero igual, narró, hay cuestiones políticas y malos manejos del estado, escenario que se ve en Venezuela, en México y en no pocos países de la región porque hay varios modelos al respecto. Sobre Colombia, añadió, está en la media y no presenta casos de alarma porque no está en las dificultades de Venezuela o de Argentina que nuevamente está en la antesala de un nuevo default o cesación de pagos.

El conocedor dijo que el tema de la deuda es favorable siempre y cuando los empréstitos del estado se utilicen como un vehículo para llegar al desarrollo y a la competitividad y así poder generar más recursos que permitan pagar a tiempo y sin traumatismos.

Amén de que dos países de América Latina, Venezuela y Argentina, uno en manos de la ultra izquierda y el otro dirigido por la derecha, estén en quiebra, el asunto, dijo Esparza, siendo por orígenes diferentes, sí se ven más agobiados por la presión externa pues si no hay un acuerdo perentorio entre Estados Unidos y China, no importará si es izquierda o derecha, centro o neutral, trátese de un empresario presidente o un profesor de primaria, esas presiones dañarán a todos por igual porque en este momento, más que lo regional el mundo está a las puertas de cualquier situación por culpa del contexto internacional.

En este momento el tanque de oxígeno para las economías lo tienen en sus manos chinos y americanos, pero el problema, puntualizó es que se está pasando de la mera disputa comercial a escenarios ideológicos porque Estados Unidos quiere cambiar las leyes chinas y como es apenas obvio hay una resistencia ya más por fuera de la disputa original que se quedó atrás.

OANDA se dio a la tarea de hacer unas proyecciones sobre diferentes atmosferas económicas y Diariolaeconomia.com que las obtuvo de primera mano las revela para que los empresarios, los gremios, los trabajadores y el gobierno saquen de acuerdo a esta lectura sus propias conclusiones.

Volatilidad frente a las monedas de América Latina y el peso colombiano

El mandato de Trump se ha caracterizado por crear inestabilidad política y económica en búsqueda de regresar a Estados Unidos a glorias pasadas. Regresar al genio de la globalización a la lámpara no ha sido tan fácil y en su afán de presionar a China con una guerra comercial el presidente de Estados Unidos ha impactado negativamente a propios y extraños.

Las divisas latinoamericanas operan guiadas por el cambio de aires en la política internacional de Estados Unidos. El apetito de riesgo va y viene según los comentarios de Estados Unidos con China y las posibilidades de llegar a un acuerdo comercial.

La reducción en el apetito de riesgo de los inversionistas presiona al peso colombiano reduciendo la demanda de la divisa contra el dólar. Las expectativas de crecimiento de la economía colombiana también son afectadas ya que en un mundo cerrado es más difícil crecer.

Impacto de la guerra comercial entre EE.UU. y China

La disputa de aranceles de las dos grandes potencias económicas da como resultado menores expectativas de crecimiento global. Los mercados emergentes que tienen mayores ritmos de crecimiento se han parado en seco. La falta de crecimiento ha llevado a los bancos centrales a recortar tasas y buscar otros estímulos para la economía.

Una guerra comercial puede desencadenar en una guerra de divisas en la que se busca depreciar el tipo de cambio para incrementar la competitividad de los productos de exportación. Un tipo de cambio bajo puede absorber los aranceles en el corto plazo, pero manipular a el mercado cambiario es casi imposible dada su gran liquidez y eficiencia de sus operaciones.

Economías más preparadas para esta guerra comercial ¿Por qué?

México es el país mejor posicionado ante el prospecto de una guerra comercial prolongada. La tasa de interés se encuentra en 7.75% y con una inflación bajo control, existe espacio para recortarla aún más siguiendo la tendencia global de tasas de interés bajas.

La economía mexicana evitó caer en una recesión técnica con un segundo trimestre en 0. Brasil y Colombia ocupan los siguientes lugares, pero sus tasas están a niveles más bajos y comparten un nivel de crecimiento bajo impactados por la guerra comercial.

México tiene una ventaja geográfica y sus exportaciones a Estados Unidos se han incrementado después de que Estados Unidos impusiera nuevos aranceles a productos de China. México no se ha escapado de la ira de Trump y también ha estado en la mira de varios aranceles y presiones migratorias.

El renovado TLCAN, o T-MEC, está por cumplir un año de ser anunciado y todavía existen obstáculos para su ratificación. Para México sería un desastre económico que Estados Unidos no lo ratifique dada la estrecha relación con su mayor social comercial. Y en el mundo de Donald Trump no hay certidumbres.

El alto nivel de liquidez del peso mexicano, la 15 divisa en el ranking del BIS, es un arma de dos filos. Por un lado, les ofrece a los inversionistas una alternativa para diversificar sus portafolios, pero por el otro lado si existe una crisis regional el peso mexicano puede sobre reaccionar desconectándose de la economía de México respondiendo a los flujos de capitales.

Impacto de la situación para la economía colombiana por petróleo

El precio del petróleo ha tenido tendencia a la baja dado el amplio suministro de crudo y una débil demanda de energía global. Las presiones inflacionarias son tenues si uno de los componentes más importantes está bajo control. El banco de la República ha mantenido la tasa sin cambio desde abril, pero la tendencia de los bancos centrales de la región y de las economías desarrolladas podría imponerse resultando en aun menores tasas de interés.

Foto de PixabayEl dólar por el otro lado seguirá subiendo, sembrando desconfianza en los consumidores colombianos. Los productos importados serán más caros reduciendo el poder adquisitivo. Las exportaciones colombianas serán más competitivas, pero existe riesgo en que la guerra comercial entre Estados Unidos y China reduzca la demanda al exterior.

El banco central busca crear estímulos para el consumo al reducir la tasa de interés, no incentivando el ahorro, pero con la posibilidad de que el ciudadano común aumente su demanda de dólares, poniendo al peso colombiano ante mayor presión a la baja.

Incidencia de las políticas públicas en la volatilidad del dólar

 

Uno de los factores más importantes que han disparado la volatilidad del dólar es la repentina imposición de aranceles de Estados Unidos a China y la respuesta de la nación asiática que ha desencadenado en una disputa comercial. La guerra entre dos potencias ha impactado las expectativas de crecimiento a nivel global.

Una moneda emergente como lo es el peso colombiano está a la merced del apetito de riesgo. Guerras comerciales, Brexit, posible default de deuda en Argentina y conflictos militares en el Medio Oriente reducen la confianza de los inversionistas y las primeras inversiones que se liquidan son la de mayor riesgo estimado, siendo estas en mercados menos desarrollados.

¿Qué pasará con los precios del petróleo y del dólar?


El petróleo se mantiene en precios actuales gracias al acuerdo de recorte de producción de la OPEP y otros grandes productores como Rusia. El acuerdo ha sido extendido hasta el próximo año, pero las diferencias ideológicas entre Irán y Arabia Saudita podrían desencadenar el fin no solo del acuerdo, sino de la organización.

Estados Unidos ha incrementado su producción al punto de que es ya un exportador de crudo, y si no fuera por el acuerdo de la OPEP+ y las interrupciones al suministro por sanciones (Irán) o ataques (Arabia Saudita) el precio del crudo seria aún menor.

El dólar colombiano enfrenta un difícil cierre del año. Después de un agosto negro por el aumento en agresiones entre Estados Unidos y China, el optimismo en septiembre se reduce día a día. La inestabilidad política en Norte América con una investigación que podría resultar en una destitución del presidente ha creado una paradoja de un dólar más fuerte gracias a los flujos de capitales buscando la seguridad de la moneda de reserva mundial.

No se descarta del todo que Trump logre llegar a un acuerdo comercial tomando como base el tratado que se acaba de firmar con Japón. Es un acuerdo limitado, quitando las partes más controversiales, como autos y cerrando los temas que benefician a ambas partes. Las elecciones de 2020 en Estados Unidos ya comenzaron en firme con la decisión de los demócratas de buscar destituir a Trump y aunque es poco probable que sean exitosos en su objetivo sí han mejorado las posibilidades de que su candidato aun por elegir pueda desbancar a Trump.

El bróker conocido como OANDA Corporation fue fundado en 1995 y tiene regulación en la comisión de valores e inversiones de Australia, ASIC. La innovación forma parte de su esencia y evidentemente la empresa ofrece márgenes financieros en Europa e incluso en Estados Unidos. Además es un bróker que brinda suficiente liquidez y ejecución en divisas, materias primas, índices bursátiles con diversas cuentas para crear incluso una cuenta API.

Esta empresa tiene cinco tipos de cuentas a saber, demo, real, corporativa, API de los tipos de cambio y conversor de cambio histórico. Cabe decir que la firma asienta las oficinas centrales en Nueva York, pero cuenta con filiales en Canadá, Australia, India, San Francisco y Asia Pacífico.

Foto de PixabayEste es el panorama de la economía mundial, de las expectativas en América Latina y en Colombia en donde surgen desde luego múltiples inquietudes, empero hay un factor a tener en cuenta y es la prudencia y el cuidado que generalmente deben legar en momentos de incertidumbre o cuando las crisis, lamentablemente, pasan ese quisio e incursionan en los países dejando saldos terribles y a muchas empresas en calzas prietas, de todas maneras en el mundo estamos y todo puede pasar, más en unas economías que son tan proclives a los contagios que se originan en los grandes e históricos errores de gobiernos y corporaciones que por acción u omisión le dan cabida a los ciclos adversos de la economía. No en vano existe la historia económica en todo el planeta, pero paradójicamente muchos que leyeron su historia, de manera increíble la repitieron, y otros la leyeron y sin embargo pecaron por exceso de confianza que es un mal que mata en la economía.

Así están las cosas, este es el escenario y es justo en esta coyuntura compleja en donde se conocerá cual será en definitiva la mejor estrategia, si el proteccionismno chauvinista resultará ganador, si la globalización es la salida única para lograr crecimiento, o si de pronto las políticas neoliberales fueron tozudas, de oidos sordos y siguieron abriendo las esclusas a la ruina, pensando que la producción nacional se reemplaza fácilmente con importaciones sin que nada pase y que destruir empleo no golpea la demanda interna.

Hay un ambiente hostil que de a poco desnuda las debilidades de las grandes potencias, hay rumores, movimientos y contracción. Finalmente nadie es inmune a los contagios y en esta ocasión angustia, luego de ver algunas quiebras y cierres de empresas, que la nueva situación puede estar matizada por una serie de aprietos y vicisitudes en el frente industrial, cosa seria si se agudiza.  En ese contexto habrá que esperar que pasen los días y luego del chaparrón mirar cual fue la mejor apuesta en esta ruleta de la economía que por ser tan matemática, predecible y obvia, no debería hacer parte de las circunstancias de casino. Amanecerá y veremos.

 

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