Sábado, 23 Mayo 2020 00:27

En Colombia y el mundo vendrá mortalidad de empresas: Fecolfin

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Las cooperativas de ahorro y crédito dicen que están dispuestas para servir en la crisis, pero pidieron trato igualitario con los bancos.

Las cooperativas financieras de ahorro y crédito agrupadas en Fecolfin, aseguraron que en Colombia y el mundo no puede descartarse una mortalidad importante de empresas como consecuencia de la pandemia económica pues consideran que no todos estaban ni preparados ni confesados, y si lo estaban el tiempo de las restricciones llevó al traste el aguante de las factorías.

Para Fecolfin el tema no es fácil porque muchas empresas tendrán impactos demasiado fuertes, haciendo que algunas deban hacer cambios, adelgazar nómina o quizás salir del mercado. Sostuvo que en el sector de las microempresas en el que está centrada toda la atención, sin duda alguna habrá una mortalidad importante de empresas lo cual llevará a un colapso de gran calado porque ese sector como las pymes es generador de empleo.

El gremio vio con mucha preocupación la situación de confinamiento, de empresas cerradas y comercios prácticamente clausurados. Un contexto que asusta más con las personas que con cargo al Coronavirus perdieron su trabajo, haciendo que empiece a notarse un problema alarmante de ingreso en los hogares y un deterioro en la economía por caída en la oferta y a futuro con agudos inconvenientes de demanda.

Por eso y por muchas otras circunstancias, estiman las cooperativas financieras, varias empresas de todos los sectores productivos podrían dejar de existir dejando un problema económico y una realidad social para tener en cuenta porque un país sin salario está condenado a colapsar más si hay de por medio gastos perentorios y obligaciones por pagar. Dentro de todo el embrollo entra el pago de pensiones en los colegios, arriendos residenciales y comerciales, cuotas financieras, universidades, servicios públicos, viajes, compras y entretención ente otros rubros determinantes en el producto interno bruto, PIB.

La prioridad de las personas es la alimentación y por eso muchos, por no decir que casi todos, dejarán de cumplir con sus pagos o simplemente no podrán sostener empresas que generaban dos o tres empleos, una atmósfera bastante pesada que ojalá pueda conjurarse con el regreso a la productividad y a la deseable recuperación del empleo. El hoy no deja saldos alarmantes para muchas empresas y menos para las cooperativas, pero estas insisten en dar el compás de espera y en abrigar la ilusión que el ejecutivo les dará un trato admisible que les permita crear un blindaje adicional.

Los entornos, proyecta Fecolfin, serán distintos después del Coronavirus porque la economía se manejará de diferente manera. Las cooperativas le apuestan a unos cambios radicales en los hábitos de consumos y a unas personas que mostrarán posiblemente una cara más amable luego de tan indeseable experiencia en donde la reflexión fue el común denominador y el cual sirvió para pensar más en el ahorro, en la previsión y en un manejo más adecuado de los ingresos.

Los expertos en el sector crediticio cooperativo ven de igual manera mejores relaciones familiares, menos violencia y unos comportamientos muy distintos en la economía y en la misma sociedad que ya entró por la senda de preservar, de cuidar y respetar el medio ambiente así como de ponerle punto final a la extinción de especies de fauna y flora para hacer del planeta un mundo mejor y lleno de armonía.

Sobre el tema puntual de las cooperativas el sector estimó que estas dependen de la dinámica del país puesto que si Colombia va bien, a las cooperativas de ahorro y crédito les irá igual, y ello aseguran implica buen empleo, inflación controlada, aceptable crecimiento y unos indicadores alentadores que incentiven al aparato productivo y le den confianza, pero caso opuesto si la economía experimenta ralentización, a las entidades no les espera mayor prosperidad, más en una coyuntura muy complicada en donde todo es incertidumbre.

Para Fecolfin, si hay más empleo, los trabajadores tienen capacidad de compra, margen de ahorro y una demanda interesante de crédito que pueden pagar por libranza, mecanismo de mayor seguridad para quien coloca el crédito, y de igual manera por otros sistemas que facilitan liquidez y más movimiento económico. El gremio dejó claro que hay una debilidad manifiesta, lo cual pone a pensar porque si las carteras bajan lógicamente aumentará la morosidad porque habría gente en dificultad para ponerse al día con sus obligaciones.

Dr. Enrique Valderrama Jaramillo

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito y Financieras de Colombia, Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, dijo que mientras la economía se ajusta, las cooperativas de ahorro y crédito van a tener un espacio en el que tienen que sortear y eso tiene que ver con una cartera que no tendrá la misma dinámica de crecimiento que llegó a tener meses atrás.

Reveló que lo mismo puede pasar con la morosidad de la cartera porque hay desde luego muchas personas afectadas por el ingreso como es el caso de los trabajadores independientes que viven de lo que producen sus negocios o de lo que logran con el día a día. Allí dijo habrá dificultad con los pagos y desde luego un lío para las entidades financieras de ahorro y crédito, aclarando que no es un problema de hoy.

 

“Por ahora podemos dar un parte de tranquilidad, hasta el momento no ha habido retiros masivos de ahorro, la cartera va con una dinámica más lenta, pero con un ritmo soportable. El término general es que los asociados no han acusado retiros intensivos de tal manera que hasta el día de hoy las cosas van funcionando bien, lo que pasa es que no tenemos la esfera mágica de cristal para saber qué puede pasar en el futuro cercano, es decir en tres o cuatro meses cuando ya se esté reacomodando la economía y cuando la gente esté en mejores condiciones. En ese aspecto una de las razones fundamentales de todo negocio es su liquidez luego habría que mirar los niveles de liquidez que las entidades requieran para poder mantener la actividad y seguir trabajando”, apuntó Jaramillo Valderrama.

 

Dijo que el gobierno les tiro a los bancos un salvavidas y les notificó que a través del Banco de la República les ponía unos recursos cuantiosísimos que les servirían en la eventualidad en la que necesitaran capital, unos dineros de los cuales podrían disponer en un caso de máxima urgencia.

Lamentó que las cooperativas hayan tenido muy poco apoyo de apalancamiento razón por la cual acudieron al gobierno para que este entienda que las cooperativas de ahorro y crédito están en la dinámica financiera igual que las otras entidades, una razón muy de peso para recibir un tratamiento parecido o igual al que se le da legítimamente a los otros actores del mercado.

De acuerdo a los cálculos hechos por el sector se espera que no habrá problemas y por ello el dirigente gremial envió un parte de seguridad a la opinión pública, eso sí sin desconocer que pueda venir hacia el futuro cuando hay de por medio inactividad económica, confinamiento, empresas en dificultades, gente sin empleo y un panorama gris que no invita a ser muy optimista.

 

“Estamos haciendo los estudios necesarios y pertinentes para presentárselos respetuosamente al gobierno y así el ejecutivo pueda verificar en qué les pueda dar un soporte importante a las entidades financieras cooperativas de ahorro y crédito después de que la gente salga a trabajar. Ese es más o menos el panorama que tenemos en este momento”, aseveró el señor Valderrama.

 

Aclaró que el sector no está como la gallina ciega pues todo es trabajo, conocimiento del sector, de la gente, apego por el servicio y desde luego una pasión desbordada por la economía social. Dijo que el sector ha hecho las cosas bien, sigue trabajando en proyecciones y manifestó que hay mecanismos distintos. Declaró igualmente que hoy el sector está muy, pero muy lejos de las crisis anteriores en donde hubo ausencia de método y regulación como la que existe hoy, ello sin dejar de lado una supervisión exhaustiva que mantiene los problemas a raya, y unos seguros de depósito que dan mayor confiabilidad. Por todo lo anterior, Valderrama recalcó que las cooperativas están mejor preparadas para sortear cualquier eventualidad que llegare a presentarse.

Insistió en que las cooperativas cuentan con una información sólida que permite hacer cálculos y precisar en detalle que demandará el sector para poder seguir operando una vez pase el impacto de la Covid-19, un mal que está azotando al mundo económico y social en estos momentos.

Las últimas cifras muestran que las 189 cooperativas financieras que operan en Colombia y que hacen parte del Sistema Financiero Cooperativo, SFCOOP, tienen activos por 25,6 billones de pesos, cartera de 20,2 billones, pasivos que suman 18,1 billones en promedio, un patrimonio de 7,5 billones de pesos aproximadamente y 3,2 millones de asociados. Para el caso Fecolfin que agremia 64 cooperativas de ahorro y crédito las cifras dejan ver que los activos valen 15,94 billones de pesos, cartera por 12,42 billones, pasivos que ascienden en promedio a 12,11 billones, un patrimonio de 3,75 billones de pesos y acumula cerca de 2,7 millones de asociados.

Diferente a otros escenarios de crisis, Fecolfin destacó que en esta situación, con todo y pandemia hubo mayor previsión. Manifestó que no puede pasarse por alto que Colombia viene mostrando un buen comportamiento pues ha habido buen manejo sanitario evitando la tragedia de otros países de la región, ello sin negar que hay desajustes y problemas en algunas regiones, pero todo rodeado de circunstancias distintas y ajenas a la voluntad del gobierno.

 

“Colombia es uno de los países que mejor ha manejado la pandemia en el mundo y por lo tanto hay esperanza de salir de un escenario amenazador que nos cogió, por fortuna, mejor preparados pues ya las cosas no nos toman por sorpresa, ya no improvisamos pues aprendimos de todas las circunstancias y hoy sabemos defendernos”, puntualizó el Presidente de Fecolfin.

 

En medio de todo, señaló, vienen nuevos retos como la transformación y recuperación del campo en donde habrá asociatividad así como desarrollo, pero con recursos frescos de entidades muy familiares y experimentadas para los productores agrícolas como lo son las cooperativas, unas entidades regadas a lo largo y ancho de todo el país.

Lo del campo indicó, es algo muy interesante y subrayó que las cooperativas son sin duda el mejor instrumento de cambio social para un país pues el cooperativismo es la herramienta válida que se puede utilizar mucho más rápido en cualquier país en donde haya relaciones de desigualdad como en Colombia, igual en donde haya concentración de la riqueza y todo tipo de inconvenientes que demandan cambios fundamentales y que a través de las cooperativas solventaría problemas de ingreso y les daría una mano importante a las familias colombianas hoy tan necesitadas.

 

“En el nuevo amanecer, ojalá llegue pronto nos gustaría participar en la reconstrucción del campo a través de la asociatividad para que todos los productores ingresen a las cooperativas como dueños pues tendrán en sus manos un instrumento de equidad y de sociedad más justa. A todo lo anterior podemos aplicar las enseñanzas para contar lo más pronto posible con un país mejorado, en condiciones de igualdad y en condiciones de equidad”, afirmó el directivo.

 

Para las financieras del ala solidaria la crisis de hoy tiene que servir porque llevará a repensar el país, su sociedad y su economía.

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