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Sábado, 15 Agosto 2020 02:53

Economía colombiana se desploma por virus, cae 15,7%

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La actividad económica que más contribuyó al decrecimiento del segundo trimestre de 2020 fue Comercio al por mayor y al por menor. Mal transporte, almacenamiento, alojamiento y servicios de comida.

El Departamento Administrativo Nacional de Estadística informó que la economía colombiana reportó un desplome del 15,7 por ciento en el segundo trimestre de 2020. Según la entidad el Producto Interno Bruto, PIB, se vio castigado por la pandemia de Covid-19, problema que impacto negativamente el comercio, la industria manufacturera y la construcción.

El DANE indicó que la variación anual del PIB para el periodo abril-junio, fue ampliamente superior a la de igual periodo de 2019, reporte que en su momento reveló un crecimiento del 3,1 por ciento.

Según el ente estadístico la contracción acumulada para este periodo, -15,7 %, es la más alta en la historia reciente del país para cualquier trimestre desde 1994, momento a partir del cual el cálculo se empezó a hacer desagregado en cuatro periodos, pues antes era una única cifra anual.

El director del DANE, Juan Daniel Oviedo, explicó que, de los 15,7 puntos negativos del PIB, 11,8 puntos se atribuyen directamente a la restricción a la actividad económica para el manejo de la pandemia, por lo que dan cuenta del efecto de las medidas tomadas por el Gobierno.

Las actividades económicas que más contribuyen a la dinámica del valor agregado son comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicios de comida decrece 34,3% (contribuye -6,6 puntos porcentuales a la variación anual).

Industrias manufactureras cae 25,4% (contribuye -3,1 puntos porcentuales a la variación anual). La construcción deja ver un menoscabo de 31,7% (contribuye -2,1 puntos porcentuales a la variación anual). Respecto al trimestre inmediatamente anterior, el Producto Interno Bruto en su serie corregida de efecto estacional y calendario decrece 14,9%. Esta variación se explica principalmente por la siguiente dinámica:

Actividades artísticas, de entretenimiento y recreación y otras actividades de servicios; Actividades de los hogares individuales en calidad de empleadores decrece 34,9%. Comercio al por mayor y al por menor; reparación de vehículos automotores y motocicletas; Transporte y almacenamiento; Alojamiento y servicios de comida decrece 33,7%. Finalmente construcción decrece 24,8%

 

PIB desde el enfoque del gasto

 

 

En el segundo trimestre de 2020pr, el Producto Interno Bruto en su serie original decrece 15,7% respecto al mismo periodo de 2019pr. Esta dinámica se explica por los siguientes comportamientos del componente del gasto (ver tabla 2): • Gasto en consumo final decrece 12,5%.

Formación bruta de capital decrece 32,2%, exportaciones decrecen 27,4%, importaciones decrecen 28,8%. Respecto al trimestre inmediatamente anterior, el Producto Interno Bruto decrece en 14,9%, en su serie corregida de efecto estacional y calendario. Esta variación se explica por la siguiente dinámica: Gasto en consumo final decrece 14,6%, formación bruta de capital decrece 29,5%, exportaciones decrecen 25,0%. y las importaciones decrecen 28,6%.

 

Efectos del gran confinamiento se sintieron con fuerza: BBVA Research

El choque económico del segundo trimestre fue explicado tanto por la oferta como por la demanda. Del lado de la oferta se debió al cierre que tuvieron muchos negocios, debido a las restricciones de movilidad y al confinamiento preventivo. Con este cierre, dijo BBVA Research, se imposibilitó la producción de muchos sectores que requieren la presencia de los compradores para su actividad.

Del lado de la demanda, dice el informe preparado por el economista de BBVA Research, Mauricio Hernández Monsalve, el impacto negativo provino de dos vías. En un primer momento, por la restricción de movilidad de compra de los hogares de productos no esenciales, principalmente, las dificultades para llevar a cabo las actividades de comercio exterior y por el cierre de empresas que generaban comercio (capacidad de compra) a su alrededor. Y, en un segundo momento, por el choque de ingresos de las familias y las empresas, pues vieron reducidos sus ingresos y ventas y, como resultado, se disminuyó la masa salarial y el empleo en el país.

Este último efecto fue paliado a través de los subsidios del gobierno a los hogares más vulnerables y a la nómina de las empresas con afectaciones en ventas. Adicionalmente, los principales socios comerciales del país también redujeron su demanda por productos colombianos.

En total, es difícil separar los efectos provenientes de oferta y de demanda y, más aún, tener una conclusión sobre la primacía de alguno de ellos. Si bien, la desacumulación de inventarios que se dio tanto en el primer trimestre como en el segundo trimestre sugiere que pudo haber sido más fuerte el choque de oferta.

El choque conjunto de oferta y demanda determinó, para el segundo trimestre de 2020, la caída del PIB más profunda desde que se tiene un registro plenamente comparable (2005) y desde que existen cálculos empalmados (1977).

A juicio del economista, en el lado de la oferta de productos, el comportamiento negativo se extendió a casi todos los grandes sectores económicos, excepto a tres: agropecuario, inmobiliario y financiero. Entre los sectores que cayeron, las variaciones negativas más fuertes fueron de las actividades de arte y entretenimiento (-37,1% anual) y del gran comercio (que incluye comercio, transporte, alojamiento y servicios de comida, -34,3%). Dentro de este último sector, la actividad de alojamiento y servicios de comida cayó 66,6% interanual.

No obstante, apuntó, los sectores de arte y entretenimiento y de alojamiento y servicios de comida solo pesan conjuntamente el 4,7% del PIB y, por lo tanto, pese a su significativa reducción, no fueron las ramas productivas que más explicaron la caída del total del valor agregado de la economía.

Ahora bien, clarificó, otros sectores que tienen una elevada participación dentro del PIB también tuvieron variaciones negativas relevantes. Tal es el caso de la industria (-25,4% anual) y la construcción (-31,7%).

En conjunto, el gran comercio, la industria y la construcción fueron los sectores, en ese orden, con la mayor contribución negativa al PIB (-11,8 puntos porcentuales).

Al analizar la cifra dijo que por otra parte, en el lado de la demanda, la caída más importante se dio en la inversión, la cual cayó 32,2% anual en el trimestre, una caída que solo es comparable con el derrumbe de la inversión en la crisis de finales del siglo XX en Colombia. Dentro del rubro de inversión, fue la inversión en maquinaria y equipo (-37,0% anual) la que más cayó, pero seguida muy de cerca por la menor inversión en vivienda (-36,7%) y en otros tipos de construcción (edificaciones no residenciales y obras civiles (-30,1%). El único componente de la inversión que no cayó fue el de recursos biológicos cultivados (+1,9%), asociado al menor panorama que ha tenido el sector agropecuario.

Además, la caída de la inversión en maquinaria y equipo determinó un ajuste a la baja de las importaciones (-28,8%), pues la mayor parte de este rubro de la inversión proviene del exterior. También las exportaciones reales presentaron una caída importante (-27,4%), llevando a una reducción significativa del comercio exterior colombiano y de su grado de apertura al resto del mundo.

Dijo que el consumo final tuvo dos dinámicas diferentes. Por una parte, explicó, al abordar el tema de consumo de los hogares, que este cayó 15,9% anual, especialmente por la menor compra de bienes semidurables (-39,3%), durables (-35,4%) y servicios (-21,2%). Solo creció dentro del consumo final la compra de bienes no durables (+2,5%). Por otra parte, el consumo del gobierno se expandió (3,0%) gracias a la política fiscal contracíclica adoptada por el gobierno de Colombia.

En definitiva, puntualizó, la contracción del PIB (-15,7%) fue menor que la caída de la demanda interna (-16,8% anual) gracias a que el saldo exterior neto contribuyó positivamente al crecimiento del trimestre como consecuencia de un mayor deterioro de las importaciones que de las exportaciones.

El consumo final tuvo dos dinámicas diferentes. Por una parte, el consumo de los hogares cayó 15,9% anual, especialmente por la menor compra de bienes semidurables (-39,3%), durables (-35,4%) y servicios (-21,2%). Solo creció dentro del consumo final la compra de bienes no durables (+2,5%). Por otra parte, el consumo del gobierno se expandió (3,0%) gracias a la política fiscal contra-cíclica adoptada por el gobierno de Colombia.

En definitiva, la contracción del PIB (-15,7%) fue menor que la caída de la demanda interna (-16,8% anual) gracias a que el saldo exterior neto contribuyó positivamente al crecimiento del trimestre como consecuencia de un mayor deterioro de las importaciones que de las exportaciones.

Finalmente, el DANE revisó al alza la estimación del crecimiento del primer trimestre, desde 1,1% al 1,4% interanual. Los datos más actualizados de la producción de algunos productos agrícolas y del desempeño del comercio mayorista reflejaron un mejor comportamiento del medido inicialmente, especialmente en marzo.

Perspectivas económicas con elevada incertidumbre

La economía viene transitando gradualmente por un proceso de recuperación que empezó en mayo. De hecho, en abril se dio la contracción más fuerte de la actividad (-20,1% anual), con mejoras graduales de la dinámica económica en mayo (-16,2%) y junio (-11,1%), a juzgar por sus menores tasas de caída interanual y también por el comportamiento inter-mensual. Respecto a esta última cifra, mientras que la producción de abril cayó 15,3% frente a marzo, en mayo (+5,3%) y en junio (+5,5%), frente al mes inmediatamente anterior, se dieron crecimientos. Esta recuperación fue impulsada principalmente por minería, industria, construcción y comercio. Al contrario, el sector de entretenimiento mantuvo caídas elevadas y similares durante todo el trimestre.

 

“Hacia delante, esperamos que se mantenga una recuperación con gradualidad. El repunte económico estará liderado por la apertura más extendida de los sectores económicos, el retorno de algunas personas a la ocupación en el mercado laboral y la recuperación de la producción y los precios de los productos básicos con elevada vocación exportadora (petróleo, especialmente). Pero, la gradualidad de este repunte se debe a las cuarentenas localizadas en ciudades y barrios, que mantendrán el choque de oferta vigente, y a la menor capacidad de compra de los hogares, debido al deterioro del mercado laboral que se mantendrá por un buen tiempo sin regresar a sus niveles previos”, aseveró el economista de BBVA Research, Mauricio Hernández Monsalve.

 

En total, BBVA Research espera que en 2020 el PIB se contraiga un 7,5%. Luego, en 2021, hay en la entidad crediticia una expectativa de crecimiento del 5,5%.

 

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