Sábado, 17 Octubre 2020 00:23

Cooperativas de ahorro y crédito, 72 primaveras empujando progreso

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En más de siete décadas el sector crediticio del ala solidaria especializado en colocación y captación de dinero ha resultado vital para el dinamismo de las economías sobre pilares de inclusión y empuje del tejido social.

Hablar del sector cooperativo de ahorro y crédito implica un compendio de crecimiento económico con bases demasiado solidas que cubre todo el planeta demostrando que gracias a este modelo muchas empresas e incontables emprendimientos fueron posibles porque las cooperativas creyeron en el ímpetu de las personas y de las razones sociales que fueron llegando hasta afianzarse en el sector real de la economía como jalonadores de riqueza, empleo y repunte en el producto interno bruto.

Las cifras son generosas ya en el mundo hay 291.432.972 millones de personas cooperatizadas y que le creen a 92.000 cooperativas en 118 países, mostrando una penetración del 9,55 por ciento. Todo este entorno de crecimiento y buenas nuevas suele ser el común denominador del sector cooperativo de ahorro y crédito cuando celebra su aniversario el tercer jueves del mes de octubre. Este 2020 el lema adoptado fue Inspirando Esperanza para una Comunidad Global.

Cabe anotar que las cooperativas hacen parte de ese grato modelo económico basado en el hombre, su entorno, su trabajo y sus posibilidades dentro de esquemas de articulación y progreso compartido.

Al ver el historial de las cooperativas es bueno precisar que este movimiento creció 59 por ciento en la década de 2010, reportando más de 107 millones de cooperados con lo cual superó los 291 millones en el globo. Hoy la penetración del mercado financiero es de 9,38 por ciento.

Enrique Valderrama Jaramillo

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente de la Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito y Financieras, Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, aseguró que el sector ha resultado todo un instrumento válido para empujar la economía, pero la realidad es que una vez termine la pandemia el mundo y sus economías tendrán que reinventarse lo cual incluye empresas y sectores como el mismo cooperativismo lo cual garantiza sostenibilidad de las cooperativas y la lucha por su sostenibilidad es decir evitar que éstas desparezcan.

Agregó que hay que tener un papel preponderante en el desarrollo y crecimiento del país, sobre todo en unas circunstancias en donde los indicadores están dando unos resultados bastante desalentadores en crecimiento, en empleo, inversión extranjera directa así como en el petróleo, unos signos negativos que van a afectar la economía y al impactarla afectará directamente a las cooperativas de ahorro y crédito.

 

Yo creo que la pandemia nos ha dejado unas lecciones importantes y la primera es desde el ámbito económico porque muestra que la vulnerabilidad es para todos y no solamente para las personas. Con la sola pandemia inmediatamente aumentó el desempleo, la pobreza y lo más grave, creció el indicador de pobreza extrema. Todo esto quiere decir que el modelo económico en sí no ha corregido ni corrige absolutamente nada”, declaró el señor Valderrama Jaramillo.

 

Indicó que frente a la posibilidad de volver a una economía cerrada el asunto es prácticamente imposible porque Colombia, como muchos otros países, está conectada globalmente haciendo que todos en el libre comercio interactúen de la misma manera que lo hacen los sistemas tecnológicos. Agregó que la pandemia enseñó que son urgentes unos cambios fundamentales en el modelo económico toda vez que hay otras alternativas y el mercado por sí solo no genera, es decir que la opción del estado tampoco era y que hay por consiguiente otros derroteros como las economías solidarias, verbigracia, las cooperativas de ahorro y crédito en vista que ellas toman parte del mercado y del estado, supliendo necesidades en lugares en donde otras entidades crediticias no van.

Cabe anotar que ante esa disyuntiva las cooperativas financieras de ahorro y crédito compiten en los territorios con un mercado y un enorme componente social es decir que el modelo es la puerta de ingreso a una economía y una sociedad mucho más justas, pero aclaró que para ello hay que corregir una serie de asimetrías que existen y que solamente pueden superarse con el concurso del gobierno y la voluntad de los otros órganos de la actividad económica.

Un tema que demanda reingeniería y una acción presta es el agro, las pequeñas y medianas empresas, pero igual las cooperativas que necesitan tener una participación mucho más activa en el desarrollo del país, precisando que es clave en las mejoras agrarias y en otros sectores de alta competitividad, pero totalmente por fuera de programas estatales y otros.

Un asunto a revisar, dijo, es la importación de los quince millones de toneladas de alimentos, un hecho impresentable que le quita de las manos dinero y opciones a una ruralidad comprometida que terminó castigada por hacer la tarea y afectada con un libre comercio que en lugar de facilitar la compra de maquinaria, tecnología, innovación y bienes de capital, optó por el camino más fácil, las compras enormes de comida, inclusive la que compromete productos que fueron emblemáticos en Colombia como el café, la papa, el plátano y otros que hacen parte de la oferta campesina nacional.

 

“Hay un gran lío de vieja data con la ruralidad, es todo un estribillo, indudablemente hay una deuda histórica con el sector agropecuario y básicamente con el pequeño y mediano productor del campo, hay que reinventar y organizar el sector que produce alimentos en el país. No hay que olvidar que en la composición de la población anteriormente era mayoritariamente rural y hoy es enormemente urbana. Hay que volver a mirar al campo, con otra dimensión y con otras expectativas”, apuntó el dirigente gremial.

 

Dijo que contrario al pensamiento de algunos en Colombia se puede sembrar maíz, frijol y muchos otros productos que fueron protagonistas y fueron perdiendo brillo y presencia en los campos nacionales con las internaciones de cosechas exógenas.

Para el dirigente cooperativo es importante que la agricultura retome su sitio, pero modernizándose y siendo más eficiente para que entre por senderos de competitividad y pueda jugar de tú a tú con el producto importado.

No es el caso del aguacate has que ha crecido como sector, disparando las exportaciones al igual que la gulupa, un producto exótico del trópico alto de Colombia que igual copa los puertos de países altamente exigentes.

En opinión del presidente de Fecolfin, el nuevo entorno comercial obliga a articular a los pequeños productores por medio del proceso cooperativo con la asistencia económica de las cooperativas financieras de ahorro y crédito para así darles la mano a los labriegos con una especie de clúster, puesto que definitivamente los productores rurales no pueden seguir en manos de intermediarios innecesarios y allí lo lógico, comentó, es hacer procesos asociativos en vista que en la asociatividad, las cooperativas estarán de primeras, ayudando.

 

La virtualidad se impuso y adelantó procesos

Sobre la actual coyuntura que obligó a echar mano de las tecnologías digitales, del teletrabajo y otras prácticas financieras online, el directivo dijo que el asunto es tan importante que llegó para quedarse porque será usado con mayor intensidad y agresividad en vista que mostraron bondades en medio de la pandemia y por ello muchas actividades seguirán como se manejaron en los picos máximos de la compleja pandemia.

Los comportamientos y la cultura digital seguirán muy vigentes porque cuando más se requirió de los sistemas digitales, estos demostraron eficacia, confiabilidad y celeridad. Tal fue el éxito que la federación está haciendo sus trabajos totalmente desde la Internet y las herramientas tecnológicas. En tres meses que posiblemente se extenderán hasta diciembre, habrá total virtualidad, es decir con trabajo en casa.

 

“Acomodamos a nuestros empleados, les mandamos todas las comodidades, su escritorio, su silla, su computador y su celular, de igual manera del dimos un auxilio para el pago de la Internet y eso nos ha funcionado perfectamente. Cuando salgamos de esto, obviamente vamos a tener un pequeño espacio, pero la gran mayoría de las actividades se van a desarrollar en casa, ya sabemos que eso se puede hacer y eso disparó la otra manera de hacer las cosas, sobretodo que con esto ha aumentado la afectividad de todo lo que se adelanta”, subrayó Valderrama Jaramillo.

 

Nuevos escenarios y los saldos de la pandemia afectarán la cartera

 

En opinión de Fecolfin, si no se reactiva la demanda de bienes y servicios, todo el engranaje económico sufrirá y especificó que el crédito en cooperativas volverá por sus fueros solo si hay recuperación del empleo. Es por eso que las cooperativas de ahorro y crédito expresaron todo su respaldo a las micro, pequeñas y grandes empresas, segmentos en donde las entidades agrupadas en el gremio deben actuar, aclarando que hay algunas limitantes como el no poder asociar sino exclusivamente a las empresas públicas y privadas sin ánimo de lucro.

Explicó que cuando una persona empieza a organizarse como microempresario y crea una Sociedad por Acciones Simplificas, SAS, que por sí mismas tienen ánimo de libro, inmediatamente las entidades se tienen que retirar y se les entrega a manera de circulante a la competencia lo cual se constituye en una limitante. Reconoció que el ejecutivo hizo un gran esfuerzo para las medianas, pequeñas y microempresas, en cierta manera, comentó, toda su política y esfuerzo lo focalizaron ahí y en cierta manera las cooperativas quedaron un poco excluidas y por ello se intenta cambiar ese artículo para poder ingresar en ese mercado contribuyendo con más dinámica y reactivación.

Estimó Valderrama que por otra parte las cooperativas deben estar participando activamente en actividades trascendentales y de enorme dinamismo en la economía como la construcción y puntualmente la vivienda. Las entidades cooperativas, recalcó, no pueden estar ausentes en ese sector, pero manifestó que allí también hay una limitante toda vez que estos entes de crédito no están autorizados para tramitar los subsidios que el gobierno le da a la vivienda de clase media e inclusive para lo VIS. En ese frente, replicó, las cooperativas podrían serles muy útiles a los asociados e inclusive a los no asociados y cautivarlos con portafolio para que lleguen al techo cooperativo.

Esa es una parte a la cual tenemos que ponerle mucho cuidado porque si queremos ser aptos para reactivar la economía tenemos que propender desde todos los sectores por valor agregado. No ganamos nada con una inversión extranjera directa la cual es muy importante muy centrada en la explotación y extracción, poco extensiva en mano de obra, pero si hay vivienda o construcción de vías allí su hay puestos de trabajo, ingresos y mayor demanda, en pocas palabras se abren opciones para una verdadera reactivación, ahí el sector cooperativo quiere estar y es en donde la gente quiere participar, comentó Valderrama Jaramillo.

Un punto a tratar con Fecolfin fue el de los hidrocarburos y su cada vez más corta vida, de un lado por las nuevas energías y de otro lado por la pandemia que enseñó y precisamente por ello hay que mirar sectores mucho más prospectivos en generación de riqueza y empleo, pero todo con ese cúmulo de valor agregado para que la economía funcione perfectamente y así salir del caos del desempleo como también de una informalidad que es gravísima en un país porque todos esos ilegales más la gente desempleada, obviamente van a reclamar y al hacerlo las cosas se complican para todos.

 

Indicador de cartera no genera alarma

Con las dificultades conocidas y que tienen la economía menos vigorosa por desempleo, quiebras y cierres de negocios, el indicador de cartera vencida con corte al mes de agosto muestra que éste y otros indicadores aumentaron en las cooperativas unos reportes que alientan.

Un indicador que es importante disminuyó y es el endeudamiento, sin embargo otros frentes dejaron ver unos resultados importantes, Así las cosas los activos de las cooperativas aumentaron, la cartera creció, advirtiendo que en una época disminuyó, pero a niveles muy bajitos, nada que preocupara.

Los aportes sociales, indicador relevante, aumentaron, el disponible también mostro trepada, el capital social también alzó la curva, pero hay una preocupación manifiesta y es que los excedentes en promedio disminuyeron lo que quiere decir que hay cooperativas que están soportando una pequeña perdida.

 

“Para mí, el comportamiento es demasiado interesante porque prácticamente crecieron la mayoría de los indicadores y los endebles resultaron menores. Bajó el endeudamiento en el sector y eso en la coyuntura es positivo, pero igual hay que ver el crecimiento de los depósitos en otras entidades. La cifras en términos generales van bien, la cartera morosa no es escandalosa, no aumentaron sus números en grandes proporciones, va bien, no es que tengamos los problemas totalmente solucionados, no sabemos qué va a ocurrir de aquí a diciembre, pero si el comportamiento sigue como va, las cooperativas literalmente la sacarán del estadio porque han hecho un trabajo aplomado y supremamente bien manejado, aquí hubo prudencia. La cartera que se colocó en los momentos previos a la dificultad fue del 40 por ciento y ésta misma ha estado recuperándose, la gente está honrando sus compromisos y sigue llevando la plata a las cooperativas. No es el mundo ideal porque no hay crecimiento en el negocio, pero tampoco habrá quiebras y eso debe tener a muchos tranquilos, esto en Colombia se llama sostenibilidad de las empresas”, afirmó.

 

Aunque hay panoramas que parecen apocalípticos en vista que hay empresas en banca rota, desempleados en filas interminables y entidades en calzas prietas, hay que seguir adelante, pero a criterio del presidente de Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, no puede concebirse desde la lógica que la pandemia no dejará lesionados o afectados porque si pasó, si está pasando y si pasará, no es una posición pesimista, todo lo contrario, realista, pero hay lecciones y hoy las cooperativas son más profesionales, con un manejo de los recursos muy diferente a 1998 cuando vino la crisis, pero las entidades se prepararon para la emergencia actual, un factor que hará que el impacto sea menor en las entidades solidarias, pero a la sociedad en general y a las pymes, muchas ya cerradas, el panorama no es el mejor porque en la medida que no haya reactivación muchas factorías van a desaparecer.

 

“Una reforma tributaria ahora sería catastrófica, terminaría afianzándose en un factor gravísimo porque el estado debe tener muy claro que sortea una compleja situación, razón por la cual está llamado a ser extremadamente prudente en su manejo, puesto que apenas empieza a reaccionar la economía y una reforma impositiva tendría efectos alarmantes, hay que dar un compás de espera, la situación es delicada y el estado sabe que no hay el mismo número de empresas activas, que hay gente sin puesto, pero lo más tenaz, que no existe una dinámica que le permita cobrar cantidades porque no hay de dónde ni a quien cobrarle, el tema es de emergencia por banca rota y coyuntura, la estrategia, en su momento, debe ser muy audaz y pensando en el país, nada fácil”, concluyo el presidente de Fecolfin.

 

Es importante resaltar que el hombre históricamente ha sido solidario, trabajó mancomunadamente en caza, pesca y agricultura. Fue por ese proceso incipiente de la edad de piedra y del neolítico cuando el hombre empezó a encontrar bondades al trabajar en grupo, gracias a esa articulación de ideas, fuerza y necesidades, el ser humano es capaz de domesticar animales y convertirlos en rebaños, de igual manera de labrar la tierra y lograr cosechas para alimentar a su familia, primera entidad por naturaleza.

El movimiento cooperativo moderno tiene sus orígenes en Inglaterra puntualmente en un poblado llamado Rochdale. Allí, el 21 de diciembre de 1.844 un grupo conformado por 27 hombres y una mujer constituyeron la primera cooperativa de consumo. Es bueno anotar que para que el objetivo se cumpliera sobre la base de un capital acumulado, pasaron doce meses en los que gracias a sus trabajos los fundadores que ahorraron cuatro centavos semanales, una libra esterlina cada uno se da rienda suelta al cooperativismo y una nueva forma de fomentar riqueza en el mundo pues este fue el punto de partida para erigir un sistema solidario que fue volviéndose tendencia en todo el globo.

Para el capítulo Colombia las cooperativas integradas en organismos de mayor rango tienen en 1959 el año referente de sus inicios. En esa época es fundada la Unión Cooperativa Nacional de Crédito, UCONAL, entidad que con el tiempo evolucionaría hacia el Banco Uconal.

Amén de estos inicios formales es muy factible según la antropología que las culturas precolombinas tanto en Colombia como en el resto de América Latina y Norte América hubiesen tenido conceptos básicos de cooperativismo, un claro ejemplo de esa realidad, es la familia Chibcha que trabajó en diversos frentes al unísono logrando desarrollo y grandes avances en agricultura, así como en intelectualidad.

 

 

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