Domingo, 28 Marzo 2021 00:33

Cooperativas, claves para sacar la economía de las UCI: Fecolfin

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Cooperativas, claves para sacar la economía de las UCI: Fecolfin Foto Pixabay, Michael Gaida

El gremio que agrupa a las cooperativas de ahorro y crédito aseguran que las entidades del sector solidario son el instrumento esencial para reactivar la economía.

En medio de las tremendas dificultades por las que atraviesa el país como consecuencia de la pandemia, hay optimismo y deseos de retomar la dinámica empresarial, recuperar empleos y desde luego, volver por la senda de crecimiento.

En esa misión será necesario articular esfuerzos y hacer del sector real de la economía, el aliado vital del Gobierno y de los mandatos futuros ya que es urgente trabajar al unísono para darle vigor a un aparato productivo afectado y de alguna manera destruido por la pandemia. Justo en ese propósito, las cooperativas de ahorro y crédito se erigen como el modelo estratégico que acompañará el resurgimiento de los indicadores positivos tanto en lo económico como en el frente social.

Los problemas siguen, muchas empresas fueron a la quiebra, igual un número importante de comercios, y con esos cierres terminó el trabajo para miles y miles de personas que hoy están en el limbo, sin ingreso y a la deriva. Ahora, identificados los inconvenientes, vienen las tesis y las soluciones, las mismas que acompañará el sector cooperativo que tiene propuestas que van desde el sector primario hasta el apoyo y financiamiento de pequeñas y medianas empresas, todas entusiasmadas con un motor potente y veloz que llevará al país productivo por la vía de la reactivación.

El presidente de la Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito, Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, le dijo a Diariolaeconomia.com, que crea alarma económica el tercer pico de la pandemia que llega por falta de disciplina social, lo cual invita a la prevención en salud, es decir lavado recurrente de manos, uso de tapabocas y distanciamiento social porque el hecho de que la vacuna esté en el país no justifica el relajamiento. Al lado de esas medidas, apuntó, debe haber un trabajo conjunto entre gobierno y sectores productivos para darle oxígeno a una economía literalmente asfixiada y en UCI.

El directivo afirmó que si aumentan los casos de Covid-19, se disparan los llamados picos y entran en crisis las unidades de cuidados intensivos, UCI, muy seguramente los gobiernos van a tomar medidas extremas con lo cual llegaría el confinamiento, los cierres de comercios, las restricciones y los toques de queda, entre tantos mecanismos que afectan la economía, un asunto gravísimo desde el punto de vista del empleo y del ingreso de la gente.

En su plática, el dirigente gremial les dijo a todos los asociados de las cooperativas que definitivamente la actual, no es una época para fiestas o vacaciones, pues la circunstancia conlleva a esperar un poco, a acatar los lineamientos del ejecutivo y las autoridades sanitarias porque se trata de vidas humanas en riesgo, de una aguda desaceleración y de unos indicadores lamentables en todo el concierto socioeconómico. El tema, recalcó, es de máxima responsabilidad más cuando el país está cerca de recibir un volumen importante de vacunas que garantizarán inmunización en las personas, una condición que mejorará las condiciones en el frente de la salud.

 

Las cooperativas deben seguir movilizando crédito

A criterio del presidente de Fecolfin, contrario a lo que muchos piensan, las cooperativas de ahorro y crédito no deben frenar los préstamos, tan esenciales para retomar el camino de la reactivación y la dinámica económica. Estimó que los entes cooperativos de ahorro y crédito deben seguir adelante porque tienen no solo la responsabilidad social, muy del ADN del modelo, sino de irrigar recursos en una economía que pide liquidez a gritos.

En tiempos de crisis, añadió, las cooperativas deben sacar todo su ingenio para manejar los problemas de la gente que está recibiendo recursos del Gobierno por la vía del Fondo de Garantías que ha incluido unos recursos importantes para responder y que permitirá la colocación de una cartera.

 

“El problema que tenemos en nuestro sector, pero igual en otros, es que el crédito de consumo no está apoyado en estos momentos de emergencia, es decir que la coyuntura llevó ayudas financieras a las micro, pequeñas y medianas empresas, dineros que no aplican para las necesarias solvencias destinadas al consumo, contexto que las deja abocadas al riesgo. Desde este medio, insto a las cooperativas a que sean juiciosas desde el punto de vista prevención de apuros, pero sin dejar de lado el irrestricto apoyo a la sociedad y a unos asociados que demandan liquidez justo en estos momentos de crisis y allí estaremos con toda seguridad, nosotros pendientes”, puntualizó el señor Valderrama Jaramillo.

 

Groso modo, aclaró, las cooperativas de ahorro y crédito siguen en pie apalancando la demanda de crédito y, el bienestar de la sociedad, eso sí, con toda la prevención del caso, sin mancillar el nombre y filosofía del esquema cooperativo que debe ser mucho más diligente en los momentos de dificultad.

Valderrama indicó que el Gobierno ha fincado toda la reactivación de la economía en tres sectores fundamentales, infraestructura que incluye vivienda y que para dicha de las cooperativas, fueron cobijadas hace poco por una norma que les permite inclusive edificar y generar soluciones habitacionales VIS y no VIS, inclusive con el subsidio o cobertura Frech, una ayuda que brinda el Gobierno y administra el Banco Emisor para facilitar la financiación de vivienda de interés social, mecanismo que cubre una parte de la tasa de interés pactada entre el comprador y las entidades crediticias.

El segundo aspecto, explicó, tiene que ver con las micro, pequeñas y la medianas empresas, que son las que componen el 90 por ciento del empleo, representando entre otras cosas, el 95 por ciento de factorías en todo el país. El tercer punto, también de suma importancia, consideró, es el agropecuario porque Colombia necesita una ruralidad altamente productiva que atienda el mercado interno, pero que sea capaz de exportar y ofrecer valor agregado.

 

“El adelanto agrícola y pecuario demanda un intenso trabajo lo cual permite dejar muy en claro que no se trata de sustituir la dependencia que Colombia tiene hoy del petróleo, pero sí nos permite ir avanzando en nuevas opciones y en desarrollos de alta rentabilidad que cuando el hidrocarburo se acabe o simplemente cumpla con su ciclo, le permitan al país seguir con las ventas internacionales y con unos negocios interesantes que faciliten el flujo de divisas”, enfatizó Valderrama Jaramillo.

 

Reconoció que el Gobierno le ha dado especial importancia al sector agropecuario, empero dejó claro que es necesario corregir la falencia existente en los créditos que deben colocarse en la economía campesina. Por tal motivo, el gremio invitó a las cooperativas para que innoven y modifiquen su portafolio, al igual que a salir de la comodidad del consumo, yendo a otras líneas crediticias.

 

Cooperativas, un modelo versátil y acorde con las soluciones

El presidente de Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, insistió en que el esquema cooperativo de ahorro y crédito, resulta indispensable de cara a retomar la salud de la economía porque cuenta con propiedades y bases que permiten la articulación, la inclusión y el engranaje para superar un momento crítico como el actual.

Indicó que resulta frustrante ver como la pandemia agudizó la pobreza y la desigualdad, sin embargo consideró que en aras de superar el escenario, es urgente hacer todos los esfuerzos para que las cooperativas recuperen su mercado y con ello sus ingresos, un factor esencial en la recomposición social y económica porque al captar recursos de capital podrá llevarlos al sistema de distribución puesto que los entes cooperativos no reparten individualmente sino que lo hacen en beneficios para los asociados y sus familias.

Con las cooperativas, enfatizó, existe la opción de contar con una economía mucho más social que con los flujos de crédito amplio, conducirá a unos excedentes que se traducirán en beneficios para la comunidad.

En el momento retador que tienen país y mundo para enderezar las finanzas y mejorar los sistemas productivos, las cooperativas, dijo Valderrama, son los instrumentos más adecuados para propender por una economía colaborativa. El contenido es tan serio que inclusive el mundo ya está hablando de economía incluyente y social, más de cara a las necesidades de las personas.

 

“En algunos bancos importantes de Europa, están reuniendo a los ahorradores para mostrarles los proyectos gestados que incluyen no solamente economía social sino también aquellos que benefician al medio ambiente. Con ello la gente está en libertad de escoger el destino de sus peculios y definir las inversiones de las entidades de crédito con los dineros que la banca capta del público, básicamente pequeños y medianos ahorros. Estamos cambiando y tenemos que cambiar, y el instrumento válido y más adecuado para hacer un revolcón económico y social es el cooperativismo, indiscutiblemente”, conceptuó el presidente de Fecolfin.

 

Una pregunta que muchos se hicieron fue el por qué Colombia, un país matriculado en la Organización para las Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, tiene al sector solidario olvidado y arrinconado en el ático. Posiblemente eso responde la diligencia y los ajustes a través de normas que viene haciendo el ejecutivo, con un impacto providencial para el sector cooperativo.

A criterio de Valderrama Jaramillo, si bien hace falta mucho por hacer, no puede desconocerse que en materia cooperativa, el país ha avanzado pues no en vano hay una Ley de Emprendimiento en la cual se incluye a las cooperativas para que puedan afiliar a las micro, pequeñas y medianas empresas, igual existe una legislación de vivienda que consiente que las cooperativas puedan participar en proyectos o desarrollos de soluciones de interés social como también inmuebles habitacionales subsidiados para la clase media.

Subrayó que hay problemas por resolver porque mientras el Gobierno saca la Ley de Vivienda, la Banca de Desarrollo territorial, Findeter, restringe todo lo que tiene que ver con líneas de redescuento para vivienda en donde participan las cooperativas.

 

“Estamos reunidos con ellos, mirando que solución le vamos a dar al problema porque se necesitan recursos que nos permitan avanzar en temas de tan trascendental importancia para la sociedad. No podemos hablar de progreso con palos en la rueda y el Gobierno tiene claro que todo el que quiera reactivarse o ayudar a la recuperación, debe participar porque no se está hablando de una administración sino de un país que tiene metas y desafíos, uno, cuidar la salud y proteger el sistema, evitando mayores costos al público y dos, reactivar económicamente al país sobre todo a la micro, pequeña y mediana empresa, los reales motores del desarrollo y la generación de puestos de trabajo”, señaló Valderrama.

 

En temas tributarios no hay margen de error

El país por estos días está hablando de todas las maneras y formas del proyecto de reforma tributaria, sobre el entendido que hay problemas fiscales y unas necesidades que no dan espera. El común de la gente dice que tocar las rentas medias y gravar bienes y servicios puede generar un caos peor porque la comunidad disminuirá el consumo.

En opinión de Fecolfin, una verdadera y novedosa reforma impositiva será aquella que dé por terminados los beneficios en renta y las grandes exenciones.

Una vez esté socializado el paquete tributario que irá a su correspondiente trámite legislativo en el Congreso de la República, será más fácil hacer conjeturas y vaticinar el devenir de la economía, sin embargo, las cooperativas dicen que para superar la situación fiscal todos deben hacer un sacrificio y no cargar toda la responsabilidad en los pobres o la clase media que según algunos, está tributando muy poco.

 

“Yo creo que en este momento es necesario que el Gobierno revise con todo aplomo de dónde va a sacar la plata de los impuestos sin afectar los ingresos y las clases medias. Hay urgencia fiscal por el Covid-19, pero el estado no puede lastimar la canasta familiar y mucho menos las clases más vulnerables, el proyecto en estas condiciones es un desafío puesto que un acierto arregla el problema, pero un error manda la economía al traste. No hay duda que una reforma muy bien pensada pasa por acabar con las exenciones, en ese rubro sobra la plata, estamos hablando de muchos billones de pesos que Colombia regala a unos pocos con la billetera de todos, hay que esperar qué va a pasar”, indicó.

 

En materia de impuesto al valor agregado, IVA, una opción podría ser extenderlo a la totalidad de los productos, bajar la tarifa al 10 por ciento y eliminar los diferenciales, finalmente con la intermediación, a criterio de algunos, los colombianos pagan mucho más que un simple gravamen. Todos los temas de tarifa única y las cifras de la tributación, concluyó Valderrama Jaramillo, deben ser revisados exhaustivamente, con mucho tacto, es necesario llevarlo a cabo y ello evitará daños directos o colaterales en desmedro de los colombianos.

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