Domingo, 18 Abril 2021 00:49

América Latina, una zona caliente y de alto riesgo para los negocios: FDI

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Los empresarios y la inversión buscan reglas de juego estables y un sistema transaccional más versátil y dinámico que se traduzca en rentabilidad, confianza y transparencia.

El mundo de los negocios sigue mostrando mayor dinámica por el interés de los inversionistas y de los empresarios por potenciar portafolio y diversificar las opciones de rentabilidad. De acuerdo con esta directriz, llegaron al mercado nuevas herramientas y tendencias que hacen mucho más atractivo inyectar capital y pasan por la tecnología, la celeridad de la información, la vigencia de los commodities y el flujo de materias primas, no menos importante está todo el componente de valor agregado, pero igual, llama la atención, el manejo de activos y patrimonios.

Conglomerados y factorías siguen a la expectativa, y en medio de la incertidumbre que suscita la Covid-19, hacen apuestas por ganar terreno, retomar actividades y ver derroteros de ganancia, todo al amparo de la transparencia, la equidad, el manejo inteligente de las economías y alejadas de la corrupción, factor crucial para tener en la región, un atraso y una talanquera en desarrollo que genera alarma.

La compañía FDI Administradora de Patrimonios, creada en 1998, es una corporación de capitales privados e independientes, que como su nombre lo dice, gerencia activos y capitales, labor a la que agrega inteligencia financiera, fiscal, legal y de sucesoria, todo bajo la premisa de incrementar y proteger los bienes e inversiones de sus clientes, que generalmente son familias e inversionistas institucionales residentes en Latinoamérica, Estados Unidos y Europa.

La empresa tiene unos valores que no solo la hace muy confiable sino altamente diferente. En principio, en FDI, el 100 por ciento de sus ingresos tienen origen en honorarios acordados y pagados por sus clientes bajo el esquema fee-based, un modelo que elimina el llamado conflicto de intereses y reduce entre el 50 y el 80 por ciento los costos y comisiones pagados por un inversionista con el sistema tradicional.

En línea con las buenas prácticas, FDI no tiene acuerdos de representación, distribución de productos, ni recibe comisiones por parte de terceros. Esta firma no cuenta con productos financieros propios y rechaza de manera categórica el cobro de retrocesiones o compensaciones, regalos o cualquier otra forma de gratificación que derive de encargos profesionales o contrataciones de servicios de terceros.

FDI, deja también claro que no es banco ni sociedad de bolsa, razón por la cual no tiene custodia de los activos de sus clientes. La firma opera al amparo de la legalidad y por ello se ciñe a procesos y controles internos que protegen y avalan los intereses de quienes confían en la administradora. Por sus principios, conocimiento y trayectoria, la compañía es autoridad para opinar sobre temas coyunturales de mercado, posibilidades y unas realidades que por momentos conllevan a interrogantes e inquietudes.

 

Foto Pixabay

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns, aseguró que Latinoamérica es una zona caliente desde el punto de vista de delitos complejos, verbigracia, narcotráfico, corrupción, trata de blancas y tráfico de armas entre otros. El fondo del asunto, dijo, es bien complejo en la región y por ello la firma como administradora de usufructos tiene una estructura muy fuerte de cumplimiento para conocer en detalle a sus clientes, una zona especializada y retroalimentada porque es con toda certeza el área más segura de la compañía.

Anotó que FDI no puede correr el riesgo de atender personas cuestionadas o dineros de dudosa procedencia, llámese narco o cualquier otro tipo de delincuente porque perdería la licencia que le permite operar en Estados Unidos, Argentina y Uruguay, permiso clave para atender público, usualmente, gente del mundo de los negocios.

Recalcó que América Latina es un reto y demanda el mayor cuidado, a tal punto que varios bancos optaron por no trabajar en la región o decidieron retirarse de Latinoamérica. Reveló que un conocido banco norteamericano hace seis meses anunció su partida, consideró más conveniente cerrar todas sus operaciones en el hemisferio al darse cuenta que es una zona cada día más espinosa.

 

“Hoy la banca privada tiene que ser muy cuidadosa porque hay plata muy rara y como no tienen operaciones locales deben fortalecer sus centros con equipos que blinden el área de cumplimiento, un sistema muy poderoso para salir a fiscalizar, ver y estudiar a los usuarios. Con todo y eso, pasan dineros sin que se puedan percatar, por eso a veces las multas impuestas son muy onerosas. Basta con recordar el hecho del banco HSBC en México cuando le descubrieron unas cuentas de dinero espurio y después se comprobó que tenía miles de depósitos financieros sin observar, sin controlar y sin saber que hacían sus cuentahabientes que no contactaron a la entidad prácticamente nunca. La multa fue de 2.000 millones de dólares”, afirmó Sardáns.

 

Paraísos fiscales, una discusión interesante

Foto PixabaySobre el tema de los paraísos fiscales, el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, Mariano Sardáns, expuso que el tema invita a una profunda y exhaustiva discusión porque si un país ofrece condiciones, buen trato, menores tarifas y seguridad, el asunto lleva a contemplar posibilidades porque igual son una oferta financiera abierta que puede ser de gran provecho para capitales limpios que buscan alternativas.

Un ejemplo de la legalidad de este destino financiero es la pequeña ciudad de Delaware en Estados Unidos, ubicada en la costa este. Advirtió que los diferentes estados integrados de maneras desemejantes, porque los hay de política dual, más allá del federal, tienen regímenes distintos en donde muchos son atractivos para los capitalistas. El versado aseguró que pocos paraísos fiscales pueden llegar a ser lo que quieren hacer porque en la actualidad todo está muy controlado, y un paraíso fiscal que no tenga bancos, sencillamente no puede llamarse así, ahora el sector financiero, todo, está regulado porque necesita la corresponsalía que es a su vez el ducto que permite que la plata vaya de un lado a otro, aclarando que esos canales los manejan las famosas corresponsalías o grandes bancos multinacionales que por su condición de operar en un refugio fiscal con regímenes tributarios especiales, no atenderán corruptos, narcotraficantes o capitales espurios, porque hoy más que nunca están mucho más controlados.

 

“Hoy es mucho más difícil abrir una cuenta en un paraíso fiscal que en Colombia, Argentina, Uruguay, Chile o Estados Unidos por citar unos ejemplos. Estos sitios se han auto-controlado porque no pueden correr el riesgo de perder las corresponsalías, pues sin los grandes bancos es imposible operar y estos se percatan de saber quién es quién a la hora de contratar un servicio financiero”, complementó Sardáns.

 

 

Capitales en fuga

El problema de salida casi que de manera precipitada y masiva de inversionistas y empresarios locales a Estados Unidos tiene su lógica, porque se trata de un país en donde prima la seguridad jurídica, un factor vital a la hora de decidir y hacer negocios, porque en cualquier contexto empresarial, los contratos valen, hay plenas garantías porque cuando se requiere, la ley es aplicada con todo rigor, una característica del país norteamericano.

Ese aspecto, el contractual, a lo largo de Latinoamérica hace que una nación esté en mejor condición que otra, pues están presentes en la parte legal los requerimientos básicos. Después, viene el hacer negocios y la planificación fiscal ya que hay países que son muy apropiados para adelantar actividades comerciales y otros que infortunadamente no son convenientes.
Allí juegan un papel fundamental los aspectos tributarios y laborales en vista que algunos estados tienen una carga impositiva demasiado alta y poco competitiva, al igual que un costo por trabajador en demasía elevado, algo insuficiente en un escenario en el que el capital no tiene fronteras.

Foto PixabayLa idea para el experto es poder elegir el sitio a partir del cual se van a ofrecer bienes y servicios a los distintos lugares del mundo, estableciendo una sociedad respetuosa de la normatividad vigente. Allí es básico saber qué se quiere vender y a dónde se quiere llevar producto, y desde luego, qué tipo de gente o colaborador demanda la compañía alrededor del mundo para ser eficiente laboral y tributariamente. La planificación fiscal internacional, aseveró, es lo que todos en el empresariado debieran hacer, para que el retorno que como accionista tiene por una inversión, sea lo máximo posible, y ahí justamente toman protagonismo, puntualizó Sardáns, no solamente las sociedades sino los fideicomisos, habida cuenta que en la región el buen uso de este instrumento, es aparte de protector de activos y de planificación sucesoria, un vehículo de programación fiscal y por eso el fideicomiso está en boga, sobre todo con gobiernos como México, Argentina y Colombia, en donde hay demasiados impuestos y fuertes ataques desde el punto de vista monetario, unas tarifas desmedidas que obligan al empresario o inversionista a defenderse de igual forma o inmensamente proporcional.

Sobre el tema impositivo, el empresario exteriorizó que lamentablemente el caso colombiano y el de otros países de América Latina demuestra que las administraciones siguen tomando decisiones equivocadas porque direccionan las cargas tributarias en la clase media, el bordón de la economía, y en capas empresariales generadoras de empleo, tal cual acontece con las micro, pequeñas y medianas empresas, unas políticas que destruyen empleos y que golpean duramente la demanda interna, agudizando los problemas. Otra muestra del error recurrente, es darle durabilidad en el tiempo a las exenciones que por lo general no cumplen con las expectativas, fomentando más y mejores ingresos a las grandes firmas y a los más ricos, favor que termina en pobreza, desigualdad y la desbandada de empresas e inversionistas que no encuentran eco en las condiciones y garantías iniciales.

El CEO de FDI, Mariano Sardáns, certificó que dolorosamente el tema impositivo es así, crudo e inexorable, pues hay países que lo han hecho extraordinariamente bien para paliar el momento, pero deploró que otros, aprovechando la coyuntura Covid-19, lo siguen haciendo de precaria forma. Por la pandemia y otros aspectos se ha visto que en América Latina, las personas migren, haciendo gala del dicho inglés que reza, “el pasto siempre es más verde del otro lado de la cerca”.

 

“Uruguay, un país de baja tributación, que lleva una menor carga fiscal, también se queja y por eso habla de la tendencia, y tiene razón, los uruguayos venían de una presión económica y tributaria menor comparada con la que tiene hoy y la tendencia es creciente. Ahora hay que ver España, muchos latinoamericanos se fueron a vivir a esa nación, y hoy el país ibérico, después de lo acontecido con los muchachos Sánchez e Iglesias, está llegando a niveles preocupantes, razón por la cual muchísima fortuna española se está yendo. Yo digo una cosa, el ambiente sanitario cambió a la gente que está harta de situaciones así, y por eso millones tienen muchísimas ganas de partir”, especificó Sardáns.

 

Un análisis paralelo es todo lo que las migraciones representan, porque involucra conocimiento, capital humano, riqueza y muchas oportunidades dilapidadas para demasiados países, pero conveniencias para otros, y precisamente en esa disyuntiva es donde salen nuevos actores con ojo avizor e invitan a quien llenos de potencial, buscan nuevos horizontes, para cuidarlo y preservarlo fiscalmente, tributariamente y con estructura sanitaria. Hay que decir que algunos ciudadanos se fueron a diversas latitudes con una menor presión económica, pero se encontraron con una situación Covid-19 lamentable y hoy están muy preocupados. Eso dice, argumentó el empresario, que unos tomaron decisiones inteligentes y otros fueron jalonados por movimientos emocionales, poco pensados, que terminaron siendo todo un desastre.

 

Latinoamérica, un olimpo en sombras

Foto PixabayA la hora de analizar la difícil situación de América Latina, la primera gran catástrofe, sostuvo, se origina en la falta de educación financiera, la cuota inicial de muchos problemas y flagelos. En opinión del fundador de FDI, el manejo económico no ha resultado consecuente, porque se cometió todo tipo de barrabasadas, pero subrayó que la corrupción como segundo ítem de tragedia, es un común denominador aberrante en la región, una generalidad deprimente que destruye por igual en cada uno de los países con el agravante que la gente suele ver con naturalidad ese fenómeno, algo que realmente asusta.

En línea con esa observación, el contertulio comentó que no resulta impresentable que un ser humano acepte o diga con toda tranquilidad que “hecha la ley, hecha la trampa”, como si no fuera grave y no lastimara a una sociedad saturada de desfalcos, inequidad y una constante mala fe. Hay mucho por hacer en ese aspecto, pero estimó que cada vez hay más inconformes, más ciudadanos señalando actos corruptos, lo que hace pensar que la tendencia es buena porque el público en la región se cansó. En esa consciencia por la rectitud, hay un admirable avance.

Para agudizar el lío latinoamericano, hay un inconveniente con los flujos o intercambio de bienes y servicios entre agentes de la economía, lo cual incluye personas, empresas y gobiernos. Los flujos que tienen que ver con las grandes situaciones en el planeta, apuntó, se están concentrando en Asia y no en China fundamentalmente, por la manera de direccionar su economía, sumando a ello unas reglas oscuras y unas estadísticas inexactas, que ratificaron que su nueva era, perseguía conflictos como también el funcionamiento productivo que no dejaba a las grandes empresas muy cómodas.

En su análisis, dijo, el resto de países asiáticos empiezan a ser un destino de inversión, porque reciben todo tipo de capital, mostrando unas ventajas considerables con otras regiones del mundo.

Ese posicionamiento de Asia, manifestó el economista, es sin duda la tercera razón de por qué América Latina dejó de estar bien, pues los flujos y las grandes masas de dinero encontraron otro sitio en territorio asiático. El fenómeno, según el CEO de la gerenciadora de patrimonios FDI, no debe amilanar a los latinoamericanos porque hay grandes retos y mucho por hacer, eso sí sin aplazamientos.

 

“Yo viví por un espacio largo en Estados Unidos y siempre dije que América Latina era el sitio para aprovechar y en donde estaban las grandes oportunidades, hoy sigo pensándolo, independiente de las idas y vueltas de las diferentes naciones, hay mucho por hacer en cada territorio. La región tiene empresas, producción y un portafolio muy diversificado, pero un tema cierto es que cuando una compañía invierte en otro país, generalmente sufre los vaivenes de su Estado. Hay países totalmente cerrados que por su ecosistema no surgen o no progresan. Creo que cada uno de los pueblos debe ser competitivo en lo que es bueno, en lo que sabe hacer. Después, cada país debe manejar una política emprendedora y de presurismo, es decir empresarios que quieran crecer, que quieran competir, lo que no pasa en todos los países por cuanto en la región hay a quienes les asusta emprender y fallar, gran error, porque a mayor traspié mucho más amplio es el margen de éxito, un axioma que hoy hace parte de la cultura emprendedora porque la falla hace parte del juego”, razonó Mariano Sardáns.

 

Frente a las consecuencias de la pandemia y a la nueva realidad económica, el analista aseveró que América Latina está y estaba detonada porque al mirarla en detalle así como en retrospectiva, el país que muestra mejor situación es Brasil, que supo hacer las cosas desde el punto de vista relajamiento fiscal, dinamismo de su economía y sus sectores productivos, de resto, afirmó Mariano Sardáns, la región está destruida.

Cuestionó los pésimos manejos sanitarios y la estructura en salud, una realidad que muestra países sumamente mal llevados en la pandemia y que hoy reportan una cifras en muertos e infectados por encima de las proyecciones, mortandad atroz que seguramente seguirá apresurada, más allá de la vacunación con lo que no ha pasado nada.

Dijo que hoy el liderazgo estadounidense llama la atención, producto de la velocidad con la que se está vacunando sin dejar de lado lo hecho por Israel y el Reino Unido.

 

Discount-brokers, dilema para la inversión

Foto PixabayEn economía, a raíz de la pandemia, hay un antes y un después, ya que tanto el inversionista como el asesor lograron sofisticar herramientas y conocimiento, todo porque el encierro de 2020 obligó a la gente a investigar y leer más, una manera de observar costos, servicios y valor agregado, llevando, como era apenas consecuente, a una masiva ola de cambio de inversores en el mundo financiero que involucró todo tipo de instituciones crediticias.

Fueron apareciendo nuevos agentes en el mercado, incursionó el sistema de Discount-brokers, que cambió de manera impresionante el panorama inversionista puesto que los clientes tuvieron vía libre y fácil ingreso a las oportunidades de capitalizar, un fenómeno que atrapó a una masa considerable de negociantes por el hecho de ofrecer acceso sin intermediación, asesores o vendedores. La dinámica, conceptuó el experto, cambió, dejando en el camino todo tipo de efectos.

 

“Los grandes ganadores hoy son aquellos conocidos como discount-brokers. Los que serían a la fecha los Chart Swap, TD Ameritrade, Interactive Brokers y muchas más, entidades que hoy están colapsadas por la cantidad de inversores que siguen abriendo cuentas o quieren aperturar sus cuentas allí. De otro lado, los grandes perdedores son las financieras tradicionales como Merrill Lynch, Morgan Stanley, los Bertsch y Citibank entre otros. Eso, por un lado, y después vienen las carteras, obviamente, la gente privilegió el segmento tecnológico, a tal punto que hoy se crearon muchísimas burbujas, producto de que el público con poca información, empezó a invertir sin acompañamiento y por diversión unos capitales de los cuales no tienen certeza futura porque desconocen el mercado y pasaron más a comprar por moda que por métricas o pleno razonamiento”, declaró el señor Sardáns.

 

El asesoramiento, indicó, resulta determinante porque quien invierte necesita saber cuánto vale su inversión hoy respecto a la ganancia futura, a las cotizaciones y a los dividendos, igual requiere de una proyección de ventas como del prospecto del ejercicio económico. Sostuvo que en la medida en que se desvirtúan los mercados van armándose muchísimas burbujas en varios segmentos que podrían súbitamente explotar como en el periodo 2007-2008, cuando el mundo experimentó una enorme crisis.

En la “Gran Manzana” quienes conocen el mercado, tildan a los inversionistas minoristas de estar inflando una burbuja accionaria que más temprano que tarde dejará a muchos capitalistas afectados. El sistema ofrecido por los discount-brokers, expresó, generó un éxodo de inversores que optaron por abandonar bancos y brokers ya afianzados en el contexto financiero para migrar a entidades crediticias en Estados Unidos, todo por la facilidad que brindan custodia y operaciones a costos extremadamente bajos y con cero comisiones.

El problema crece y da para preocuparse porque no se habla de una burbuja sino de varias burbujas que siguen creciendo en varios sectores de la economía a un ritmo vertiginoso. Indicó que es mejor navegar con prudencia porque hay de por medio una cartera fáctica que puede llegar a afectar los activos comprometidos, tanto en su valor como en perspectiva, pues no se descarta un rezago en precio. La idea anotó el versado, es escapar de la burbuja con una cartera táctica, pero yendo hacia los flujos coherentes y viables.

 

Gerenciadora de patrimonios FDI, rectitud y probidad en portafolio

 

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La empresa evita a toda costa intermediarios que no agregan valor. Un caso emblemático, dijo, es el de los Fondos de Inversión que tienen un costo de administración que oscila entre el 0,80 y el 1,5 por ciento anual, comisiones de compra y venta, además de gastos operativos que le son trasladados directamente al fondo. La función de FDI es evitar costos innecesarios originados por un producto que sólo le resulta útil al muy pequeño ahorrista al ser su única manera de obtener la diversificación necesaria.

La compañía sigue unas reglas muy estrictas dentro de las cuales está, como se dijo, impedir el conflicto de intereses que a juicio de FDI, es la madre de todos los problemas. El sistema actual, tal y como rige en Norteamérica, hace de lado las coimas, devoluciones o compensaciones, un acto vertical que redunda en menores costos y mayor eficacia. La gerenciadora con su manual y la regulación evitó estafas que prácticamente estaban cantadas, tal y como pasó con Bernard Madoff entre 2007 y 2008, personaje que fue ofrecido a FDI en cuatro ocasiones, firma que en igual número de veces dijo NO porque no cuadraban los números.

 

“Las comisiones ciegan y nublan la objetividad y por eso Madoff no engañó a los grandes bancos, tan solo los alucinó”, juzgó Mariano Sardáns.

 

La empresa se cuida en salud, tiene por política corporativa distanciarse de pagos o comisiones, un fenómeno muy visible en el segmento financiero, inmobiliario y otros, sin dejar de costado el Bitcoin. Los productos per se, expresó, no son el problema, es el sistema que es corrupto en sí mismo y lleva a personas temerarias a vender con voracidad y sin conocimiento.

La estafa, dijo, existe en todo el mundo, pero cuando se ve la dimensión y lo estúpido del desfalco, sin duda el problema tiene que ver con la falta de educación.

 

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Si bien la pandemia trae implícita una serie de cambios en la manera de hacer negocios, hay de por medio un relicario de desafíos que pasan por la educación financiera y la lucha contra la corrupción, un cáncer regional que pone palos en la rueda al desarrollo, desacredita estados y postra las oportunidades.

Frente a los retos actuales que pusieron la virtualidad en sitios preponderantes el CEO de FDI, indicó que la situación ha potenciado de manera importante a la firma porque hizo más eficientes los procesos en cuanto a la atención. Dijo que la empresa tiene tres espectaculares oficinas con un valor muy alto para que operen de la mejor manera, pero expuso que ahora los clientes no quieren salir de sus casas sino atender sus asuntos financieros y de negocios de manera digital.

La pandemia hizo que las personas en América Latina se amoldarán al trabajo en casa, evitando la oficina y ganando en rendimientos y competitividad, muchos fueron conscientes del riesgo actual de las aglomeraciones y entendieron que la ciudad o la región en donde habitan es mejor y más llevadera sin presiones, sin movilidad caótica, brindando calidad de vida. Los negocios igual, vieron una inmejorable oportunidad de variar, y encontraron en la red y el entorno digital un espacio seguro, propicio e ideal para avanzar sobre apalancamientos tecnológicos, un mecanismo muy similar a lo que acontece en Estados Unidos, país vanguardista en ese tipo de acercamiento comercial en donde clientes y asesores llevan años, quizás décadas, perfeccionando sus portafolios sin que se conozcan personalmente.

En opinión de Sardáns, desde el punto de vista negocios, el tema resultó excelente y desde la perspectiva de salud, siendo la tecnología un instrumento para preservar el bienestar, lamentablemente, la estructura sanitaria de la región latinoamericana, casi en su totalidad, fue un completo desastre, una tesis sustentada en número de contagios y víctimas fatales por Covid-19. Lo anterior acompañado de unas prácticas indeseables como el robo de vacunas y unas consideraciones en la pandemia que privilegiaron a la clase política, un asunto que indignó a la gente.

Muy en medio de las vicisitudes, hay tiempo para denunciar, repudiar y reconstruir sociedad, todo al amparo de la honestidad, la rectitud y el compromiso porque se trata de llevar esperanza y devolver felicidad, hoy mustia y en sombras.

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