Lunes, 10 Octubre 2022 20:23

Reactivación agraria y económica: Las cooperativas estás listas

Por

El gremio que agrupa al sector cooperativo de ahorro y crédito entrega un excelente balance en donde hay crecimiento y buen comportamiento de cartera.

El sector cooperativo de ahorro y crédito está de plácemes, no solo por la excelente labor que realiza para llevarles progreso y oportunidad a las personas sino por toda la expectativa que se ha generado sobre el nuevo modelo de desarrollo que lo pone como el gran protagonista de la evolución social que redundará en mejores condiciones para optimizar los indicadores puntuales de calidad de vida.

Igualmente, el regocijo se amplía ya que, en la bella ciudad de Medellín, la de la “Eterna Primavera”, se cumplirá, en medio de una generosa agenda académica, con la IX Convención Financiera Cooperativa Internacional 2022, una cita imperdible ya que dejará ver las proyecciones del cooperativismo de cara al retador futuro en donde se le ve como la vedette y no como el otrora patito feo.

Hoy el sector agrupado en la Federación Colombiana de Cooperativas de Ahorro y Crédito y Financieras, Fecolfin, cuenta con 3´325.162 asociados, 84 entidades cooperativas. A nivel mundial en ahorro y crédito cooperativo existen 291´432.972 confederados, toda una fuerza económica que ofrece las mejores alternativas para crecer y cristalizar sueños.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente Ejecutivo de Fecolfin, Enrique Valderrama Jaramillo, expuso que en lo corrido de 2022 las cooperativas han mostrado un buen crecimiento en los principales rubros, especialmente en activos, cartera y depósitos.

El dirigente gremial explicó que los depósitos han mostrado un deterioro en los últimos meses lo cual obedece a las altas tasas de interés que ofrecen los bancos lo cual ha hecho que muchos ahorradores se retiren de las cooperativas, atraídos por los elevados tipos de interés que ofrecen las entidades bancarias.

El tema, aclaró Valderrama Jaramillo, no ha perjudicado la liquidez de las cooperativas pues se encuentran robustas y bien desde ese punto de vista. Anotó que para el cierre de 2022 se prevé que la mayoría de las cooperativas de ahorro y crédito reporten unos excedentes auténticos, totalmente positivos en algunas entidades de gran tamaño y prestigio, sin embargo, habrá un balance regular en algunas, pero sostuvo que en términos generales el cooperativismo financiero tendrá un buen comportamiento.

 

“La información que nosotros estamos recibiendo un poco retrasada y que viene tanto de la Superintendencia Financiera como de la Superintendencia de la Economía Solidaria, dice que el último reporte junio-agosto muestra unos muy buenos resultados en las cooperativas de ahorro y crédito”, declaró el señor Valderrama Jaramillo.

 

Al sector, preciso el Presidente Ejecutivo de Fecolfin, le preocupa que de pronto se restrinja en algo todo lo atinente a consumo como consecuencia de las medidas que apuntan a que la gente no tenga tanto circulante, un factor que impacta directamente la dinámica de los créditos, la actividad esencial de las cooperativas que tienen como objetivo poner dinero a disposición del público.

Expuso que, sin embargo, con el avance que han mostrado las cooperativas desde el punto de vista tecnológico, las cifras han mejorado ostensiblemente.

La cartera, agregó Valderrama, igualmente ha tenido un buen comportamiento pues las cooperativas no reportan mala situación y caso opuesto la curva tranquiliza. Manifestó que algunas entidades han registrado pequeñas alzas, pero nada que conlleve a la alarma toda vez que esa parte cumple a cabalidad los protocolos y la gente está pagando sus obligaciones.

Al término del pico grande de la pandemia que aún sigue presente, las cooperativas mostraron resiliencia, arrojo y capacidad de reacción toda vez que los efectos de la crisis global logística, el rompimiento de la cadena de suministro y la guerra entre Rusia y Ucrania no alteraron el mercado ya que hubo demanda de crédito y un movimiento importante en las cooperativas.

Con todo lo que pasó, la economía colombiana y los agentes demostraron que en medio de las vicisitudes y la gravedad de las situaciones que se fueron presentando, hubo reacción y temple de acero, algo muy importante porque de acuerdo a cómo le vaya al país, ese será el reflejo en el ejercicio de las cooperativas.

 

“Si al país le va bien, a las cooperativas también, es apenas consecuente que, si la dinámica económica se baja, las cooperativas no podrán crecer al mismo ritmo y allí se puede prever un colapso en el total de la economía, pero hubo resiliencia en nuestro sector lo cual resultó determinante ya que no hubo desastres que lamentar”, enfatizó Valderrama Jaramillo.

 

Cooperativas, preparadas para atender la reactivación rural

 

 

Frente a los anuncios y ya política del Presidente de la República Gustavo Petro, en el sentido de apostar por el campo, su resurrección y retomar cultivos y volúmenes que se habían perdido por la apertura económica, Fecolfin afirmó que hay toda la disposición y la infraestructura para llegar a la población campesina productiva en todo lo que tiene que ver con cultivos, acopio e innovación.

El Gobierno que ve grandes posibilidades en el agro sobre pilares de asociatividad, cooperativismo y trabajo mancomunado en proyectos conjuntos, ha visto en las cooperativas de ahorro y crédito un aliado estratégico. En ese orden de ideas, las entidades cooperativas le ofrecieron al ejecutivo una red amplia y efectiva en toda Colombia con más de 1.100 oficinas, corresponsales en regiones y municipios para que el agricultor o ganadero acceda a los recursos que necesitará su explotación.

El compromiso es todo, recalcó el Presidente de Fecolfin, a tal punto que habría nuevos corresponsales en muchos sitios en donde se adolece de servicios financieros pues hay previa la voluntad de actuar en ese frente si la situación lo pide.

El único problema que pone a las cooperativas de ahorro y crédito en desventaja con la competencia es que los bancos tienen gigantescos recursos pues las cooperativas demandan palanca que es muy fácil hacerla como se vio en plena pandemia en donde se sacaron líneas de crédito para emprendedores y sectores urgidos de recursos para financiar sus empresas y proyectos.

A criterio del directivo, si el Gobierno apoya los planes para irrigar préstamos y liquidez en el campo, lógicamente, las cooperativas auguran un crecimiento importante en la productividad rural y la actividad financiera, ello combinando las necesidades de crédito con recursos propios, eso, desde luego, con un valor agregado y es que hay una comprobada experiencia en el sector cooperativo de ahorro y crédito en el frente agropecuario.

Valderrama señaló que las cooperativas de las grandes ciudades como Bogotá o Medellín están capacitadas para diligenciar y desembolsar empréstitos puesto que tienen sucursales en las regiones en donde adelantan el estudio y aprobación de crédito agropecuario que puede estar tabulado con otro nombre o bajo determinada modalidad, de todas maneras, subrayó el Presidente Ejecutivo de Fecolfin, hay conocimiento, hábito y pericia en crédito ya que lo hacen a todo tipo de escala, muy pequeño o con grandes dimensiones.

 

 

Precisamente en la IX Convención Financiera Cooperativa Internacional 2022, Fecolfin mostrará tres o cuatro entidades que hacen eficientemente unos procesos de verdadero microcrédito en algunos sectores del campo, algo que se mostrará porque la experiencia en inclusión financiera rural es toda.

En el campo es muy trascendental el servicio de extensión y la asistencia técnica para enrutar los cultivos por buen camino, igual los labriegos podrán necesitar el apoyo y la orientación de las cooperativas para saber cómo diligenciar un crédito, de qué manera invertirlo, definir prioridades en la finca y saber de qué manera honrar los préstamos. Para llegar al campesino, las cooperativas de ahorro y crédito, en cabeza de Fecolfin, dijeron que están dispuestas a hacer ese acompañamiento y pensar en mejores cosas, de mayor calibre, pero acentuaron que es perentoria la palanca en vista que las cooperativas lo puede llevar a feliz término con los recursos que tienen, pero si el asunto es ambicioso, con óptimas metas y un monumental tamaño, es necesario un apalancamiento económico que les permita a las instituciones cooperativas trascender, ir más allá y superar lo que se viene haciendo.

Al ser el modelo económico en propuesta y en desarrollo muy social, tiene prácticamente todo en el cooperativismo y por ello la invitación es no solo a mirar la opción sino a hacer uso de ella porque facilitará llegar a buen puerto en todo lo referente a reactivación económica a partir del desarrollo rural.

Este, comentó Valderrama, es un Gobierno social y el cooperativismo es también social razón por la cual nunca se parecerá a los bancos como algunos creen, sencillamente, porque todo lo que generan las cooperativas va destinado a la distribución más no para la concentración, por obvias razones, repisó, es muy distinto el objeto de lo que se hace ya que la banca ofrece capital para rentar mientras que el esquema cooperativo propende por aporte social para solucionar y atacar las necesidades de las personas.

Insistió que la gran diferencia está en que el recurso que las cooperativas canalizan se queda en el país, no va a ninguna otra latitud, potenciando el sistema democrático de distribución, el otro, sin exagerar es un régimen de acumulación.

Lo real, tangible y palpable, dijo el presidente de Fecolfin, es que las cooperativas están listas para para apoyar el sistema de distribución, una repartición ecuánime y sólida que le lleve soluciones a los pequeños y medianos agropecuarios del país.

Todos esperan la IX Convención Financiera Cooperativa Internacional a realizarse en Medellín porque será un espacio propicio para decirle al país y al globo que el sistema cooperativo está preparado y atento para apalancar el desarrollo del país, desde el sector primario hasta el ámbito empresarial, con crédito, microcrédito o Nanocrédito, porque las entidades están aperadas de tecnología, experiencia y conocimiento.

 

 

Actualmente las cooperativas están engranando su equipamiento y toda su estructura financiera para dar las respuestas que demandan Gobierno y nación.

 

“Nosotros existimos como gremio con el fin de ayudarles a las cooperativas para que cumplan con su misión, que desde todo punto de vista es social y para advertirles todo lo que se puede venir, es decir las cooperativas no estamos aisladas del país, hay temas como inflación, compleja por demás, y la contracción económica prevista para 2023, igual delicada, todo eso, tendrá un efecto, asunto que nos obliga a ser más agresivos en la colocación de créditos, enteramente proactivos y decididos en el apoyo a los segmentos productivos urbanos y rurales, una labor que llegará a microempresarios y labriegos que podrán hacer uso del microcrédito rural”, puntualizó el presidente de Fecolfin.

 

El gremio tiene claro que es necesario incursionar fuertemente en el sector de la vivienda popular y allí estimó que las cooperativas deben ser actores principales, entre otras cosas, porque la construcción es de hecho un frente que reactiva la economía, un contexto perfecto para que desde el cooperativismo de ahorro y crédito la economía se potencie y avance, dejando de lado problemas que podrían llegar en los años consiguientes si no hay oficio en el momento presente.

 

Medellín, puerta abierta a las cooperativas

 

 

Todo está listo para la IX Convención Financiera Cooperativa Internacional 2022, evento que tendrá lugar entre el 12 y el 13 de octubre en el Centro de Convenciones Plaza Mayor en la ciudad de Medellín.

Sobre el particular, el presidente Ejecutivo de Fecolfin expresó que el momento es ideal porque el sector ha escuchado del Presidente de la República y sus ministros sobre la importancia del cooperativismo como herramienta de desarrollo. Es por eso que, en la gran cita en la capital de Antioquia, el sector cooperativo en pleno le dirá al Primer Mandatario que las cooperativas están dispuestas, a la mano y prestas para servir con una red de oficinas sumamente innovadoras para sumarse a esa cruzada que busca reactivar la economía campesina.

 

“Estamos listos y preparados para poner los instrumentos de las cooperativas al servicio de la sociedad”, aseveró Valderrama Jaramillo.

 

Cabe anotar que durante décadas el cooperativismo ha estado presente en Colombia, iniciativa importada que llamó la atención a finales del siglo XIX y que después en 1904 tomó fuerza cuando el parlamentario Rafael Uribe Uribe, planteó una economía solidaria. Son parecer referentes del modelo cooperativo la Sociedad de Caridad establecida en 1864 y la Sociedad de Auxilio Mutuo del Señor del Despojo creada en 1899.

Fácilmente se puede decir que este es el momento de las cooperativas de ahorro y crédito. Al interior de Fecolfin hay mucha esperanza por las iniciativas de desarrollo, pero igual el buen ánimo viene acompañado de incertidumbre por los pronósticos que se hacen del futuro de la economía mundial y local, sin embargo, el aliento se mantiene porque hay un Gobierno social y unas cooperativas por filosofía sociales.

Colombia, y lo manifiestan varios analistas, tiene algunas ventajas frente a los temas internacionales y geopolíticos que ha creado en el sector real una especie de blindaje ya que no en vano fueron superadas crisis financieras, pandemias y coyunturas complejas de todos los pelambres.

Reconoció que, si la economía se contrae, indudablemente habrá consecuencias porque las cooperativas no están aisladas del aparato productivo y las finanzas en la plenitud de su expresión. El tema, advirtió, es prepararse desde ya para un año difícil que no tendrá el crecimiento de 6.7 o 7 por ciento, según los pronósticos, el indicador caerá a 2 o 2.1 por ciento, una proyección que invita a tomar medidas, disponer, adecuar y acondicionar las cooperativas al futuro escenario.

El tema, recalcó Valderrama Jaramillo, será difícil más no imposible, un entorno que conmina a la prevención, el cuidado y a generar confianza porque se necesita crear consciencia en el público ya que durante un largo tiempo y a pesar de las circunstancias, las cooperativas han estado firmes, dinámicas y sin siniestros para el sollozo.

 

 

Ante unas atmósferas financieras de alta complejidad en el globo, Fecolfin dijo que, aunque hay cooperativas de distintos tamaños, todo está muy bien en las entidades pequeñas, medianas, grandes y muy grandes. Destacó todo el trabajado adelantado en buen gobierno corporativo, estrictas disciplinas financieras y aplaudió la apuesta por mejor adaptación tecnológica para satisfacer las necesidades de la sociedad.

Con todos los retos y el esquema cooperativo hay de por medio un componente humano, hondamente fundamental porque lleva al equilibrio entre lo económico que es producir para poder llevarles bienestar a las familias colombianas.

Es oportuno decir que dentro de los principios operacionales de Fecolfin está propugnar por un buen gobierno cooperativo, trabajar por transparencia, responsabilidad, idoneidad, honestidad y compromiso. Dentro de esas políticas inamovibles de la federación se suman igualmente la aplicación de las mejores prácticas de negocios conocidas en el mundo, óptimo campo financiero, tecnológico, administrativo, ambiental y social, defensa gremial especializada del cooperativismo, modelo coherente y único de integración, impulsar una legislación propia, moderna e incluyente, diseño de políticas públicas que faciliten el crecimiento, en condiciones de igualdad, representar al gremio en el ámbito nacional e internacional, propiciar la inclusión financiera, marca compartida, creación de valor, enfrentar la competencia y participar con una mayor proporción del mercado, fomento del capital institucional, acumulación del capital propio para generar confianza y seguridad, liderazgo digital así como innovación y los emprendimientos digitales mediante inmersión en los nuevos conocimientos.

Mucha agua ha pasado por debajo del puente, si bien en el ocaso del siglo XIX y en el amanecer del siglo XX se abocaron las primeras nociones cooperativas, como se anotó, fue el célebre general Rafael Uribe Uribe, quien esbozó las primeras ideas basadas en principios cooperativos. Le siguió en su iniciativa el también recordado presbítero Adán Puerto quien tras sorprenderse gratamente con el modelo en Europa lo trajo al oriente colombiano en 1920.

Todo para las cooperativas empezó formalmente cuando el Congreso de la República aprobó la Ley 134 de 1931 o estatuto cooperativo, totalmente vanguardista e inspirado en reconocidos intelectuales como Charles Gide y la misma Escuela de Nimes. Desde du adopción en el país, el cooperativismo se acomodó a la disciplina y valores decretados por la Alianza Cooperativa Internacional, ACI.

Visto 1637 veces