Miércoles, 12 Octubre 2022 20:03

Colombia está preparada para soportar alud económico, Supersolidaria

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Las alertas en el mundo están encendidas, los analistas hacen conjeturas y el país se prepara para hacerle frente a un desafío que se viene decantando desde antes de la pandemia.

Siguen las especulaciones, hay nerviosismo en el mundo por lo que puede ser una contracción aguda de la economía mundial, síntomas que ya se sienten en China y Asía, Estados Unidos y Europa, pero igual en buena parte de América Latina. Los mercados y sus agentes dicen que la incertidumbre reina y prevén un 2023 con indicadores raquíticos, efecto de una desaceleración en la demanda que vendrá acompañada de inflación, elevadas tasas de interés y una tasa de cambio potenciada.

La pregunta que surge en todos los corrillos es, L está preparada Colombia para enfrentar un escenario de complejidad económica, están dadas las condiciones para que ese chaparrón financiero pase sin que genere mayor daño ¿Está calibrada la estructura cooperativa financiera, de ahorro y crédito?

El interogante lo hacen muchos y la responden pocos, pero lo real es que existe una inquietud en los empresarios, el comercio, la banca, cooperativas, sector primario, trabajadores, academia y el público en general, hay ruidos poco amables y la economía cada vez muestra mayor debilidad y síntomas no muy alentadores. El tema está sobre la mesa, es motivo de discusión, análisis, preocupación y en algunos lugares de prevención y contingencia.

En charla con Diariolaeconomia.com, la Superintendente Solidaria Vivian Carolina Barliza Illidge, indicó que amén de los vaticinios, de las voces apocalípticas y los temores, la economía colombiana y en particular sus cooperativas están listas para un colapso económico global al que se le puede hacer frente por la disciplina y por tratarse de un sector solido que se ha fortalecido en los últimos años, característica que permite ser optimista ante la anunciada recesión.

Dijo que su solvencia y confiabilidad quedó puesto a toda prueba con el pico grande de la pandemia ya que el sector solidario y cooperativo fue uno de los más robustos ya que fue de los pocos que no se vio afectado, caso opuesto, afirmó la Superintendente, creció y se vitalizó, una gracia que le permitió ayudar a sus afines, pero también a otros sectores productivos a donde llegaron alivios tras la gestión de las cooperativas.

 

 

"Yo creo que podríamos hacerlo muy bien y desde la Superintendencia claramente, con la labor de supervisión y la implementación del nuevo modelo de inspección basado en riesgos, creo que podríamos tener muy buenos resultados de cara al problema que se avecina", declaró la señora Barliza Illidge.

Al revisar la radiografía del sector cooperativo de ahorro y crédito, el resultado deja una buena sensación y toda la tranquilidad porque sencillamente se han hecho las cosas bien, se cumple y se sigue cumpliendo con la tarea, todo enmarcado en rigor y celeridad, razón por la cual la entidad no conoce pausa en su labor.

Resaltó que el proyecto cumbre de la Superintendencia de la Economía Solidaria es la implementación del nuevo marco, modelo de supervisión basado en riesgos. Expuso que en sus comienzos como funcionaria encontró un sector cooperativo que traía una supervisión basada en resultados.

"Lo que estamos haciendo con este innovador modelo de supervisión es mezclándolo, integrándolo o articulando con un método de fiscalización, estrictamente soportado sobre pilares de riesgo, bastante prospectivo y que le permita a las organizaciones cooperativas adelantarse y poder actuar de manera anticipada ante una posible materialización de riesgos. Creo que encontramos y dejamos un sector, no solamente sólido, sino con todas las capacidades, la idoneidad y claramente todo lo que se necesita para poder actuar y hacer frente a el universo de problemas que se presenten dentro del entorno cooperativo", señaló la Superintendente de la Economía Solidaria.

Un motivo más de tranquilidad es el indicador de cartera que no muestra alteración ni alertas, desde luego, puntualizó Barliza Illidge, existe uno que otro inconveniente puesto que la lupa está puesta sobre algunas organizaciones, no por alertas graves sino por la labor misma porque precisamente las cooperativas que son de ahorro y crédito y que ejercen la labor financiera son las que se tienen con mayor vigilancia y atención, todo por la labor que adelantan y lo que representan pues manejan dineros y aportes de los asociados, algo se debe tener muy presente.

 

Sector cooperativo, la semilla que demanda el campo

En opinión de la Superintendente de la Economía Solidaria, Vivian Carolina Barliza Illidge, con el actual auge de las cooperativas y su enfoque totalmente acorde con las políticas del Gobierno, están llamadas a impulsar el campo, a propender por su desarrollo y participar el resurgir de un sector primario que estuvo postrado por muchos años, algo así como tres décadas.

Dijo que cuando a la Superintendencia se trazó una meta y fue justamente que la entidad pudiera llegar a todas las regiones y municipios en donde tiene presencia el cooperativismo puesto que desafortunadamente, afirmó, antes la entidad no llegaba con amplitud a la provincia colombiana, empero desde el arribo el chip cambió, hubo compromiso y la mayor atención al país lejano o por fuera del círculo de importancia, actualmente todos son relevantes y logró articularse país con oficio y adeudo.

Aseveró que afortunadamente, la Superintendencia se ubica en todo el mapa cooperativo de Colombia, algo sumamente importante puesto que con esas visitas es más fácil darle una mano al agro colombiano que tanto lo necesita.

La destacada funcionaria reconoció que el cooperativismo tiene todo para poder llevarle una ayuda estratégica al campo para su reactivación, que pinta bien desde la nueva política por las sinergias que busca y una incondicional ayuda mutua.

Vislumbró en tres o cuatro un sector cooperativo y una Superintendencia de la economía solidaria de mayor dinámica, con crecimiento y totalmente proyectado para nuevos retos, algo que ya se ve, no solo con las cifras sino con el cooperativismo mismo.

Al mirar levemente el DOFA de las cooperativas, Barliza Illidge conceptuó que las amenazas son muchas por ser un universo muy grande y los riesgos aun estando presentes, se pueden mitigar con el nuevo modelo de supervisión, desde luego en el tema de los aportes, el sosiego lo brinda el buen cuidado que se haga de ellos. Oportunidades, enfatizó, son todas.

Desde su orilla, la Superintendente dijo que el mensaje que sale de la IX Convención Cooperativa en Medellín, es que hay que seguir apostando por el cooperativismo, ser conscientes que la economía solidaria no solo se predica dentro del entorno de las cooperativas sino hacia afuera, para todo el mundo, una facultad encarnada en la economía social que bien concebida le ayuda a todo el que la necesite.

Al responder algunas críticas hechas a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, que según algunos, tiene de todo menos perfil cooperativo, el tema tiende a mejorar en aras del propio cooperativismo, ello al interior de la misma OCDE.

Quienes la cuestionan por su discurso neoliberal, quieren verla en un contexto más cercano a las comunidades que padecen graves problemas en el globo, gentes afectadas por hambre, exclusión, pobreza e inequidad, entre tantos otros factores adversos que no ven en el organismo un aliado para superar tanta adversidad con propuestas coherentes y dentro de la partitura social y humana. Vivian Carolina Barliza Illidge, acentuó que para todo mal hay una cura y con seguridad la OCDE mostrará los alcances que tiene para paliar los males del mundo desde la tribuna cooperativa.

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