Domingo, 02 Mayo 2021 01:31

Construcción e inmobiliarias no perderán dinámica: Oikos

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Construcción e inmobiliarias no perderán dinámica: Oikos Imagen de Convegni_Ancisa en Pixabay

La prestigiosa e innovadora firma asegura que paradójicamente, en medio de la incertidumbre y la dificultad, el mercado sigue respondiendo.

La vivienda, posiblemente tan antigua como el hombre tiene como particularidad que no pierde su atractivo, finalmente la historia demostró que acopiar tierra y contar con techo equivale a demostrar poder. Edificar una casa garantiza el desarrollo de familias prósperas. La morada, igualmente añeja, se remonta a la época de las cavernas, tiempo en el que según los historiadores ya había déficit habitacional porque no todos los neandertales, buenos demandantes de este tipo de solución, o los definidos como Cro-Magnon, accedían a las cuevas, de un lado porque la población de humanos en proceso de evolución era alta y había una fuerte competencia con osos, tigres y otros depredadores.

La finca raíz durante su larga historia mostró momentos afortunados y otros para el olvido, pasó por guerras, crisis, depresiones, cambios de época y alteraciones de mercado, lo cual la hace proclive a las afectaciones que llegan con las enfermedades y pandemias. La vivienda y la propiedad fueron duramente castigadas con la peste negra, con la gripe española y con muchos males que fue recogiendo la humanidad en medio de su bajo compromiso con el ecosistema, desde luego por la precaria higiene.

El sector inmobiliario eternamente dinámico, pese a los riesgos y eventualidades, sigue siendo la mejor inversión porque diferente a cualquier otra transacción, la tierra y la propiedad prevalece. Eso le da tiempo de mejorar, caer y recuperar, de todas maneras los inmuebles fueron vitales en el desarrollo y con seguridad la tendencia no cambia amén de los líos fiscales, la incertidumbre y un Covid-19 que sigue campante y en un carnaval en el que muchos, irresponsablemente le hacen la fiesta.

 

Imagen tomada de Pinterest

 

Entrando al presente, la construcción y la finca raíz han sentido el golpe de una pandemia agresiva toda vez que entre cuarentenas, restricciones, infaustos cierres, confinamiento y medidas que le quitan dinámica a la economía, desaceleraron los indicadores de una industria muy importante en la generación de empleo.

Los números y estadísticas de 2019, un año antes del arribo del Covid-19 a Colombia, son contundentes y permiten saber cuál es el presente, pero mejor, cómo vendrá el futuro. Inicialmente el sector inmobiliario genera en promedio 2.4 millones de empleos, La actividad, según las lonjas de propiedad raíz, alcanzaba los 2,26 billones de pesos mensuales en arrendamientos.

A finales de 2019, las inmobiliarias cerraron con más de 700.000 transacciones de finca raíz. Las inmobiliarias facturaron en el ocaso de ese año entre 27 y 28 billones de pesos, fruto del trabajo de 10.500 agentes inmobiliarios que trabajaron al amparo de la formalidad.

La últimas cifras, las de 2019 y proyectando 2020, dejan ver que el 34 por ciento de los hogares colombianos viven o vivían en arriendo, es decir que en promedio 4.9 millones de familias pagan alquiler. Hay que precisar que el global de personas que están bajo el esquema de renta llega a 16.3 millones, una cifra nada desestimable.

 

Luis Aurelio Díaz Jiménez

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el presidente del grupo Oikos, Luis Aurelio Díaz Jiménez, indicó que en medio de la pandemia, el sector ha visto una dinámica muy importante, jalonada básicamente por los subsidios que el Gobierno está dando desde el año anterior para vivienda hasta de 450 millones de pesos, lo cual obviamente viene de la mano con dos temas trascendentales, en primer lugar que las tasas del Banco de la República son las más bajas históricamente hablando, reflejadas en créditos de largo plazo aprobados por la banca de primer piso.

Hoy, anotó Díaz Jiménez, el país está viendo tasas del siete y del ocho por ciento en crédito hipotecario, niveles muy buenos y que en Colombia nunca se habían visto.

Por otra parte, afirmó, con la pandemia y el ahorro que ésta genera ya que hay menos gastos laborales y de vacaciones, la gente que no ha perdido su trabajo empezó a reportar unos excedentes que ya están siendo proyectados para la adquisición de vivienda, un contexto más que alentador e inigualable para comprar inmuebles hoy en día.

 

“El país debe aprovechar el momento de tasas bajas como también de subsidios y hacerse a su casa o apartamento que sin duda alguna implica un crecimiento y una mejora en la economía de cada persona”, sostuvo el empresario.

 

En materia social y puntualmente de empleo, Oikos observó que durante el periodo de cuarentenas se perdieron puestos de trabajo, pero aclaró que revisando el movimiento del sector y los rangos de empleabilidad, es fácil notar que las plazas se pudieron recuperar, es decir volvieron a los 2.4 millones de trabajadores contratados porque fue factible retomar la curva.

 

Arrendatarios están en problemas

Es visible que muchas personas que pagaban arriendo optaron por entregar el inmueble y buscar acomodo en el entorno familiar, o de pronto explorar viviendas de menor valor. En ese punto, expuso Díaz, hay más de una interpretación porque si bien algunas familias, sin ingreso por la pérdida del trabajo, de manera forzada, partieron a sitios económicos, afectando la calidad de vida, igual otros decidieron cambiar de escenario e ir a las afueras de la capital o ubicarse en municipios aledaños a Bogotá.

Se ha visto que muchos empleadores les dieron la posibilidad a sus colaboradores de trabajar casi en 80 por ciento tiempo remoto lo cual hizo que muchos experimentaran mejor calidad de vida a menor costo y en un lugar mucho más cercano al colegio de sus hijos. Salir de Bogotá resultó para las familias más económico y, lo mejor, encontraron espacios amigables, unas condiciones que no está brindando la capital colombiana.

 

Algunos partieron debiendo arriendo

La complicada situación por la pandemia que frenó la economía en seco y disparó la tasa de desempleo originó múltiples problemas, entre ellos que muchos inquilinos no tuvieran como cubrir la renta. La situación terminó en gente pidiendo rebajas, saliendo de los inmuebles o simplemente dejándolos sin pagar unas deudas acumuladas imposibles de pagar. Al hablar de inmuebles en líos, no solamente se aborda el tema hogares sino locales, oficinas y bodegas.

 

“La vacancia que se ve en el mercado, especialmente en el sector comercio y oficinas es alto, yo creo que ahí va a haber un proceso de por lo menos tres o cuatro años para volver a decantar ese mercado, pero sin duda alguna, una vez empecemos a salir de la pandemia en 2022, tendremos una corrección en la curva hacia esa vacancia de oficinas y locales comerciales”, apuntó el destacado directivo.

 

Bien vivienda NO social y mejor VIS

Una franja que llama la atención es la vivienda No social que con una participación del 79 por ciento, impulsa el PIB residencial. Igual comportamiento mostró la Vivienda de Interés Social que mostró un crecimiento en el atípico 2020 del nueve por ciento en soluciones nuevas y en ventas, un indicador del 11 por ciento.

En opinión de Díaz Jiménez, la Vivienda de Interés Social, VIS, es en el momento la estrella del mercado focal y el 80 por ciento de las ventas a nivel nacional, debido a que la vivienda social de renovación urbana ha permitido que haya cierres financieros dentro de las grandes ciudades, ingrediente que facilitó el cubrimiento de un mercado que no se había podido atender.

El monto mensual del canon de arrendamientos en vivienda se mantiene cercano a los 27 billones de pesos, pero en comercio y oficinas el descenso ha sido del 38 por ciento; sin embargo, la apuesta es por una recuperación, una vez el mundo y el país superen la pandemia, hecho que permitirá corregir la curva en dos años aproximadamente.

Las operaciones promedio año, dijo el empresario, muy seguramente se mantendrán en 700.000, un movimiento importante, teniendo en cuenta la intensidad de la epidemia.

 

Oikos, un grupo que maneja excelencia en portafolio

El Grupo Empresarial Oikos, que inspiró su nombre en la expresión latina que significa casa, va muy bien porque reporta buenas ventas, no sólo para el consorcio, sino para el grueso de las constructoras, lo que hace que los retos de construir hoy, con las dificultades de pandemia, con problemas suscitados por el desabastecimiento de materiales y otras arandelas, sean de fácil cumplimiento en la medida en que las ventas sigan impulsadas, una variable que ayudará a superar lentamente los apuros.

La compañía maneja diversidad en servicios y por eso es fácil ver Oikos constructora, inmobiliaria y avalúos, igual la empresa invirtió en gestión de propiedades con su producto Oikos Dimensión Vertical y la eficiente línea de mini bodegas, Oikos Storage, éxito en logística.

El Grupo Empresarial Oikos, fue creado en el año 1979 como sociedad dedicada a la construcción. Desde su nacimiento la firma ha mostrado compromiso y gran oficio, puesto que no en vano ha desarrollado más de 8´000.000 de metros cuadrados en proyectos de tipo Industrial, Institucional, vivienda y Comercial.

La empresa no sabe de pausa o relajación y por eso sigue a un ritmo vertiginoso en el diseño de proyectos, razón por la cual en 40 años edificó y sigue erigiendo oficinas, hoteles, apartamentos, bodegas y locales, teniendo como principio la calidad de sus productos y servicios. Su portafolio está sustentado en el principio de cumplimiento de los requisitos legales aplicables, satisfacción del cliente, minimización de los impactos ambientales significativos y la priorización de los riesgos en seguridad y salud en el trabajo.

Oikos tiene igualmente como fortaleza un equipo humano idóneo, capaz, profesional y bastante comprometido, que lleva al cliente la oferta de valor. El grupo empresarial basa su desarrollo en la excelencia y la dinámica como eje fundamental para contribuir con el progreso de Colombia.

En cuatro décadas llenas de experiencia, Oikos es una firma que cristaliza sueños, aporta en tejido social y genera valor agregado en favor de sus clientes, trabajadores y accionistas. El grupo no cesa en sus iniciativas de crecimiento sobre la base de la diversificación, la innovación y el óptimo uso de sus modelos de negocio.

Su oferta integral de bienes y servicios viene acompañada de un trabajo exhaustivo en el acoplamiento de herramientas digitales y tecnológicas, entorno esencial en la autenticidad y el dinamismo de la empresa.

Ciudades importantes como Bogotá, Medellín y Cali siguen mostrando problemas en oferta de suelos disponibles para la construcción, el impase tiene solución con un Plan de Ordenamiento Territorial, POT, más dinámico. Ante esa situación, las noticias animan porque el ejecutivo sacó su plan nacional para impulsar a todos los municipios para que antes de cerrar el año hagan sus actualizaciones de POT.

 

“Hoy la totalidad de los municipios están haciendo estos ajustes y vamos a ver, creo yo, un 60 o un 70 por ciento de las jurisdicciones a nivel nacional, que van a tener POT ajustado al terminar el año”, expresó Díaz.

 

 

El déficit habitacional, explicó el presidente de Oikos, sigue siendo superior al millón de unidades, especialmente en los segmentos medios y bajos, dejando la sensación que la tendencia continuará, empero al reconocer que con apoyos y subsidios a la VIS, el Gobierno trata de reducir ese rango que sin duda alguna es muy alto.

La construcción tuvo un antes y un después con la pandemia y justo sobre ese aspecto Díaz Jiménez precisó que el cambio más notorio fue el volver los procesos virtuales, un fenómeno que aplica para el total de la cadena, o sea desde hacer una venta a un cliente, firmar una promesa y una escritura, hasta los temas de diseño y desarrollo de los proyectos que han llevado a una virtualidad en todas sus coordinaciones que le dan un dinamismo diferente hacia el futuro al sector.

En el análisis sobre la pandemia y sus impactos en la construcción, el experto señaló que no todo es malo porque en muchos sectores productivos se pudieron digitalizar un relicario de temas que venían a una muy lenta velocidad, pero destacó que la pandemia obligó a los sectores público y privado a darse cuenta que las cosas podían hacerse de manera mucho más eficiente.

Un punto interesante en desarrollo la plática, fue el tremendo éxito que representó construir en ciudades intermedias que mostraron un potencial en el mercado bastante sugestivo. Los resultados, dijo Díaz, fueron muy buenos, parte de ello porque a la gente se le dio la posibilidad de dejar Bogotá, una capital en donde al comprador le tocaba residir, puesto que todos los días de la semana tenía que acudir a la oficina. Hoy, subrayó, gran parte del mercado se ha dado cuenta sin mayor dificultad, que un trabajador puede ir en 10 o 20 por ciento a su sitio de labores y el resto de las compañías descubrieron que lo pueden hacer virtual, lo que incentivó a las personas a buscar zonas más amables, de menor costo y con generosas zonas verdes para vivir.

 

 

Oikos es un grupo empresarial que conoce en detalle el tema de logística en donde avanza a pasos agigantados. La operación, manifestó su presidente, Luis Aurelio Díaz Jiménez, viene creciendo en los últimos cinco años a doble dígito, tendencia que seguirá por la misma senda en el próximo quinquenio.

 

“Definitivamente la gente tenía una gran necesidad de almacenar con toda la seguridad, por días, por semanas, meses o años, y ese, el de las bodegas, es un segmento que seguirá creciendo de manera importante en los tiempos venideros”, pronosticó.

 

Reforma tributaria es necesaria, pero como está concebida no es viable

En días pasados Oikos encendió las alarmas por lo que podría ser una reforma tributaria para el sector de la construcción y la actividad inmobiliaria toda vez que al ponerle IVA a la vivienda de interés social lo cual incluye los materiales, conllevaría a un impacto negativo, afectando casi el 80 por ciento de los proyectos que están en el mercado, nada más y nada menos, la posibilidad que ese segmento sea retirado del portafolio de las firmas constructoras.

Una decisión en ese sentido haría inviable apostarle a la VIS, asunto delicado porque implicaría que el déficit de vivienda de más de un millón de unidades que se ha tratado de cerrar con el dinamismo que ha tenido la vivienda de interés social, pueda generar un frenazo, no solamente en el desarrollo de nuevas soluciones sino en el empleo que genera el sector.

El asunto, aseveró, no es hundir el proyecto de reforma tributaria porque es necesaria, pues el país no puede darse el lujo de perder el grado de inversión, un punto que sería gravísimo para la economía. La propuesta, afirmó, amerita una mirada juiciosa, con más detalle y revisar el tema para evitar líos mayores, ocasionando que el remedio resulte peor que la enfermedad.

Concluyó que los temas impositivos no deben generar diferencias o polarización, sino consenso y acercamiento entre el Gobierno, el empresariado y los mismos trabajadores.

 

La humanidad lleva siglos pagando arriendo

Es bueno precisar que el hombre pensante e inteligente del paleolítico fue nómada, cazador y recolector, razón por la cual, no siempre permaneció en una caverna, eso sí, el tiempo que la ocupó fue escenario de expresiones artísticas como puntura rupestre y jeroglíficos. En esos tiempos los clanes eran pequeños y unían fuerzas para actividades puntuales como la caza.

Queda en la mente, la afirmación del filósofo inglés Thomas Hobbes, quien aseguró que la vida del hombre sin la civilización fue solitaria, pobre, miserable, bruta y breve. El también considerado uno de los fundadores de la filosofía política moderna, dogmatizó que la naturaleza del hombre es la suma de sus facultades y poderes naturales.

Lo cierto es que con la evolución, el homo sapiens salió de las oscuras y frías cuevas a buscar un sitio propio el cual valoró y defendió. En las cavernas ya existía el concepto de lotes y desde ese momento los hubo de categoría y otros no tan llamativos, de todas formas, la propiedad del jefe fue la mejor y con los siglos ese tipo de categorización y división abriría las puertas al urbanismo.

La llegada de la agricultura trajo consigo cambios de fondo porque dio por terminado el nomadismo y ante la necesidad de tener muy buenas tierras para mejorar en productividad, aumentó la población y permitió fundar las primeras ciudades, generalmente ribereñas con lo cual creció el comercio, el transporte y el desarrollo.

Una de las primeras civilizaciones que encontró en la tierra una sólida estructura económica y que acudió a la regulación de la propiedad fue la sumeria, cuna del urbanismo. Igual ocurrió en el antiguo Egipto en donde los faraones y su corte hacían uso de la propiedad privada.

La tenencia de la tierra fue un sistema de poder que marcó las grandes culturas orientales, China, India y Persia. Con los años entra Grecia al escenario y sobre la base de las polis o centros urbanos, la propiedad llegó a manos privadas, salvo algunos suelos o edificios que ingresaban al poder de quien gobernaba; sin embargo, la tierra era dirigida a quien tuviera musculo financiero.

 

 

Con un sistema sólido fundado en la propiedad privada y con logros bélicos como el dominio al Imperio Persa, se fortalece la base económica, la compra de bienes y nace de manera incipiente el mercado inmobiliario. Una vez fueron observadas las bondades de ser propietario, los romanos entraron al juego de la finca raíz ante las mejoras que la tenencia ofrecía en tierras helenas.

En tiempos de la República, Roma se matriculó en un gobierno de perfil aristocrático, pero fundamentó su poder en la propiedad privada que entró en la cultura ciudadana del tener tierra o casa, razón por la cual resultaba tortuoso y humillante el decomiso de los bienes que luego eran vendidos al mejor postor en un mercado abierto.

Es por todos esos antecedentes que Roma es la ciudad en donde brotan de manera especializada y con temple vanguardista, los primeros agentes inmobiliarios, esos que le dieron forma a la compra y venta de propiedades que satisfacían el gusto de los ciudadanos con más poder adquisitivo.

Roma enseñó que el dominio económico y la posición social eran demostrables y sostenibles, única y exclusivamente con la tenencia de bienes y sitios confortables para vivir, aprendieron de ubicación y valorización. En síntesis, la actividad inmobiliaria inicia en Grecia, pero se catapulta como el gran negocio en la tierra de los césares.

La finca raíz sigue avanzando y solo a finales del siglo XVIII e inicios del XIX son puestas en funcionamiento unas casas en donde personas idóneas en el mercado inmobiliario le dieron rienda suelta a la compra y venta de activos fijos. En ese trabajo, igual la llamada especulación encontró raíces en la antigua Roma, pero en el siglo XIX la famosa práctica llegó a su apogeo.

Este es un repaso sobre la historia de los arriendos, pero hay que concluir que independiente del manejo avanzado que tuvieron las inmobiliarias en Grecia y Roma, el primer contrato de alquiler fue rubricado en la antigua Babilonia hace 5.000 años como también pasó en el fortín militar heleno.

Los historiadores narran que la creación del código jurídico más vetusto se registró en tiempos del rey Hammurabi de Babilonia, el mismo que legitimó legalmente el primer contrato de alquiler, norma que reguló el trabajo remunerado, préstamos, herencias, separaciones conyugales, propiedades, delitos y los arriendos de haciendas.

Hay expertos que aseguran que en la misma Babilonia en el año 1800 A.C, existían firmas expertas que cerraban negocios de alquiler entre arrendadores y arrendatarios.

El tiempo ha hablado y por eso con las diferentes épocas y revoluciones como la francesa o la industrial en Inglaterra, y las que se siguieron dando hasta la fecha, dejando ver que habrá más y para el asombro, la finca raíz y la construcción seguirán evolucionando y mostrando movimientos interesantes porque son sin duda, la turbina del desarrollo y el poder económico.

En Colombia el modelo de canon llegó con los españoles en la colonia, entre los siglos XVIII y XIX cuando las casas enormes que acogían familias, sirvientes y colaboradores empezaron a dividirse y las pequeñas unidades, resultado del ejercicio, fueran entregadas en alquiler para vivienda, depósito o taller de manufactura.

Allí llegaron mestizos, blancos sumidos en la pobreza, artesanos, mercaderes y negros libres. En tiempos de colonización surgió en el Nuevo Reino de Granada, un negocio que con el correr del tiempo creció, fue formalizándose y progresó, ejemplo de ello es el Grupo Empresarial Oikos, una firma vertical de la nueva era diseñada para contribuir con el desarrollo de Colombia y que sigue con decisión construyendo futuro.

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