Sábado, 02 Marzo 2019 00:44

Casona del Colegio, una experiencia de lujo en la especial Cartagena

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La ciudad “Heroica” es el destino de muchos colombianos e inclusive de los extranjeros, pero hoy la ciudad tiene una oferta de gama alta que solamente disfrutan quienes aman la exclusividad, el confort y la clase.

La muy bonita ciudad de Cartagena es sinónimo de turismo, de congresos, igual de descanso, de negocios y de muchísima historia. Esa amurallada ciudad que fue en sus cuitas atacada por piratas y por las legiones inglesas, francesas y holandesas, tiene hoy un compendio que demandaría demasiadas tertulias para poder saber más y más de tan emblemática capital, empero hay que decir que fue fundada el primero de junio de 1533 por el adelantado don Pedro de Heredia.

Cartagena fue un centro comercial importante por donde salieron incontables riquezas, fruto de la explotación y el saqueo a las comunidades indígenas del “nuevo mundo” con destino a Europa, igual fue el sitio a donde llegaron los barcos negreros con los esclavos que cansados por el maltrato optaron por huir y fundar los palenques en tiempos añejos ubicados entre 1595 y 1616, años en los que se daba inicio al comercio de negros esclavos.

Esta ciudad cuenta los inicios y las diferentes épocas de Colombia, la bella Cartagena narra desde su centro histórico y desde sus murallas construidas entre 1602 y 1616 las vicisitudes y las dichas de una ciudad que vio vida, dolor, muerte, valor, amor, guerra, independencia y patria.

Los años fueron pasando y con ellos fue llegando un desarrollo importante que década tras década le fue poniendo un sello de calidad y de mucha especialidad a la ciudad. Una de las industrias que logró mayor prosperidad fue la del turismo y con ésta no deja de crecer ya que día a día Cartagena tiene mayor demanda de turistas, de inversionistas así como de congresos.
Esta metrópoli que adorna las orillas del mar caribe es un viaje obligado y la cita de muchos empresarios que encuentran en la capital del departamento de Bolívar, el mejor sitio para hablar de finanzas y negocios.

La hotelería en Cartagena tiene un común denominador y es la innovación y toda una serie de mejoras que hacen que con valor agregado y tecnología, los huéspedes encuentren en los hoteles todo el confort y la seguridad que pide el turista de hoy.

A Cartagena llegó un tipo de inversión que logró especializarse en un nicho muy especializado y que puntualmente tiene que ver con el lujo y la atención en hospedajes de alto valor por la exclusividad y el servicio que brinda a los especiales clientes. En este renglón es fácil destacar el hotel Casona del Colegio, bautizado así por tratarse de una vieja casona en el Centro Histórico de Cartagena que fue construida en la calle del Colegio.

La Gerente de Casona del Colegio, Susana Jaramillo, una docta mujer en el mundo de la hotelería y de los servicios de verdadera calidad, habló con Diariolaeconomia.com, y precisó que el hotel es relativamente nuevo en Cartagena porque abrió sus puertas el 26 de diciembre pasado y el cual consiste en un hermoso proyecto hotelero que arrancó hace cinco años con la apuesta de inversionistas colombianos que desembolsaron cuatro millones de dólares, una inversión gigante si se tiene en cuenta que es un hospedaje de tan solo trece habitaciones en donde hay espacio para los artesanos colombianos ya que el diseño fue un homenaje al diseño y a una serie materias primas especiales como el cobre, el mármol y otras piedras que han tenido trabajos espectaculares, hoy al servicio de Casona del Colegio.

Las camas y el decoro muestran un concepto totalmente diferente en donde el diseño es totalmente colombiano, mostrando un recinto con fino detalle que alberga la historia y todo ese ADN de la Costa Norte que es una región muy rica en recursos y en talento. Es por ello que Casona del Colegio ofrece lo mejor de la gastronomía del litoral Atlántico. En el restaurante Costa es fácil encontrar los sabores costeños y por eso allí es oportuno pedir un mote de queso, un pargo rojo, un plato con pulpo, la famosa posta cartagenera y muchos platos que son preparados bajo la inspiración de un chef cartagenero que sabe muy bien de sabores y de innovación.

No es exagerado decir que la Casona huele a las más ricas fragancias de Cartagena y de la región Atlántico, pero igual sabe a ella porque el paladar disfruta los sabores agradables y muy deliciosos de una cocina muy costeña, pero muy bien preparada, muy del nivel de quienes califican con exigencia la alta cocina.

“Los platos aparte de sabor, llevan estética y color dándole a cada preparación la forma de un jardín en donde los patacones y los ñames son servidos de manera muy diferente, pero llenos de arte y sabor. La propuesta es innovadora y la verdad no existe en Cartagena, motivo más que suficiente para invitar a los colombianos y a los extranjeros para que nos visiten pues sencillamente ya existimos”, declaró la señora Jaramillo.

Los platos son muy buenos, quizás los mejores de la ciudad, pero igual se complementan con una coctelería de autor porque la gastronomía no se queda en una comida sino en pasar un buen momento en compañía de amigos, de familiares o de seres especiales. El bar Costa tiene unos cocteles inspirados en frutas tropicales de la región como el corozo y otras que llegan también de otras regiones. En este capítulo el hotel ofrece combinaciones y destilados nacionales como el ron de la zona y el chirrinche guajiro que está siendo comercializado y con una buena nota en los cocteles de la casa.

El hotel usa insumos y productos también del interior del país porque al costeño le gusta y disfruta las cosas del interior, tal y como al habitante del interior le gustan los productos y el contexto costeño. La idea, según Susana Jaramillo, es tener un equilibrio que le dé protagonismo a la oferta nacional porque el hotel es también un ameno rincón de Colombia en el Caribe.

Un punto a tener en consideración es que el hotel y sus habitaciones tuvieron una decoración que demandó el más exquisito gusto en donde el lujo se impuso en su totalidad y por ello el target de Casona del Colegio es para aquellos viajeros sensibles al buen gusto, a la arquitectura, al buen vivir y a disfrutar de un espacio que genere una experiencia totalmente diferente. Allí las tarifas oscilan entre un millón y 1.2 millones de pesos.

El hotel cuenta con diferentes tipos de habitaciones pues hay desde la sencilla y superior hasta la suite con jacuzzi y terraza privada, portafolio que permite ofrecer espacios de acuerdo a la motivación del viaje, como quien dice que hay ambiente para quienes llegan a Cartagena por negocios, es decir alcobas con escritorio y mucha luz, pero igual está la alcoba romántica, cálida, de colores oscuros, muy para un viaje de luna de miel. El costo de esta habitación es de 650 dólares, pero con ocasión del lanzamiento hay promoción que brinda el 20 por ciento de descuento.

“Tenemos de todo en Cartagena, hay variedad de tarifas, pero lo realmente importante es que nos digan que vienen para Cartagena y nosotros nos ajustamos a lo que los clientes están buscando”, expresó la Gerente.

En este momento, dijo Jaramillo, Cartagena está posicionándose como uno de los destinos más solicitados en mercados como Estados Unidos, Europa, Asia, que muestra mucho interés por Colombia, y Latinoamérica ya que muchos países de la región aman la ciudad amurallada.

La experta dijo que los extranjeros que viajan desde muy lejos buscan un circuito que los lleve a Bogotá, ciudad en donde hay también ofrecimientos muy llamativos, luego ir al Eje Cafetero, Medellín o los llanos orientales para terminar el viaje en Cartagena que es lo más recomendable en donde el turista ratifica que Colombia es un país de exportación y una marca que bien vale la pena porque hay mucho que mostrar y demasiado qué decir.

La casona tiene 150 años, fue construida por allá en 1869 cuando ya florecía la época republicana y en Colombia la presidencia estaba en manos de Santos Gutiérrez. Hay que decir que la Casona vio el inicio de una era que marcaría el derrotero político, económico y social de todo un país así como el de la región.

El Centro Histórico de Cartagena tiene varias épocas pues hay construcciones que datan desde la colonia y tiempos atrás hasta la república y el modernismo. Cabe precisar que muchas de estas construcciones pasaron por varias modificaciones motivo por el cual hay registros de cien años hacia atrás, sin embargo la Casona sirvió de colegio y allí operaron funcionarios del gobierno para luego servir de sitio ideal para el comercio en donde hasta hace cinco años dio el paso para abrirle opciones a la hotelería que buscaba en sus vetustas paredes un espacio ideal para acondicionar servicios de lujo.

Turismo, un motor de mucha potencia

La Gerente del hotel Casona del Colegio, Susana Jaramillo, destacó la dinámica de la hotelería colombiana y consideró que a la fecha el sector puede ser el segundo o tercer sector más importante de Colombia, escenario que obliga a la industria a sacar el máximo de provecho a los recursos naturales del país para que aumenten las exportaciones y la gente en el extranjero se interese y decida visitar la tierra grata del café suave, esa de tres cordilleras y dos mares.

Dijo que el ritmo de la hotelería es tan encomiable que en los últimos años la inversión hotelera se ha hecho presente con capitales no solamente exógenos sino del mismo país ya que los inversionistas están haciendo una apuesta decidida por el turismo, un sector que está llamado a ser líder en el aparato productivo de los colombianos.

Según Jaramillo, experta en turismo de lujo, gracias a su experiencia al frente del hotel Santa Clara, el sector debe esforzarse por crear productos de mayor nivel pues se puede hacer y consideró que el turismo de alto nivel deja muchos ingresos que le dan un oxígeno bastante importante a la economía de Cartagena. Este servicio de lujo es posible, dijo, con más servicio, más profesionalismo, más experiencia y mayor personalización, que finalmente es lo que la gente quiere.

“Queremos crecer y seguir con la dinámica, pero no queremos que nos ocurra lo de Barcelona, París o Nueva York en donde la saturación conllevó a que el turista no disfrutara tanto del destino, y en Cartagena estamos trabajando para ser mejores, buscando una sólida e innovadora infraestructura, más vuelos, mucha más conectividad, pero de una manera mucho más organizada, tema en el que trabajan los gobiernos nacional y local que hacen una tarea conjunta para sacar adelante un plan de desarrollo para hacer de Cartagena uno de los destinos turísticos más importantes del mundo, pero con un crecimiento ordenado y con inversiones de nivel para turismo de lujo y direccionado a las personas que le den valor a lo que muy bien se hace”, aseveró la Gerente.

Un asunto que tiene que ver con el gasto en turismo y con ese que se hace a Cartagena es que hasta hace unos veinte años, dicho viaje era exclusivo para algunas capas de la sociedad o para otras que acudían al endeudamiento, hoy, con un mundo más globalizado y con un modelo de negocio más ágil, esa opción está abierta para todos porque hay ahorro y unas tarifas en algunos hoteles que le permiten a la familia colombiana pensar en el destino de sol y playa.

A criterio de la Gerente de Casona del Colegio, por fortuna hay de todo para escoger en Cartagena y por eso hay una serie de sectores que ponen a disposición del viajero varias alternativas en precio. Aclaró que por su exclusividad, el centro histórico de Cartagena maneja tarifas mucho más elevadas. Sin embargo, dijo, está Boca Grande que es un sector turístico de mucha importancia ya que fue allí en donde empezó a escribirse la historia del turismo en Cartagena, motivo suficiente para no descuidarlo porque a esa zona de la ciudad ha llegado una inversión interesante que con la construcción de nuevos edificios contribuyeron con el embellecimiento de la ciudad. Allí elevaron sus banderas como pioneros de la hotelería el Caribe, el Hotel Hilton y el Capilla entre tantos vanguardistas.

“Aquí lo importante no es la tarifa porque igual ésta debe ajustarse, lo que realmente debe interesar es la prestación de buen servicio porque el costo es manejable desde la industria hotelera, aclarando que el servicio depende en su totalidad de la gente y eso cuenta tiempo, pero igual de acuerdo a un excelente servicio puede haber hoteles de todas las categorías y todas las tarifas porque en el sector hotelero las hay económicas, nivel medio, skid y súper lujo como pasa en las cadenas internacionales”, apuntó la experta.

En materia impositiva los hoteles están pasando por un buen momento, pero los cambios tributarios de hace unos tres años golpearon a la industria que vio cómo cayó la demanda en detrimento del mercado nacional pues el Impuesto al Valor Añadido, IVA, pasó del 16 al 19 por ciento. Las medidas de alguna manera tuvieron su punto amable porque hubo muy buena respuesta en el mercado internacional que fue un objetivo en materia de turismo en el gobierno de turno. En este aspecto hay que decir que al sector hotelero lo ayudó la tasa de cambio y otros factores que fueron ocupando los hoteles de manera importante.

En Colombia, el mercado ya leyó que la tarifa de IVA es del 19 por ciento, haciendo que el negocio sea viable con tarifas especiales para los colombianos tal y como pasa en Casona del Colegio pues solo así, con tarifas confidenciales y dirigidas al mercado corporativo o para ciertas agencias, es posible compensar el tema del IVA.

Uno de los llamados que hizo la vocera de Casona del Colegio a los clientes internacionales es a hacer sus reservaciones con tres meses de anticipación porque ese es el ciclo que usa un extranjero para planear su viaje pues ya la gente no planea sus vacaciones como lo hacía tiempo atrás pues al igual que en algunos casos en Colombia el viajero sabía con un año de anticipación para dónde iba.

Un aspecto a tener en cuenta también es que a las personas que les gusta viajar, lo hacen todo el tiempo y por ello cada tres meses en promedio están trazando su próximo destino. No sobra decir que los meses con mayor demanda en Cartagena son diciembre, enero febrero y marzo porque coincide con el invierno del hemisferio norte y por ello en Norteamérica y Europa, los viajeros solicitan destino Caribe.

“Lo he escuchado de muchos turistas, y es que dentro de las propuestas de Caribe, Cartagena es el mejor destino porque muy poca gente de los países del norte relacionaban a Colombia con la zona caribeña, hoy ya lo saben, y por eso Casona del Colegio atiende este requerimiento que ya hace parte del posicionamiento del hotel porque allí se vende Caribe, una cultura que es posible desde Cartagena en donde hay enorme potencial si se suman la historia, la arquitectura y otros aspectos muy sui géneris”, especificó Susana Jaramillo.

El cambio de imagen le dio a Cartagena otro plus y por ello mucha gente quiere visitar Colombia en vista que ven muy buenos destinos y mucha seguridad. Ese por ejemplo es el caso de Cartagena en donde al turista se le quiere y se le cuida.

Casona del Colegio es un esquema de negocio de muy buen presente y de inmejorable futuro, lo que explica por qué será abierto otro hotel en el centro histórico de Cartagena, expansión que podría darse a futuro en otras ciudades con enorme potencial. La idea de los inversionistas es propender con expansión, pero con ese concepto de Costa Caribe porque se trata de un espectacular concepto que puede ir acompañando ese desarrollo que cada vez es mucho más acelerado con los acuerdos comerciales, con la globalización y la dinámica de los puertos.

Un dato muy positivo es que la hotelería va a tener un muy buen año porque el comportamiento del trimestre así lo hace prever y lo mejor de todo es que siguen las reservaciones y eso hace pensar que las cifras seguirán mejorando como ocurrió en Casona del Colegio que reportó un buen debut por abrir en plena temporada. Los otros hoteles, reveló, tienen unas ocupaciones altas lo cual hace que mejore el panorama para una industria que trabaja duro y de la mejor manera.

Este es un grato perfil de una empresa robusta y nueva que le apuesta al crecimiento sostenido en su ejercicio económico, pero igual es una síntesis de la preciosa Cartagena, una ciudad amurallada que soportó a los piratas y sus embates como fue el caso de Sir Francis Drake, John Hawkins y el Barón Pointis que no tuvieron piedad y dispararon desde sus temibles galeones a la naciente ciudad. De todas maneras el ingeniero militar de origen italiano, Bautista Antonelli, con la construcción de las compactas murallas le puso remedio a una situación compleja como lo fue el accionar de corsarios o filibusteros que mucho pavor metieron en las aguas y tierras del nuevo mundo.

Hoy Cartagena sigue escribiendo su historia, atrás quedó esa acción valiente de la toma de la sala de armas en la Plaza de la Aduana que llevó a la independencia de Cartagena el 11 de noviembre de 1811, igual quedó en los anales de la historia el inicio del régimen del terror de Pablo Morillo que dejó en Cartagena 6.000 personas muertas de física hambre en 1815, almas nobles que defendieron con su vida durante 106 días y por una causa noble el concepto de libertad. La nueva historia da cuenta de una ciudad preclara y patricia que gracias a esos precedentes, hoy se erige como una de las más destacadas en Colombia y en el Caribe, todo. Hoy, y por fortuna la nueva historia no la firman los cronistas de las carabelas sino los hoteleros e inversionistas que con ojo avizor decidieron conquistar el mercado turístico desde la imparable ciudad “Heroica”.

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