Domingo, 17 Mayo 2020 00:29

Sector calzado, reinventándose y mostrando empuje en la crisis

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Sector calzado, reinventándose y mostrando empuje en la crisis Foto tomada de Rusty López Blog

 

Los fabricantes de calzado del país aseguran que la única salida a las dificultades está en la formalidad, la reingeniería empresarial y la exploración de nuevos mercados. Gobierno ya está desembolsando recursos.

La situación económica del mundo y de Colombia fue precarizándose con la llegada de la Covid-19, una pandemia que obligó a las autoridades sanitarias y a los gobiernos nacional y distrital a impulsar un confinamiento para frenar la expansión de una enfermedad que mata por docenas y que a la fecha es un completo fantasma porque no hay una vacuna o una solución farmacéutica que logre combatirlo.

El escenario es muy complejo, las fábricas están cerradas, el comercio no abre y los compradores, en su mayoría siguen metidos en sus casas, haciéndole el quite al contagio que suele ser muy fácil. Ante ese panorama muchos empresarios optaron por cambiar la naturaleza de sus factorías y pusieron sus máquinas y equipos al servicio del sector salud para la fabricación a escala de tapabocas, gorros quirúrgicos, batas y otras prendas de bioseguridad con lo cual se abastecen clínicas y hospitales.

En meses pasados fuimos al barrio El Restrepo, el emblemático sector del calzado en Bogotá en donde compran los clientes de Colombia y el mundo. Este barrio es nombrado en Estados Unidos, en París, en Roma y en muchas otras latitudes porque la caracteriza una manufactura en cuero de enorme calidad. No es casualidad, pero los cantantes del Gran Combo de Puerto Rico, por citar un ejemplo, no abandonaban la capital colombiana sin antes ir al famoso Restrepo a comprar zapatos de muy buen diseño y elevada calidad en su acabado.

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente de la Asociación Nacional del Sector del Calzado, el Cuero y Afines, Ansecalz, José Miguel Piedrahita, afirmó que los resultados de la pandemia en el frente económico y los números a la baja son aspectos que no se pueden ocultar en la industria de la manufactura por tratarse de un sector que produce zapatos, un elemento del diario vivir, pero que no es un artículo esencial para tenerlo en primera línea de consumo, salvo el que demanda el sector salud para lo cual hay un pequeño grupo de empresarios que se han movido en esa dirección.

Indicó que hay casos como el de Gonzalo Higuera, propietario de calzado Gonzo, que durante sus años de existencia empresarial logró especializarse en calzado dirigido al sector salud, línea en la que sigue trabajando en el momento actual, inclusive con mayor ahínco por las necesidades de vestuario y bioseguridad del país que hoy enfrenta una aguda crisis sanitaria.

El dirigente empresarial explicó que el consumo de calzado de moda y el del diario no es un producto que se esté agotando rápidamente por el confinamiento y al no estar dentro de las prioridades del gobierno para abrir las manufacturas, algunos empresarios del calzado, la marroquinería y el cuero se vieron en la obligación de reinventarse y amoldarse a las necesidades del país razón por la cual optaron por fabricar elementos quirúrgicos como batas, tapabocas y otros porque en el sistema moda del cuero, las máquinas son muy parecidas a las de la confección.

Lamentó que en Bogotá se esté presentando un problema con los permisos al amparo de los protocolos de la Alcaldía Mayor, toda una dificultad porque a la fecha no aparecen sino nueve empresas para el funcionamiento y muchos empresarios ya hicieron sus diligencias virtuales para poder abrir, pero no ha habido una respuesta inmediata y el tema espanta en vista que hay de por medio arriendos, nóminas y otros gastos que no se pueden cubrir con las máquinas apagadas.

 

“Entendemos y agradecemos todas estas ayudas del gobierno, unas más prontas y otras más demoradas, entendiendo la dificultad para que lleguen porque nuestro sector es demasiado informal y desde la Presidencia de Ansecalz y Afines determinamos junto con empresarios y asociaciones de Bogotá, Cali, Bucaramanga y Cúcuta que indiscutiblemente nuestra informalidad no permite que los auxilios y las acciones puedan tener mayor dinámica. En los protocolos que vimos en la Alcaldía, para el caso de la construcción hay no menos de 120 firmas autorizadas y eso ocurre porque se trata de un renglón económico demasiado formal que paga salarios, paga prestaciones sociales, riesgos profesionales y otros rubros en tanto que en el calzado hay una muy alta informalidad en donde no muchos empresarios tienen en la esencia de la empresa ese chip, haciendo que hoy los empresarios del calzado como gremio estemos mucho más golpeados”, declaró el señor Piedrahita.

 

Foto tomada de Grazia

 Foto tomada de Grazia

En síntesis, los permisos para las manufacturas de cuero son mucho más lentos, no permitiendo avanzar, castigando a quienes desde la formalidad hacen hasta lo imposible por reinventarse no han recibido un trato consecuente y por ello la celeridad para fabricar implementos quirúrgicos no se ve y las fábricas siguen frenadas, pidiendo a gritos que les den luz verde con la tranquilidad que brinda la formalidad.

Al abordar el tema del barrio El Restrepo, ese gran eje productivo y con sello propio en la fabricación de calzado, el presidente de Ansecalz y Afines aclaró que si bien hubo un proceso de deterioro en el sector del cuero en donde muchas empresas cerraron, dejando a los trabajadores en el total desamparo, lo cual le dio apertura a un enorme lío social, amerita una lectura totalmente acertada porque en medio de esa realidad hay un antes y un después. Afirmó que en el llamado después quedó la enseñanza que como empresarios, los fabricantes de calzado tienen que cambiar la manera de pensar y de concebir el término empresa pues el calzado en el sector se sigue produciendo con calidad y a gran escala.

Fue claro al decir que ante la queja que sugiere el producto chino los fabricantes no hacen nada para evitar que ese producto siga ganando la partida en el mercado interno. Dijo que por fortuna el barrio El Restrepo toda la vida ha sido muy fuerte en el tema del cuero, a tal punto que el sector goa de fama mundial y es por ello, indicó, que si se quiere competir con material sintético jamás los fabricantes nacionales lograrán superar a los asiáticos porque con el sistema chino mientras un par de zapatos cuesta en promedio 7.000 pesos, a los colombianos el solo costo les sale por 13.000 pesos, luego competir con China es una utopía motivo por el cual los empresarios tienen que darle un vuelco a la producción y empezar a darle mayor valor agregado a los productos que se ofrecen, independiente de los controles a umbrales y aranceles que hayan para el sector calzado asiático, mexicano o brasilero porque el lío para el calzado en tiempos de globalización el dolor de cabeza no es exclusivamente el lejano oriente sino muchos fabricantes en el vecindario o en la región.

Recalcó que los empresarios colombianos tienen que entender que el país compite con el mundo y por ello eso que diferencie el producto nacional del resto de los países del mundo hará que el posicionamiento sea más fuerte en el mercado doméstico, pero igual que ese calzado sugestivo tenga mercado por su calidad y valor añadido en otros sectores del planeta. Esta labor de hacer las cosas mejor y con esa característica de diferente potenciará esa iniciativa de colombiano compra colombino, una tendencia nacionalista que se impondrá en el mundo porque el brasilero comprará brasilero, el mexicano demandará el producto mexicano, el italiano comprará italiano y así sucesivamente porque las economías de todo el globo estarán muy golpeadas y por ello el gremio considera que aunque el mundo esté abierto y globalizado si en la producción no hay un valor agregado y un diferencial, será mucho más difícil competir.

Aclaró que un tema que logró despejarse fue el ambiental porque municipios como Villapinzón y Chocontá ya cuentan con permisos ambientales por parte de la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca, CAR, para poder operar en las curtiembres y hacer esa labor sin perjuicio de las cuencas o los ríos. Los empresarios, dijo Piedrahita, son amigos del ecosistema y por ello siempre que hay propuestas en esa dirección, el sector se moviliza hacia el cumplimiento, pero aclaró que en ocasiones las factorías no tienen musculatura para hacer algunas implementaciones. El tema por lo general tiende a complicarse por el alto nivel de informalidad.

Un fenómeno en el sector calzado y cuero es que ya la gente no cuenta con los espacios que tuvieron hace unos años, haciendo que la industria de la manufactura en cuero esté cerrándose entre otras cosas porque hoy debe cumplirse con la facturación electrónica, con los aportes parafiscales y con otras obligaciones que en el calzado no era un común denominador ni una cualidad porque se pagaba al destajo y promoviendo el día a día, dejando de lado reconocimientos legales como cesantías, salud, ARL o pensión, es decir un problema grave.

Con el tema de la nómina, reveló el dirigente gremial, solamente harán uso del subsidio para ese fin las empresas formales porque solamente a través de los aportes hechos a través del Sistema para la Declaración y Pago Electrónico Integrado de Seguridad Social, PILA, o de la bancarización que el gobierno identificará claramente cuáles son las empresas que están cumpliendo en tanto que si en El Restrepo no hay consciencia que debe haber formalización y si no hay un reconocimiento al empleado que da el alma por la empresa ni con un pago elemental de seguridad social, este tendrá que irse y quedar en la calle porque con las empresas cerradas es imposible cumplir con ese ingreso informal.

Exhibición de calzado

Hoy las cosas, comentó el dirigente, están cambiando porque si quien fabrica zapatos y los vende, el cliente ya pide factura bien sea persona jurídica o natural, quizás del régimen simplificado o común. Expuso que hace veinte años las factorías les despachaban calzados a las grandes empresas o comercializadoras sin mayor problema o control y por eso en El Restrepo los empresarios de la manufactura en cuero fueron los reyes del calzado en Colombia y en el mundo porque al simbólico Restrepo lo conoció el planeta pues la calidad del zapato hecho en este sector terminó siendo un ícono y una marca.

 

“Es por eso que el goodwill que tiene el país no se puede perder y por ello hay que volver al después ya que saliendo de este confinamiento estamos en la obligación de poner todo el empeño y todo el aprendizaje al servicio de la producción con innovación y avanzada porque las fabricas no se pueden dejar quebrar pues hay precedentes que acompañan y alientan en vista que al fabricante colombiano y puntualmente a los del calzado no nos avasalló ni nos mandó a banca rata la apertura económica, pese a los problemas que trajo por la falta de preparación, mucho menos nos liquidará el entorno actual cuando hemos aprendido, nos hemos preparado y estamos por fortuna como gremio y como empresarios, ya muchos formalizados”, apuntó Piedrahita.

 

Dijo que las empresas están todas llamadas a mejorar en todos los sectores productivos o empresariales porque está demostrado que los gobiernos única y exclusivamente reinvierten en aquellos renglones eficientes y generadores de riqueza tal y como pasa con el café que es un sector muy importante porque le da divisas y desarrollo a Colombia.

Agregó que en el sistema moda el gobierno nota que las fabricas sumadas participan en el PIB y teniendo en cuenta que el ejecutivo se mueve sobre pilares de equidad, emprendimiento y legalidad la cual debe traer implícita la legalización, pero insistió que si la legalidad y la formalización no es un factor permanente en las empresas y en las agremiaciones será difícil llegar a dar pasos importantes y a generar crecimiento y relieve dentro del andamiaje productivo con los respectivos impactos económico y social porque apartarse de lo vertical no ayuda y sí por el contrario pone palos en la rueda lo cual invita a hacer un esfuerzo para tener industrias totalmente formalizadas y solo por esa vía poder tener un buen horizonte. Hoy, precisó, hay dificultades, pero si no se hace nada la situación podrá ser mucho más lamentable.

A este empresario el gobierno a través del Fondo Nacional de Garantías, FNG, le facilitó el empréstito para amortiguar los costos de nómina para lo cual no necesitó aval de nadie, tampoco codeudor ni nada que le truncara el desembolso. En esa operación, dijo, el FNG, lo está apalancando con el 90 por ciento del crédito, es decir que si en un determinado momento este productor no pudiese pagar la deuda, el estado asumiría ese 90 por ciento quedando como obligación del empresario tan solo el diez por ciento.

 

“Ya hice esa vuelta gracias al Fondo Nacional de Garantías y hay tranquilidad, sigo cerrado porque no nos han dado el permiso, pero por lo menos puedo mantener el empleo que es lo que está buscando el gobierno. El manejo de la cartera de los proveedores versus los clientes me obligará a buscar mecanismos de coyuntura para sobrellevar la situación y eso es arreglar con el señor del arriendo quien generosamente me dijo que habláramos después de que yo pudiera abrir, y otras movidas estratégicas que conduzcan a retomar la dinámica empresarial y cumplirles a todos. Esto seguramente no le va a pasar a todo al mundo, pero creo que depende de nosotros los empresarios buscar las soluciones porque no se trata únicamente de estirar la mano sino aprovechar todo lo que nos ofrecen sin perder ni impulso ni tiempo. Vuelvo y digo ese después nos llevará a un plano más allá el cual nos enseñará cómo articular las ventas y la producción cuando todo se reactive”, subrayó.

 

Los empresarios están a la espera de que operen los protocolos y todas las disposiciones sanitarias para poder darle apertura a los negocios como los centros comerciales los cuales podrían tardar más por el asunto de la aglomeración. Así las cosas, el vocero afirmó que en esa instancia debe operar la balanza en donde la vida se priorice, pero igual la economía porque ninguna de las dos puede estar expuesta ni se deben descuidar pues con hambre la situación tiende a volverse caótica.

Dentro de los temas a considerar, apuntó José Miguel Piedrahita, está el de los bancos que se han visto en apuros porque muchos empresarios que hacen solicitud de crédito arrastran los problemas de hace dos años, es decir que no tienen dificultades por la crisis, unas dificultades expresadas en deudas represadas que pueden mandar al traste con un negocio como cualquier otro y es el de la banca el cual no puede poner en riesgo los dineros de los ahorradores.

Los bancos tienen claro que hay necesidad de crédito para evitar un gran problema social porque el respaldo del 90 por ciento por parte del FNG se ve con muy buenos ojos, pero en últimas, aclaró el empresario, es un préstamo porque los bancos no pueden regalar absolutamente nada.

 

La globalización, débil y todo, seguirá ahí

 

Calzado Restrepo

Los empresarios del calzado agrupados en Ansecalz abrigaron la esperanza de recuperar parte del mercado y de los despachos que se perdieron, no solamente con la pandemia sino antes de ésta cuando la revaluación y China arrasaron con las empresas de todos los pelambres. Reconoció que si bien habrá un oportunidad para el empresario nacional que le apuesta a la formalización lo cierto es que las puertas del comercio seguirán abiertas con un mayor o menor grado de dinámica, pero igual permanecerán con el esquema de apertura.

Acentuó que es en ese punto en dónde se hace muy protagonista el comprador que apostando por el producto colombiano les dará oxígeno a las empresas, oportunidad a las industrias y le pondrá recursos al empleo que podrá sostenerse en condiciones de decencia. El tema es que los hogares le hagan el gasto al calzado, a las prendas y a todo lo que se fabrique en Colombia, para el destacado líder, llegó la hora de dejar las visitas a las tiendas que importan desde China y le restan a Colombia para volcarse a la oferta colombiana que tiene calidad y nada que envidiarle a nadie.

En Colombia hay un listado de empresas que hacen muy bien las cosas como es el caso de Arturo Calle y otras marcas que han exportado prestigio y calidad, hay marcas nacionales que han hecho muy bien las cosas y que son un lujo para muchos que vienen del extranjero o que las piden desde otros países. Por todo esto, consideró Piedrahita, si hay opción de recuperar el mercado interno y para eso llegó la hora, pero bajo parámetros de buenas prácticas, con calidad, diseño, innovación y mucha inventiva, pero ese esfuerzo de quien fabrica debe ser reconocido por un consumidor que finalmente premia o castiga a quien opta por el made in Colombia.

Una realidad es que igual está vigente el interés de unos grupos de importadores que harán lo posible por defender un mercado y en ese plano el dirigente gremial expuso que competir con el importador no produce miedo ni reserva alguna siempre y cuando lo que traiga lo haga de manera legal y dando ejemplo de cómo hacer las cosas al derecho. Hoy, manifestó, el valor agregado es calidad, empuje y aprendizaje, más no una vela encendida para que atomicen la globalización. A criterio suyo, si no hay aprendizaje y los empresarios siguen en lo mismo, sencillamente seguirán haciendo el curso para perder del año y con ello gente en las calles, en los parques y en los andenes del barrio El Restrepo.

Esta situación, por difícil que sea, es catalogada por el empresario como una oportunidad única para reinventarse y repensarse como industriales para apostarle a los mercados locales para construir país, pero con la seguridad que hay un blindaje y un apoyo desde el alto gobierno al que se le va a cumplir amen de la nube negra.

Los empresarios agremiados en Ansecalz y Afines siguen trazando metas y buscando salidas y tal y como lo hicieron en 2019 con la importante alianza lograda con Corferias que les permitió llevar producto colombiano en cuero a la Feria del Hogar durante 18 días, este año existe la posibilidad de adelantar desde la iniciativa gremial una gran feria presencial en Bogotá la cual se haría con todo el sistema moda es decir calzado, confección y marroquinería entre otras iniciativas empresariales, eso sí bajo el estricto cumplimiento de los protocolos.

El tema del Coronavirus inclusive le pondrá celeridad a las compras porque ya no se podrá hacer lo de hace un tiempo que la gente se medía veinte pares de zapatos compraba un par o no compraba, el asunto es que con las experiencias sanitarias de hoy la compra deberá ser a ojo y casi que inmediata. Todo, dijo, cambiará en el mercado del calzado, hasta el punto que ya no será posible manipular zapatos sino verlos probarlos y pagarlos, un tema en todo el entorno de consumo.

Para esta versión por venir, la consigna es tener empresarios colombianos con productos colombianos pues tal y como ocurrió hace un año fue rotundamente prohibido llevar calzado o manufacturas chinas.

Dijo que es la hora de cambiar, de formalizar las empresas y de no mirar atrás porque de seguir en la informalidad, muchos empresarios van a seguir solos porque los gremios solamente defienden a las personas formales como pasa en la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, Andi, en la Federación Nacional de Comerciantes, Fenalco, en la Asociación Colombiana de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, Acopi, y en muchas que tienen como bandera la formalización.

 

“Nosotros en Ansecalz llevamos en este ejercicio hace 26 años y por ello en la reunión de junta virtual dijimos que la tarea básica y perentoria es reinventarnos lo cual quedó plasmado en un acta porque para los empresarios que allí se agrupan, la reinvención sectorial debe estar encaminada a la formalización”, resaltó.

 

El gremio hace la tarea, se asesora y trabaja con las cámaras de comercio, el Servicio Nacional de Aprendizaje, SENA, con empresarios de grueso calibre y con el mismo sector cooperativo que le dieron forma a los fondos de empleados y a participar de este modelo, pero en el intento hubo un revés por el poco interés de muchos lo que muestra que no es fácil hacer asociatividad, eso sí, dejó claro, tampoco imposible porque está demostrado que nadie progresa solo o con la puerta de la empresa cerrada.

Hoy los empresarios se han logrado mantener con una cadena de crédito a sesenta y noventa días que se hace viable porque la respaldan los mismos fabricantes lo cual ha hecho que muchas veces la estrategia gremial evite ir al sector financiero, pero reconoció que cuando urgen las inversiones de capital se hace necesario el intermediario financiero con el que se peca porque al primer asomo de éxito la decisión inmediata es comprar la mejor camioneta, descapitalizando las factorías y haciendo colapsar las empresas.

Los empresarios han aprendido a manejar modelos para garantizar flujos de caja en donde participan las empresas, los gremios y Coltefinanciera que maneja factoring, CDT, triangulación, leasing, libranza, divisas, crédito, ahorro, dinero y liquidez al instante. Para Piedrahita, la única manera de acceder a estos mecanismos es a través de la formalización pues de lo contrario seguirá campante el cuestionado sistema gota a gota que vive del informal al que le cobra el 360 por ciento anual, un total despropósito.

 

Cúcuta y Norte de Santander, la tarea se está haciendo

 

Calzado CúcutaPor su parte el Director Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas, ACICAM, en Norte de Santander, Guillermo Rangel, dijo que la situación es muy difícil, no solamente para los empresarios afiliados a ACICAM sino en general para todo el sector productivo del departamento y del país.

Según Rangel hoy el sector está trabajando en la diversificación de productos y por ello diez empresas en la región afiliadas al gremio están en el proceso de fabricación de tapabocas, trajes especiales para el sector salud y otros accesorios especializados y cargados de bioseguridad.

 

“Sabemos que esta no es nuestra especialización, pero como en todo hay que saber reinventarse y ya los empresario como tal están trabajando en los protocolos de bioseguridad. En calzado y otros productos esperamos que más o menos en ocho o quince días estén las plantas listas para entrar a producir, pero todos han dicho y estamos completamente de acuerdo con ellos en el sentido que no es posible arrancar hasta tanto no esté abierto el sector comercio, una situación que obliga a esperar porque si bien se le puede vender al mayorista, este se va a llenar de inventarios por cuanto el minorista que es el último eslabón de la cadena está cerrado todavía, un asunto que nos tiene pensando lo cual con el agotamiento del flujo financiero que está expirando, conlleva a mayor estrés”, afirmó el directivo.

 

Destacó que los empresarios están haciendo hasta lo imposible por mantener la nómina, pero reconoció que hoy está en riesgo una mano de obra que solamente con los agrupados en ACICAM puede sumar 8.000 empleos directos lo que a su vez genera unos 20.000 empleos indirectos.

Para todo el país del calzado y las manufacturas en cuero que experimenta los mismos apuros el empleo en juego según ACICAM puede ser de 140.000 puestos de trabajo que se producen de manera directa lo cual en caso de unas decisiones de fuerza mayor puede conducir a un terrible problema de orden social.

Lamentablemente, expresó, la banca de segundo piso del gobierno puede tener todas las mejores intenciones, pero la banca privada no es que haya ayudado de a mucho con las líneas que puso en oferta el Gobierno Nacional. En ese orden de ideas, manifestó Rangel, la única opción que tienen los empresarios es que en el corto plazo y cumpliendo con todos los parámetros de bioseguridad, se vaya abriendo el sector comercio y así el sector empresarial les pueda vender para empezar a retomar el flujo de caja en el sector productivo.

Hasta el momento las empresas afiliadas a ACICAM siguen firmes y con el propósito de seguir batallando lo cual dice que no están dispuestos a entregarse ni a cerrar empresas de manera definitiva. Aclaro la Asociación que el cierre parcial de hoy es la consecuencia de la cuarentena establecida por el ejecutivo.

Hoy el sector empresarial, básicamente el del calzado y las manufacturas en cuero está listo para retomar la productividad, pero reconocen que caminan por la cornisa porque hay inventarios muy altos, nadie quien venda, menos quien compre y con una necesidad de asistencia del gobierno para no decaer lo que dice que los apoyos que se vayan a dar lleguen en el menor tiempo posible y en ese sentido es muy necesario que esa ayuda llegue a personas naturales y jurídicas pues en regiones como Santander y Norte de Santander un alto porcentaje de las factorías es de personas naturales que están generando un empleo formal y si bien el porcentaje no es muy alto, el empresario estima que un 40 por ciento ayuda a sumar en tiempos de grandes restas.

 

“Tenemos la esperanza que el Presidente Duque abra el sector comercio, todo bajo estrictos controles de bioseguridad, lo que permitirá que la industria en general se dinamice, despachando pedidos, haciendo ventas y por consiguiente salvando empleos pues sería muy duro prescindir de los trabajadores. En el sector no hemos pensado en sacar gente, somos conscientes que el ser humano que conforma nuestras unidades también necesita y que siempre los vamos a respaldar”, ratificó el Director Ejecutivo de ACICAM en Norte de Santander.

 

Hoy, estimó, el balón está en manos del sector bancario y ojalá pueda darse una solución para los empresarios en el menor tiempo posible. Reiteró que los empresarios actualmente están dispuestos a seguir trabajando y por ello se dieron a la tarea de apuntar sus empresas y adecuándolas a lo que quiere el ministerio de Salud, pero indicó que sigue siendo una prioridad que el comercio se abra en el menor tiempo posible para salvar la economía del país porque no hay un bolsillo que aguante tanto tiempo.

 

Hay que vivir del mercado interno

 

El Director Ejecutivo de ACICAM Norte de Santander, Guillermo Rangel, manifestó que en línea con el mundo, todos los sectores productivos están mirando hacia el fortalecimiento del mercado interno que por los impactos y la enseñanza de la Covid-19 pondrá a muchos a pensar sobre si vale o no la pena seguir en la globalización más en momentos en los que hay una amenaza de hambruna, la posibilidad de más problemas y la necesidad de abastecerse y garantizar producto para los nacionales.

Ante este panorama, razonó Rangel, es necesario que el gobierno entre a tomar medidas de protección y amolde la economía tal y como lo está haciendo el mundo porque lo realmente cierto es que la pandemia cambió todo, incluido el nivel de vida que llevaba la población.

 

“Con esta posibilidad de potenciar el mercado interno el productor muy seguramente va a entrar en una etapa de formalización, segundo, hay un mercado nacional al que hay que llegarle con productos de muy buena calidad y como tercer punto el gobierno debe tomar consciencia que nuestro sector es uno de los mayores generadores de empleo en el país aparte que aportamos fiscalmente que llegarán a futuro con impuestos que pagaremos las industrias lo cual es un gana-gana para todos, pero partiendo de algo que nosotros nunca queríamos, que fuera una pandemia la que nos llevara a eso”, dijo.

 

Al hablar del modelo económico que a criterio de varios expertos fracasó, Rangel escribió que como en todo, de las grandes crisis llegan las enormes oportunidades y por ello la coyuntura invita a hacer cambios y a mirar hacia el futuro de manera promisoria sobre pilares de cuidado y prevención en donde debe haber un concurso absoluto de los gobiernos nacional, departamentales y municipales que podrán ver mayores beneficios con un aparato productivo totalmente formalizado.
Al final de la pandemia, vislumbró el directivo, vendrán muchos cambios los cuales ya se están experimentando, habrá mayor prevención y cuidado pensando en la salud, pero igual en una economía más formalizada y porque no, anheló, con mejores seres humanos.

Si el gobierno lee bien la coyuntura y toma decisiones audaces, llenas de vigor y acertadas, ACICAM Cúcuta y Norte de Santander no duda que podrían quitarse los candados de muchas empresas para retomar la productividad ofreciendo empleo y generando condiciones de riqueza en las que todos participen y puedan llevar tranquilidad y el fresco pan a sus casas, un deseo del gremio para la región y para un país que necesita volver a empezar, pero con bases sólidas porque después de la compleja enseñanza, sería absurdo repetir la historia.

 

“Hemos sostenido sectores con resiliencia, hemos, los industriales del calzado, demostrado valor y aguante, he visto en estos años de gremialidad caer muchos empresarios, pero gratamente tuve la oportunidad de verlos levantarse y resurgir. He observado que muchos aprendieron y de vez en cuando miran hacia atrás para no incurrir en los mismos errores y garantizar con la experiencia que será mucho más venturoso el futuro. Estoy convencido que lo que viene va a ser muy bueno y que con la ayuda de Dios aparecerá lo más pronto una vacuna para volver a ser el país emprendedor y ver de nuevo una Cúcuta bella y trabajadora que quiere salir de la nube para seguir adelante”, concluyó Rangel.

 

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