Domingo, 26 Julio 2020 00:53

Industria aérea seguirá bajo la tormenta y vienen quiebras: Easyfly

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Esta empresa propietaria de innovación y valores agregados asegura que el sector aeronáutico mundial sufrirá cambios sustanciales.

Jamás, ese gran hombre de negocios, Alfonso Ávila, imaginó que cuando inauguró la aerolínea Easyfly en 2006, tuviera con el correr del tiempo, que enfrentar tan terrible crisis actual, de hecho, presidió y manejó con mucho tino y en duras épocas AeroRepública, una empresa que el visionario hizo fuerte, eficaz y sumamente atractiva, a tal punto que la vendió. Este empresario ya sabía de contracción mundial por esos momentos cíclicos e históricos como la década perdida de los ochenta que trajo como gran referente el Lunes Negro de ese inolvidable 19 de octubre de 1987, la crisis mexicana de 1994 y su “Efecto Tequila”, navegó sobre las turbulentas aguas de la muy compleja década de los noventa cuando la crisis asiática generó en 1997 problemas graves en Tailandia, Malasia, Indonesia, Filipinas, Taiwán, Hong Kong y Corea del Sur, un mal que logró regarse por la región dándole origen a una dura crisis global, igual le hizo frente al huracán inmobiliario o Gran Recesión experimentada en Estados Unidos entre 2007 y 2010 con terrible contagio para el resto de las economías.

De todas maneras, ya había vivido la crisis del puntocom en 2000, los efectos que dejó en los mercados el 11 de septiembre de 2001, la crisis Argentina también en 2001, extendida a 2002, la crisis de la deuda europea que marcó el periodo 2009-2010, la llamada Guerra de Divisas y todos los desequilibrios del globo registrados en igual periodo. Ya había inclusive experimentado sustos pandémicos como la gripe A (H1N1) que puso en alerta al mundo también entre 2009 y 2010.

Con todo y eso, nació la Empresa Aérea de Servicios y Facilitación Logística Integral, Easyfly, con nueve rutas y un sistema de adquisición de equipo por el sistema de leasing que arrojó muy buenos resultados por todos los componentes que tuvo la compañía en servicio, integración, seguridad y cumplimiento.

Esta empresa nació como lo hicieron otras, en momentos retadores y quizás por esa génesis ha adoptado un carácter de resistente, creativa y resiliente, igual tiene al frente un hombre, literalmente de mil batallas por lo visto en los momentos recientes de la humanidad.

 

Alfonso Avila Velandia

 

En un diálogo tranquilo y lleno de sinceridad el Presidente de Easyfly, Alfonso Ávila Velandia, le dijo a Diariolaeconomia.com, que sin lugar a dudas el aeronáutico es uno de los sectores más afectados, no solamente por los operadores sino por una cadena enorme ligada a la aviación. Un ejemplo muy preocupante es la situación de los fabricantes de aviones ya que los dos más grandes del mundo, Boeing y Airbus están pasando por serias dificultades que ha propiciado el fin del empleo para miles de personas y posiblemente una inminente quiebra.

Para este empresario si los gobiernos no rescatan a los conglomerados fabricantes de aviones, habrá en esas compañías situaciones muy difíciles y bastante comprometedoras, con unos pronósticos altamente reservados.

Explicó que hay dos aspectos que indican la magnitud de gigantes aeronáuticos como Boeing y Airbus, el primero es que han reducido la operación en un cuarenta por ciento lo cual dice que tuvo que prescindir del 40 por ciento de los empleados los cuales son cientos de miles. El otro indicador es el terrible desplome en la venta de aviones porque las estadísticas dejan ver que están parados unos 8.000 equipos de los más de 30.000 que vuelan por el mundo y que equivale a un 25 por ciento.

 

“Esos aviones estáticos van a sobrar hasta que los operadores no compren y reduzcan ese inventario, bajo esas circunstancias no vale la pena fabricar aeronaves porque sería poner nuevos equipos para guardarlos y no tendría sentido, además, hay igualmente muchos aviones sin estrenar, generando graves problemas económicos para las empresas porque no hay retorno de inversión”, comentó el señor Ávila Velandia.

 

A juicio del empresario, la situación apremiante de los dos grandes grupos económicos de la aviación podría afectar los desarrollos y los avances tecnológicos que venían haciéndose vertiginosamente. Agregó que el sector había avanzado de manera importante en seguridad lo que hacía de los aviones un medio de transporte muy confiable por el alto grado de sofisticación. No descartó un retroceso en los avances y las incorporaciones tecnológicas en esta industria que perfectamente podría ser de una década o más porque manifestó que cuando no hay dinero para la investigación, los desarrollos y la tecnología como tal, no avanzan, una consecuencia que dejará la Covid-19 en ese sector.

 

“Yo creo que habrá un congelamiento en los desarrollos tecnológicos aeronáuticos por muchos años, hasta que las empresas fabricantes lleguen al equilibrio, eso contando con un ambiente de tranquilidad, sin otra pandemia y descartando eventuales novedades, así las cosas, ese punto de paridad podría darse en el 2023 o más, es decir, en casi tres o cuatro años”, explicó el Presidente de Easyfly.

 

Otros sectores afectados que están ligados a la aviación son las agencias de viajes, hotelería y oferta turística en general. Anotó que, al no haber interconexión entre ciudades por vía aérea, la ocupación en los hoteles es prácticamente nula, una situación que ahonda un caos económico que actúa en cadena haciendo mucho daño.

Hoy, dijo, casi todas las aerolíneas colombianas están en proceso de restructuración que no es más que ley de quiebras o la protección que da el ejecutivo para que las empresas no se liquiden y así puedan recuperarse dentro de un cronograma a varios años, pero ese, exclamó, es el producto de la actual crisis.

Insistió que con la parálisis aérea hay un golpe a la economía en general porque sin conectividad no hay desarrollo económico, transacción de bienes, prestación de servicios, exploración de mercados e inversión en un país como Colombia que suele ser muy restringido y que por ser de ciudades exige una buena conexión regional para su adelanto.

 

La clave de Easyfly fue mover el portafolio

Entrando más en la compañía, Easyfly demostró que, en medio de las coyunturas más complejas, hay que sonreír, aprender y ganar en experiencia para poner todo en un portafolio innovador que lleve soluciones integrales y audaces. Una de las apuestas de la compañía fueron los vuelos chárter que van a suplir la necesidad de los despegues regulares.

Esta opción aérea con Easyfly es muy versátil y oportuna porque permite que muchos sectores estratégicos para la economía puedan mover personal en aviones cómodos, seguros y biológicamente protegidos por los tratamientos extremos en asepsia, pero igual por el sistema de control ambiental que renueva el aire interior cada cinco minutos, una razón más para poder usar el aparato en su totalidad.

Sobre este asunto, afirmó que los aviones que no cuenten con el novedoso sistema tendrán que someterse al distanciamiento por la seguridad biológica de los pasajeros.

Estos aviones pueden volar full sin ningún inconveniente porque tienen capacidad para 48 pasajeros, son unas aeronaves seguras a toda prueba y totalmente garantizadas en temas de bioseguridad porque la firma tiene muy claro su compromiso total con la salud de los pasajeros que confían en el cumplimiento de los protocolos sanitarios y de salubridad. Anotó que la bioseguridad es el reto en donde hay que vencer en franca lid para que los pasajeros viajen con la total tranquilidad y plena inmunidad.

Ávila dijo que precisamente lo que se está haciendo con los vuelos experimentales es mostrarle a Colombia que quienes van a utilizar el servicio aéreo no pondrán en riesgo su salud porque las condiciones de desinfección e higiene son óptimas al igual que los manifiestos para abordar y pilotear, así como para atender los aviones en cabina.

En este momento Easyfly suspendió parcialmente a su personal por las disposiciones gubernamentales de no trasladar pasajeros, sin embargo, dejó experimentados técnicos para el mantenimiento de los aviones, aparatos que demandan máxima atención, de un lado por seguridad y de otro por la inversión hecha en cada aeronave.

 

El personal que salió de la empresa lo hizo bajo la promesa que será vinculado en la medida que la operación logre reactivarse, es decir que, si la actividad recupera el 20 por ciento, ese porcentaje retornará a su plaza de trabajo y así sucesivamente hasta retomar la dinámica y el empleo en su totalidad. Agradeció la comprensión de los trabajadores y su solidaridad con la compañía, una razón más para apostarle al optimismo para cumplir esa promesa de ver a la familia Easyfly nuevamente reunida, como debe ser.

Por el modelo de negocio de Easyfly, una aerolínea de bajo costo, pero muy apetecida por los usuarios por la serie de valores agregados, cabe la posibilidad, y es anhelo, que sea de las primeras aerolíneas en normalizar su actividad, entre otras cosas, porque hay un compromiso de la empresa en materia de interconexión regional que ha dejado los mejores resultados para pasajeros y agrupación empresarial.

Es por eso que el plan piloto es una iniciativa que beneficiará a varias ciudades y por ello el gobierno a través del Ministerio de Transporte aseguró que hay cuatro capitales en donde sus aeropuertos están en un 95 por ciento de cumplimiento en materia de medidas y protocolos, otras ciudades para completar doce cascos urbanos con aeronavegación, están en proceso de evaluación por parte de la Aeronáutica Civil, pero que sin duda quieren conectarse, una opción que puede darse en las próximas semanas y por ello Easyfly manifestó que está totalmente dispuesta a atender esas necesidades de interconexión en esos lugares.

En el tema de bioseguridad, expresó Alfonso Ávila, las empresas están acatando las indicaciones para cumplir con la estrategia del gobierno y así poder reactivar los sectores económicos en su totalidad.

 

Habrá reactivación, pero será lenta

En su análisis, el Presidente de Easyfly, consideró que la reactivación económica vendrá, pero calculó que será un proceso lento en donde las empresas en su totalidad seguirán viendo lentitud y un estado de pérdidas y ganancias muy castigado por la pandemia porque la gente no va a comprar masivamente ni abandonará la seguridad de su casa hasta tanto no llegue una solución vía vacuna o tratamiento eficaz. Aseguró que la normalización total de la operación va a tomar años.

A propósito del tema expuso que cada aerolínea tiene un mercado diferente y por ese motivo unas condiciones disímiles, pero dejó claro que para la normalización habrá que esperar un buen tiempo, los tres o cuatros años referenciados.

Al retomar la mirada al mundo aeronáutico, Ávila advirtió, sin que el comentario incurra en especulación, un panorama muy duro al interior de las empresas y mucho más difícil de lo que se puede proyectar, una perspectiva gris inclusive para el grueso de la economía porque con la atomización de factorías y empleo vendrá una caída en la demanda de bienes y servicios, un tema que tiende a agudizarse porque en la reorganización empresarial el primer fenómeno que ocurre es liquidar al personal contratado, un efecto complicado y una bola de nieve enorme que hará estragos.

 

“El hecho que se reactiven algunos sectores económicos no quiere decir que todos los empleados vuelvan porque en el mercado, la demanda cae sustancialmente”, puntualizó Alfonso Ávila.

 

 

La situación es clara para el Presidente de Easyfly, las empresas en su mayoría tenían problemas de liquidez antes de la pandemia y ahora con el nuevo escenario es consecuente prever que muchas van a quebrar, una tesis que ratificó el gremio de los comerciantes que calculó que en Colombia terminarán en banca rota más de 140.000 compañías en todas las franjas, grandes, medianas y pequeñas.

Eso ratifica la mayor salida de trabajadores, una estadística que crecerá alarmantemente porque si al retomar labores la demanda no responde, el desempleo será una constante. El Presidente de la prestigiosa aerolínea supuso que hay un pequeño espejismo al pensar que la reactivación, per se, va a mejorar la economía, pues es un proceso que va a consumir varios años.

Al ver el mercado de las aerolíneas dentro del escenario actual, Easyfly vislumbró quiebras importantes y en cantidades sorprendentes, igual vendrán fusiones, desaparición de compañías y en otros casos la reducción de las que queden a tasas del 30 o 40 por ciento, un efecto inmediato que también tomará un tiempo largo porque al depender de otros sectores, es visible que habrá problemas porque la contracción económica es total.

A diferencia de pandemias anteriores en donde las enfermedades o infecciones se focalizaron en una región, no hubo mayor problema porque las demás partes del mundo siguieron con su dinámica, pero con la Covid-19, el inconveniente, infortunadamente fue para todo el mundo lo cual no permite un apalancamiento en aras de recuperar comercio, inversión o de hacer uso eficiente y permanente del transporte aéreo.

Una gran parte del mercado aeronáutico se apalancó en el turismo entre ciudades, pero como hay restricciones, todos los atractivos turísticos, los sitios, los eventos y todo lo que conlleva a reunir gente quedó limitado con la tendencia de tomar ese rumbo, un impacto muy fuerte para las aerolíneas que obliga a rescatar el sector turístico y a incentivar las visitas a los destinos con el fin de retomar dinámica y recuperar el terreno perdido.

 

Tributaria, ¿para cobrar qué?, ¿a quién? y ¿de dónde?

 

Un tema obligado con el señor Presidente de Easyfly fue el tributario por el sonajero que hay sobre el particular. La respuesta fue inmediata, no hay condiciones económicas para crear tasas, ampliar bases o gravar empresas en quiebra o personas naturales totalmente precarizadas en ingreso y en calidad de vida.

Una reforma tributaria, señaló, podría venir con planteamientos equivocados porque no hay forma de cobrarles a empresas en banca rota, a otras en dificultades y personas que no tienen ingreso. El 2020 quedará para la historia puesto que más del 95 por ciento de las factorías perdieron plata y eso hace pensar que la generación de impuestos basados en la renta será inexistente.

 

“Todo hay que hacerlo en orden, primero hay que recuperar empresas y crear empresas, paso seguido debe identificarse a quién le van a cobrar impuestos y de qué manera, pues si no hay a quién cobrarle tributos no tendría sentido una reforma de ese tipo, esta debe fomentar industria y su eficiencia. Hoy es indispensable una reforma laboral para flexibilizar y hacer más viables como también eficientes las sociedades, solo así habría incentivo para los generadores de riqueza, de empleo y de progreso. Un ejemplo es el trabajo en casa o teletrabajo que aumenta la eficacia porque al no desplazarse el empleado, ello implica que hay un ahorro de dos horas diarias en promedio que multiplicas por diez millones de empleados agrupa mucha gente y demasiado caudal en capital humano”, dijo.

 

La flexibilización laboral con esta coyuntura, dogmatizó Ávila, pasó a ser una necesidad porque así puede vincularse por el tiempo demandado por la empresa como medio tiempo o bajo un esquema de remuneración por horas. Igual con una reforma eficiente habría forma de desvincular personal en condiciones equitativas sin afectar el flujo de caja o la estabilidad de las empresas que generalmente son pequeñas o medianas en donde la nómina cuesta mucho dinero, la necesidad no es toda en tiempo y en donde es un lío prescindir de un trabajador.

Con ese sistema, manifestó, un empleado puede trabajar dos horas y buscar otro tipo de trabajo que le permita administrar su tiempo haciendo que su vida sea también mucho más eficiente, un tipo de desarrollo que le permite crecer a las empresas con buenos resultados como en Estados Unidos lo cual dice que la solución está inventada y validada, es decir que no hay que pensar en nada nuevo.

Finalmente, en crédito y apoyo para las empresas, hoy en tremendos aprietos, el Presidente de Easyfly reconoció que el gobierno tiene una actitud frente a ese asunto, pero reconoció que igual tiene muchas restricciones para hacerlo porque hasta la fecha no le ha dado ni un centavo a ninguna empresa muy a pesar que lo ha prometido.

 

“La intención es muy buena porque van a salir unas facilidades de garantía para conseguir solvencia a través de los bancos comerciales, ello implica aplicar para un empréstito y así aspirar a un crédito limitado al doce por ciento de los ingresos del año anterior, una ayuda que no deja de generar estrés”, concluyó el Presidente de Easyfly, Alfonso Ávila Velandia.

 

Es muy posible retomar el gusto por observar esos aviones blancos ATR, despegar hacia destinos variados, articulando regiones y afianzando país, ayudando con el milagro de las alas a integrar nación y cristalizando los tantos sueños que se hacen posibles en los muy cómodos y confiables equipos de Easyfly, empresa en donde jamás se niega un buen café colombiano, ese que suele acompañarse con la grata sonrisa de quienes a bordo atienden.

 

 

Como es claro, las cosas son más que confusas, los tiempos son difíciles y van a empeorar, la gran ventaja es la resiliencia y la creatividad colombiana para crear emprendimientos, maneras inteligentes y astutas de ganar dinero porque la crisis llevará a eso, a reinventar al ser humano y su oferta de capacidades para sacarle renta al talento y a la innovación.

Para bien o para mal, la pandemia cambió y seguirá cambiando inexorablemente al mundo. Con el lío encima ya hay un gran daño que pide reparación, eso sí, una desventaja, será de largo plazo y con saldos tristes. De todas maneras, a empresas con empuje y fuerza como Easyfly, pero igual a otras, o a todas, no queda más que desearles desde esta redacción pronta recuperación, que logren ver la anhelada luz al final del túnel ya que es innegable que el país y el mundo requieren de economías y asociaciones rebosantes de salud.

Es también anhelo ver gente sana, viva y recuperada retomando actividades y trazando desde cada corazón la meta que los colombianos de arranque suelen fijar. No será fácil, pero no hay salida, y a todos nos tocó desempolvar la creatividad, pensar en grande y lanzarnos con ideas a un mundo independiente que muy seguramente nos negamos por esa condición de creer que solamente siendo empleados alcanzábamos la gloria. Hasta en eso vamos a evolucionar, la pandemia de igual manera nos cambió o nos está cambiando el chip, es posible que muchos retomen el campo y unas labores básicas abandonadas, hoy determinantes en el futuro de la humanidad.

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