Domingo, 13 Diciembre 2020 02:41

Reactivación, paulatina, pero contundente: NH Collection Barranquilla

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La capital del departamento del Atlántico ya muestra dinámica y deseos de retomar su vertiginoso desarrollo en medio de un silencio atípico que volverá a ritmo de cumbiamba. En Barranquilla me quedo.

Aterrizar en la ciudad de Barranquilla tiene un encanto especial, es un momento único en donde sonríe quien viaja, pero igual sonríe el alma. El exuberante puerto sobre el interminable mar Caribe abraza con un sol intenso a sus 1,2 millones de habitantes, pero igual a los turistas que deben lidiar con temperaturas de 30 grados centígrados en promedio.

Este Distrito Especial, Industrial y Portuario tiene una fundación aún no precisa, pero según los historiadores se produjo entre 1627 y 1637, de todas maneras, su elevación se produce un siete de abril de 1813. Tiene una altura máxima de 18 metros sobre el nivel del mar, dejando sentir hasta en el espíritu el clima tropical seco.

Barranquilla, la ciudad de los muchos remoquetes, es conocida como “la puerta de oro de Colombia”, “la arenosa”, “Curramba la Bella”, y la “Casa de la Selección”. Esta ciudad tiene y ha tenido una importancia tenaz en propios y extraños, de un lado fue amiga incondicional de la emancipación y causa libertadora. Por eso en 1813 la cálida ciudad de mar y río era designada como villa. Por su posición geográfica y todo el entorno hídrico, la ciudad fue pionera en muchos frentes.

De un lado, después de 1850, empezó a mover grandes volúmenes de carga y pasajeros, ya arrancaba la navegación a vapor, esta capital hasta 1830 se constituyó en el más movido puerto de ingreso de inmigrantes que llegaban de oriente, de Europa y de muchas partes del globo, eran tiempos difíciles.

En Barranquilla empezaron a llegar bienes y servicios que la hicieron vanguardista porque en este puerto empezó la aeronavegación, la radio comercial y el servicio de telefonía, lo anterior sin contar en detalle que fue cuna del fútbol e inspiradora de otras disciplinas deportivas.

Ciudad de BarranquillaHoy la bella ciudad, meca del desarrollo, muestra un crecimiento raudo que prácticamente absorbió municipios aledaños como Malambo, Soledad, la tierra de la butifarra, Galapa y Puerto Colombia. Esta ciudad es propietaria orgullosa del Carnaval de Barranquilla, todo un patrimonio cultural de la nación con firma legislativa, así como Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad, aval otorgado por la Unesco. En 2013 la urbe recibió también el título de Capital Americana de la Cultura.

Esta ciudad costeña, rupestre y nativa, ecosistema de los indígenas Camash, vocablo que en español traduce Camacho, fue prospera por aguas dulces y saladas de donde provenía gran parte del sustento de los aborígenes.

La ciudad tiene historia, garbo, atractivo y hechizo. Ya en el siglo XX, puntualmente en 1920 nace el departamento del Atlántico con Barranquilla como su capital, una de las ciudades más universales de la actualidad en América Latina. En ese momento recibe la distinción de “El Pórtico Dorado de la República”, ciudad con creciente desarrollo y población.

Es la capital atlanticense, un borde caluroso y grato a orillas del Mar Caribe, pero igual la gran meta del río grande de la Magdalena en donde cansado por esa carrera afanada desde el nudo de los pastos, llega el gran afluente a entregarle su cuota de agua dulce al mar Atlántico en el conocido sitio de Bocas de Ceniza, un lugar en donde hacen convergencia dos potencias líquidas del país. Allá en esa sinergia de aguas oscuras y multicolores, hacen fiesta caimanes y tiburones, pero igual gallinazos negros que algo encuentran en las aguas, por momentos lamentables del emblemático río.

Tan presuroso como el torrente es el desarrollo barranquillero, pues actualmente la ciudad es el sitio urbanístico de moda, pero igual centro empresarial, porteño y turístico. La hotelería no para y por ello los proyectos siguen a la orden del día. Las marcas posicionadas en el mundo creyeron en la propuesta de la ciudad caribeña y hoy, amen de la pandemia fortalecen portafolio y demuestran con dinámica que el regreso es posible cuando se trabaja de manera articulada, con metas, opciones y valor agregado, parte de ese plan estricto que demanda igual, calidad, entrega y compromiso.

Juan Carlos Sanabria Rojas

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director de NH Hotel Group en Barranquilla, Juan Carlos Sanabria Rojas, indicó que la marca sigue creciendo en la ciudad y marcando un hito en servicio, innovación y confort, todo un compendio de inversión y estrategia que hicieron que la empresa volara a unos niveles increíbles, factor que terminó posicionando un sello en la gran metrópoli del Caribe, pero de igual manera en la Costa Caribe con el Urban Royal Cartagena, un hotel espectacular ubicado en la emblemática zona de la torre del Reloj.

Como quiera que sea en febrero de 2011 empezó a contar su historia el muy amañador NH Collection de Barranquilla, un sitio de gran estética, pletórico de propuestas arquitectónicas y caracterizado por dar la mejor bienvenida a empresarios, familias y turistas, esos que quieren saborear el mejor gourmet, eso sí, con el desayuno más pintoresco y cautivante del Caribe colombiano.

La marca suma hoy catorce hoteles en Colombia en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín y básicamente en las principales capitales en donde crece la marca por una sumatoria de valores añadidos medidos en atención, servicio, respeto inocuidad y exclusividad. Los que allí se hospedan aseguran que este es un hotel especial para quienes están acostumbrados a lo mejor.

En opinión de Sanabria Rojas, ya empieza a reactivarse la economía en los hoteles porque ya es visible la apertura en los hospedajes, se nota el portafolio y la dinámica de país que hace pensar con mucho optimismo que este sector, como el grueso de la economía empezará a reactivarse de manera pausada, con lentitud, pero muy alineados con otros sectores cercanos como el de las aerolíneas que es el principal aliado y factor en todo lo que tiene que ver con movimiento de huéspedes un escenario que hace pensar que si hay una reactivación hotelera muy en paralelo con otros renglones económicos.

 

“Nosotros en NH Hotel Group, realmente estamos enfocado en esta recuperación paulatina y siempre haciendo sentir seguros a nuestros huéspedes pues actualmente con el tema de la pandemia, trabajamos en todo lo atinente a Bioseguridad, prevención y tranquilidad, un proceso exhaustivo y permanente para que los viajeros que allí llegan estén extremadamente protegidos. Para NH Hotel Group es importantísimo y vital en esta coyuntura, mantener activos todos y cada uno de los protocolos. Nosotros hemos modificado e implementado más de 700 protocolos operativos para poder dar, no solamente una sensación, sino la seguridad de un ambiente seguro, es por eso que recalcamos en limpieza, aseo, desinfección y bioseguridad. Esos 700 protocolos han resultado un reto importante, pero hoy en día los estamos cumpliendo 100 por ciento a cabalidad”, declaró el señor Sanabria Rojas.

 

Frente al antes y después de la pandemia, una cosa es muy cierta, el servicio tiene que seguir siendo el mismo en materia de calidad para los hoteles. En este momento, explicó el experto, es necesario ofrecer un hospedaje mucho más personalizado, desde luego atendiendo todos los mandatos de distanciamiento requeridos, sin que ello implique frivolidad o frialdad, pues la idea es dar un trato con aprecio, respeto y toda la disposición de calidez con el usuario del sector hotelero. La idea, insistió, es que la incertidumbre y el temor por salir de casa por parte del viajero, encuentre respuesta positiva en el servicio prestado en los hoteles.

A criterio del director del NH Collection Barranquilla, indudablemente algunas cosas tendrán que cambiar en el entorno humano, seguramente para bien, novedades que tendrán que mantenerse en el tiempo.

NH Collection, sencillamente imperdible

El director del NH Collection Barranquilla, Juan Carlos Sanabria Rojas, expuso que el hotel que abrió sus puertas en 2011, cuenta con 118 habitaciones, piscina de descanso muy enfocada al mercado corporativo ubicada en una terraza que ofrece una vista única, también el hotel suma jacuzzi y gimnasio. La firma ofrece room service 24 horas, restaurante con gourmet y excelencia en servicio, carta de menú variado y para todos los gustos porque fue diseñado para deleitar los paladares nacionales e internacionales, todos de mucha exigencia.

Este hotel no solamente suma puntos en cantidades increíbles por sus servicios sino por su ubicación toda vez que es vecino del Alto Prado en una de las esquinas más importantes de toda Barranquilla, ni más ni menos que la calle 80 con 51 B, una de las principales arterias de la ciudad habida cuenta que recibe a las personas que vienen desde Cartagena o Puerto Colombia, un hotel de enormes cualidades y con una espectacular infraestructura.

La esquina es igualmente sugestiva porque regala una mirada paisajística que matricula la mente en el pasado, presente y futuro de Barranquilla. Por estar muy cerca a uno de los parques más emblemáticos de la ciudad, el parque Washington, el sector seduce con mayor ahínco porque es una insignia remodelada de la capital atlanticense. Este sector deja ver todo el movimiento por tratarse de una zona financiera y corporativa, con un movimiento permanente, pero atiborrada de encanto en ese amable estar, típico del muy exclusivo Alto Prado.

 

La informalidad hotelera, un fenómeno de nunca acabar

Sobre el tema de la informalidad en el servicio de hospedaje, que sigue generando detrimento a quienes le apuestan a la legalidad, la transparencia y el juicioso pago de impuestos, Sanabria Rojas precisó que a través de la historia y en todos los sectores productivos, la informalidad es el enemigo permanente a combatir, es el reto permanente, pero indicó que es tan grande que en hotelería sigue presente y probablemente con la opción de seguir creciendo.

 

“En este momento tenemos solo un arma estratégica y tiene que ver con servicios óptimos, seguridad a los viajeros y un portafolio que blinde a quienes se hospedan en marcas conocidas y totalmente confiables. En NH Hotel Group, todos esos estándares de servicio y nuestras políticas de calidad le entregan toda la calidad a nuestro huésped que resulta trascendental cuando quien compra hotelería tiene que escoger entre un negocio informal versus un hotel legalmente constituido, con todos sus protocolos y los demás estándares competentes”, afirmó.

 

El tema, recalcó, no pasa por el costo de lo barato sino por la seguridad, inocuidad y tranquilidad, sin lugar a dudas la formalidad es todo, mucho más que tranquilidad.

 

Hotelería para todos

El hombre ha buscado hospedaje desde tiempos lejanos, quienes averiguan y recopilan datos antropológicos aseguran que las personas después de las cavernas, usaban posadas bastante arcaicas en la antigüedad, entre 1000 y 500 años antes de Cristo. Era un servicio especial para comerciantes y mercaderes que viajaban en todas las direcciones para vender o intercambiar productos, los mismos que pagaban el sitio para dormir, comer y beber. Ese fue un momento clave en la industria porque nacieron hospedajes a la vera del camino en donde solían alojarse viajeros y caballos, todo por una tarifa remunerada en dinero.

Con la caída del imperio romano entre los siglos X y XI, el hospedaje pasó a manos de los curas que usaban los monasterios para dicha actividad. En ese tiempo el servicio era totalmente voluntario y estaba protegido por leyes. Sigue avanzando el tiempo y con las sangrientas cruzadas la hospitalidad siguió creciendo, a tal punto que fue necesario hacer uso de locales totalmente especializados.

Entre los siglos XV y XVIII el servicio de posada logró un interesante desarrollo pues eran lugares para pernoctar, pero igual ideales para comerciar, cerrar negocios y relacionarse. Allí hacían reuniones iglesia, mercaderes y parlamento.

Con la revolución industrial vino un cambio radical de la hotelería como servicio y es así como nace el “Badische Hof”, una propuesta hotelera y vanguardista edificada en Alemania, un hotel con sitio de lectura y una biblioteca excepcional. Con el ferrocarril sigue el auge, llegan los hoteles “Término” que hospedaban viajeros en las cercanías de las estaciones. El salto corporativo logra darse en la mitad de 1800, en 1880 llega al mercado el inacabable Ritz de Francia, una cadena hotelera que llevó el modelo de negocio, a Europa y Estados Unidos. Entre el siglo XIX y el siglo XX Estados Unidos potenció inversiones y llegó a lo más alto de la cadena hotelera.

Pasaron años y la hotelería hizo su incursión en el turismo y en la llamada industria sin chimeneas, se hicieron demasiado fuertes también los europeos, fueron mostrando su poder y con los años, la gran empresa hotelera fue regándose por todo el mundo a través de planes de expansión que involucró marcas y prestigio hasta llegar a diversas modalidades de hospedaje.

Aquella hotelería sumamente ostentosa por sus inicios y su auge, destinada a unos cuantos adinerados, pasó a convertirse en una opción para todos porque las firmas siguieron especializando líneas hasta llegar a las familias y su esparcimiento.

Puede decirse que de unos hoteles ultra corporativos, el mercado migró a tarifas posibles, a planes muy cómodos y las puertas que parecían herméticas, afortunadamente fueron abriéndose de par en par para todos los hogares. Con esos nuevos conceptos nace el turismo familiar y empieza a tomar un impulso importante una solución turística que les llevó alegría e inclusión a millones de personas y núcleos familiares en todo el mundo.

A criterio de Juan Carlos Sanabria Rojas, hacer turismo no es imposible porque hay una oferta hotelera generosa en todo el país y para el caso de la Costa Norte, destino de sol y playa las oportunidades son bastante diversas en Barranquilla, Santa Marta y Cartagena, empresas formalmente constituidas para todos los gustos y todos los presupuestos, unos planes que permiten disfrutar unos hoteles confortables y confiables en donde todo empieza con un alegre despertar y un provocativo y balanceados desayuno.

Precisamente en el NH Hotel Group, la principal carta de presentación a nivel compañía es el desayuno, es por eso que en esta cadena el desayunar solo o en familia, se hace mucho más agradable por la calidad de alimentos y combinaciones. Un producto bien hecho, preparado para adultos y niños de la mejor manera, es una muy buena forma de cerrar o empezar la semana.

 

“Los hoteles ya no son intocables y apartados para las más abultadas chequeras, hoy están abiertos para todos los clientes huéspedes atendiendo un mercado natural corporativo, pero igual familias, matrimonios y grupos que quieran deleitarse con los servicios del hotel. En NH Collection, abrimos espacios para todos, el espacio nos permite atender a Colombia, pero afortunadamente ha habido un trabajo contundente de la Asociación Hotelera y Turística Colombiana, Cotelco, en promoción de destino, pero sin desconocer lo hecho por la Alcaldía en los últimos años que gracias a las obras de infraestructura muestran la otra cara de Barranquilla, la de la confiabilidad y el disfrute en la época del año que a bien se quiera escoger”, señaló el Gerente de NH Collection Barranquilla.

 

Una obra para destacar es el malecón que permite admirar el paso del río Magdalena con su furia entrando al mar Caribe, lugar muy especial en donde ofertas como el Caimán del Río permite escoger más de veinte opciones de restaurante, algo muy propicio para las familias porque los platos son numerosos y con mucho gourmet. La ventana al Mundo se afianza como otro espacio para conocer, demostrando que Barranquilla se ha venido posicionado en gastronomía de manera muy importante por la cocina de alto nivel y precios accesibles.

La ciudad precisó Sanabria pudo acondicionarse para abrir sus esclusas a todo un país y al mundo porque hay progreso, urbanismo, historia, clima y playas a media hora, como si fuera poco el creciente número de piscinas hacen de “Curramba” un muy agradable balneario.

La condición de ser casa de la selección Colombia le ayuda mucho a Barranquilla porque en tiempos de eliminatorias y en certámenes internacionales como la Copa América las expectativas de venta y ocupación son inmejorables. Las proyecciones de la Copa continental en 2020 eran importantes y por fortuna el Carnaval resultó muy exitoso este año porque es considerado como uno de los mejores de los últimos cinco años. Los partidos de eliminatorias pintaban bien y la Copa América con Barranquilla como casa de la selección Brasil ilusionaron, pero vino la pandemia y todo debió aplazarse para 2021.

En fútbol todo era promisorio, afirmó, las expectativas fueron todas, pero estimó que quizás por ello el 2021 viene cargado de buenas proyecciones porque será el de los grandes eventos deportivos y económicos toda vez que se retoma Copa América y el Banco Interamericano de Desarrollo llevará a cabo su Asamblea Anual en Barranquilla.

La pandemia, dijo, pudo haberse controlado con antelación, pero la indisciplina social mando al traste muchas iniciativas y políticas de salud. El NH Hotel Group hizo una capacitación para cuidarse en casa, en el trasporte público, en las instalaciones del hotel y en los traslados. La idea de enseñar todo lo concerniente a prevención tenía como finalidad que los trabajadores replicaran las enseñanzas en sus hogares y de esa manera ampliar el radio de cuidado, todo para coadyuvar con menores cifras de contagio.

Consideró fundamental la ayuda tanto de la banca privada como estatal porque la industria del turismo fue una de las más afectadas con la pandemia. Si bien hubo una exoneración del 19 por ciento al IVA para los huéspedes, medidas adicionales vía capitalización o inyecciones de capital no vendrían nada mal.

Los hoteles están a la expectativa de la Vitrina Turística de ANATO y con ello salir a vender turismo y hotelería para todos los momentos. El pronunciamiento es esperado porque de acuerdo a este vendrá la organización y desplazamiento para ofertar las novedosas opciones que ofrece Barranquilla.

 

Reforma tributaria, otra gran pregunta

 

En materia tributaria manifestó el director del Hotel NH Collection Barranquilla hay mucha expectativa por lo que vaya, en su momento, a presentar el ejecutivo.

Par el reconocido hombre de la hotelería, el asunto se hace complejo porque aún no hay un pronunciamiento sobre la hoja de ruta que vaya a tomar el gobierno para paliar la situación fiscal, agudizada por los gastos que ha significado la Covid-19.

 

“No hay conocimiento y el gobierno no da puntadas, pero no deja de causar curiosidad cual será el camino que tomará el gobierno para enderezar sus cuentas y morigerar endeudamiento, gasto y funcionamiento. Hoy es muy complejo opinar porque tan solo hay suposiciones. En tributaria hay que esperar que el gobierno presente su propuesta para analizar qué impacto tendrá la iniciativa en la economía y desde luego en el sector turismo, pero esencialmente en el renglón hotelero”, razonó Sanabria.

 

Un contexto real es que cada empresa está mirando cuál es su situación en el país y de acuerdo a ello evalúa, una vez conozca las nuevas reglas del juego, si vale la pena seguir adelante o si resuelve buscar sedes en donde las condiciones ayuden e incentiven el capital del crecimiento, del empleo y del progreso.

Dijo que lo ideal es que nadie abandone Colombia, que siga la apuesta por mejorar los indicadores económicos y sociales porque hay generación de riqueza y empleo de por medio. Es por eso que hay necesidad de saber qué medidas tributarias adoptará el ejecutivo para conjurar la crisis fiscal, y de acuerdo a ello hacer conjeturas, pero hoy el balón indudablemente está en manos del gobierno pues está en veremos también el nuevo ajuste salarial de los colombianos, una gran disyuntiva porque un ingreso muy alto hace inviable la operación, pero la gente sin plata en los bolsillos pierde poder de compra y no gasta, todo un dilema.

 

Un punto a favor de Cotelco es que, como principal ente promotor de destinos, entre los mejores Barranquilla, patrocinó la certificación de “Todos Juntos contra el Covid-19”, un sello muy importante para que el nivel hotelero de Barranquilla suba por ser una ciudad segura. En esa iniciativa un beneficiado fue NH Collection que recibió el importante reconocimiento pues logró certificarse por una encomiable labor para evitar que la enfermedad avance, un factor adicional para pensar en reactivación económica.

El hotel sabe que, si bien la enfermedad puede alargarse en el tiempo, hay muchas labores para evitar que el mal siga causando daños en la salud y en la economía. En mediano plazo quizás las perspectivas en salubridad mejoren para poder ampliar los horizontes empresariales y seguir siendo una de las más destacadas firmas o íconos hoteleros en la capital de Atlántico pues hay que seguir pensando en colores vivos, en marimondas cumbiamberas y batalla de flores, en todo un espectáculo carnavalero y fiestero para celebrar las inagotables vidas de “Joselito Carnaval” en medio de desarrollo crecimiento y empleo, todo más ameno desde los ventanales únicos del NH Collection en la bella y alegre Barranquilla.

No hay duda privarse de Barranquilla es perderse de un gran espectáculo, de negarle a la retina grandes obras, no ir, es dejar plantado al Magdalena corrientoso con sus inquilinos, los caimanes, y lamentable es no ver desde el encanto de la metrópoli costeña, un piélago infinito de colores verdes y azules en donde aún retumban los cañones incansables de los forajidos que desde sus carabelas o galeones causaban pánico, un sentimiento que generaban con mucho desparpajo.

El NH Collection Barranquilla, es sin duda sinónimo de entrega, trabajo y amabilidad. Quienes allí se hospedan pueden ver el compromiso con el servicio y en estos tiempos de estrés, con la bioseguridad. En el NH es visible el compromiso así como la calidez en defensa de una marca y un prestigio muy bien construido. De manera incondicional, el hotel, dentro de sus valores añadidos, ofrece  algo que no tiene precio, “unos instantes de enorme felicidad”.

 

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