Sábado, 09 Octubre 2021 00:30

Por crisis logística, Colombia piensa en volver a las navieras propias: Fitac

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Por crisis logística, Colombia piensa en volver a las navieras propias: Fitac Imagen-de-fsHH-en-Pixabay

El país contempla la posibilidad de regresar a la mar con flotas organizadas que les den tranquilidad a los empresarios y productores. Las soluciones deben ser audaces, contundentes y con bandera colombiana.

La economía mundial está hoy arrinconada y sumida en la más grande incertidumbre como consecuencia de la muy delicada crisis logística que disparó los precios de los fletes a unos niveles imposibles de pagar, a tal punto que muchas mercancías no pudieron abordar, ya que los costos de transporte devoraban la utilidad de estas. El asunto es grande y tiende a crecer en el tiempo porque hay escasez de contenedores, igual de buques y la expectativa es grande ya que importar del Lejano Oriente se hace imposible, un escenario que está obligando a las economías occidentales a repensarse y retomar la producción de materias primas, manufacturas, reavivar la agricultura como también apostar por un mercado interno y regional más posible.

Todo parece indicar que en China con el caos de los contenedores puso en jaque el término globalización porque nadie está dispuesto a exportar con fletes marítimos desbordados, hoy en promedios de 20.000 dólares entre el gigante asiático y América Latina y de 10.000 y 12.000 entre américa Latina y Estados Unidos, la locura total ya que esos precios estaban hace dos años en 1.500 y 2.000 dólares.

Hoy el mundo no habla de crac financiero pues caso opuesto los precios de los productos están subiendo aceleradamente, provocando una inflación mundial que puede terminar muy mal, si bien el pánico aún no llega, la angustia hace presencia como invitada indeseable a las juntas directivas de las empresas y conglomerados.

La economía conoce dos tipos de quiebra, la fortuita y la culpable, en la primera quien vive del comercio sufre una caída forzosa de sus bienes sin que pueda hacer algo para detener la situación, llevándolo finalmente a cesar sus pagos y obligaciones. En el caso de la quiebra por culpa, quien tiene como actividad económica el comercio, lleva a cabo acciones matizadas por negligencia que inducen, facilitan o empeoran el estado de anulación de pagos. La situación logística está haciendo que de manera exponencial empiece el cierre de empresas en el mundo, porque de manera imprevista sus labores se vieron trastocadas por precios, fletes y sobrecostos.

Los líos crecen como espuma, las secuelas empiezan a brotar y los aprietos se multiplican, haciendo grave las operaciones de comercio, a tal punto que son insostenibles y comprometidas las más subyacentes situaciones, porque el mundo sabe que hubo un delicado rompimiento en la cadena de suministro. En Colombia, las autoridades tienen en mente recuperar un activo logístico que jamás debió dejarse marchitar, los buques cargueros.

Varios vetustos recuerdan con nostalgia los momentos enormes de Colombia, cuando en tiempos lejanos había tren, ríos navegables y mucha más infraestructura, incluyendo los tranvías dejados a un lado después del “Bogotazo” para abrirle campo al bus urbano. La ciudad de Bogotá se dio el gusto de contar con los trolis, espléndidos articulados operados con electricidad, totalmente amigables con el medio ambiente, hoy llamados o rebautizados con el nombre Transmilenio, según algunos, el gran dilema de la capital.

Muchos no vieron esos buses urbanos de color rojo con tono crema, ni a sus conductores, impecablemente aperados y cumpliendo a cabalidad con unas normas estrictas. Finalmente, los automotores fueron dejados a la intemperie como si hubiesen sido adquiridos gratis, a sol y agua, hasta que las latas fueron carcomidas por el óxido. Siempre los bogotanos se hacen la misma pregunta, ¿quién responde por ese exabrupto carachas? Sencillo mi rey, replican los más sarcásticos, “averígüelo Vargas”, o el consejo eterno cuando las cosas son obvias, pero no tienen solución, “vaya a quejarse al mono de la pila”.

Hablando del pasado grato e ingrato, hoy como nunca se evoca la Flota Mercante Grancolombiana, fundada el ocho de junio de 1946 y liquidada de manera increíble en 1996 cuando se hablaba de internacionalizar la economía colombiana. Con esa disolución se fue al fondo del mar el sueño cafetero de ver prosperar sus navíos y el de una integración regional y comercial conformada por Colombia, Ecuador y Venezuela.

 

Miguel Ángel Espinosa

 

El presidente Ejecutivo de la Federación Colombiana de Agentes Logísticos en Comercio Internacional, FITAC, Miguel Ángel Espinosa, habló con Diariolaeconomia.com, y afirmó que por fortuna en Colombia la iniciativa de tener nuevamente navieras de bandera colombiana es algo que ya se está gestando por parte de la Dirección General Marítima, Dimar, y el Gobierno Nacional para, recuperar ese gran estandarte del país y volver a tener buques propios para empezar como nación a generar, no solamente una industria de astilleros que ya está muy bien posicionada a nivel internacional, sino a explorar las alternativas para reactivar una flota y una gran iniciativa colombiana que permita manejar de cierta manera el transporte marítimo internacional tan complejo hoy, y con grandes titubeos o fluctuaciones a futuro.

 

“Hay que coger el toro por los cuernos, estamos hablando de una excelente iniciativa, que inclusive ya se está contemplando por parte de Dimar y otras instituciones del ejecutivo”, consideró el dirigente.

 

Aplaudió la intensión estatal que llega en momentos de extrema urgencia y afirmó que, para bien del país, hay gente capaz, tozuda y llena de ideas, es por eso, reveló, que hoy, en medio de las dificultades que experimenta el mundo, es posible restablecer un transporte marítimo de Colombia y para Colombia, que le permita abaratar costos y contar con barcos que transporten el producto nacional, sin el estrés de las condiciones económicas y de disponibilidad.

En materia de logística, expresó Miguel Ángel Espinosa, el país ha dado pasos importantes porque se aprendió del asunto, hubo investigación y acoplamiento de soluciones comerciales. Dijo que la última Encuesta Nacional Logística del año 2020 dio cuenta de un gran avance en la disminución de los costos logísticos o lo que este rubro representa en el valor total de un producto. En ese sentido, subrayó, Colombia avanzó importantes posiciones en el ranking mundial.

 

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El directivo celebró que, gracias a un trabajo intenso y articulado, el país logró una perentoria facilitación del comercio. Además, expuso, los responsables del comercio han actualizado y tratado de compendiar la normatividad aduanera para darles mejor entendimiento y algo de certidumbre jurídica a los usuarios del comercio exterior, sin embargo, admitió que hay tareas pendientes y grandes dificultades, por ejemplo, con un esquema que fue estigmatizado y que bien podría ayudarles a los empresarios a mejorar los tiempos a reducir sus costos. Se trata de las declaraciones anticipadas que fueron creadas para combatir los temas de contrabando, pero que realmente no han recobrado su valor en lo concerniente a facilitación del comercio.

Sobre el tema, el presidente de Fitac reveló que hoy en día se están trabajando múltiples e importantes pilotos para que compañías de grandes volúmenes de importación puedan apostarles a las declaraciones anticipadas para reducir tiempos de declaraciones y despacho a nivel de importación, factores que redundarán en menores costos.

A nivel de logística, puntualizó Miguel Ángel Espinosa, hay muchos retos, en todo lo que tiene que ver con transporte y soluciones multimodales, dijo que son grandes las deudas con el río y manifestó su preocupación por lo que está pasando con el canal de acceso en Barranquilla. Reiteró que hay grandes apuestas, pero de igual forma, enormes nudos se deben destrabar como sociedad, como sector logístico y obviamente como país.

Dijo que un país que no cuente con un sistema ferroviario bien desarrollado y confiable a estas alturas del siglo XXI es inconcebible. Anotó que lo que se ha hecho es habilitar unos tramos para sacar ciertas mercancías del país como pasa con el carbón. Desde su perspectiva, el país está despertando en materia de trenes, las cuentas son positivas y los empresarios quieren montarse en los potentes transportes ferroviarios, razón por la cual los pilotos deben ir más allá para que la industria adopte el tren como medio de competitividad y poder, claro está, combinar diferentes medios de transporte, lo cual incluye el envío de carga por carretera en camiones, un sector importante, útil, propiciador de desarrollo y generador de empleo, pero está solo y necesita complementos, por qué no, como competencia sana con el río, el modo férreo y todo un relicario de opciones en favor del empresario, que podrá escoger a su gusto y conveniencia la mejor apuesta competitiva.

 

Coyuntura logística tiene embarcada la economía mundial

 

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El presidente de Fitac, Miguel Ángel Espinosa, aseveró que no solamente debe hablarse de escasez de contenedores e incremento de fletes, pues hay que abordar un tema igualmente delicado y es la falta de buques que cubren los recorridos en Latinoamérica y en los puertos del Caribe, incluida Colombia desde luego. Anotó que como si fuera poco, se reporta una alarmante falta de recursos humanos que desafortunadamente se está viendo en países como Norteamérica y el Reino Unido, aspecto que ha dificultado que sectores importantes en todos los temas de reactivación económica como lo son la logística, el transporte y el comercio internacional, muestren unos efectos gravísimos porque al no conseguir contenedores, incluso al no ubicar medios de carga o envío y fletes, pero sin talento humano en esas dos economías del mundo, el tema se hace aún más delicado y se suma al coctel de noticias desalentadoras para el comercio internacional.

Enfatizó que en medio del problema hay mucho por hacer y expuso que Fitac como agremiación está más allá de impactar los medios de comunicación, dar la voz de alerta ante una situación que tendrá unos efectos gravísimos en una temporada tan importante como la de fin de año, no solamente en Colombia sino a nivel global.

 

“Estamos haciendo una gestión de acercamiento, naviera tras naviera de manera puntual, para mirar cuáles son esas implicaciones y problemáticas, no solamente en materia de fletes sino en servicios. A esto le ternemos que sumar, que si bien hay unas navieras a nivel mundial que prestan unos servicios importantes, de manera eficaz, hay otras que brillan por su ineficiencia, falta de tecnificación, carencia de sistematización y digitalización, escenario apremiante, que independiente del costo del flete que es muy embarazoso, hace que se estén dando unas demoras importantes para gestionar, por ejemplo, la devolución de los contenedores ya que hay agentes logísticos que nos manifiestan que en ocasiones es más difícil devolver un container vacío que sacar uno lleno del puerto, y esa es una situación que no tiene ninguna justificación en un momento como el actual”, declaró el dirigente gremial.

 

Frente a esas demoras y contratiempos logísticos, el presidente Ejecutivo de FITAC indicó que es inconcebible que el tema se dé por los precedentes y dificultades actuales, primero el tema pandemia, segundo, la afectación considerable en los puertos del suroccidente que dejó la manifestación social durante los meses de abril y mayo, básicamente Buenaventura, y aparte de todo, un empresariado que apenas están saliendo a flote con el flujo de caja, todo unido, recalcó, hace que se presente una situación injustificada e indolente, que no se compadece en absoluto con lo que acontece.

 Insistió que FITAC sigue haciendo su mayor y mejor esfuerzo abordando las navieras, rodeando a los empresarios y buscando soluciones tendientes a que ese costo del flete se disminuya y para que los extracostos generados por la demora de los contenedores, igualmente puedan llegar a un punto cero.

 

Ya hay empresas en quiebra

 

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Sin duda el contexto de comercio exterior no es nada fácil y por ello el presidente Ejecutivo de FITAC, Miguel Ángel Espinosa, dijo que la coyuntura logística ya está cerrando empresas y anotó que el nivel de los fletes es literalmente imposible de asumir en una operación empresarial y productiva de por sí onerosa.

El asunto es tan espinoso que inclusive el único indicador que no ha podido salir a flote es el relacionado con desempleo, y reconoció que hay unas grandes deudas en materia de generación de puestos de trabajo en el país y manifestó que infortunadamente, no solo empresas del sector logístico sino empresas dedicadas a la importación y la exportación, quienes internan materias primas y maquinaria, han visto una pausa o un receso muy importante en las cadenas globales de valor.

Según el directivo, hoy se habla de relocalización de nuevos ejes productivos, pero aclaró que son procesos y transformaciones que se tienen que dar paso a paso. Comentó que hablar de relocalización de empresas es un tema loable por parte del Gobierno Nacional y de los empresarios, sin embargo, indicó, el ejercicio debe ir acompañado de unas medidas de choque por parte del ejecutivo que logren frenar el cierre de empresas, los incrementos en los costos de producción y de igual manera que ayuden a conseguir materias primas como acero y todo lo que tiene que ver con facilitar bienes básicos a la industria.

Espinosa estimó vital buscar soluciones informáticas y competitivas, pero indicó que el actual escenario encarecerá los precios, una situación que seguirá acompañando a los fabricantes y comercializadores de bienes y servicios.

 

“A nivel de fletes internacionales, hay voces que dicen, que desafortunadamente por estar Colombia en una región en donde el indicador valor de la carga es tan bajo, no representan un atractivo para las grandes industrias navieras y en general para el transporte global, luego muchos ponen sus contenedores o el booking de los buques en donde mejor estén pagando los fletes y en donde mejores condiciones existen. Infortunadamente Colombia y Latinoamérica en general no son una región que remunere muy bien los cargamentos, pese a la complejísima situación que es la sumatoria de muchos males”, afirmó el muy amable señor Espinosa.

 

El devenir es gris, no se ve luz al final del túnel y pese a que hay un incremento internacional en los fletes, sobrecostos por la demora con los contenedores y de bodegajes en los puertos, desafortunadamente la escasez de container, buques y de mano de obra en Gran Bretaña y Estados Unidos, por fuerza de mercado tiene un tremendo impacto en la economía mundial, regional y colombiana, los tiempos, expuso, son preocupantes.

 

¿Habrá que retomar el mercado interno y revivir el agro sepultado?

 

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Muy complicado es el panorama económico internacional, tan profundo que el modelo económico, perfectamente lo puede estar modificando el factor logístico y la situación que sobre el particular adoptó China.

Frente a ese contexto, retador por demás, es muy posible que muchos países, incluyendo a Colombia se vuelquen a su mercado interno porque necesitan seguir en el comercio y recuperar terreno para abastecer los procesadores de materias primas, una disyuntiva que abrirá las puertas del campo y la producción primaria porque Colombia necesita algodón, alimentos y una provisión mucho más amplia que con los costos del comercio internacional de hoy se hace imposible importarlos, ya que su coste resultaría un exabrupto.

El presidente de Fitac dijo que como el gremio siempre lo ha manifestado, los países, las economías y las regiones deben ser competitivas y por ello tienen que buscar su priorización competitiva en los sectores donde mejores ventajas tengan pues se ha demostrado que ningún agricultor o productor es eficiente en todo. Expresó que los productores no pueden ser competitivos a través de subsidios o ayudas del Gobierno porque los apoyos son finitos y no pueden mantenerse durante el tiempo.

 

“Hemos visto nuevas tecnologías, la aparición de plataformas de nuevos servicios y de logística, que fue un gran actor en tiempos de pandemia al no haber parado un solo minuto en medio de la terrible y mortal virosis. La logística además tiene un valor fundamental porque puso sobre sus hombros el tema de reactivación y renovación económica en este proceso tan importante, pero sí, varias economías están pensando en volver a producir, volver a comprar lo nuestro, lo cual nos invita a hacer un alto en el camino e indagarnos ¿en qué somos competitivos? ¿Qué nos hace falta? Porque realmente si hablamos de globalización, no podemos volver al pasado y decir que somos autosuficientes en todo, necesitamos complementarnos con otras economías, no somos eficientes en muchas cosas, otros países lo son más y necesitamos empezar a jugarle a ese tema de complementariedad, aprovechando los tratados de libre comercio, las plataformas tecnológicas y todos los esquemas que ha venido sacando el Gobierno como el Plan Vallejo Express, la legislación aduanera, el fortalecimiento de las zonas francas a través del Decreto 4.0, y todo un impulso de la economía que será importante para jugar y reconfigurar nuestro rol en las cadenas globales de valor”, aseguró el presidente de Fitac, Miguel Ángel Espinosa. 


Los puertos están bien y quieren mejorar

 

 

En materia portuaria los avances son inmensos por toda la inversión, tecnificación, sistematización e innovación. Para el presidente de Fitac, se viene trabajando de manera importante en mejorar los tiempos y desde luego el servicio, igual en optimizar las plataformas informáticas. En ese aspecto, analizó Espinosa, es importante poner a hablar a las plataformas estatales, llámense DIAN, Ministerio de Comercio, Industria y Turismo con las plataformas propias de los puertos en diferentes zonas del país.

 

“Si miramos la ventanilla única de comercio exterior que es un ejemplo a nivel mundial, vemos que hemos recorrido un camino muy importante en materia de interoperabilidad de plataformas, sin embargo, aún existen reprocesos en los temas de comercio exterior, el empresario todavía tiene que hacer doble trámite, subir la misma información a diferentes plataformas y eso es lo que se quiere corregir con la sistematización pues no en vano es a lo que le hemos apostado como país, ya que demandamos una mejor plataforma aduanera y tributaria, en fin que los sistemas empiecen a comunicarse de manera más eficiente para combatir eficazmente flagelos como el contrabando y el lavado de activos”, expuso el presidente de Fitac.

 

En su opinión los tratados de libre comercio fueron avances importantes en un mundo globalizado, pero indicó que es importantísimo desempolvar la agenda interna de competitividad para cumplir al pie de la letra con lo que se prometió en medio de las intensas negociaciones. Enfatizó que todo lo que se venía haciendo muy bien en 2019 y comienzos del 2020 fue metido en el congelador por los temas de pandemia y la priorización, como es apenas natural a los temas de vacunación y potenciación del sistema de salud.

En competitividad, exteriorizó Espinosa, hay que seguir impulsando los documentos del Consejo Nacional de Política Económica y Social, CONPES, en diversos temas, reconociendo el ejercicio significativo del Departamento Nacional de Planeación, empero, precisó, se requiere de un acompasamiento o una adaptación pues no se trata de expedir por expedir un CONPES, pues se busca un ecosistema que les permita a los empresarios seguir siendo más productivos, lo cual los lleva a generar más empleo, mayor inversión para el país y desde luego un bienestar generalizado para la población.

Según la Organización de Naciones Unidas, el transporte marítimo sigue siendo la espina dorsal del comercio globalizado y la cadena de suministro del sector manufacturero, ya que más de cuatro quintas partes del comercio mundial de mercancías por volumen se mueven por mar. Sin embargo, aclara el organismo, el crecimiento del comercio marítimo internacional disminuyó ligeramente en 2018, debido a unos indicadores económicos menos favorables en un contexto de mayor incertidumbre y proliferación de riesgos de retroceso de diversa índole.

Dicho descenso refleja la evolución de la actividad económica y comercial mundial. El volumen aumentó a una tasa del 2,7 %, por debajo del promedio histórico del 3 % registrado entre 1970 y 2017, y del 4,1 % de 2017. No obstante, el año 2018 marcó un hito, ya que se alcanzó un volumen total sin precedentes de 11.000 millones de toneladas, la primera vez según los registros de la UNCTAD. Los que más contribuyeron a dicho crecimiento fueron las mercancías transportadas a granel, seguidas de la carga contenedorizada, otros gráneles secos, petróleo, gas y los productos químicos.

Cabe anotar que la Conferencia de las Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo, UNCTAD, fue creada en 1964 para temas relacionados con el comercio, las inversiones y el desarrollo.

Finalmente es bueno recordar que el término cadena de suministro abarca un conjunto de actividades, infraestructuras y canales de distribución imperiosos para vender un producto en su totalidad. El proceso va desde la búsqueda de bienes básicos o commodites, su transformación hasta la elaboración y manifactura, transporte y cesión al consumidor.

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