Sábado, 23 Julio 2022 01:51

Colombia lista para enfrentar posible recesión en Estados Unidos: ACICAM

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Los industriales del calzado y las manufacturas en cuero aseguran que por fortuna Colombia tiene blindajes y ven en una eventual dificultad la opción de autoabastecimiento.

Son fuertes los vientos que soplan en la economía mundial puesto que hay de por medio un coctel de factores que hace opacar el optimismo de los empresarios, el Gobierno y los mismos hogares que ven como suben los precios de los productos básicos y en consecuencia los bienes terminados, desde una simple pastilla, hasta un vestido, un queso o un par de zapatos.

Sin temor a ponderar, todo subió exageradamente en el globo, hay una inflación mundial que horroriza y unos aspectos macroeconómicos que tienen temblando al planeta, desde todos los escenarios, claro está, hay situaciones que impactan y de qué manera, tasa de cambio en máximos históricos y sin certeza futura, crisis logística, un virus amañado, guerra entre Rusia Y Ucrania, desabastecimiento e inflación al alza, pero quizás lo más tenaz, la amenaza de una recesión en Estados Unidos de magnitudes considerables.

A Colombia llega un Gobierno nuevo que marcará la historia del país, ello por tratarse de un Presidente con orígenes en la izquierda y con pensamientos totalmente opuestos al modelo económico y a la manera como en las últimas décadas se ha llevado a cabo la repartición de la riqueza, una balanza que deja muy mal posicionados a los pasados mandatos, ya que esa torta quedó mayoritariamente en manos de los más ricos y de la corrupción, un asunto que de hecho estaba y está urgido de correctivos.

Hubo desde 1991 sectores que sufrieron el estar en el sector real de la economía, algunos reportaron quiebras y cierres fulminantes, quienes pudieron llevaron sus empresas a otras latitudes y otros, a la brava, cambiaron su actividad económica. Sin duda alguna la apertura económica no fue una buena experiencia, como tampoco lo fue el libre comercio porque como dicen los más agudos críticos, ese proceso cambio las importaciones por la producción nacional, atomizando el empleo y las posibilidades de crecimiento real sobre la base del fenómeno lógico de oferta y demanda.

Dentro de ese relicario de industrias o actividades que terminaron inmoladas, reducidas o sobreviviendo con el agua al cuello están las del sector primario y las micro, pequeñas y medianas empresas, otrora, ofertantes de más del 95 por ciento del empleo en Colombia. Hoy hay expectativa y muchas preguntas porque con la reforma tributaria, el contexto productivo y corporativo se pregunta si vendrán por fin tiempos buenos y el momento de quienes lo han dado todo por el valor agregado, el diseño, la innovación, el sacrificio y la opción de proyectar desde las fábricas o campos, un mejor y próspero país.

 

 

En el sector calzado y las manufacturas en cuero hay toda una historia, que empezó de manera milenaria y luego como una gran industria en los pueblos antiguos, en América igual hubo actividad y muchas naciones, tribales por demás, intercambiaron prendas en cuero y soluciones, todo a partir de la creatividad. Con la colonia llegaron nuevas dinámicas y el Nuevo Mundo entró en una tónica de producir y comercializar. Según los historiadores, entre 1830 y 1850 hubo pequeñas fábricas de loza, ácido sulfúrico y tejidos a partir del algodón. Desde ese momento se quiso implantar una industria mejor equipada, iniciativa que encontró férrea oposición en las duras y retadoras cordilleras. En ese incipiente momento, como ahora, los empresarios encontraron dura competencia en las importaciones que venían a mejor precio y con mayor calidad.

En Cundinamarca por allá en 1827 se impuso la ferrería que para soportar su operación acudió a la inversión de distintos capitales, por ejemplo, llegó dinero proveniente de la extracción de sal, oro, esmeraldas y plata. Dicen los expertos que en su momento algunos comerciantes boyantes y empresarios internacionales inyectaron también capital, una industria que colapsó con la crisis financiera de Bogotá en el año 1842.

Si bien en 1889 abre sus puertas la cervecera Bavaria y hubo intensa actividad en otros sectores empresariales, desde 1920 florecen grandes factorías, un ejemplo, textileras, confecciones, marroquineras como gran negocio, industrias astilleras y otras. En el Gobierno de Rafael Reyes (1904-1909), la industria tomó mayor impulso en ciudades como Bogotá, Cali, Medellín, Bucaramanga y Cali, urbes que potenciaron su aparato productivo y empresarial de manera significativa.

Cabe aclarar que las curtiembres y las manufacturas en cuero eran ya una práctica empresarial desde tiempos coloniales cuando llegaron no solo españoles sino marroquíes a trabajar el cuero en la parte alta de Bogotá. El calzado igual tiene su historia puesto que pasó de ser un artículo clerical y solemne en las eucaristías, así como de lujo, a un mercado que calzó a miles de colombianos que llegaban huyendo de las guerras y la violencia a la capital, puntualmente al emblemático barrio El Restrepo.

Este perfil demuestra que los empresarios no la han tenido fácil y que históricamente enfrentaron líos semejantes internos, exógenos, económicos y bélicos entre tantos, igual ratifica que esos colombianos fabulosos salieron triunfadores y ungidos de gloria por ese arrojo y capacidad de sobreponerse a la más acética y cruel situación.

Hoy, como era de esperarse, el país camina por la cornisa y depende peligrosamente de lo que acontezca en el mundo, de todas maneras, hay una valiosa prenda de garantía, Colombia está en manos de los tozudos y siempre activos empresarios colombianos.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, el Presidente Ejecutivo de la Asociación Colombiana de Industriales del Calzado, el Cuero y sus Manufacturas, Acicam, Jorge Andrés Zuluaga, afirmó que, pese a que se alinearon los planetas, llevando a una intranquilidad manifiesta, la situación igual es un llamado a autoabastecerse y una enorme oportunidad para la industria del cuero y de las manufacturas en general para hacer sus propias cosas. Para enfrentar la posible recesión en Estados Unidos, el directivo sostuvo que su sector está totalmente preparado y dejó claro que después de las guerras y las catástrofes, vienen las épocas de decrecimiento de las economías.

Puntualizó que esa situación es un hecho que se ha venido evadiendo y dejó claro que no siempre una nación o un sector productivo está preparado para una crisis financiera, pero anotó que los países deben acomodarse para una caída económica, adecuarse para los escenarios venideros y expuso que la pandemia fue un curso previo ideal porque dispuso o instruyó a los países para momentos de dificultad, haciéndolos resilientes y guerreros.

Indicó que con la llegada de un nuevo gobierno que trae sus propias directrices, no habrá inconveniente alguno porque desde el empresariado hay plena conciencia que es consecuente alinearse con las pautas, razón por la cual hay disposición para trabajar muy duro con el Presidente electo Gustavo Petro, porque coexiste una apuesta decidida ya que, si le va bien a su mandato, progresará todo el país.

En lo corrido del año, el sector del calzado es uno de los que muestra mayor crecimiento en lo que a manufactura se refiere. Entre enero y mayo de 2022 según reveló el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, la fabricación de calzado alcanzó un repunte en la producción del 29.2 por ciento frente a igual periodo de 2021, pero con corte a lo corrido del año el número posiblemente pasó de 30 por ciento.

 

“Las ventas de la industria también tuvieron buen comportamiento, dejaron ver una variación del 36.9 por ciento, lo cual se explica por los mayores pedidos de calzado para días especiales como el de la madre y el padre, pero igual por una mayor dotación y un crecimiento importante del producto en el país porque la gente ya no está encerrada por la pandemia y desde luego gasta más zapatos”, apuntó Jorge Andrés Zuluaga.

 

Adicionalmente, dijo, hay mayor producción nacional lo que resulta supremamente positivo, un dato que explica el por qué se está creciendo en fabricación y ventas. Las expectativas en esta oportunidad, agregó, están fincadas en trabajar duro y al máximo hasta poder afianzar un sector fuerte y sólido en Colombia.

 

El dólar, un trago agridulce

 

 

Hay un hecho verdadero, las exportaciones de calzado y producto en cuero están dejando mejores ingresos, pero la ecuación no es perfecta ya que así mismo la industria importa materias primas y componentes que por tasa de cambio valen mucho más. La situación siendo adversa, tiende a mejorar el panorama porque con el tiempo van a desarrollarse más fábricas de productos básicos en Colombia.

Recalcó que el momento es muy oportuno para exportar en vista que, si hay muchos más despachos de calzado y otros bienes elaborados en cuero, mejores serán los ingresos, la facturación y el flujo de caja.

La crisis logística internacional, la devaluación y la menor oferta de petroquímica por el problema bélico en los Balcanes ha impactado los costos de producción que superan fácilmente el 60 por ciento, una cifra muy alta que no puede trasladársele al consumidor y por ello las empresas debieron absorber un sobrecosto muy grande, razón por la cual el IPC del calzado que tradicionalmente era el uno o el dos por ciento entre un año y otro, podrá llegar al nueve por ciento al finalizar 2022.

 

Retomar mercado con Venezuela, una buena noticia

 

 

Uno de los anuncios más esperados con la llegada de Gustavo Petro a la presidencia es precisamente el restablecimiento de las relaciones políticas y comerciales con Venezuela, país que en su última operación dejó una venta superior a los 7.300 millones de dólares.

Al quedar clausurado el mercado vecino, los empresarios que abastecían Venezuela quedaron en el limbo porque de la noche a la mañana perdieron un socio natural que compraba en cantidad y exigía calidad.

Sobre el particular, el Presidente Ejecutivo de ACICAM, aseveró que, en línea con otros sectores, habrá que ampliar planta y producción porque tendrá que darle suministro inmediato, no a uno sino a dos países. Precisó que la noticia es del mejor recibo porque Venezuela siempre fue un mercado natural a donde se hicieron grandes exportaciones, luego el hecho que se abra nuevamente esa frontera comentó el dirigente gremial, significa muchísimo para Colombia que tiene la capacidad instalada requerida y una memoria empresarial que se mantiene porque pese a los años, no es mucho el tiempo que ha corrido desde que se dejó de hacer despachos al vecindario.

Hoy por hoy la capacidad instalada del sector cuero y manufacturas está aproximadamente en un 70 por ciento, un factor que permite volver por la senda de las exportaciones a Venezuela y el abastecimiento interno porque hay aún un margen de maniobra bien interesante, un mejor suspiro si se tiene en cuenta que ya viene la temporada de fin de año.

El cierre, repisó, no ha afectado el conocimiento del mercado lo que incluye gustos, exigencias y tendencias, pues hasta hace ocho años Colombia exportaba calzado en volúmenes importantes a Venezuela. Un dato interesante, expuso Zuluaga, es que las ventas no se han dejado de hacer, simplemente disminuyeron los despachos, pero fue enfático en decir que las marcas colombianas están en la memoria del mercado venezolano, así como en Colombia existen aún latentes sellos venezolanos.

 

“Si esa frontera se abre, muy seguramente será muy fácil volver a arrancar con calzado y manufacturas en cuero, pero también hay opción para otros sectores que fueron grandes exportadores a Venezuela. El asunto no es de poca monta porque se trata de una hermandad bicentenaria, de un mercado natural y de un tercer país en ese intermedio como lo es la zona de frontera”, declaró el señor Jorge Andrés Zuluaga.

 

 

 

Añadió que desafortunadamente hay una mano de obra en los dos países totalmente desaprovechada y que puede ser utilizada muy fácilmente.

Con el 33 por ciento de participación, Estados Unidos es el primer cliente del calzado colombiano, seguido por Ecuador, otro mercado natural con el 22 por ciento, lo cierto es que se aspira con sentimiento empresarial a recuperar Venezuela, un destino inmejorable para la industria colombiana y su sector primario.

En Europa hay calzado colombiano, pero según Zuluaga, hacen parte de esos nichos de mercado explorados por algunos empresarios, aclaró que son ventas muy pequeñas que involucran bolsos, marroquinería y cuero, un ejercicio que ni siquiera alcanza el uno por ciento.

 

El actual es el momento del calzado

A criterio del Presidente Ejecutivo de ACICAM, llegó el momento del calzado y el de quitar los candados de las empresas para volver a la dinámica. En opinión de Zuluaga ese paso ya se dio, pues hubo una reactivación totalmente visible. Explicó que para el caso ACICAM se pasó de tener 110 empresas después de pandemia a 220 factorías, un síntoma demasiado relevante, empero dijo que la meta no es esa ya que en su mejor momento el gremio reportó 400 afiliados y la idea es volver a esa cantidad.

Al entrar al capítulo de los TLC, ACICAM dijo que de buena manera se han aprovechado los acuerdos comerciales, tanto como que el crecimiento de exportaciones a Estados Unidos se ha dado básicamente por ese tema y de igual forma por el cierre de ese mercado a los productos con origen Asia.

Otro factor que ayuda a la industria es que el ingreso de calzado chino muestra un frenazo por dos motivos esenciales, en principio la ruptura de la cadena de suministro que golpeo la distribución de productos asiáticos en las tres américas y en segundo lugar la devaluación de las monedas, un elemento adicional que puso palos en la rueda al comercio procedente del Lejano Oriente.

El Presidente de ACICAM informó que a la fecha no están llegando los volúmenes de calzado que usualmente remitían las empresas chinas o los empresarios que hicieron la fiesta con ese mercado. En el peor de los casos, señaló Zuluaga, Colombia tuvo 45 millones de pares, una cifra dramática, todo entre importados ilegalmente o las operaciones realizadas a menor valor o dumping. Actualmente están ingresando al país cerca de ocho millones de pares, uno de los beneficios de la pandemia y del rezago de la operación logística.

Los ocho millones de pares de calzado, informó el directivo, hacen parte del comercio informal y de calzado que increíblemente llega al país a menos de un dólar.

 

Intermediarios estatales con crédito directo, algo trascendente

 

 

Después de los anuncios del Presidente electo de ampliar el radio de las entidades intermediarias para que actúen como bancos de primer piso con el fin de apalancar proyectos productivos y llevar dinero en condiciones de comodidad a las pymes, Zuluaga apuntó que la providencia resulta adecuada y muy a la medida de la micro, pequeña y mediana industria. Aclaró que esa decisión ya había sido abordada en entidades como el Banco de Desarrollo Empresarial de Colombia, Bancoldex, que finalmente se abrió a los agentes económicos, un paso importante que en hora buena logró darse.

 

“De eso falta la consolidación y si el Gobierno que asumirá el siete de agosto la da, sería fabuloso”, expresó el Presidente de ACICAM.

 

Un punto que debe tener en cuenta el nuevo Gobierno es que si un agricultor produce alimentos y un empresario de las pymes ofrece empleo, merece una tasa de interés preferencial, pues pagar cerca del 30 por ciento anual por un préstamo no es un negocio para quien se esfuerza en el campo o bajo el techo de las factorías, tal y como está concebido el crédito en Colombia, es una ganancia total para los bancos, para nadie más.

El crédito barato es una necesidad, sin embargo, el empresariado entiende que por la situación global y de inflación, el banco de la República se vio obligado a subir las tasas de interés, de todas maneras, se espera que una vez retorne la normalidad, habrá espacio para tener en el mercado tipos de interés más competitivos.

 

Es urgente retener materia prima

En Colombia hay en promedio un hato ganadero de 28 millones cabezas de ganado, del cual van al matadero, según cifras de 2021 más de 3,3 millones de bovinos, igual hay sacrificio de ovinos, bufalinos y caprinos, lo que arroja una cifra importante de cuero que lastimosamente es exportado en crudo o en blue. La industria se ha visto en serios problemas para hacer la respectiva transformación de pieles y por ello pide que buena parte de esa materia prima sea retenida, desde luego pagándola a buenos precios y garantizando así materiales básicos para fabricar calzado, bolsos y demás ofertas del apreciado material.

 

Fue y es tan difícil el tema de los cueros que la agremiación debió tocar las puertas del Gobierno, la gestión no fue del todo perdida, ya que unas cosas se lograron y otras no. Tranquiliza, dijo Jorge Andrés Zuluaga, las promesas del Gobierno entrante en el sentido que le pondrá freno a ese comercio de cuero en azul porque es un daño que se le hace a la economía, debido a que el producto primario sale de Colombia, dejando toda la contaminación, el desabastecimiento y los inconvenientes para la manufactura.

El tema de calzado en Colombia es bastante importante, puesto que el consumo de zapatos es de 106 millones de pares en promedio, del cual, los empresarios nacionales están en capacidad de elaborar la mitad de ese monto aproximadamente. El mercado del calzado en Colombia es de tal relieve que hay interés y negocios ya adelantados con México y Brasil.

 

“El sector de calzado en Colombia comparte una inamovible hermandad con Brasil y eso lo manifiestan no solamente unos lazos regionales estrechos sino de ferias en conjunto algo que igual acontece con México y Ecuador. En este momento hay marcas colombianas de zapatos triunfando en Brasil como también ocurre en tierra mexicana. Hay en la región una apertura sana, unos tratados de desgravación no totales, pero finalmente en vigor entre estos tres países, Colombia, Brasil y México”, aseveró Zuluaga.

 

Invitó al nuevo Gobierno a trabajar de la mano y con todo el compromiso con el sector calzado, ojalá dándole continuidad a unos programas que funcionaron muy bien. Los empresarios del calzado y las manufacturas en cuero esperan el llamado del Presidente Gustavo Petro para dialogar y precisar qué se puede hacer para seguir dándole derrotero a una industria juiciosa, comprometida y generadora de empleo.

 

 

El tema de moda es reforma tributaria y aunque no se conoce el articulado, la industria del cuero espera que sea muy equitativa y acorde con los tremendos apuros fiscales que tiene la nación. Una propuesta hecha en otros escenarios, apunta a la eliminación de las exenciones, una rebaja en el IVA, la supresión de diferenciales en esa tarifa y una caída en el monto del impuesto de renta. Sobre esa conjetura, el Presidente de ACICAM afirmó que suenan interesantes por lo que deberían ser escuchadas.

Dijo que es prudente esperar el borrador del proyecto de reforma más cuando el nuevo Gobierno no considera darle continuidad al día sin IVA, luego es impredecible que pueda venir con la propuesta que llegará al legislativo como una prioridad.

ACICAM espera con profundo anhelo ver totalmente reactivadas las micro, medianas y pequeñas empresas, que, dicho sea de paso, son el renglón más grande en el sector calzado y manufactura.

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