Lunes, 24 Octubre 2022 08:54

Comestibles Ricos, empresa y portafolio a pedir de boca

Por

En medio de los altos costos generados por la crisis logística, la firma sigue adelante, aunque reconoce que parte de los sobrecostos deben ser trasladados al consumidor.

La empresa Colombiana comestibles Ricos, aseguró que los temas internacionales siguen golpeando las economías del globo, un asunto notorio en Colombia que en tres años aproximadamente, ha experimentado una pandemia que mató seres humanos, empresas y comercios, lío que no está del todo conjurado, también una crisis global logística que encareció los fletes, las materias primas y el producto terminado y para colmo, una situación bélica entre Rusia y Ucrania que cerró el suministro de fertilizantes, petróleo, gas, cereales, aceites y otras materias primas.

El tema no termina ahí, la compañía ha remado fuertemente contra la corriente, poniendo a prueba su arrojo, resiliencia y compromiso con un país que durante décadas ha comido con el mayor agrado los productos de esta empresa fundada en 1961, un año especial porque el país apenas respiraba tras los rigores de un cruento conflicto armado y de unos vaivenes políticos que fueron conjurados por el Frente Nacional que en esa época tenía un mandatario al amparo de lo acordado en Punta de Este, Uruguay. Casualmente, 1961 fue un año en el que se habló y se puso en marcha luego de la bendición que recibió del Congreso de la República, la reforma agraria.

Comestibles Ricos nace en momentos en que gobernaba a Colombia Alberto Lleras Camargo, el famoso “Monarca” como se le apodó. Un año que dejaba atrás la violencia de los 50, pero igual una herencia en las que ya incursionaba el terrible flagelo del narcotráfico. Ese periodo es recordado por la llegada del hombre al espacio y el inicio de nuevas incursiones por fuera de la tierra, el cosmonauta soviético Yuri Gagarin, logró viajar a la órbita espacial maravillando a muchos, pero igual el comienzo de los sesenta puso en Estados Unidos al Presidente número 35, John F Kennedy, quien fuera asesinado en 1963.

Los tiempos del Rock and Roll y el hipismo fueron complejos para el mundo, igual Colombia debió enfrentar situaciones difíciles, pero en ese año un proyecto de grado de la Universidad Jorge Tadeo Lozano, acompañado de compromisos e ideas empresariales, redundó en la creación de Súper Ricas, hoy Comestibles Ricos, por parte del señor Carlos Eduardo Silva, un verdadero acierto porque el recordado gestor acompañó producto con portafolio, proyecciones de crecimiento y sostenibilidad. En 1964, la firma se lanza con mayor ímpetu al mercado y demuestra que sin duda, las bolsas tiradas en el piso de las calles bogotanas, en efecto eran parte de un muy buen negocio.

La empresa sigue sólida y lleva beneficio económico a la Colombia agrícola, anualmente compra 35.000 toneladas de materias primas, todas, el esfuerzo de labriegos colombianos. La factoría emplea a 869 personas de manera directa que trabajan en un ambiente seguro, así como saludable. Genera más de mil empleos indirectos y se le reconoce su aporte a las regiones colombianas en donde lleva responsabilidad e inclusión social.

Según los estudios sobre demanda hechos en su momento, Productos Ricos registra una participación importante en el mercado nacional, con el 16 por ciento de 2021, demostró ser líder con ventas masivas en Bogotá, Cundinamarca, Boyacá y Antioquia. La compañía no se conformó con el espectacular ejercicio doméstico y se lanzó al contexto internacional con su línea de pasabocas, no en vano exporta más de 202.000 kilos de productos a Canadá, Estados Unidos, República Dominicana, Reino Unido, Chile, Panamá y España. La cifra de clientes supera los 62.000 y con las estrategias adelantadas, el número seguramente repuntará, ratificando que todo se hizo y se está haciendo con disciplina y visión, unos ingredientes para competir de tú a tu en el dinámico segmento de los snacks.

 

 

En charla con Diariolaeconomia.com, la Directora General de Comestibles Ricos, Amanda Silva, aseguró que la realidad de la empresa no es diferente a las de todas que hacen parte del sector real de la economía mundial puesto que se experimenta inflación, dificultad con el abastecimiento, fletes aún elevados, altas tasas de interés y una devaluación que ya tiene encendidas las alertas.

Al abordar los temas de actualidad, la directiva expuso que la guerra entre Rusia y Ucrania ha afectado muchísimo a la compañía puesto que los países en conflicto son productores y jugadores importantísimos en el mercado de fertilizantes, un factor que golpeó la producción agrícola en todos los pueblos del globo y que en Colombia no fue la excepción en vista que las siembras de papa cayeron porque muchos de los pequeños papicultores, no pudieron asumir un valor que superó el 200 por ciento.

 

“Ese inconveniente que protagonizan Rusia y Ucrania, ha impactado el precio de la papa, teniendo en cuenta que esas naciones producen muchos insumos para la producción agropecuaria y en esencia las materias primas que usa la agricultura mundial y en buena parte la que demandamos en Colombia para tener cosechas generosas, no solo en volumen sino en calidad. Todo se ha encarecido, no es fácil conseguir estos productos, hablo de abonos, pesticidas y herbicidas”, declaró la señora Silva.

 

Claramente y a nivel global, dijo la Directora General de Comestibles Ricos, mientras esta situación continúe y se expanda, afectará al mundo y por consiguiente a Colombia y sus empresas de manera directa. Puntualizó que los sobrecostos en los insumos no solo afectan a los empresarios que asumen parte de esas tarifas, al final del ejercicio el consumidor final termina pagando más habida cuenta que existen montos que ya no puede absorber la empresa y necesariamente debe trasladárselos al cliente.

 

Fiscalmente hay que poner la casa en orden, pero con el todos ponen

 

 

Las directivas de Comestibles Ricos, son conscientes de las dificultades fiscales de Colombia, un país que desde antes de la pandemia mostraba incertidumbre y volatilidad en los mercados. Saben de las secuelas de una pandemia que sigue presente y de las consecuencias financieras que trae implícita la inflación desbordada.

Si bien, considera la empresa, es necesario canalizar recursos frescos vía reforma tributaria, lo ideal es que en ese propósito de llevarle tranquilidad al entorno macroeconómico se cuente con el concurso de todo un país y no exclusivamente de un solo frente productivo porque los empresarios, echándose al hombro la responsabilidad fiscal, terminan diezmados, con menor utilidad y sin un factor competitivo que ayude en momentos de globalización y acuerdos comerciales, unos ecosistemas que premian a quienes muestran mayores eficiencias.

En opinión de Amanda Silva, las condiciones macroeconómicas se hacen más difíciles, con tasas de interés muy altas, tasa de cambio que raya en los 5.000 pesos, sin dejar de lado indicadores alarmantes como déficit en la cuenta corriente, deuda externa y balanza comercial, sin embargo, destacó que la empresa ha sido muy prudente en el manejo económico.

Durante la pandemia, aseveró, el reto fue grande y afortunadamente se pudo sortear el momento sin tener bajas en las plazas de trabajo, las ventas, aunque mermaron no influyeron de manera trascendental en el ejercicio económico de la compañía.

Sobre las estrategias y contingencias para paliar la coyuntura, la vocera de Comestibles Ricos expresó que tanto al Gobierno como a los empresarios les corresponde trazar una hoja de ruta que les permita ir tranquilos en medio de la borrasca antes las mejores decisiones.

 

 

Los insumos y productos importados dependerán de la geopolítica, reforma tributaria y del precio del dólar, para ello Comestibles Ricos tomó la decisión de protegerse y alejar los riegos que rondan, ello con pólizas y pericias financieras acopladas para tal fin, sin obviar posibilidades.

 

“Realmente en un comportamiento tan abrupto como el que ha habido en estos meses y que no permite vislumbrar una estabilidad interna y menos mundial, las medidas que se adopten podrán ayudar, pero no van a proteger todo, por lo tanto, hay que ser prudentes con el manejo de la caja como también con el endeudamiento para no poner en riesgo la sostenibilidad ni la estructura financiera de la organización”, acentuó Amanda Silva.

 

Un punto a favor en Comestibles Ricos, es que durante años y gracias a la experiencia y los momentos que ha sopesado, aprendió a potenciarse y a hacerse fuerte en medio de las dificultades algo que le permitió ver oportunidades, una cualidad que se mantiene y que, frente a los desafíos presentes y venideros, no va a ser la excepción.

Independiente de todo, son muchas las expectativas e incertidumbres que genera el proyecto de reforma tributaria, la cual se ve complicada desde el balcón de Comestibles Ricos puesto que impacta fuertemente a los llamados productos ultra procesados, un tema junto con otros, que deben ser revisados y en los que ha insistido la Asociación Nacional de Empresarios de Colombia, ANDI.

En opinión de Amanda Silva, el gremio de los empresarios ha puesto los puntos sobre la mesa, pero lo cierto, subrayó, es que un proyecto de semejante calibre afecta por igual a industriales y consumidores si se tiene en cuenta que se trata de un producto popular que perfectamente puede sustituir una comida día, es decir, sentenció la directiva, si se aprueba la medida habrá un perjuicio notorio para los ciudadanos de más bajos recursos.

 

La idea de la industria es tener paperos prósperos y no fritos

 

 

La agricultura es y seguirá siendo un tema fundamental en la compañía y por eso para Comestibles Ricos la situación de los productores de papa es complicada y pide todo tipo de intervención porque se trata de miles de familias que devengan su sustento de este cultivo.

Todo el ambiente económico por escasez y carestía en los insumos y demás insumos agropecuarios hizo que treparan aceleradamente los costos de producción, algunos pudieron abonar con técnicas interesantes de ahorro, pero otros se fueron del tubérculo y migraron a leche u otro cultivo porque no les alcanzó para adquirir el bulto de urea o cualquier producto de síntesis química.

El impacto por la situación de mayores costos y escasez no se hizo esperar pues hay un efecto palpable en la industria de alimentos, básicamente la que depende de la papa, un insumo fundamental de Comestibles Ricos.

 

“Este año ha sido muy fuerte tanto para la industria como para quienes nos abastecen ya que los fletes se incrementaron mucho, sin embargo, hubo un momento de bonanza para los productores de papa, los precios en su momento fueron buenos y ayudaron, un enorme favor de mercado porque los agricultores pudieron asumir los altos costos, caso contrario, con la compañía no ocurrió lo mismo, pudimos sortear la crisis con el entendimiento que tenemos de que este es un negocio de largo plazo y no del momento, buscando sinergias, alianzas y articulaciones que nos permita operar, llevando rentabilidad y tranquilidad a todas las partes, lo que nos incluye”, matizó la Directora General de Comestibles Ricos.

 

 

Un lema que ha jalonado las ventas en el país es “colombiano compra colombiano”, una iniciativa que ha mantenido vigentes a los proveedores pues fue una política corporativa implantada desde que nació la empresa, absorber el producto nacional del sector primario.

El apuro en los campos, básicamente en donde se cultiva papa, es tremendamente grande por cuanto hay labriegos de segunda y tercera generación, ya casi de salida, con algún tipo de afugias porque no han convencido a sus hijos de quedarse en la ruralidad, de seguir con el negocio, caso opuesto hay negativas y muchos piensan en salir de las fincas o los núcleos productivos.

A criterio de Amanda Silva, es hondamente triste la realidad del agricultor colombiano porque suma muchos problemas, no tienen relevo generacional, produce a precios exagerados, paga créditos onerosos y muchas veces su trabajo no cubre las obligaciones.

Ese, manifestó, es un escenario que no puede pasar de imprevisto, el entorno nacional no ayuda y hay perspectivas que no prevén ni las autoridades ni los consumidores, la agricultura está desapareciendo, no es sostenible, sencillamente dejó de ser un buen negocio y la grave situación, insistió, obliga a tomar cartas en el asunto.

 

“Si bien hay una realidad innegable, Comestibles Ricos como industria siempre ha buscado que los aliados agricultores tengan tranquilidad económica, ellos saben que cuentan con un comprador fijo y que las condiciones no cambian de manera dramática, teniendo así un acompañamiento del proceso, resaltando la importancia del apoyo conjunto”, dijo Silva.

 

Cambio climático, la responsabilidad es conjunta

 

 

Uno de los retos serios que tiene la humanidad es sobrevivir al cada vez más agresivo cambio climático, un enemigo intempestivo que arruina a los productores en un abrir y cerrar de ojos. Ante esa situación la responsabilidad recae sobre todos en el globo y para el caso de Comestibles Ricos, la tarea por un mundo mejor ya se está haciendo.

la Directora General de Comestibles Ricos, afirmó que el cambio climático es una dificultad que debe concitar el interés y el accionar de empresas, gobiernos y comunidades ya que se trata de vivir o atomizar el planeta con la excesiva carga de contaminantes lo que incluye combustibles fósiles, plástico y un precario manejo de los desechos.

La compañía ha venido tomando medidas y logró contribuir con una menor emisión de gases efecto invernadero. Las directivas leyeron la amenaza y apostaron por baja producción de CO2 o cualquier otro agente contaminante que afecte el medio ambiente.

La compañía cuenta con un parque de distribución muy ecológico puesto que se hace a través de triciclos en un noventa por ciento. Comestibles Ricos fue pionera como industria en perspectiva ambiental y control de aguas, así como de manejo del material de desecho. Tan cierto es que la firma tiene una de las plantas de tratamiento de aguas residuales más grandes a nivel empresarial, se caracteriza por su amplia cobertura y trabajo con biológicos.

En un momento acelerado y volátil como el que se vive actualmente, hay motivadores para que cada día más compañías implementen estrategias que permitan reducir impactos económicos, ambientales y sociales. Ante esto, Comestibles Ricos tras seis décadas, ha sido una compañía que mejora sus procesos con el objetivo de alcanzar algunas de sus metas enfocadas en la tríada del desarrollo sostenible como la gestión de residuos, adoptando modelos de economía circular, seguridad alimentaria, calidad de vida, ecología industrial, estrategias para la reducción del consumo energético y reutilización del recurso hídrico.

Dadas las condiciones, la empresa estableció cinco principales objetivos de desarrollo sostenible, generar empleo de calidad y oportunidades de desarrollo para los colaboradores, analizar y gestionar los impactos que se generan, replantear los procesos de producción e impulsar nuevas formas de consumo, más amigables con el medio ambiente. De igual manera, examinar la incidencia de los cambios de clima dentro de sus procesos y establecer estrategias que les permitieran adaptar sus operaciones.

Dentro de los objeticos también se propende por identificar alianzas y oportunidades de articulación que permitan avanzar.

 

 

“La sostenibilidad es una oportunidad para crear nuevos estándares que permitan proteger, respetar y cuidar la ciudadanía, los recursos y la Tierra. Más allá de la competitividad, es necesario fomentar una masa crítica dentro de la industria a través de esfuerzos mancomunados, esta es la clave para ver cambios reales a corto y mediano plazo”, manifestó Amanda Silva.

 

Desde 2018 a través de la estrategia “Juntos”, Comestibles Ricos busca inspirar a cada colaborador, aliado o miembro dentro de su cadena de valor, con el fin de orientar actividades hacia la generación innovación y sostenibilidad, con desarrollos que contribuyan al bienestar del ser humano y de su entorno. Es por esto que, el triángulo de éxito de la compañía se basa en Empresa-Trabajador-Familia.

La empresaria evocó con gran orgullo las cuitas de Comestibles Ricos, nació como un proyecto de grado de su padre Carlos Eduardo Silva López, narró que en tiempos de universidad decía, “Yo no voy a hacer tesis, yo le entrego una empresa funcionando”.

Don Carlos Eduardo Silva fue un grandilocuente ser humano, disciplinado y propietario de una mente pletórica de ideas, proyectos e iniciativas. Estudio en la Universidad Jorge Tadeo Lozano y trabajó en La Nacional de Chocolates.

Remembró que Comestibles Ricos inició como una empresa pequeña, con diez integrantes, empezó con ese proyecto y poco a poco se fue desarrollando, tecnificando, complementando cosas, creciendo e innovando sus productos.

Inicialmente transformaban papa y después plátano, trocitos, rosquitas, besitos, todo lo referente al maíz. Finalmente entraron en el mercado de los mixtos donde fueron pioneros en Colombia debido al desarrollo de la categoría. Con la industrialización y masificación de este tipo de productos generaron nuevas tendencias de consumo en la población, a tal punto que sustituyó el combo de pan francés y Colombiana, pues la gaseosa se mantuvo, pero incursionó el siempre apetecible Todo Rico.

Hoy es toda una experiencia consumir el variado portafolio de Comestibles Ricos pues una película, un partido de fútbol, ahora que viene el mundial, sacar provecho de una reunión familiar o encuentro de amigos, en fin en el contexto que se quiera la vida sabe mejor cuando se acompaña de un Todo Rico tradicional, de Onditas, papas limón-pimienta, papas tomate picante, Todo Rico Criollo Ají, con un espectacular Todo Rico Tributo Caribe, Chi Ricos horneados limón-pimienta, unas tajaditas Mix Bar BQ Miel, quizás unas papas de la línea Onditas, Queso Cheddar y muchas opciones más que ofrece una empresa pensada y proyectada para satisfacer paladares de alta exigencia.

 

Visto 4387 veces