Sábado, 24 Octubre 2015 17:37

Colombia debe elegir a quienes promueven la agrominería: Suárez Bernal

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Colombia es un país que puede extraer su riqueza si el gobierno quiere, es un país que requiere de inversión, pero no hay que confundir negocios con dádivas.

El Candidato a la Asamblea de Boyacá, Germán Suárez Bernal, afirmó que Colombia tiene todo un potencial económico en la tierra y en el subsuelo que puede ser aprovechado de la mejor manera si el gobierno brinda las condiciones contractuales y de renta que exigen tanto la extracción de minerales como la producción de alimentos.

El también presidente de la Asociación de Mineros del Norte de Boyacá, Asominb, y vicepresidente de la Confederación de Esmeralderos de Colombia, Confedesmeraldas, aseguró que la minería no es enemiga de la inversión extranjera siempre y cuando esta llegue como socia de los proyectos nacionales, pero lamentó que el estado esté empecinado en entregar la riqueza del subsuelo luego de los cuestionamientos por el saqueo en tiempos de la conquista y la colonia.

“El país es muy rico y lo mejor de todo es que hay cabida para todos, lo que no me explico es porque el gobierno quiere entregar nuestro patrimonio a unas firmas inversionistas que vienen por todo y luego se van dejando graves problemas económicos, sociales y ambientales”, aseveró Suárez Bernal.

Dijo que es inhumana la escena de cientos de hombres y mujeres del eje esmeraldero que se tiran al barro luego que una volqueta de una de las empresas que explotan esmeralda arrojan tierra de las minas para el rebusque.

“De ahí salen chispitas para pagar lo que se debe en la tienda por el mercado fiado, en esa tierra ya no viene nada representativo porque las empresas se percatan que nada de valor suba a la ansiada y esperada volqueta. Colombia tiene que ir al occidente de Boyacá y constatar que en esa región impera la miseria y la exclusión, es fácil ver madres cabeza de hogar revolcándose en el barro para tratar de llevar una aguadepanela para sus hijos que desde las cinco de la mañana esperan algo en sus ranchos”, comentó Suárez Bernal.

Instó al gobierno para adelantar un diálogo franco y de cara al país en donde no se tome del pelo como ha pasado con las mesas de concertación que se convirtieron en un alargue irrespetuoso para con una comunidad que ha sido expropiada de sus predios e inclusive encerrada en las minas vulnerando, no solo el debido proceso sino todo lo atinente a los Derechos Humanos.

“Hace poco en Boyacá unos mineros dedicados al carbón fueron literalmente retenidos en su mina, encerrados en una explotación por ejercer una labor ancestral que les dio alimento y calidad de vida a sus familias, hoy ellos están equiparados con hampones, con gente de la peor calaña y todo por el delito de explotar la tierra que compraron legítimamente o heredaron de sus padres, esto no puede seguir y el gobierno debe poner la cara y dar soluciones tajantes en favor de la coherencia”, declaró el ingeniero Suárez.

Sobre la llamada “Guerra Verde”, el experto dijo que esta no existe, pues quedó en el pasado el famoso conflicto por el control del negocio de las gemas. Actualmente hay casos en los cuales algunos patriarcas de la esmeralda les regalaron tierras a los mineros pobres para que tuvieran un ingreso que les garantizara futuro a sus familias. Ese es el caso del desaparecido, Víctor Quintero, que fue capaz de entregar 50 hectáreas de su propiedad en el sector de Peña Blanca en San Pablo de Borbur para una asociación de mineros y barequeros.

“Eso de la guerra es puro cuento, lo cierto es que hay algunas diferencias entre personas de la región, pero ya no por el control de las esmeraldas, tan cierto es que ya una de las minas más famosas en Coscuéz fue prácticamente vendida, es decir a muchos ya les cansó el cuento de la violencia y el de no poder ejercer la actividad minera, a eso súmele la falta de garantías por parte del estado”, apuntó.

En el tema esmeraldero, explicó no se puede hablar de un valor preciso de las verdes piedras porque en ese caso no se habla de un commoditie o de un producto básico y transable en bolsa, se trata de un lujo que tiene el precio que el cliente o quien la explota le ponga, es un valor más relativo, pero nada puntual. De todas maneras en los registros gubernamentales aparecen exportaciones por el orden de los 150 millones de dólares anuales.

El carbón es buen negocio

Actualmente Colombia produce más de 100 millones de toneladas de carbón entre las minas de Cerrejón e la Guajira y La Loma en el Cesar. En el altiplano cundiboyacense y Santander la producción supera las cuatro millones de toneladas al año.

La actividad minera para el caso de Boyacá les lleva soluciones a más de 6.000 familias, pero la suma es mucho mayor si se tiene en cuenta el transporte, el comercio, la hotelería y la compra de bienes de capital. “La minería tiene un entorno económico viable y de renta porque fortalece el tejido social”.

Apuesta por la seguridad alimentaria

El presidente de Asominb, Germán Suárez, aseguró que los mineros son muy conscientes de la realidad el mundo en materia de alimentación y por ello están muy comprometidos con proyectos productivos serios, bien planificados y hasta el momento de buena renta.

Para el caso del norte de Boyacá los proyectos van desde la cría de caprinos hasta la siembra de frutas y otros productos como yuca, plátano, fríjol, maíz, papa y cebolla entre otros.

En la zona de extracción de esmeraldas la situación no es diferente toda vez que la vecindad de Fura y Tena tiene como particularidad el tener unas tierras fértiles y ricas en agua pues no en vano a occidente se le conoce como la más grande fábrica de agua natural del país.

En este momento es muy fuerte la producción de cacao que para dicha de los cacaoteros fue reconocido hace unos meses como el mejor cacao del mundo, situación que le abrió más mercado e incentivó las siembras.

La ganadería de doble propósito es muy fuerte y también se impulsa todo lo que tiene que ver con especies menores y cría de aves de corral.

El sentimiento de los mineros y de los boyacenses en general es de total tristeza y decepción por la ausencia del estado que los tiene sin vías, sin hospitales y sin escuelas, lo anterior sin contar las falencias en asistencia técnica y en el proceso de formalización minera.

En los ocho procesos que se han adelantado hasta el momento, tan solo el dos por ciento ha prosperado lo que demuestra que falta diligencia, compromiso y trabajo para una comunidad que injustamente fue criminalizada.

“Yo me duelo de la suerte que nos ha correspondido porque Boyacá fue un departamento bendecido por Dios con riquezas y fertilidad en las tierras, pero maldito por la clase política que no vaciló en saquear y entregar el patrimonio regional”, sostuvo.

Desde su análisis, la situación minera es tan lamentable que en la Comisión Quinta del Senado, aparte de Jorge Robledo, no hay dolientes por la minería ni por el sector minero energético.

Este ingeniero boyacense se perfila como un serio aspirante a las grandes corporaciones en vista de sus amplios conocimientos en minería y petróleo así como en el tema de generación de energía. Actualmente prepara un estudio sobre el impacto del petróleo en Colombia con los súper precios porque señala que al país no se le nota el barril a más de 100 dólares. Dice que hay que ver obras, mejoras y la misma deuda externa que debió bajar con la bonanza.

“Vi construir Hidrosogamoso, uno de los activos más valiosos de la nación y de la región y me parece injusto que una empresa que se construyó con 12 billones de pesos hoy se ponga en venta por cinco billones, eso me molesta y me duele porque estamos hablando de una generadora que deja más de 500 mil millones de pesos en utilidades y que costó no solo plata sino sacrificio, esa posición no es una tozudez de izquierda, ese es un sentimiento nacional con asidero porque lo que sirve no se vende y lo digo, no como candidato, sino como empresario”, concluyó.

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