Sábado, 16 Enero 2021 07:59

Ecopetrol, una petrolera sólida que no necesita capitalización: Ex Ministro

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La empresa no necesita capitalizaciones ni puede estar dentro de los planes de privatización porque se trata de la verdadera joya de la corona.

Hablar de la Empresa Colombiana de Petróleos, Ecopetrol, es viajar por la cápsula del tiempo, es ver en esa secuencia cronológica indígenas yariguies con sus cuerpos y rostros impregnados de crudo, generando curiosidad en los conquistadores que perplejos ignoraban que a los aborígenes la futura riqueza les pasaba por la cara como si nada. Claro era un momento incipiente por allá en 1536, momentos en los que disminuidos ejércitos cabalgaban por La Tora, sitio en donde muchos advenedizos encontraron la muerte por enfermedades tropicales, por ataques de los indígenas con certeras flechas envenenadas, pero igual devorados por jaguares y caimanes. En la época salvó la papeleta el consumo de culebra, caballo y otras fuentes de proteína incluida la de los parroquianos que llegaron a buscar fortuna según narran los cronistas.

En plena conquista, los yariguies derramaron sangre española, pero igual rindieron culto a Chapapote, la misma sangre de la tierra, después identificada como petróleo. No Sobra decir que los acorazados conquistadores impusieron terror en el nuevo mundo pues no solamente usaron caballos y bestias para penetrar en la selva, también utilizaron perros de presa entrenados para destrozar indígenas y conseguir botines. El comienzo de las nuevas naciones y la explotación de sus riquezas no fue tarea fácil porque el proceso de ingresar a tierras ignotas pasó una cuenta de cobro demasiado elevada, a tal punto que muchas tribus fueron víctimas del exterminio.

Ecopetrol, más que una empresa petrolera concebida de manera estatal, es sinónimo de riqueza y progreso. Gracias a los logros en exploración y explotación de crudo, el país pudo desde tiempos añejos apostar por desarrollo, crecimiento y tejido social. Hoy la compañía, que pasó por una capitalización tiene recurso mixto, pero con supremacía gubernamental, sigue siendo una empresa de los colombianos a quienes se les dijo que todo lo que esté bajo el subsuelo es propiedad de la nación, unos activos extractivos de todos y para todos, como quien dice, el ejecutivo actuando en nombre del estado tuvo como tarea administrar el crudo, los minerales y todo lo que tenga valor en favor de los nacidos en Colombia.

Algunos decían que resultaba absurdo comprar acciones de Ecopetrol porque era el equivalente a adquirir lo que ya es propio. Por Constitución y derecho, los colombianos son todos los dueños de la empresa y por eso ha habido una serie de desencuentros frente al manejo de una empresa que siendo muy promisoria, tuvo que enfrentar escándalos de corrupción, el saqueo de las regalías originadas, las cuales fueron haciéndose vapor en las regiones, y unos manejos poco ortodoxos, verbigracia la controvertida y onerosa Refinería de Cartagena, Reficar, un tema que de alguna manera ha pasado de agache.

No sería justo condenar una compañía generosa, bondadosa y con nombre superlativo pues apagó incendios fiscales, giró los cheques de las deudas estatales y dio el parte de tranquilidad financiera. En algunos momentos, y no por culpa de Ecopetrol, llegaron los descalabros financieros, pero por falta de lectura del mercado petrolero habida cuenta que los administradores del momento pensaron que el petróleo cotizaría a más de 100 dólares el barril, y sin lugar a dudas, por endilgar sobre el lomo de la “gran empresa”, unas responsabilidades exageradas, eso sí avaladas por el modelo económico que puso a Colombia como un emirato en la esquina más sabrosa de América Latina.

Algunos aseguran que la petrolera colombiana, con todo y su potencial, puede llegar a tener problemas, si no se hacen correctivos a tiempo, los más agudos precisan que el sesenta por ciento de los activos de Ecopetrol están comprometidos con deuda, eso sí, advirtiendo que el ejercicio de 2019 fue inmejorable y que sirvió para castigar pasivos. Dentro de los estudios o vacilaciones está la posición de algunos analistas que creen que la empresa, junto con otras petroleras de la región, estaría cerca de desaparecer.

Las lecturas son varias como nos podemos dar cuenta, pero lo realmente cierto es que la estatal petrolera, merece un trato loable, que le dé su sitio en la historia económica de Colombia porque si bien ayudó a contarla de buena manera, seguramente seguirá aportando riqueza y prosperidad a lo largo y ancho de un país que la ve con potencial, cercana al desarrollo y afianzando sinergias ambientales.

El Grupo Ecopetrol ha puesto la vara alta, en su primera capitalización arrancó con una acción de 1300 pesos que muy pronto saltó a 5.000 pesos.

Una realidad es que ante la necesidad de aumentar las reservas, es urgente darle mayor dinamismo a los negocios y así propender por mayor actividad. Hay que decir que a la fecha los costos de producción son muy elevados un factor determinante en la competitividad y en futuros proyectos. Los que han visto la petrolera con detalle en el tiempo dan cuenta que, precisamente, la carencia de reservas limita la posibilidad de supervivencia.

Lamentablemente la empresa no ha tenido hallazgos de gran relieve, una situación compleja que no permite sumar nuevas reservas. Los analistas, recordando palabras del fallecido, pero muy recordado Senador de la República, Hugo Serrano Gómez, precisan que hubo decisiones como la creación de la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH, la cual hizo que Ecopetrol perdiera, preocupantemente, la administración del recurso, obligándola a competir por áreas y zonas con algún grado de estrés por la necesidad de resultados.

Las nuevas determinaciones, decía Serrano, le quitó a la estatal petrolera los contratos de asociación, llevándola a ejecutar agresivos planes de inversión que al hacer las ecuaciones no arrojan un resultado contundente.

Frente a los nuevos jugadores, hay según los expertos, un potencial de hidrocarburos desaprovechado y hoy Colombia sencilla y llanamente vive de raspar la olla y de un recobro con inversiones a mediano plazo que resulta expansivo en costos.

Un tema es el crecimiento de la burocracia, que en momentos de dificultad logró recortes interesantes, empero hoy algunos hablan de un repunte que oscila entre el cinco y el diez por ciento en nuevos contratos laborales con un costo relativamente alto frente a la coyuntura.

El petróleo a la fecha no lo es todo, representa una parte muy importante de la oferta exportable, aclarando que el fin de los hidrocarburos está casi que a la vuelta de la esquina, un tema recurrente entre ambientalistas y multinacionales que ya hacen sus apuestas por las energías renovables, un asunto ya introducido en el portafolio del Grupo Ecopetrol que piensa en mayor eficiencia, crecimiento de la productividad y la generación de recursos frescos para el estado.

Hay algunas preguntas como ¿en qué va la estrategia de internacionalización de la compañía?, ¿Qué pasó con las inversiones hechas en Angola, Houston, Brasil y Perú?, ¿para dónde va la petrolera?, esta última, una inquietud con mucho asidero teniendo en cuenta además que el fracking es un tema bastante comprometido por costos y situaciones de mercado.

Hace más de veinte años no se anuncian descubrimientos petroleros de gran envergadura, Ecopetrol se quedó en el recuerdo de La Cira-Infantas, de Cusiana, Caño Limón y Guando en el espectacular balneario de Melgar en el Tolima.

Ecopetrol afirmó que en el primer trimestre de 2020 el Grupo alcanzó una utilidad neta de 133 mil millones de pesos y un EBITDA de 5.3 billones de pesos colombianos. Estos resultados fueron principalmente la consecuencia de la tenaz caída del precio internacional del crudo Brent, el cual pasó de 64 USD/Bl en 1T19 a 51 USD/Bl en 1T20 y un fuerte debilitamiento de la canasta de crudos y productos.

Al cierre del trimestre, el diferencial de la canasta de venta de crudo vs Brent registró -10.5 USD/Bl versus -7.6 USD/Bl, alcanzados en el mismo periodo de 2019. Lo anterior, fue compensado parcialmente con el fortalecimiento de los diferenciales en gasolina, nafta y diésel, y una devaluación del 13% de la tasa de cambio promedio frente al primer trimestre de 2019.

En ese momento, al inicio de la pandemia, el presidente de Ecopetrol S.A. Felipe Bayón Pardo, aseguró resultaba claro que la coyuntura y las medidas necesarias para afrontar el problema tendría impactos en varias de las metas establecidas dentro del plan de negocio 2020-2022, por lo cual consideró necesario revisarlas.

Aclaró que en el segundo semestre del año, en la medida que las condiciones de entorno se fueran estabilizando, se relanzaría el plan para estos años.

 

“Ahora más que nunca, Ecopetrol mantiene su compromiso con la excelencia operacional, la seguridad y el cuidado de sus trabajadores, la protección del medio ambiente, el desarrollo conjunto con las comunidades y la generación de valor para los accionistas”, escribió Bayón Pardo en su momento.

Si bien el 2020 era un año que pintaba muy bien, al cierre del primer trimestre de esa vigencia, Ecopetrol debió enfrentarse a condiciones de mercado retadoras e inesperadas, que se vieron reflejadas en una caída de más de 65% en el precio del crudo Brent frente al cierre de 2019, debido a choques externos como el fuerte incremento en la oferta de petróleo y la expansión del COVID-19 a nivel mundial, que generó en su momento una significativa contracción de la demanda tanto de crudos como de productos.

Según Bayón Pardo, la crisis sin precedentes encontró en 2020 al Grupo Ecopetrol en una posición operacional y financiera sólida, con un portafolio de inversiones competitivo frente a la industria y un nivel de apalancamiento que brindó la flexibilidad y los elementos para afrontar esta coyuntura.

Aunque este escenario demanda una rápida respuesta y requiere importantes ajustes en el corto plazo, el enfoque en disciplina de capital, protección de la caja y crecimiento de producción y reservas se mantienen como ejes de una promesa de valor sostenible en mediano y largo plazo.

Traemos a colación estas palabras del directivo porque hoy el escenario es mucho más retador, la pandemia se consolidó como el gran mal del siglo y hay países que tuvieron que volver a encerrarse. América Latina así como Colombia caminan por una endeble cornisa y será vital tener ahorro y adoptar las medidas que avalen sostenibilidad empresarial y financiera.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el ex Ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta medina, aseguró que pese a la situación fiscal, Ecopetrol no está en planes de capitalización porque no la requiere, gracias a un amplio portafolio que afortunadamente ya está financiado, es decir que goza de buen respaldo monetario y una inmejorable salud fiscal.

Al analizar las cifras de la compañía, apuntó el ex Ministro, hay gobiernos que súbitamente toman medidas y echan mano de los activos de manera increíble; sin embargo, especificó que, frente a cualquier tentativa, Ecopetrol se ha vuelto intocable porque políticamente seguir privatizándola no tiene ninguna viabilidad en vista que eso sería como vender la nevera para salir a mercar. De igual manera sustentó que en un año prelectoral, una medida de ese calibre es impensable y totalmente descartable.

Otra posibilidad que habría que apartar tiene que ver con el revolcón en la política petrolera porque contrariamente a los planteamientos, que jamás hacen falta, de dar más incentivos a las empresas, el tema queda por fuera de la consideración toda vez que ya hay suficientes estímulos.

 

El mayor incentivo a las empresas, indudablemente, es una reactivación económica, es decir, volver por los fueros en dinámica e inyección de capital porque el año pasado bajó la inversión en todo el mundo y desde luego Colombia no fue la excepción porque como todos saben, descendió la demanda de crudo. Por más que se rebajen los impuestos, ninguna compañía vendrá a invertir en el país con unas circunstancias como las que se dieron en 2020 y de las cuales no hay certeza por cuanto en 2021 habrá una demora considerable para poder salir”, señaló el analista.

 

Insistió que solamente cuando empiece a darse la reanimación económica volverá a fluir la inversión y los capitales empezarán a llegar porque ese es el mejor incentivo, muy por encima de los alivios tributarios o fiscales.

Frente a la posibilidad que miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, OPEP, e inclusive algunos por fuera del cartel empiecen a liberar unos 500.000 barriles diarios entre enero y marzo, Acosta Medina expresó que una medida de ese calibre pondrá a temblar al mundo petrolero porque la reacción inmediata de mayor crudo en el mercado es un menor precio por barril.

 

Reactivación económica, más que posible, es pensar con el deseo

A propósito de recuperar la dinámica en la economía, Acosta Medina puntualizó que es muy difícil lograr salvar sectores productivos o sacarlos del inframundo habida cuenta que no hay condiciones ni en salubridad como tampoco económicas pues el ingreso de los hogares es raquítico y no permite, de manera holgada, la demanda de bienes y servicios, básicamente ofrecidos por fábricas colombianas.

La verdad es que yo veo más un rebrote de la pandemia que una economía repuntando. Proyectar un crecimiento del cinco por ciento es más pensar con el deseo que aplicar una fórmula que le dé a cualquiera un crecimiento de esa magnitud. Repito, no hay condiciones, hay un mal muy hondo con cargo a la virosis y los colombianos, muchos por fuera del mercado laboral, no podrán contribuir con ese objetivo, es muy optimista, quizás deseable, pero apartado de la realidad”, subrayó Amylkar Acosta Medina.

Si a Colombia le va supremamente bien, incluyendo hasta el factor suerte, el año, expuso Acosta Medina, podría terminar con un crecimiento del cuatro por ciento, igual ponderado.

 

Ecopetrol, una empresa promisoria

Respondiendo inquietudes y algunas conjeturas, el ex Ministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta Medina, aseveró que caso contrario a lo que se vaticina, Ecopetrol ha hecho una labor importante en los últimos años ya que aprovechó coyunturas que se fueron presentando para pre-pagar deudas adquiridas. Destacó que en medio de la actual pandemia de Covid-19, la empresa es de las pocas petroleras en el mundo que dio utilidades, nada comparables con las 2019 y de los años anteriores, pero mostrando la curva hacia arriba y sin pérdidas.

Sobre ese particular Acosta indicó que no reportar menoscabos o saldo en rojo en las actuales circunstancias es una total ganancia.

En el asunto de energías alternativas, afirmó el ex Ministro, Ecopetrol empezó a fortalecer su portafolio con la generación de nuevas fuentes eléctricas pues entró de lleno en energía solar y eólica.

 

“De hecho ya hay campos petroleros que están operando con energía renovable. La empresa no solamente está involucrada en proyectos de energía solar sino que además avanza en eficiencia energética que hace parte de la transición sin dejar de acotar que también está impulsando unos proyectos a través del Instituto Colombiano del Petróleo, con lo que avanza rápidamente en la investigación para la producción de hidrógeno, enorme reto en el portafolio de energías alternativas que a futuro posicionará a Colombia en la generación de energías limpias”, declaró el señor Acosta Medina.

 

Con lo que se está haciendo, manifestó el experto, el futuro de Ecopetrol es más boyante de lo que puede imaginarse porque sigue potenciando portafolio y mejorando las fuentes de ingreso para optimizar resultados en el mediano y largo plazo.

Acosta explicó que en ese propósito del gobierno de impulsar la reactivación económica, Ecopetrol está en primera línea, justamente en los esfuerzos del país por la reanimación de los mercados y la actividad productiva. En esa primerísima línea, aclaró, están los médicos y el sistema de salud que al final del día entregarán el anhelado parte de tranquilidad, recalcando, con la ayuda de los colombianos y apelando a una disciplina y responsabilidad social al máximo.

Hoy Ecopetrol tiene un gran futuro y será determinante en oxigenar al país económico por las inversiones que está haciendo, pero igual por los proyectos que está poniendo en marcha.

 

Una petrolera grande con historia semejante

Según el Grupo Ecopetrol, la reversión al estado Colombiano de la Concesión De Mares, el 25 de agosto de 1951, dio origen a la Empresa Colombiana de Petróleos. La naciente empresa asumió los activos revertidos de la Tropical Oil Company que en 1921 inició la actividad petrolera en Colombia con la puesta en producción del Campo La Cira-Infantas en el Valle Medio del Río Magdalena, localizado a unos 300 kilómetros al nororiente de Bogotá.

Fue así como Ecopetrol comenzó actividades en el sector petrolero bajo la figura de Empresa Industrial y Comercial del Estado, encargada de administrar el recurso hidrocarburífero de la nación, y creció en la medida en que otras concesiones revirtieron, incorporando su operación.

En 1961, reza un documento de Ecopetrol, la empresa asumió el manejo directo de la refinería de Barrancabermeja. Trece años después compró la Refinería de Cartagena, construida por Intercol en 1956. En 1970 adoptó su primer estatuto orgánico que ratificó su naturaleza de empresa industrial y comercial del Estado, vinculada al Ministerio de Minas y Energía, cuya vigilancia fiscal es ejercida por la Contraloría General de la República.

La empresa funciona como sociedad de naturaleza mercantil, dedicada al ejercicio de las actividades propias de la industria y el comercio del petróleo y sus afines, conforme a las reglas del derecho privado y a las normas contenidas en sus estatutos, salvo excepciones consagradas en la ley (Decreto 1209 de 1994).

En septiembre de 1983 se produjo la mejor noticia para la historia de Ecopetrol y una de las más destacadas para Colombia: el descubrimiento del Campo Caño Limón, en asocio con OXY, un yacimiento con reservas estimadas en 1.100 millones de millones de barriles. Gracias a este campo, la empresa inició una nueva era y en el año de 1986 Colombia volvió a ser en un país exportador de petróleo.

En los años noventa Colombia prolongó su autosuficiencia petrolera, con el descubrimiento de los gigantes Cusiana y Cupiagua, en el Piedemonte Llanero, en asocio con la British Petroleum Company. En 2003 el gobierno colombiano reestructuró la Empresa Colombiana de Petróleos, con el objetivo de internacionalizarla y hacerla más competitiva en el marco de la industria mundial de hidrocarburos.

Con la expedición del Decreto 1760 del 26 de Junio de 2003 modificó la estructura orgánica de la Empresa Colombiana de Petróleos y la convirtió en Ecopetrol S.A., una sociedad pública por acciones, ciento por ciento estatal, vinculada al Ministerio de Minas y Energía y regida por sus estatutos protocolizados en la Escritura Pública número 4832 del 31 de octubre de 2005, otorgada en la Notaría Segunda del Circuito Notarial de Bogotá D.C., y aclarada por la Escritura Pública número 5773 del 23 de diciembre de 2005.

Con la transformación de la Empresa Colombiana de Petróleos en la nueva Ecopetrol S.A., la Compañía se liberó de las funciones de Estado como administrador del recurso petrolero y para realizar esta función fue creada la Agencia Nacional de Hidrocarburos, ANH. A partir de 2003, Ecopetrol S.A. inició una era en la que, con mayor autonomía, ha acelerado sus actividades de exploración, su capacidad de obtener resultados con visión empresarial y comercial y el interés por mejorar su competitividad en el mercado petrolero mundial.

Actualmente, Ecopetrol S.A. es la empresa más grande del país con una utilidad neta de $13,25 billones registrada en 2019, un crecimiento del 14,7 por ciento y la principal compañía petrolera en Colombia. Por su tamaño, pertenece al grupo de las 40 petroleras más grandes del mundo y es una de las cuatro principales de Latinoamérica. Las ventas de crudo en 2019 llegaron a 70,8 billones de pesos, todo gracias al alargado programa de eficiencias y la devaluación del peso.

En ese ejercicio se observó que los resultados financieros fueron ampliamente generosos en los últimos seis años ya que la utilidad neta llegó a 13.3 billones de pesos, un EBITDA que sumó 31.1 billones de pesos y un margen EBITDA que alcanzó el 44 por ciento. La empresa ha demostrado musculatura, manejo en circunstancias difíciles y estrategia a la hora de enfrentar retos y metas, hoy tan solo requiere de ganarse ese baloto que finalmente resulta siendo la industria petrolera, representado en un merecido y enorme hallazgo.

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