Domingo, 11 Septiembre 2022 00:05

Reservas de gas en Colombia pueden pasar de 11 a 100 años: Naturgas

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Reservas de gas en Colombia pueden pasar de 11 a 100 años: Naturgas COSTA-AFUERA-AZUL

Los estudios apuntan a unas reservas que pueden darle suministro al país por espacio de 100 años, pero para ello es perentorio incrementar las exploración y perforación de pozos.

El gas natural es un recurso milenariamente conocido por el hombre primitivo el cual veía con espanto caer los rayos sobre llanuras y lagos que, al hacer contacto con un recurso extraño, exhalaba fuego desde lo profundo de la tierra o los oscuros y temibles pantanos. Había de hecho dos amenazas la que venía de las alturas con una temeraria lluvia eléctrica y la que de manera furtiva se ocultaba en las entrañas de la biosfera para hacerse visible con aterradoras llamaradas.

Según los historiadores, fue China en donde se encontraron los primeros yacimientos de gas tras la búsqueda de reservas de sal, una vez hallado el recurso gasífero se lleva a cabo la primera perforación en 125 antes de Cristo ya que los chinos ya sabían de esa fuente de energía desde el año 900 previo a la era cristiana.

La perforación hecha en la tierra del dragón se adelantó a 150 metros y el primer gasoducto fue desarrollado con cañas huecas de bambú. En ese momento la humanidad empezaba a hacer uso de los recursos naturales y para el caso se trataba de gas natural, un producto consecuencia de la descomposición de la materia orgánica que ocurrió en un periodo que se ubica aproximadamente entre 240 y 70 millones de años, finalmente, el residuo del Mesozoico, una era habitada por dinosaurios y enormes reptiles que mandaban en el planeta hasta el incidente con el meteorito que impactó en el Golfo de México.

No solamente los chinos conocieron el gas natural que usaron para calentar sitios e iluminar calles, también vieron salir llamas del subsuelo griegos y romanos, de hecho, los hijos de la nación helénica encontraron petróleo en el mar Caspio.

El fenómeno generó curiosidad en culturas como la persa y la india que erigieron templos en donde hubo jornadas de oración en torno a las llamadas fuentes ardientes, posiblemente relacionadas con dioses y deidades.

Los siglos pasaron y la gran industria del gas natural encuentra su máxima expresión en Estados Unidos, país precursor en exploración y explotación del hidrocarburo. Fue en 1821 cuando en Fredonia, una población aledaña a Mueva York, se realizó una perforación que alcanzó los nieve metros, al final del ejercicio llevaron gas por tuberías arcaicas, construidas con madera y plomo que llegaron a las casas para alumbrar las noches norteamericanas del siglo XIX.

En ese trabajo de exploración de gas metano estuvo la mente brillante y la tozudez de William Hart, conocido como el padre del gas natural.

Con los años, el hombre descubrió que el gas no podía quedarse única y exclusivamente para alumbrar casas y calles, decidió darle un uso más industrial que llevó a la masificación del hidrocarburo el cual resultó ser una espectacular fuente de calor. Empezó a usarse para encender calderas en las grandes empresas que gracias al eficiente calentamiento resultó ideal para la transformación de metales, caucho, cerámica, vidrio, cemento y plástico entre otros frentes. Igual resultó trascendental en la generación de energía al demostrar altos rendimientos en las plantas termoeléctricas.

Es por eso que el mundo aprecia este combustible ya de alta demanda en los hogares en donde optimiza la calidad de vida con calefacción, uso en estufas y otros gasodomésticos. Las industrias también echaron mano del combustible y paliaron costos de producción, mejorando los rendimientos, el sector automotor paulatinamente está abandonando la gasolina porque encontró en el gas natural una fuente limpia para mover los automotores.

Los ambientalistas reconocen las bondades del gas natural ya que no solo tiene un alto poder calorífico, sino que su contaminación es muy baja, es, dentro de los combustibles fósiles el que menor impacto tiene sobre el medio ambiente porque produce la mitad de CO2.

El gas no tiene una historia muy larga en Colombia, tuvo un tibio uso en la década de los 50 cuando fue utilizado ocasionalmente. El desarrollo de esta industria empezó a mediados de los 70, instante en el que inició el impulso de un hidrocarburo limpio, rendidor y muy útil.

 

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la presidente de la Asociación Colombiana de Gas Natural, Naturgas, Luz Stella Murgas Amaya, aseguró que Colombia tiene hoy reservas equivalentes a 4.5 terapíes cúbicos, una existencia que alcanza para 11.4 años, de acuerdo al informe del ministerio de Minas y Energía que salió en el primer semestre de este año y que hace parte de los datos acopiados en 2021.

Reveló que las compañías de exploración y producción le reportan a la Agencia Nacional de Hidrocarburos, no solamente las reservas sino también los recursos, haciendo la salvedad que la diferencia entre esos dos ítems es que existe un grado de incertidumbre de existencia mayor por lo que se hace perentorio acelerar las campañas exploratorias y perforar pozos con el ánimo que los recursos identificados por las asociadas puedan convertirse en reservas y por su puesto en moléculas de gas que ingresen al sistema.

Explicó que si bien las reservas gasíferas alcanzan para 11.4 años, las compañías han detallado recursos que le pueden dar autosuficiencia a Colombia por espacio de 100 años.

 

Gas, un recurso estable y sólido

A criterio de la presidente de Naturgas, este hidrocarburo es el energético más consistente con las prioridades del país, viendo el escenario actual.

Sostuvo que aprovechar el gas natural permitirá acelerar grandes apuestas como lo es reducir pobreza y brechas de desigualdad, pero igual será vital en la seguridad alimentaria y en la lucha frontal contra el hambre. En opinión de Murgas Amaya, el Gas Natural se afianza como el combustible estratégico de cara a la transición energética y resulta trascendental para enfrentar el cambio climático, así como en la celeridad que tendrá el proceso de industrialización.

 

“Cuando hablo de que el gas contribuye con la reducción de pobreza y de las brechas de desigualdad, lo digo con todo el argumento ya que al llevar este combustible a las zonas urbanas se aporta de manera importante con el mejoramiento en la calidad de vida de las familias y de los hogares colombianos que adquieren bienestar. Además de eso se apoya todo lo atinente a salud pública y por supuesto en optimizar la calidad del aire habida cuenta que el gas natural tiene unos beneficios ambientales y económicos que lo hace el energético más propicio para generar capacidad de pago en las viviendas que hoy no cuentan con el servicio”, declaró la reconocida jurista.

 

 

En seguridad alimentaria y en la lucha contra el hambre, la presidente de Naturgas, dijo que el energético es el mejor aliado para abaratar los alimentos debido a la producción de fertilizantes como la urea que sin duda alguna puede ayudar a lograr las metas del Gobierno contra la desnutrición.

En opinión de la dirigente gremial, con el gas natural y sus derivados, no solo se logra producir bienes del agro a menor costo, sino que las familias colombianas pueden acceder a un energético económico con el fin de que el esfuerzo que se hace en la cadena alimenticia no se vea perjudicado por no utilizar un combustible como el gas natural.

En temas de transición energética y lucha contra el cambio climático, Naturgas señaló que el gas natural, en la medida que reduce el material particulado fino en un 99 por ciento comparado con combustibles líquidos tradicionales, considerando que reduce entre un 30 y un 50 por ciento las emisiones de dióxido de carbono en materia de combustión, también con vehículos a gasolina o Diesel, es más limpio y resulta un producto de baja emisión que puede servir en ese proceso de relevo energético para ofrecer respaldo a las intermitencias de la energía y así mantener confiabilidad en el sistema eléctrico y por supuesto en todo lo que tiene que ver con el servicio de provisión de gas natural.

Agregó que esos componentes son claves ya que, en ese proceso de transición, el país debe migrar a energías de bajas o cero emisiones.

Luz Stella Murgas Maya fue clara al precisar que en los procesos de industrialización que incluye el agro nacional y otros sectores sensibles de la economía, utilizar gas natural como combustible propiciará mayores rendimientos, ahorro y un mejor planeta.

 

Gas natural, un beneficio que cambio vidas

Hasta hace 40 años en Bogotá la gente hacía interminables filas a sol, y agua para adquirir el poco célebre cocinol, un combustible derivado del petróleo de bajo costo caracterizado por su color azul. En algunas ocasiones los cupos eran logrados por la gestión de las juntas de acción comunal que tramitaban el abastecimiento de un combustible básico para cocinar.

 

 

Antes, y hasta hace poco, dejando claro que en los campos es usual, la gente cocinó con leña y carbón, todo un problema ambiental y de salud porque muchos experimentaron enfermedades complicadas por el humo y la inhalación de ese tipo de combustible.

Según la Comisión de Regulación de Energía y Gas, CREG, en Colombia el desarrollo de la industria del gas natural es reciente. Aunque desde la década del 50 se realizaron algunos usos esporádicos y aislados de este combustible, fue a mediados de los años 70 cuando comenzó su verdadero desarrollo gracias al gas descubierto en la Guajira y que entró en funcionamiento en 1977.

Luego de un largo período de bajo crecimiento, en 1986 se inició el programa “Gas para el cambio”, que permitió ampliar el consumo de gas en las ciudades, realizar la interconexión nacional y tener nuevos hallazgos.

En 1993, dijo la entidad, el Gobierno Nacional decidió que Ecopetrol liderara la interconexión nacional, para lo cual dos años después comenzaron las conexiones entre los principales yacimientos y centros de consumo, mediante la construcción de más de 2.000 km de gasoductos que pasaron por el Departamento de la Guajira, el centro y suroccidente del país, así como los Llanos orientales.

En su análisis la CREG apuntó que, con el fin de facilitar el acceso del gas natural a los estratos socioeconómicos más necesitados, en 1997 se creó el Fondo de Solidaridad y Redistribución de Ingresos. Ese mismo año se separó la actividad de transporte de gas de Ecopetrol y se conformó la Empresa Colombiana de Gas (ECOGAS), que después se transformó en la Transportadora de Gas del Interior (TGI S.A. E.S.P.) cuando la Empresa de Energía de Bogotá (EEB) compró su mayoría accionaria en 2006.

Según la CREG, entre 1997 y 1998 se otorgaron concesiones de áreas de distribución exclusiva de gas para extender la cobertura del servicio en los departamentos de Quindío, Caldas, Risaralda, Valle y Tolima.

El Gobierno Nacional, interesado en promover el desarrollo de este energético en todo el país y de masificar su uso, estableció en el 2003 las “Estrategias para la dinamización y consolidación del gas natural en Colombia”, donde se formularon algunas estrategias y recomendaciones para lograr este objetivo.

Un año después se hizo lo mismo para masificar el Gas Natural Vehicular y se ordenó ofrecer condiciones económicas especiales (especialmente descuentos y bonos) para beneficiar a quienes utilicen este combustible.

 

 

En el 2007 Ecopetrol, la petrolera venezolana PDVSA y Chevron suscribieron un contrato mediante el cual determinaron las condiciones para compra y venta de gas natural entre Colombia y Venezuela durante los próximos 20 años.

Para Naturgas fue trascendental el descubrimiento del campo Cusiana en marzo de 1991 por la inglesa British Petroleum, BP, que explorando y buscando gas se encontró con un yacimiento petrolero dotado de unos volúmenes que sobrepasaron en su momento los 1.800 millones de barriles, toda una lotería en la Orinoquía colombiana.

El campo descubierto hace más de treinta años, recalcó la presidente de Naturgas, resultó también importante en la producción de gas natural pues Cusiana al ser el campo con mayores reservas fue determinante en la masificación del recurso que se pasó de inmediato al gas domiciliario que alcanzó una importante expansión de sus redes.

En su plática, Luz Stella Murgas Maya, afirmó que lo mismo ocurrió en la Costa Atlántica que con el descubrimiento de Chuchupa, un yacimiento costa afuera en la Guajira que abrió la puerta a la masificación del servicio en la región lo que hizo que se pasara de los cilindros de GLP a gas natural domiciliario con la ampliación de una cobertura que trajo las mejores consecuencias en salud pública, economía de los hogares y de temas relacionados con la calidad del aire.

 

“Si nosotros queremos desarrollar esos recursos que tenemos que mantener o acelerar la actividad exploratoria, taladrar ya que si no perforamos pozos no encontramos gas. Qué bueno sería tener grandes descubrimientos como los de las décadas pasadas para ampliar la cobertura del servicio y llevarle gas natural al 1.6 millones de hogares que hoy siguen cocinando con leña, carbón, residuos sólidos y otros combustibles más contaminantes”, aseveró la directiva.

 

A la fecha hay en Colombia 10´556.000 hogares conectados a la red de gas natural lo que equivale a decir que aproximadamente 36 millones de colombianos tienen una mejor calidad de vida gracias al acceso que tienen al energético. La cifra muestra un crecimiento importante puesto que hace 20 años el país sumaba apenas 1.9 millones de usuarios, un repunte con cargo a los grandes descubrimientos de gas.

 

La industria crece y tiene espacio para nuevos logros

 

 

En materia de gas natural vehicular, puntualizó la reconocida abogada, Colombia tiene cerca de 4.000 vehículos adaptados a gas natural, 2.900 corresponden a buses y transporte público de pasajeros, unos 700 en el rubro de carga y otros a segmentos vinculados con el sector transporte.

Dijo que en materia de conversiones la cifra es interesante porque muchos propietarios optaron por el ahorro que equivale al 30 por ciento y a una comprobada eficiencia. Es así como actualmente se registran 640.000 conversiones en vehículos que funcionaban con gasolina o ACPM y hoy dieron el salto a gas natural con unos beneficios notables.

Colombia ha mostrado potencial gasífero en la Costa Caribe y el Pie de Monte Llanero, empero la presidente de Naturgas dijo que más allá de todo lo que se puede esperar de las exploraciones offshore, el país conserva fortalezas en el área continental, principalmente en los departamentos de Córdoba y Sucre.

 

“Es importante aclarar que tanto costa afuera como Córdoba y Sucre que hacen parte de la cuenca Sinú-San Jacinto, han mostrado presencia solamente de gas natural, no ha habido detección de crudo recientemente, luego hay un potencial interesante que debe seguir desarrollándose para tener autosuficiencia del recurso energético”, manifestó Murgas Maya.

 

Adicionó en su mirada a futuro que los hallazgos del Caribe, sin lugar a dudas, marcarán un hito importante en la historia motivo por el cual es necesario contribuir, impulsar y ayudar para que esos contratos offshore sigan su ejecución para que arrojen resultados en el menor tiempo porque con eso claramente se garantiza la seguridad energética, lo que implica llevar el suministro de gas natural a los hogares colombianos, pero también abastecimiento para las plantas generadoras de energía eléctrica que son un respaldo al mercado energético con una oferta constante de electricidad.

 

Geopolítica, razón de peso para buscar lo que aún no se ha perdido

 

 

El mundo ha estado a la expectativa desde hace varios años, previo al 2020 las naciones temblaban con una incertidumbre económica, quizás propiciada por la guerra económica entre Estados Unidos y China, así como por las políticas americanas que cerraron el mercado y entraron en una etapa de proteccionismo que puso con los pelos de punta a más de uno. Vino el Covid-19, quebraron empresas, salieron millones de trabajadores y los muertos se contaron por millones.

El tema no paró ahí, se gestó la crisis global logística que reportó fletes a 18.000 y 20.000 dólares después de que costaban 2.500 o 3.000 dólares aproximadamente, hablando claro está de mercancías trasladadas desde China a Latinoamérica. Aún así, luego aparecieron fenómenos paralelos como desabastecimiento, carestía, inflación desbordada, altas tasas de interés y caos económico, todo reflejado en los costos de producción. Como si fuera poco vino la guerra entre Rusia y Ucrania, dos jugadores importantes en los mercados de petróleo, gas, cereales, aceites, un lío lleno de sanciones contra Moscú que terminaron siendo un balazo en el pie y una serie de correazos para la economía internacional.

Al baile amenizado por Estados Unidos y sus amigos entró Bielorrusia y como se diría en el argot popular el entorno era malo y se dañó, el tercer país señalado también acredita una producción relevante de gas natural.

Ese capítulo de los Balcanes es algo de lo que tiene que aprender Colombia porque hoy Europa quedó en el desamparo energético, justamente porque el problema bélico se acentuó y pasó a ser un problema asociado a seguridad energética, precisamente por escasez de gas natural en Europa.

 

“Hubo un gran error, los europeos decidieron precipitadamente migrar a la generación eléctrica eólica y solar en el Mar del Norte a tiempo que determinaron apagar las generadoras térmicas a carbón y a gas natural, por supuesto suspendieron e interrumpieron la exploración de estos recursos, en ese orden de ideas con la llegada del periodo postpandemia que además se combinó con el invierno en donde el crecimiento de la demanda llegó a su máximo pico y las llamadas energías alternativas no fueron suficiente para atender la disparada demanda, empezaron a buscar gas, se exacerbó la dependencia por el gas ruso y claramente los precios treparon tanto que a los gobiernos de Europa les tocó otorgar subsidios para el pago de la energía”, anotó Murgas Maya.

 

La conocedora añadió que la situación es tan grave que en los programas de entretenimiento rifan el pago de la energía eléctrica por dos o cuatro meses, tipo rueda de la fortuna. Ya la primera ministra del Reino Unido Mary Elizabeth Truss, anunció una serie de medidas para ayudar a los británicos a cubrir los sobrecostos de la energía tal y como lo está haciendo Alemania y otras naciones del Viejo Mundo.

 

 

La lección, recalcó la dirigente gremial, es también para Colombia porque el país cuenta con disponibilidad de gas natural y en ese orden de ideas desde Naturgas se analizó ese potencial y por ello Colombia estará alejada de las fluctuaciones de los precios internacionales y de los asuntos geopolíticos que condujeron a semejante contexto.

Un punto que no puede pasar por debajo de la cerca es el hecho que el Gobierno dé buenas señales y tranquilice a los inversionistas que de no resultar afectados por los cambios de política seguirán en el territorio, trabajando en la búsqueda del recurso gasífero que puede acelerar las prioridades del país en materia de pobreza, cierre de brechas de desigualdad, transición energética ordenada, lucha contra el cambio climático y otros aspectos impactados seriamente por la guerra que llevó a una aguda inflación y a la caída en la oferta de fertilizantes así como agroinsumos para los rendimientos agrícolas.

La experta dijo que todo se dio en cadena porque los alimentos también escasearon y reportaron altos precios por el asunto logístico y desde luego por el conflicto en Ucrania. Destacó que con el gas natural que hay en Colombia, muy disponible y las afortunadas reservas, de poder desarrollarse podrían hacer de Colombia un país autosuficiente en fertilizantes.

 

“Veo que existe una gran apuesta por el gas natural, hay un férreo compromiso de la industria para poder contribuir con el conjuro de esas prioridades. La lección es clara, el mundo nos está llevando a concluir que el gas natural juega un papel preponderante en el proceso de transición energética y lucha contra el cambio climático”, subrayó la presidente de Naturgas.

 

Recordó que el Parlamento Europeo ratificó al gas natural como fuente de energía verde, precisamente dentro su taxonomía, todo con el ánimo de que las inversiones en los países europeos se destinen al desarrollo de este recurso, amigo del planeta, vital en la transición energética y la carbono neutralidad.

En materia de inversiones en gas natural el país tiene previsto inyectar capital entre 2022 y 2024, 2.860 millones de dólares en las áreas de exploración y producción, suma que puede ser más grande en la medida que se vayan dando los resultados.

 

Reforma tributaria si preocupa

 

 

Un asunto que tiene pensando a las empresas de todos los sectores es el proyecto de reforma tributaria llevado por el Gobierno a instancias del Congreso de la República. En Naturgas de dicho articulado generan preocupación dos aspectos que ya fueron abordados con el ejecutivo y el mismo Congreso de la República, un diálogo cordial que al parecer va por buena vía en la medida que fueron tomados en serio los argumentos esgrimidos.

El primer punto es la no deducibilidad de las regalías, una medida que tendría impacto automático en el precio del gas natural, algo que sería muy mala noticia para hogares, industrias y transportadores.

Aclaró que las regalías no constituyen un ingreso y tampoco incrementan el patrimonio de las compañías desde que se extrae el recurso que es propiedad del Estado por mandato constitucional y legal, en ese orden de ideas expresó que las regalías tienen que ser tratadas como un ingreso recursivo para un tercero y en consecuencia tiene que ser deducible de la renta. Acentuó que no se puede omitir que los ingresos base para liquidar regalías son los mismos que se utilizan la liquidar el impuesto de renta, así como el impuesto de Industria y Comercio.

Dijo que en todos los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos, OCDE, se permite la deducción de las regalías precisamente porque las compañías incurren en gastos para generar ingresos. Recalcó que no hay un país que restrinja el beneficio fiscal de las regalías y por ello debería eliminarse la medida contemplada en el proyecto de reforma tributaria.

El otro tema es, indicó la vocera, las condiciones estipuladas para cumplir con un umbral mínimo de exportación en las zonas francas en donde existe una regla para actividades de exploración y producción de hidrocarburos costa afuera, vitales para incrementar las inversiones que redundaron en nuevos descubrimientos, sin ir tan lejos Uchuva 1 y Gorgon 2.

Manifestó que mientras los contratos estén en periodo de exploración, físicamente no se les puede exigir que exporten porque aún no han entrado en el periodo de producción o comercialidad.

Esa exigencia para el caso de gas natural, precisó Murgas Maya, no es posible en la medida que la ley colombiana les exige a las compañías que su prioridad es abastecer el mercado doméstico antes que exportar lo que no permitiría cumplir con el umbral mínimo de exportación porque la realidad es que tienen como obligación mantener la seguridad energética del país con el suministro interno.

Hoy son reportados aprietos globales que tienen a la inversión con calculadora en mano, hay inconvenientes logísticos, precios altos en los fletes, inflación, desabastecimiento, tasa de cambio, tasas de interés y otros aspectos que invitan a hacer cuentas.

Dentro de la lógica de los sectores productivos y el ambiente de negocios, los inversionistas extranjeros evalúan las condiciones jurídicas, socioambientales y los temas de estabilidad jurídica entre tantos asuntos que garanticen una capitalización segura y rentable, algo en lo que el sector de hidrocarburos no es ajeno.

No sobra decir que la presidente de Naturgas, Luz Stella Murgas Maya, es una brillante abogada con especialización en derecho tributario que considera necesario propender por el incentivo a la inversión, una apuesta que genera empleo y desarrollo social.

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