Jueves, 03 Diciembre 2015 11:12

Menor participación en segunda huelga general en Grecia contra los recortes

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Atenas (EFE) Grecia vivió la segunda huelga general del año, que pese a la contundencia de su reivindicación, protestar contra la bajada de las pensiones, tuvo un menor seguimiento que el primer paro contra los recortes del Gobierno dirigido por Alexis Tsipras hace tres semanas.

Los principales sindicatos, el del sector público, ADEDY, el del privado, GSEE, y el comunista PAME llamaron a secundar el paro contra las políticas de austeridad, y en especial contra la reforma del sistema de pensiones, que contemplará recortes de las prestaciones y subidas de las cotizaciones.

Como suele ser habitual en Grecia, el paro tuvo mayor respaldo en el sector público que en el privado.

El presidente en funciones de ADEDY, Stavros Kutsiumbelis, señaló a Efe que la participación fue menor que en la huelga del pasado 12 de noviembre, lo que atribuyó al hecho de que la nueva ley sobre pensiones aún no ha entrado en el Parlamento.

"La gente reaccionará cuando se introduzca el borrador en el Parlamento, cuando las ilusiones terminen y se demuestren las mentiras del Gobierno", afirmó Kutsiumbelis.

Los hospitales y centros de salud funcionaron con servicios mínimos durante toda la jornada, mientras en los colegios hubo un seguimiento totalmente desigual; algunos abrieron y otros no debido a la huelga de los profesores de secundaria.

Dimitris Karayeorgópulos, portavoz de GSEE, aseguró que la participación en su sector fue "tan masiva como hace tres semanas".

Los representantes de ambos sindicatos incluso avanzaron que contemplan la convocatoria de nuevas huelgas generales.

El ambiente en la capital griega ha sido de relativa normalidad.

Casi todas las tiendas y los puestos del mercado central han abierto.

Tan solo algunos establecimientos permanecieron cerrados durante el paso de la manifestación que transcurrió desde la céntrica plaza de Klathmonos hasta la de Syntagma, sede del Parlamento.

Según estimaciones de la Policía, en la marcha participaron unas 15.000 personas, unas 5.000 menos que la vez anterior.

Durante el recorrido se produjeron pequeños enfrentamientos entre los agentes antidisturbios y un grupo reducido de manifestantes que lanzaron cócteles molotov a lo que los policías respondieron con bombas aturdidoras.

Los barcos han estado amarrados y, si bien los ferrocarriles han parado toda la jornada, el metro, el tranvía y los autobuses urbanos solo lo han hecho durante la franja entre las 09.00 hora local (07.00 GMT) y las 21.00 (19.00 GMT).

Es la segunda huelga general de 24 horas que se convoca en tres semanas contra el Gobierno izquierdista y en esta ocasión el acento se ha puesto en la reforma de las pensiones, ya que Tsipras se ha comprometido a ahorrar en esta partido un 1 % del producto interior bruto (PIB) entre 2015 y 2016.

Mijalis era técnico de aviones de una aerolínea griega.

"Los pensionistas son el sustento total de muchas familias y si no fuese por ellos algunos ya se habrían tirado desde un séptimo piso", afirma este jubilado en declaraciones a Efe.

El sistema griego de jubilación tiene dos componentes, una pensión principal y una suplementaria, ambas públicas.

El Gobierno se ha propuesto ahorrar sin recortar las pensiones principales, sino bajando únicamente -al menos de momento- las suplementarias que suponen una parte fundamental de los ingresos mensuales para muchos mayores.

"Ningún Gobierno ha aportado ni un dracma a las pensiones suplementarias, los fondos de la pensión suplementaria los han aportado los trabajadores y los patronos", recalca Mijalis.

En la marcha ha participado también el partido Unidad Popular, que nació de la escisión de Syriza en septiembre por su oposición a la firma del tercer rescate.

"Este Gobierno no tiene futuro. Ha empezado la cuenta atrás para este Gobierno. No les puede salvar ni (el centrista) Levendis ni un Gobierno de concertación nacional que defienda el rescate", afirmó su secretario general, Panayotis Lafazanis.

Tsipras ha tratado, sin éxito por ahora, de lograr un consenso con la oposición en esta espinosa cuestión y ha decidido retrasar la votación de la ley sobre pensiones hasta inicio del próximo año para ganar tiempo y generar un amplio debate, según la prensa local.

"Cualquiera que sea el Gobierno tiene que entender que estas medidas no son sostenibles", sostiene Melina, empleada de la principal compañía telefónica del país. EFE

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