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Miércoles, 13 Enero 2016 11:05

Aviario Nacional de Colombia y su turismo a vuelo de pájaro

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El paradisiaco lugar será una nueva alternativa turística para quienes visitan la Costa Atlántica y, en particular, Cartagena.

Palabras como aviario o avifauna serán atractivas de ahora en adelante en Colombia para quienes buscan recreación, contemplación y conocimiento.

Desde hace nueve años se comenzó a construir y adaptar un moderno lugar de exhibición en medio de la naturaleza que ofrece Barú, con el fin de promover un destino ecológico único en Colombia y uno de los principales de Latinoamérica.

Se trata del Aviario Nacional de Colombia donde se podrá vivir una experiencia única junto a unas 1.800 aves (135 especies), distribuidas en ambientes afines a sus ecosistemas. El lugar, que se recorrerá por senderos específicamente diseñados para la observación de aves, se convertirá en destino obligado de visita tanto para colombianos como extranjeros.

César Márquez, investigador y asesor científico del Aviario recalca que el afán del Aviario no es contar con un mayor número de aves del mundo sino tener especies representativas de los distintos ecosistemas del país y así poder educar a las personas que lo visitan para que aprendan sobre la diversidad de aves de Colombia además de historia natural y que adquieran y afiancen los valores fundamentales hacia la naturaleza como lo son la tolerancia, la convivencia y el respeto por nuestro entorno natural .

“Las aves que habitan en Colombia son un patrimonio para la humanidad como los son el vallenato, el Carnaval de Barranquilla o las Murallas de Cartagena. Por eso las debemos conocer, respetar y conservar”, afirma Márquez.

¿Qué es un aviario?

Como su nombre lo indica, es un sitio donde se concentra cierto número de aves, en este caso silvestres, para fines específicos relacionados con la educación y la conservación ex situ.

El fin específico del Aviario Nacional de Colombia es lograr tener en un mismo lugar una colección maravillosa y única en Latinoamérica, compuesta inicialmente por 135 especies con el propósito de educar al público visitante, para que después de recorrer 21 estaciones del aviario, tengan una actitud y comportamiento diferente alrededor de las especies de aves silvestres del país principalmente.

Los visitantes tendrán la oportunidad de recorrer hábitats simulados que ofrecen los requerimientos que necesitan las aves para su bienestar. Esto con el propósito de que estén en condiciones similares a las de los ambientes de donde son originarios.

La comodidad de estos espacios permitirá muy seguramente lograr la reproducción de muchas especies, con lo cual se podrán iniciar procesos de repoblamiento de aquellas especies que lo ameriten.

Los ecosistemas y las especies

El Aviario Nacional de Colombia a corto plazo busca ilustrar a los visitantes que no tienen la posibilidad de salir a campo abierto o a regiones remotas para que conozcan mediante una pedagogía ilustrativa la gran diversidad de especies y de ecosistemas en donde habitan las aves en exhibición. Se podrán observar especies de la selva húmeda tropical de los bosques de la Amazonia y el Chocó, principalmente, o aves de los desiertos, como los de la Tatacoa y La Guajira, o las aves migratorias que visitan anualmente nuestros litorales.

El público podrá tener una experiencia visual de la belleza singular de las aves, incluido su plumaje, su vuelo o podrá apreciar su canto. Estas incluyen el águila arpía, distintas especies de guacamayas, tángaras, cigüeñuelas, alcaravanes, pericos, pájaros carpinteros, cóndores, cardenales y pajuiles entre otros. Algunas de estas especies amenazadas y únicas o endémicas del país.

A través de la distribución y de las aves, el observador conocerá o descubrirá la importancia de cada ecosistema representado.

La actividad de las aves migratorias dentro del aviario

En estas 21 estaciones especialmente diseñadas para visualizar los ejemplares, se construyeron también escenarios como el lago de las aves migratorias donde llegan anualmente más de 500 pájaros, principalmente de las Anseriformes. Se encuentra adaptado especialmente para que las aves puedan permanecer allí como uno de los destinos durante la época de la migración mientras inician su viaje de regreso hacia las áreas de reproducción en América del Norte.

De ahí la importancia de crear ecosistemas artificiales como los lagos que se construyeron en el Aviario para recibir aves acuáticas migratorias, como lo son los patos barraquetes, que son alimentados en estos sitios.

El proyecto de investigación

En la búsqueda de cimentar a largo plazo los pilares del Aviario está el quehacer investigativo, en el que se incluye la reproducción en cautiverio de especies amenazadas principalmente para lo cual, se pretende establecer alianzas institucionales para trabajar aspectos asociativos con las autoridades ambientales tanto nacionales como regionales con el fin de evaluar posibles reintroducciones de especies de aves que así lo ameriten.

“Esto se podrá hacer siempre y cuando los factores limitantes que llevaron a la extinción local de la especie hayan sido superados, controlados o eliminados, porque de nada sirve estar reintroduciendo, por ejemplo, el pajuil pico azul en un área en la cual todavía hay cacería, o si ya no hay bosques, no hay educación para su conservación. En este sentido, la sociedad civil puede jugar un papel muy importante”, enfatiza Márquez.

Observación de distintos comportamientos

Otro aspecto llamativo que el visitante encontrará en el Aviario Nacional de Colombia será el de poder observar los distintos aspectos de la vida cotidiana de las aves, tales como su reproducción, defensa y protección del territorio, protección de nidos, crianza de sus pichones, hábitos alimenticios, aves al vuelo (como los de las corocoras o aves rapaces).

Se tendrá la posibilidad de conocer detalles de las especies exhibidas, su historia natural, su distribución en Colombia, su dieta o presenciar muy de cerca comportamientos únicos como lo son los cortejos de algunas aves antes de la reproducción o los singulares cantos de algunas aves.

La importancia de los nombres vernaculares o comunes de las aves

Uno de los propósitos del Aviario desde el punto de vista del conocimiento tradicional de las aves en Colombia, consiste en rescatar los nombres vernaculares o comunes que tienen las aves en las distintas regiones del país. Es así como en el Aviario los visitantes podrán aprender sobre los nombres que tanto los campesinos o comunidades rurales les tienen a algunas aves de nuestro país a partir de ciertas características físicas, bien sea por su vistoso plumaje, su forma de cantar (onomatopéyicos) o inclusive nombres comunes que surgen a partir de la cultura de los campesinos y de sus creencias tradicionales.

La cromología del color del plumaje de las aves

El mayor reto del visitante será contabilizar la paleta del inmenso colorido de las aves, tanto de su plumaje como de los demás revestimientos que las cubren en sus patas o sus picos (color de las escamas de las patas, carúnculas, etc.).

Las tángaras, por ejemplo, a pesar de su pequeño tamaño son algunas de las aves de más colorido. La combinación extraordinaria de los machos de algunas especies hace parte de su atractivo sexual para atraer a las hembras durante la época reproductiva.

Cierto tipo de colores en algunas especies, ayudan a las aves a camuflarse dentro de los ambientes naturales donde habitan para así poder protegerse de sus enemigos naturales.

La variedad de plumajes, el tamaño y de las colas, la diversidad de picos, el tamaño y forma de las alas y un sinnúmero de detalles morfológicos serán descritos en infografías con información completa que los visitantes encontrarán durante el recorrido.

El águila más poderosa del mundo

El águila arpía, que se encuentra en el Aviario Nacional de Colombia, es una de las especies amenazadas en Colombia. Es la más poderosa del mundo, símbolo de fuerza y libertad de varias culturas amazónicas, tanto en las selvas del Ecuador como de Colombia y de Brasil, que al igual que el jaguar y la boa hace parte de los símbolos de la selva húmeda tropical de la región Neotropical.

Como todos los depredadores del mundo, esta especie ayuda a controlar las poblaciones de algunas especies y a eliminar ciertos animales enfermos a través de la depredación.

El Aviario construyó un recinto especial para una pareja de arpías con miras a lograr su reproducción. La hembra proviene del Centro de Rehabilitación de Aves Rapaces de Villeta (Cundinamarca) y había estado poniendo huevos infértiles. Su pareja llegó del zoológico de Barranquilla. El propósito de esta unión es el de lograr la reproducción en cautiverio de esta especie por primera vez en el país.

Teniendo en cuenta que el proceso de acercamiento de estos dos individuos es lento y paulatino, el Aviario ha brindado todas las condiciones para propiciar su reproducción, con una dieta especial y un hábitat espacioso y adecuado.

Responsabilidad social y comunitaria

Desde el inicio de la construcción y adaptación del Aviario Nacional de Colombia se ha venido generando una fuerza laboral de personas de la región principalmente. En la actualidad son unos 100 empleos los que produce el sitio, entre directos e indirectos, especializados y técnicos, tanto de lugareños de Barú y Santa Ana, como de otras partes del país.

La operación en pleno, tanto logística, técnica y científica del Aviario Nacional de Colombia demandará una fuerza laboral importante para la región, que no solo será a nivel laboral sino de conocimiento ambiental y ecológico.

Igualmente el grupo de Voluntarios al Vuelo viene desarrollando desde hace unos meses un importante trabajo con la comunidad, principalmente con mujeres cabeza de familia, con miras a generar actividades productivas propias de la región.

También el Aviario Nacional de Colombia promovió durante el semestre pasado un Taller de Aves con jóvenes entre 18 y 25 años de la Isla de Barú.

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