Sábado, 28 Marzo 2015 22:52

Turbulencia en la justicia afecta negocios y destruye credibilidad

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Para los expertos en el tema petrolero, la situación por la que atraviesa la Corte Constitucional no es para nada saludable toda vez que compromete la imagen del país y genera un clima de desconfianza en la inversión.

El relicario de escándalos que sacude por estos días a la Corte Constitucional no tiene que ver solamente con las vicisitudes que esto genera en la justicia Colombiana sino que va mucho más allá del simple debate jurídico y político. Los analistas ven con preocupación los impactos del nuevo “escandalito” en la economía, en la inversión y en la imagen país.

En opinión del exministro de Minas y Energía, Amylkar Acosta, quien habló con Diariolaeconomia.com, no es sano lo que pasa en Colombia con el aparato de justicia porque la coyuntura por la que atraviesa la Corte Constitucional, pletórica de señalamientos y acusaciones golpea indiscutiblemente la imagen del país, la inversión extranjera y todo el clima de negocios.

“Uno de los de los factores que pesa mucho es el de la confianza y en estos momentos los inversionistas perciben un riesgo mayor a la hora de apostarle a la inversión en Colombia”, declaró el analista y experto en hidrocarburos.

Para Acosta es perentorio que Colombia le dé pronta solución al problema para que de nuevo se puedan enviar mensajes de tranquilidad al exterior.

Consideró vital no dejar prolongar la crisis porque cuanto más se prolonga la dificultad es mayor el daño. Agregó que es necesario proceder con rapidez en darle curso al proyecto que plantea el gobierno sobre equilibrio de poderes. “De manera que pienso que en la medida en que el congreso le dé celeridad al trámite y aprobación a éste acto legislativo, en ese orden de ideas vamos a tener un reordenamiento, una reingeniería institucional que permitirá recobrar la confianza en el país”.

Al tratar el delicado tema, el también director de la Federación Nacional de Departamentos, aseguró que Colombia está pasando por una turbulencia, pero confió en una pronta salida en vista de la fortaleza de la institucionalidad del país, la cual es lo suficientemente sólida para sobreponerse de tan apremiante lío sin poner en riesgo la gobernabilidad y toda la confianza país.

“Uno de los factores que siempre miden los inversionistas es el clima político y Colombia se ha caracterizado por tener una gran estabilidad política, porque es un gobierno donde hay democracia, donde hay alternación de los partidos en el poder, es un país en donde no hay esa inestabilidad política que caracteriza a otros países vecinos, pero con esto que ha venido sucediendo se empaña de alguna manera la percepción que es tan importante y que tienen los inversionistas respecto a Colombia”, sostuvo Amylcar Acosta.

Desde su análisis, este caso no es comparable con el proceso 8.000 que dejó a Colombia en un limbo y alejada de gran parte de la comunidad internacional y de los negocios.

Dijo que el tema es distinto porque en aquel entonces el sonado caso afectó a la clase política la cual fue el epicentro de ese escándalo y anotó que en esta ocasión lo que está en juego es fundamentalmente, una de las ramas del Poder Público, puntualmente la rama de la justicia, que según los últimos sondeos conocidos la dejan en muy baja estima y en muy baja credibilidad.

“Entonces, el asunto es claro, todo cuanto pueda hacer la Justicia por recobrar esa credibilidad va a contribuir a que la misma salga de ese grave predicamento en el que está”, concluyó Acosta.

Ingenieros petroleros instan solución

La Asociación Colombiana de Ingenieros de Petróleos, Acipet, consideró que el impacto es bastante grande y en consecuencia lesivo para cualquier industria del país y para Colombia en general.

El presidente ejecutivo de Acipet, Hernando Barrero Cháves, le dijo a Diariolaeconomia.com que el asunto es superlativo si se tiene en cuenta que compromete a una entidad que se había visto con muchísima confianza y respeto. Asegura que después de los bochornosos hechos la gente queda confundida porque sencillamente no sabe a quién o a dónde acudir cuando necesite que se haga justicia.

“La incertidumbre y esa ola de desconfianza que se genera son factores muy perjudiciales para el país, para sus nacionales y para el empresariado”, expuso el señor Barrero Cháves.

Da lástima perder terreno ganado

Compungido por la coyuntura, el presidente de Acipet afirmó que el daño es profundo porque después de un arduo trabajo y una lucha al unísono por rescatar la imagen del país en el ámbito internacional, con lo de la Corte se perdió más de un peldaño.

Dijo que cuando los empresarios o los ciudadanos van al exterior pueden palpar perfectamente el mejoramiento que siente la gente en todo lo que implica imagen país, pero lamentó el retroceso con el capítulo de corrupción que involucra nada más y nada menos que a la Corte Constitucional, ente que tiene como misión la guarda de la Constitución Política de Colombia y la de velar de manera fehaciente por el cumplimiento de las leyes que están al amparo de la Carta Magna.

Desde la dirigencia gremial espera que el ejecutivo tome medidas de fondo, dejando a un lado las decisiones políticas y propiciando medidas nuevas o la simple introducción de los ajustes, pensados con criterio empresarial, imparcial y absolutamente sanos que permitan contar con entidades confiables, de buen funcionamiento y que cumplan con el mandato de verticalidad que demandan gobierno y ciudadanos.

“Mientras haya influencia política en la toma de las decisiones creemos que los resultados, lógicamente no van a ser los más adecuados o convenientes”, aseveró Cháves

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