Sábado, 14 Septiembre 2019 02:31

Unisinú entrega primera promoción de abogados en Bogotá

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La universidad fundada por el siempre recordado, Elías Bechara Zainúm, entregó un grupo de abogadas que prometen, y mucho, en un mundo que demanda valores y compromiso desde la academia y los formadores.

Hace algo más de cinco años este medio tituló, “Universidad del Sinú: Derecho a Bogotá” y el trabajo finalmente resultó ser una noticia grata sobre las nuevas opciones que ofrecía la educación superior en la capital del país con mucho énfasis en cátedra jurídica. En ese tiempo el proyecto arrancaba con fuerza y hoy fácilmente puede decirse que es una amable realidad, matizada por la calidad, la responsabilidad y la brillantez ya que el alma mater graduó su primera promoción de abogados en su extensión Bogotá con todos los honores y dejando ver una gran promesa en el derecho porque recibieron título unas profesionales formadas por los más reconocidos, rígidos, respetables y egregios maestros, toda vez que llegaron de los Altos Tribunales, de la Fiscalía General de la Nación y de los escenarios más exigentes del mundo de las leyes para rubricar en la Unisinú un logro que hoy se viste de gala en vista que pone con enorme entusiamo una nueva oferta de litigantes a competir de tú a tú con los grandes descubridores de juristas.

El sueño del excelentísimo abogado y ex presidente de la Corte Constitucional, José Gregorio Hernández, quien fuera el primer director de la Universidad en la capital del país, se cumplió porque de esa inicial siembra de talento y escogencia de actitud, logró cosecharse un grupo de mujeres abogadas, prestas al servicio, al abordaje de la jurisprudencia, con visión humana, voto ético, y comprometidas con la sociedad así como con la ley.

No en vano engrandecen las clases en la Universidad del Sinú personajes de la talla de Guillermo Mendoza Diago, Gabriel Eduardo Mendoza Martelo y Germán Rodríguez Villamizar entre tantos. Mentes pletóricas de conocimiento y totalmente familiarizadas con las leyes, fueron las encargadas de formar unos y unas jóvenes que ya hacen gala de deberes y derechos, de legislación y códigos así como de las bondades de la Constitución Política, Carta Magna que hoy portan imponentes como Biblia.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la Decana de la facultad de Ciencias Jurídicas, Sociales y Educación de la Universidad del Sinú, Elías Bechara Zainúm, Alma Lafont Mendoza, expresó toda su satisfacción y orgullo por la nueva promoción de abogadas que hoy la Unisinú, después de más de cinco años de trabajo y dedicación, graduó en su extensión Bogotá con una perspectiva enorme por la calidad de quienes obtuvieron su título.

Sostuvo que no solamente fueron cumplidos los sueños de los estudiantes sino que se cristalizó el anhelo del rector fundador, Elías Bechara Zainúm, quien dejó un legado maravilloso desde 1974 cuando nace la universidad, momento en el que buscaba que la cátedra de la Unisinú fuera brindada no solamente en Montería sino en otros lugares de la geografía colombiana como Cartagena y desde luego Bogotá.

“Estamos justamente en Bogotá, ciudad en donde se graduó la primera promoción con honores, se les dio título a las primeras cinco estudiantes que fueron certificadas, no solamente como abogadas, sino como magnificas y excelentes alumnas, sin contar con la calidad humana, el compromiso y la capacidad académica que les dio un título muy bien obtenido”, declaró la señora, Alma Lafont Mendoza.

Agregó que por el perfil de los catedráticos, la Unisinú se encuentra acreditada con alta calidad lo cual muestra que hay preocupación e interés en la madre nutricia por la óptima formación de los estudiantes y la eficacia de los egresados, motivo por el cual se hace una selección exigente y en debida forma de profesores de las mejores credenciales y de los más altos atributos.

Es por ello, comentó que en la universidad, y es de amplio conocimiento, hay magistrados de los Altos Tribunales, debidamente formados y con las más altas competencias en todas las áreas del derecho lo que los hace prenda de garantía por ser ilustres formadores que han mostrado un aplicado trabajo en investigación y en conciliación, pero que trazan rutas de aprendizaje sobre pilares de ética y probidad.

“Todo esto es importante porque tenemos que mirar al final del ejercicio, que es lo quiere y demanda el país porque como formadores de profesionales, la Universidad del Sinú tiene un gran compromiso con la sociedad y hacia allá nos dirigimos porque hay un reto que queremos y vamos a cumplir dentro de los más rigurosos estándares de calidad, aquí no hay pretexto para no innovar, para no crecer y para no ser los mejores, seguimos pensando en grande porque queremos egresados de gran capacidad y dignos de la comunidad”, apuntó la Decana.

Agregó que la facultad de derecho de la Unisinú cuenta con dos grupos de investigación que fueron reconocidos por el Departamento Administrativo de Ciencia, Tecnología e Innovación, Colciencias, entidad que los puso en estándares de alta calidad que da cuenta que la universidad está cumpliendo a cabalidad con la formación de profesionales en donde hay exigencia a la hora de escoger docentes y garantizarles las mejores condiciones de aprendizaje a los estudiantes.

La Universidad igual destacó todo lo alcanzado en su compromiso social a través del consultorio jurídico con lo cual se han hecho trabajos de gran envergadura para beneficiar a las comunidades, programas que han sido reconocidos por el ministerio de Justicia a través de su programa Tejiendo Justicia y en donde la red de Unisinú se afianza como muy importante, condición que permite apuntarle a aspectos de carácter general como el derecho a la igualdad, a la inclusión y a la no corrupción. También hay un trabajo supremamente destacado y muy de la mano con las políticas públicas del estado, ello con gran sentido de pertenencia, con gran compromiso y ética profesional.

A criterio de Alma Lafont Mendoza, los profesionales del derecho que se lanzan hoy al mundo de las leyes tienen nuevos retos y grandes desafíos intelectuales por cuanto hay un país y un mundo que evoluciona y se acomoda a nuevas circunstancias. Esos distintos escenarios conllevaron a que la Universidad del Sinú le diera rienda suelta a las agendas académicas con temas actuales como la Justicia Especial para la Paz, JEP, igual con otros estamentos de la rama judicial como el Consejo de Estado y con la academia jurista que avala unos conocimientos fundamentales al interior de la Unisinú en lo que tiene que ver con la formación de los abogados verticales e idóneos con la calidad que el país pide y requiere.

De otro lado el decano de la extensión Bogotá de la Unisinú, Carlos López Pastrana, manifestó su regocijo por la promoción que desde el Distrito Capital ofrece la universidad, dejando claro que la calidad en los profesionales egresados es un axioma porque la excelencia en las facultades hace parte del dogma y la exigencia de su fundador.

Puntualizó que hoy la misión de la Unisinú se cumple ya que es una universidad reconocida nacional e internacionalmente por la elevada calidad de sus programas, de su cuerpo de docentes, de los estudiantes y de los egresados que en conjunto muestran un profundo sentido de pertenencia y compromiso con el progreso integral de la nación.

Al apasionante mundo del derecho ingresaron con el espaldarazo de la Universidad del Sinú extensión Bogotá, las abogadas María Camila Núñez Martínez, Angie Fernanda Viracachá Sandoval, Eva Carolina Ramírez Artunduaga, Luisa Catalina Peña Cañón y María Elena Mafioli Petro.

Hay que decir que en más de 45 años la Universidad del Sinú sin duda alguna ha transformado el futuro de la región pues supera los 17.000 egresados, suma 525 profesores de pregrado y cuenta con trece grupos de investigación.

Cabe recordar que el señor Elías Bechara Zainúm, un hombre con orígenes libaneses, pero nacido en Lorica, Córdoba, fue el fundador de la primera universidad pública del departamento de Córdoba, pero igual de colegios, básicamente de secundaria y abrió la puerta para una entidad de educación intermedia. Como se puede observar, Elías Bechara, fue un obsesionado con la educación y la formación de los hombres y mujeres de la Colombia del mañana.

En 1974 y preocupado por brindar más oportunidades en el área del saber, don Elías decide darle vida a la Corporación Superior de Córdoba, CESCO en abril de 1974 entidad que puso a disposición de los educandos programas como administración de empresas, lenguas modernas y trabajo social. Ya con mucho más músculo apertura la carrera de derecho en 1980.

Luego de cambiar su razón social y fortalecer programas llega la Corporación Universitaria del Sinú que abre universidad en la ciudad de Cartagena, ante el crecimiento y su visión expansionista el gobierno colombiano hace su reconocimiento y expide la resolución 4973 con la cual le da su bendición a la actual Universidad del Sinú.

Este centro universitario cuenta siete facultades, 23 programas y 25 postgrados. Finalmente la universidad logró caminar hacia unos objetivos esenciales en su misión que consiste en procurar la formación integral de la persona a través de la conservación, transmisión y desarrollo de la ciencia como también de la cultura en busca de la verdad y la generación de conocimiento, ello con el fin de alcanzar la armonía e identidad del ser mismo consigo mismo, con la sociedad y con su entorno, estableciendo así una sociedad global más libre, culta y justa.

No hay duda, la Universidad del Sinú, logró afianzarse como una de las mejores opciones en educación superior y por eso a la hora de reclamar puestos de honor, tal y como pasa con la cátedra de jurisprudencia, la Unisinú está en todo su derecho.

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