Sábado, 05 Diciembre 2015 15:24

Arroceros quieren retomar sistema de absorción de cosechas

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Fedearroz dice que esquemas como el Idema son eficientes y convenientes mientras no estén salpicados de corrupción.

Los arroceros colombianos le propondrían al gobierno colombiano revivir el Instituto de Mercadeo Agropecuario, Idema, o retomar la figura de compra de cosechas al considerar que este mecanismo bien manejado es de máxima utilidad para los productores del campo.

Al término del XXXV Congreso Nacional Arrocero celebrado en Bogotá el gremio consideró que Colombia debe retomar el sistema de absorción de cosechas para brindar tranquilidad y estimular las siembras en Colombia.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente General de Fedearroz, Rafael Hernández dijo que ese tipo de mecanismo existe en varios países como es el caso de Ecuador, Perú y Brasil entre otros.

En opinión de Hernández el estado debe, en un momento determinado, tener la potestad o el poder de regular un precio.
“Yo considero que en este país, como lo hacen otros países, debe haber una instancia en el gobierno que esté en capacidad de poder absorber la cosecha, y no toda, sino una parte, es decir el excedente”, argumentó.

Aclaró que volver a un sistema como el Instituto de Mercadeo Agropecuario, Idema, no implica volver a tener todas las instalaciones del mundo porque inclusive las instalaciones que está haciendo la Federación Nacional de Arroceros serían puestas a disposición del gobierno.

“El día que el ejecutivo quiera dar un mandato de compra de cosecha lo puede hacer en nuestras instalaciones, el día que quiera hacer una importación para regular un precio lo puede hacer, manejándolo como lo hacía el Idema anteriormente”, apuntó.

El Idema como sistema de absorción de cosechas, dijo, no funcionó porque fuera un esquema malo o perverso sino porque fue muy mal manejado. Para Hernández ese sistema, articulando gobierno y gremios puede dar un resultado muy positivo para la estabilización de los precios a nivel nacional.

“Personalmente fui un duro crítico del Idema en su momento, pero no del sistema sino del manejo de la entidad. El mecanismo funciona y por citar un ejemplo en Ecuador el gobierno tiene los inventarios para que en un momento de escasez o de menor oferta se le facilite intervenir el mercado, evitando sobresaltos en la economía. En Colombia se puede hacer y no precisamente montando un elefante blanco porque los productores estaríamos acompañando la iniciativa de gran conveniencia para todos”, especificó.

Dicho acompañamiento del sector arrocero iría desde el almacenamiento, el secado y la trilla hasta el empaquetado.

Fedearroz reiteró su compromiso con el gobierno y con los productores y puso su infraestructura y su logística al servicio del campo y de los agricultores.

“Si el gobierno requiere el apoyo de estas instalaciones y el de un gremio como Fedearroz para comprar o intervenir la cosecha lo puede hacer y no como se hizo en tiempos del ministro Lizarralde que repartió 200.000 millones de pesos con lo que se hubiesen hecho diez centros de acopio, secamiento y almacenamiento que hubiese sido mucho mejor que un simple subsidio. Yo no pido subsidios, tan solo políticas de estado que nos lleven a la productividad, a la competitividad y a la mejor calidad de vida de las familias del campo”, aseveró el señor Hernández.

Bien la Misión Rural

Los arroceros colombianos le dieron buen recibo a los resultados de la Misión Rural encargada por el gobierno colombiano y aseguran que esta es sin duda la carta de navegación para el nuevo campo colombiano habido de buenos puertos.

“Esto es indiscutible, buena, mala o regular, yo creo que la notificación es buena porque por fin tenemos una hoja de ruta que es lo que le hace falta al sector agropecuario”, anotó Hernández Lozano.

Dijo que las recomendaciones de la Misión pueden ser una puerta para una verdadera política agropecuaria de estado lo cual sería fabuloso toda vez que los agricultores no han tenido mandatos sectoriales sostenibles porque Colombia se caracterizó por trazar políticas pasajeras de gobierno para la ruralidad aspecto negativo porque no hubo un derrotero estatal de corto, mediano y largo plazo que le dieran consistencia a la economía campesina.

Criticó las políticas cortoplacistas porque en un sector tan complejo como el agropecuario hay procesos que tardan años en desarrollarse o en concretarse y por ello una política de gobierno no es suficiente ni consecuente con la evolución sectorial más con los grandes retos que trae la globalización de los mercados, la libre competencia y la necesidad de garantizar la seguridad alimentaria.

“En primer lugar tiene que haber una voluntad política que quede plasmada como iniciativa de estado y no de un solo Presidente, eso es lo que le hace falta a este país y por eso siempre hemos reclamado una política consistente para el sector agropecuario a mediano y largo plazo y eso no puede ser de gobierno sino de estado, repito. Yo celebro que hayan tenido esa iniciativa y ahora tenemos que concretarla porque una cosa es lo que se propone y otra cosa es poder concretar y tener con qué ejecutar”, sostuvo.

Destacó que un punto trascendental en el estudio de la Misión Rural liderada por el exministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, es el de la claridad jurídica en el asunto de las tierras porque no en vano el país perdió tres años de inversión en el campo porque quienes la venían haciendo se fueron para muy seguramente no volver y otros suspendieron la capitalización en las tierras por temor a no tener ninguna seguridad sobre lo que compraron o sobre lo que estaban haciendo.

Hernández aseguró que el campo urge, necesita y reclama seguridad jurídica porque la propiedad privada se tiene que respetar toda vez que ese es un factor que hace parte de la cultura colombiana.

Tierra para todos

El Gerente de Fedearroz, Rafael Hernández, dijo que Colombia es un país rico en tierras y en suelos fértiles, razón por la cual en la eventualidad que el gobierno quiera repartir predios para los campesinos debe tener en cuenta de igual manera a los profesionales del agro porque cada profesional que tenga una finca o un hato, llámese veterinario o agrónomo puede tener la finca modelo y puede ayudarle al estado con una verdadera transferencia de tecnología y conocimientos en el sitio y con sus vecinos.

“Algo parecido se hizo en 1973 con la ley quinta en dónde al gobierno se le prestó cómodamente algunos profesionales del campo para adquisición de tierras. Hoy el tema tiene que mirarse con otro enfoque y es el de la transferencia de tecnología así como el de la extensión, el conocimiento para los campesinos, la asistencia técnica integral. El pago que este profesional le haría al estado sería contribuyendo con esa transferencia perentoria de tecnología, no hay duda”, consideró el vocero de los productores arroz.

De cara al éxito productivo en los campos, dijo, debe haber un modelo en cada región o en cada núcleo. Insistió en que hay que aprender haciendo, generando empleo para los profesionales del campo y asegurando una buena transferencia de tecnología para los productores.

Para el dirigente gremial, renovar el campo y a hacerlo nuevamente productivo y rentable conlleva a hacerle toques al modelo económico porque esos modelos tienen necesariamente que ajustarse a la realidad y no a lo que piense un teórico.

“Aquí hay gente que conoce muy bien el sector agropecuario y sabe perfectamente lo que se tiene que hacer, por eso es que reclamo que muchas de las decisiones se hacen de manera inconsulta y con esto no digo que el gobierno o quien diseña la política le tenga que pedir permiso a los gremios, pero si los debe tener en cuenta porque conocemos el campo, conocemos la realidad de nuestro sector y hay que mirarlo desde el punto de vista tangible y poder ser propositivos para poder contribuir desde el sector primario en el diseño de una política que impacte favorablemente la economía rural, al campesino, al empleo y al desarrollo.

Arroceros bien en competitividad

La Adopción Masiva de Tecnología AMTEC ha llevado a que Colombia produzca la tonelada de arroz a igual valor o inclusive menor al que produce Estados Unidos.

Por tal razón Fedearroz reclamó del ejecutivo la permanencia de las medidas que se pactaron en el TLC para poder llegar a puntos levados de competitividad. Su gerente, Rafael Hernández, comentó que de las 450.000 hectáreas que tiene el país sembradas con el cereal ya hay bajo el programa AMTEC 170.000 hectáreas en donde se produce arroz de manera competitiva.

“El problema no es única y exclusivamente de genética, la genética existe y las variedades de arroz tienen un alto potencial de rendimiento, pero necesitan donde expresarlo y para ello requiere una tierra debidamente adecuada y eso es lo que hace actualmente la Federación, no solo adecuar esa tierra sino acompañar el proceso con un programa tecnológico que nos lleva a la competitividad”, dijo.

En medio de las vicisitudes hay optimismo en los arroceros porque pese a todo hubo un buen comportamiento del clima en el primer semestre para la producción de arroz, hubo buenos rendimientos, precios relativamente razonables y resultados de investigación que inyectaron mayor competitividad porque redundaron en menores costos de producción.

Hay optimismo en los productores de arroz y por eso el gremio espera que esa felicidad e impulso sectorial no lo vaya a truncar el gobierno con una mala decisión con respecto a los aranceles.

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