Jueves, 26 Mayo 2016 22:32

Productividad y asociatividad, fórmulas para alcanzar la competitividad palmera

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Con el convenio de apoyo a la asistencia técnica por $7.000 millones, habrá mayor impulso en el sector palmicultor.

El presidente de la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Jens Mesa Dishington, aseguró que el gran objetivo del sector para enfrentar adecuadamente los desafíos y oportunidades de la agroindustria palmera colombiana es el aumento de la productividad.

El dirigente gremial insistió en este tema así como en el de mejoras competitivas con ocasión del Congreso de los palmicultores que se cumple en Bucaramanga.

Explicó que en 2015, el rendimiento promedio de aceite de palma en Colombia fue de 16,6 toneladas de fruto de palma o 3,4 toneladas de aceite por hectárea, “lo cual muestra una mejoría frente a años anteriores; pero este nivel de productividad está aún por debajo de lo observado en los países líderes en la producción de éste aceite vegetal, Indonesia y Malasia, que alcanzaron en promedio 19 y 18,5 toneladas de racimos de fruto fresco de palma de aceite por hectárea, equivalentes a 3,9 y 3,8 toneladas de aceite, respectivamente; y en países como Guatemala, más cercanos a nuestra realidad, cuya media estuvo en 28 toneladas de fruto, equivalentes a 6,7 toneladas de aceite”.

Mesa expuso que lo anterior, unido a pruebas experimentales del potencial productivo de los materiales genéticos sembrados actualmente en el país, realizados por Cenipalma, permite afirmar que “con ellos es posible obtener mayores rendimientos en el cultivo y en la extracción de aceite, en la medida en que se realicen las inversiones en adecuación de suelos y en la infraestructura de riego y drenaje que requiere el cultivo, que los productores adopten buenas prácticas agrícolas y empresariales, y que realicen de manera oportuna y adecuada los ciclos de fertilización, entre otros”.

Mesa Dishington aseguró que el sector también requiere modernizar muchas de sus plantas de beneficio, con tecnología de punta que permita mejores eficiencias en el procesamiento, consolidando economías de escala, y aprovechando los subproductos de la extracción en diversas opciones de valor agregado, de tal forma que las plantas realmente migren hacia un concepto de bio refinería.

Dijo que la reciente situación de sequía generada por el Fenómeno de El Niño en la zona Norte, en mayor medida, y en la Central, que en algunos cultivos redujo la productividad hasta en 40 %, pone de presente también la necesidad de prepararse y hacer las inversiones requeridas para un adecuado manejo del agua como factor estratégico para incrementar la productividad.

“El tema sanitario, sin duda, para este sector ha sido un desafío mayor, las afectaciones por la PC devastaron alrededor de 40.000 hectáreas en Puerto Wilches (Santander) y Cantagallo (Sur de Bolívar) y cerca de 35.000 en Tumaco (Nariño). Si bien aún hay mucho por hacer para recuperar estas zonas palmeras, es claro que el trabajo de Cenipalma, aunado al mejor manejo y la adopción de buenas prácticas por parte de los productores, ha permitido tener avances y la confianza en que podrá superarse esta problemática sanitaria, que también limita la productividad del sector”, fueron sus palabras.

Indicó que para apoyar esos esfuerzos de los productores, el gremio estableció que superar la problemática sanitaria e incrementar la productividad, serían sus dos objetivos estratégicos principales, de forma tal que buena parte de las acciones, recursos y oferta de bienes públicos sectoriales de la Federación se han orientado en esa dirección.

Cenipalma y sus 25 años

El vocero gremial subrayó que la importancia de la generación de conocimiento y la adopción de las mejores tecnologías, no es algo nuevo para el gremio. “Estamos celebrando 25 años de Cenipalma, nuestro Centro de Investigación en Palma de Aceite, y es muy satisfactorio observar el desarrollo tan significativo que ha tenido. En un principio, los esfuerzos se dirigieron a atender exclusivamente la problemática sanitaria, pero con el transcurso del tiempo se le amplió su horizonte, y hoy en día cuenta con cuatro programas de investigación bastante consolidados, a saber: Biología y mejoramiento de la palma, Plagas y enfermedades, Agronomía, y Procesamiento.

Precisó que estos programas se han complementado con una estrategia de extensión rural, para promover la adopción de las mejores prácticas y tecnologías disponibles. Igualmente, se avanza en el establecimiento y consolidación de cuatro campos experimentales, uno en cada zona palmera.

“Cenipalma es un centro de investigación de alta calidad y con reconocimientos en el ámbito local e internacional, que le han permitido hacer parte de importantes redes de conocimiento con otros centros y universidades a nivel mundial, y se constituye, sin duda alguna, en uno de los activos estratégicos del sector palmero colombiano”, manifestó.

Por otra parte, ratificó el que gremio viene gestionando el fortalecimiento del modelo de las Unidades de Asistencia y Auditoría Técnica, Ambiental y Social (UAATAS) para mejorar el estatus sanitario e incrementar la productividad de los cultivos, pues son el vehículo a través del cual los Núcleos palmeros pueden transferir eficiente y disciplinadamente el conocimiento y la tecnología a todos sus integrantes, plantaciones de la empresa ancla y de sus proveedores.

Hacia la competitividad y sostenibilidad

Jens Mesa señaló que hoy en día 34 UAATAS (Unidades de Auditoría y Asistencia Técnica Ambiental y Social) atienden 43 de los 67 núcleos palmeros existentes y se sigue avanzando. El establecimiento de este modelo ha sido un proceso gradual, que necesita continuar consolidándose, para alcanzar los mejores estándares de competitividad y sostenibilidad en esta agroindustria.

“Es claro que buena parte del crecimiento del área sembrada en palma de aceite en los últimos años, responde a la promesa por parte del Gobierno Nacional de aumentar gradualmente las mezclas de biodiésel al 15 y 20 %. El incumplimiento por parte del Gobierno a dicha promesa, además de generar una gran frustración, pues el sector realizó cuantiosas inversiones para atender una mezcla mayor a la que hoy tiene, aumenta los excedentes exportables y, por ende, la necesidad de ser más competitivos”, puntualiza el vocero de Fedepalma.

Finalmente, se suma el hecho que la agroindustria de la palma de aceite enfrenta una creciente competencia en el mercado local, resultante de los Tratados de Libre Comercio (TLC) que suscribió el país en los últimos años. Por consiguiente, otro de los grandes desafíos que enfrenta el sector es reducir sus costos de producción para incrementar su competitividad

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