Domingo, 28 Abril 2019 04:16

Cambio climático generó migración de especies y retos para la pesca

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La actividad pesquera enfrenta hoy grandes desafíos y uno de ellos es descifrar el comportamiento del clima por cuanto los intempestivos cambios se llevaron peces, mariscos y moluscos. Antillana y South Wind, marcas que saben de ahumados.

Sin duda alguna el cambio climático es el enemigo a vencer en los campos de cultivo, en la ganadería, en la medicina y en la pesca. El tema a nivel marítimo e inclusive de actividades pesqueras continentales ha hecho que la tarea sea mucho más compleja porque hay especies que decidieron cambiar su sitio, haciendo que las pesqueras tengan que buscar mucho más e incrementar sus costos porque hay más labor por desarrollar.

Según la compañía colombiana líder en la comercialización de pescados y mariscos, Antillana, el país, preocupantemente es muy expuesto al cambio climático llevando consigo inconvenientes a la actividad pesquera y la acuicultura con efectos importantes en el ejercicio económico. Lo anterior precisó la prestigiosa firma implica nuevos desafíos de cara a mantener una oferta importante de proteína proveniente de la mar o de los ríos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Gerente General de Antillana, Eric Thiriez, las fuertes sequías han hecho que los recursos hídricos para acuacultura sean escasos afectando considerablemente la oferta tanto de pesca como la cría de especies acuáticas en Colombia ya que es un condicionamiento importante.

Agregó que es importante hacer las adaptaciones necesarias para poder desarrollar las actividades de pesca en el contexto de alteración climática porque de lo contrario habría un lío en oferta mucho más agudo, asunto que resultaría alarmante si se tiene en cuenta que la pesca ofrece un alimento vital, sano, fresco y determinante en el desarrollo de los seres humanos.

Sobre los grandes líos experimentados bajo el escenario climático, Thiriez dijo que el fenómeno más apremiante es el de la migración de especies porque ello cambia de raíz el contexto de la actividad pesquera.

“Nosotros, por ejemplo, desarrollamos una actividad pesquera en el Caribe colombiano que consistía en la pesca de camarón de mar de una especie muy particular y de un momento a otro este tipo de crustáceo desapareció, no la volvimos a encontrar pese a que los esfuerzos pesqueros decayeran considerablemente, lo cierto es que dicha especie no volvió a aparecer. En principio pudo ocurrir que cambiaron las temperaturas del agua o que el camarón hubiese buscado un espacio mucho más adecuado para su desarrollo, haciendo que vinieran inconvenientes en una industria pesquera que de alguna manera generaba su supervivencia y su sostenibilidad alrededor de la pesca del camarón de mar”, declaró el señor Thiriez.

Sobre todo este entorno, el empresario dijo que las amenazas por clima no son mínimas toda vez que la pesca ofrece un alimento de inigualables particularidades porque de todas las proteínas que tiene el hombre para su consumo, el pescado de lejos ofrece mayores beneficios en términos de salud lo cual claramente hace que el beneficio que brinda sea el gran motor de la creciente demanda de productos de pesca en Colombia y en el mundo porque la gente cada vez quiere alimentos más saludables y el pescado justamente entra en esa tendencia de acceder a productos más benéficos para el organismo y más asociados con su estilo de vida. Es por ello, aseveró, que los productos de mar y río están jugando y van a jugar un rol muy importante.

Uno de los grandes dinamizadores de la venta de pescado es la religión católica que en época de cuaresma aumenta la demanda en un 40 o 50 por ciento para el caso de Colombia, pero lo ideal, expuso el Gerente de Antillana, es que el público amplíe su consumo a lo largo del año sobre la base de los grandes favores de consumir pescados y mariscos.

Dentro de los retos de la industria está el promover con mucha más intensidad el consumo de pescado y allí es perentorio que todos los jugadores de la cadena hagan sinergia sobre la base de un esfuerzo común alrededor de la promoción de una proteína gratamente saludable para los consumidores.

Antillana cuenta con una línea de doce referencias que atienden las necesidades del consumidor final que son generalmente las amas de casa y las personas que buscan acceder a los productos de la firma, propósito que pueden hacer a través de los supermercados. En otro frente está el canal institucional o profesional en donde hay aplicaciones de ahumados y carpaccios que están orientados a cubrir las necesidades de los restaurantes, pensando mucho en el tema de la merma, de la manipulación del producto y haciendo mucho más práctico que los restaurantes puedan incluir este tipo de productos y sabores en sus cartas.

Antillana con 31 años de vida en el mercado del procesamiento y distribución de productos de mar, explicó que peces como el mero están siendo preservadas por estar en peligro de extinción al igual que otras que no pueden ser capturadas para el consumo. En ese sentido aclaró que el salmón se hace a través de cultivo, condición que lo hace sostenible.

“Es muy importante que los pescadores respeten las épocas de veda que son los tiempos básicamente de reproducción y de permanencia de las especies en el mar y en eso Antillana está muy comprometida pues la idea es apostarle a la sostenibilidad, a la vida de las especies y al acatar dichas vedas, la empresa compra lo que está en estación, pero ve muy rigorosamente los tiempos de las prohibiciones porque de ellas depende que el mar siga ofreciendo de manera generosa alimentos sanos para los colombianos y para la humanidad toda, pero sobre pilares de equilibrio con lo que el océano brinda”, recalcó.

Antillana es una empresa experta en langostinos, camarones, salmón y especies de filetes blancos de mar como la corvina, el róbalo y el atún, pero insiste en que la palabra clave en la pesca es sostenibilidad porque al final es la que garantiza que las especies como las empresas perduren. Especificó que es necesario entender que los peces y las variedades marinas necesitan espacios de recuperación así como la acuacultura demanda eficiencia y exige límites para lograr esa capacidad de mantener o soportar actividades en el tiempo.

Una alianza que sabe muy bien

La colombiana Antillana y South Wind de Chile, decidieron unir fuerzas en comercialización y estrategia, negocio que permitirá crece por encima de dos dígitos el consumo de pescados “ahumados” en Colombia.

Hay que decir que Antillana, la destacada compañía colombiana de pesca, procesamiento y comercialización de pescados y mariscos, anunció ésta importante alianza con la chilena South Wind porque ello permitirá apostar por la innovación y el crecimiento en el consumo de la categoría de productos ahumados en el país.

“La categoría de salmón ahumado en Colombia existe ya hace unos años y Antillana ha sido el pionero del desarrollo de esta categoría. Precisamente, en la última medición de Nielsen del año 2019, Antillana alcanzó el 45 por ciento de participación de mercado en valor. Vemos que esta es una categoría con un potencial de crecimiento, ya que este tipo de alimentos resuelven tres aspectos importantes para nuestros consumidores, lo saludable, lo delicioso y su alta conveniencia ya que los carpaccios y salmones ahumados son muy fáciles de preparar permitiendo mayores ocasiones de consumo”, apuntó el Gerente General de Antillana, Eric Luc Thiriez.

Desde su perspectiva, esta categoría puede crecer en la medida que exista una oferta atractiva y que el consumidor aumente su nivel de conocimiento al punto que lo incluya en su alimentación aumentando la frecuencia de consumo.

Añadió que Antillana y South Wind son dos compañías que coinciden en valores empresariales, y tienen la firme creencia que los mercados se desarrollan en la medida que logran dar mayor conveniencia a los consumidores siempre impulsada por la innovación. Por eso han visto que el mercado colombiano ofrece una oportunidad de desarrollo en una categoría que pocos consumidores conocen a profundidad.

“El objetivo de esta alianza estratégica es la de poner en valor la experiencia y trayectoria de South Wind como referente regional en el desarrollo de carpaccios y salmones ahumados, así como las capacidades de Antillana como empresa y marca líder experta en el procesamiento y comercialización de productos de mar de calidad superior en Colombia”, escribió el empresario.

Con esta alianza, Antillana ofrecerá un portafolio bastante llamativo para el segmento de Food Service permitiéndoles a los Chef desarrollar múltiples opciones, aprovechando los sabores y las texturas del salmón ahumado artesanal, así como las presentaciones individuales de carpaccios de salmón, pulpo, y atunes listos para emplatar, reduciendo las mermas y costos de manipulación.

A su turno la socia y directora de South Wind, Valeria Auda, afirmó que en 25 años de vida, la empresa chilena ha afianzado una marca en productos de mar y básicamente de salmón pues junto con Noruega, Chile hace parte de los dos grandes actores de la industria salmonera de cultivo en el mundo.

Especificó que por todo ese potencial y con esos inmejorables precedentes nació South Wind, una marca que daría mucho de qué hablar en materia de alto valor agregado. En este trabajo, dijo, la firma ha mantenido una línea innovadora en todo lo que tiene que ver con salmón ahumado y la línea de carpaccios ya que son productos que han ingresado con rotundo éxito al mercado de América Latina dentro del cual Colombia que había estado algo rezagado en esa participación, logró dinamizar la demanda porque de la mano de Antillana llegó la oportunidad de sorprender un mercado exigente, pero fidelizado por calidad como el Colombiano.

“Queremos mostrarles otras facetas del salmón a través de los salmones ahumados, en frío, ahumado en caliente, porciones, carpaccio de salmón, de atún, de pulpo y productos de muy fácil preparación porque están listos para su consumo en presentaciones muy atractivas y versátiles para quienes aman la alta cocina y la creatividad con productos de calidad”, afirmó Auda.

Con el producto de South Wind es mucho más fácil la elaboración de platos y de cartas más sofisticadas que redundarán en beneficios para empresarios de los restaurantes, pero en principio para quienes gustan de comer lo mejor, de manera confiable y solicitando calidad. Aseguró que con esta alianza con Antillana, las empresas involucradas van a hacer mucho ruido porque están entregando al público la otra manera agradable de consumir salmón.

Por la experiencia de las dos compañías hay un diálogo directo y fluido porque tanto la colombiana como la chilena saben lo que es producir y hacer historia en el sector pesquero, ello sin dejar pasar por alto la elaboración, condición que permite un complemento ideal porque South Wind distribuirá a través de Antillana salmones y otras especies que no están en la oferta de la firma colombiana.

La llegada de South Wind a Colombia fue la consecuencia de la admiración de la marca por un país que considera alucinante y dueño de una serie de ciudades de gran importancia en las diversas regiones en donde hay importantes focos de desarrollo.

“Colombia es un país que sorprende y para nosotros este ha sido el país más difícil para ingresar pues es altamente competitivo lo cual nos hace presagiar que vendrán resultados absolutamente espectaculares. Este país no solamente tiene dos mares sino una posición geográfica estratégica, unas cordilleras alucinantes, unos llanos mágicos y una zona cafetera extraordinaria, por eso creo que vamos a hacer un trabajo de lujo”, dijo Auda.

South Wind es una compañía constituida en Chile hace 25 años, más exactamente la firma vio la luz empresarial en 1994. Esta compañía crece a dos dígitos y desde hace cuatro años ingresó al retail americano en donde ya es la marca líder de ahumadores.

Actualmente procesa productos que comercializan en los principales mercados de Latinoamérica léase Argentina, Perú, Ecuador, Chile, Paraguay, Bolivia, México, Costa Rica, Venezuela, Nicaragua, El Salvador, Francia, Bélgica, Tahití y Estados Unidos.

Un factor que pesa en los negocios entre Chile y Colombia es esa condición de estar en la Alianza del Pacífico puesto que Chile ofrece muy buenas condiciones arancelarias, homologación de las condiciones y los protocolos sanitarios así como la facilidad para exportar productos de origen colombiano. Destacó que hacer negocios en la región es muy importante porque muestra bondades y altos beneficios.

Un tema importante para estar liderando mercados según explicó la directora de South Wind es tener una diferenciación importante frente a la competencia, trabajar en innovación y adelantarse a los gustos del consumidor que cambia sus tendencias año a año. La idea, aseveró la ejecutiva, es buscar soluciones muy rápidas y muy ricas porque hay mucha exigencia en ese consumidor que quiere sorprender y sorprenderse. Saber que quiere el nuevo consumidor no es asunto fácil, pero por ello hay que explorar y seguir adelante

Antillana, a la pesca de retos y resultados

Antillana es una empresa que logró acostumbrase a los buenos resultados, es por esto que en 2018, la empresa cerró con un margen bruto de 19.060 millones de pesos, lo que le permitió crecer en un 15,9 por ciento frente a 2017. El resultado sin duda fue la consecuencia de agregar mucho más valor desde la cadena de abastecimiento.

Algo muy destacable es que la compañía incrementó la generación de Ebitda recurrente llegando a 4.770 millones de pesos, un 49 por ciento por encima de 2017. El anterior fue un año en donde Antillana pudo alinear su gestión comercial con la misión de operaciones, una dinámica interesante pero compleja ya que administró suministros de más de 15 países dentro de 30 familias de productos para lograr entregar a la mayor variedad a sus clientes calidad con el respaldo de Antillana, brindando la certeza en buenas practicas, sostenibilidad y frescura.

“En el mercado de exportaciones Antillana mantuvo sus márgenes, mientras que en el mercado nacional logro incrementarlos en un 19 por ciento. Por su parte, la familia de camarones y langostinos aportó más del 25 por ciento del resultado del negocio. La familia de salmones a la cual le estamos dando un gran impulso, creció un 22por ciento, jalonado principalmente por la oferta de producto fresco y la de porciones congeladas para el segmento Food Service. Recientemente la Compañía lanzó la nueva línea de salmones denominados orígenes”, certificó el Gerente General de Antillana.

En la oferta de tilapia o mojarra como es comúnmente conocida, Antillana también logró incrementar los volúmenes de venta en un 19 por ciento. En esta familia, el trabajo se ha enfocado en promover una nueva oferta no solo de producto congelado sino fresco conveniente, una combinación entre la oferta nacional de alta calidad y la de productos importados de calidad superior que permite una mayor accesibilidad para los consumidores colombianos.

Las soluciones del portafolio de frescos de Antillana también le han permitido a la compañía duplicar su oferta en estas categorías, así como su ampliación del portafolio de sushi, donde ha logrado crecer un 47% sus volúmenes de venta vs 2017. Dentro de las metas de 2019, Antillana le apunta a un crecimiento de 13 por ciento con respecto a 2018. Para ello, desde el segundo semestre del año anterior se trazó varios proyectos en innovación enfocados en la ampliación de la oferta de productos.

De cara a fortalecerse, Antillana se localizó su planta “multi producto” de 1.100 metros cuadrados con capacidad de ultra congelación de hasta 8.000 kg día- ubicada en Mamonal, zona industrial de Cartagena. Además de ampliarla, estará equipada con la última tecnología, lo que les permitirá ser más productiva y competitiva para atender no solo el mercado nacional sino también impulsar las exportaciones a Estados Unidos y Centro América.

Actualmente, la planta tiene una capacidad de acondicionamiento y empaque de aproximadamente 240.000 kilos al mes y se espera que, con la nueva planta, lleguen a los 300.000 kilos.

En el último año Antillana incrementó la cobertura en el segmento de supermercados alcanzando cerca de 1.850 puntos de venta. En el caso del canal Horeca (hoteles, restaurantes y cafés) también ampliaron la cobertura a 1.230 puntos. La compañía atiende clientes en 17 ciudades y 60 municipios en todo el territorio nacional. La empresa suma siete centros de distribución para cubrir la demanda de gran parte del territorio nacional, ubicados en Medellín, Yumbo-Cali, Barranquilla, Cartagena, San Andrés y Bogotá, y recientemente, abrió operaciones en la zona de oriente a través de la cual espera mejorar el nivel de servicio a los clientes de esta Región. De los cerca de 50 millones de habitantes que tiene Colombia cada uno puede consumir según cálculos del Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, 7,1 kilogramos de pescado al año, lo anterior incluye mariscos y conservas.

Es factible que Colombia consuma en promedio 352.000 toneladas de productos del mar y del río al año, pero pese a la cifra es visible que aún hay espacio para crecer y potenciar su consumo.

La pesca logró afianzarse luego de miles de años en una actividad que le garantizó al hombre alimento fresco y altamente nutritivo, a tal punto que la ciencia cree que la captura de peces hizo que algunas culturas optaran por el sedentarismo.

Por lo menos un grupo de científicos rusos y españoles encontraron los vestigios más antiguos de la pesca en una orilla del río Dubná, ubicado a unos cien kilómetros de Moscú. El hallazgo contempla anzuelos, agujas y unas trampas que perfectamente pueden datar de hace 7.500 años, argumento que tiene a más de uno corriendo porque se cree que la fundación de los pueblos tiene otros orígenes.

En la antropología la tesis que tiene mayor grado de aceptación es aquella que asegura que las primeras urbes fueron la causa de la agricultura hace unos 10.000 años propiciando una emancipación labriega por el globo y poniéndole punto de partida al neolítico o edad de piedra nueva, periodo de grandes desarrollos económicos y el que posibilitó la creación de poblados ya con una piedra pulida mucho más eficiente y una cerámica que permitió expresar arte y suplir necesidades. Con este periodo llega una labranza permanente, igual una ganadería incipiente y la pesca entre tantas actividades para la vida.

Ahora no genera debate la pregunta qué fue primero ¿el huevo o la gallina?, no ahora todos dicen que fue vanguardista en el desarrollo social y económico del hombre, ¿la agricultura o la pesca?, tremendo coco, pero hay importancia en las dos más allá de quién se lleve el título de pionera.

En Colombia la historia empieza según los antropólogos en el siglo V antes de Cristo una vez ingresaron los primeros pobladores por el istmo de Panamá, atravesando una selva espesa e inexorable que tan solo soportaron los famosos chibchas provenientes de Centroamérica. Una vez en Colombia muchos grupos optaron por separarse, dándole paso a diversas etnias en donde sobresalían los Arawaks y los Muiscas. Estas culturas crecieron en medio de grandes aprendizajes dejando una herencia en desarrollo más que admirable.

No hay que omitir que mientras los Muiscas eran brillantes en la agricultura, el tejido, la orfebrería y la minería, los Arawaks sobresalieron por la ganadería, la pesca, la agricultura y la caza. Paradójicamente criticamos los acuerdos comerciales, pero lo cierto es que han estado en el ADN de los colombianos y de las costumbres prehispánicas que fueron muy dados al intercambio comercial y a los negocios.

Como se puede ver la pesca es de muy vieja data, estuvo en las culturas precolombinas, igual en los albores de la humanidad y en la cristiandad porque no se puede dejar de lado que Jesús multiplicó los panes y los peces. La pesca es una labor encomiable que alimentó y sigue alimentando a la humanidad solo que ahora con unos toques especiales y muy particulares que evolucionaron como industria en las aguas marítimas y de río del mundo y desde luego de Colombia y Chile en un hemisferio en donde la pesca ha resultado vital en el desarrollo económico.

La pesca dio para todo, inclusive para muchas frases y dichos pues no en vano se escuchan en los corrillos expresiones como, la paciencia y la dedicación hacen al buen pescador, niebla en la montaña, pescador a tu cabaña y en la pesca como en la vida, estudio y dedicación, superan a cualquier superstición. Unos ejemplos entre tantos, pero lo cierto es que Antillana surgió con convicción, fuerza, fe, inversión y trabajo pues como los camarones que comercializa, ni se durmió ni se la llevó la corriente. 

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