Sábado, 21 Septiembre 2019 04:17

Cenipalma: investigación, ecosistemas, retos y aceite de calidad

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En la Reunión Técnica Nacional de Palma de Aceite que se cumplirá en Bucaramanga entre los días 25 y 27 de septiembre, los productores compartirán los adelantos más relevantes en términos de investigación.

Sin duda alguna la Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite, Cenipalma, la misma que cuenta con el apoyo del Fondo de Fomento Palmero, es un ente de investigación que trabaja con los cultivadores de palma para obtener excelentes resultados y poner a disposición de los productores, los servicios que el sector demanda.

Cenipalma, gracias a un trabajo profesional y constante, aporta en aspectos vitales y en frentes determinantes como la sanidad, productividad y sostenibilidad de una agroindustria, apalancado dicho menester en investigación así como en generación de insumos y guías para la implementación de las mejores prácticas agrícolas. Este centro desarrolla, apropia, transfiere, capacita y acompaña a los palmicultores en la implementación y adopción de tecnologías especializadas, viables e innovadoras para atender los grandes desafíos de una palmicultura sostenible.

Hay que decir también que Cenipalma maneja la producción de ofertas tecnológicas para el sector, desde el punto de vista de investigación, extensión y una puesta concreta en servicios y soluciones para los palmicultores a través de la gerencia de innovación con productos muy concretos.

Director General de Cenipalma, Alexandre Patrick CoomanEl Director General de Cenipalma, Alexandre Patrick Cooman, le dijo a Diariolaeconomia.com, que este año desde la parte técnica, la corporación sigue trabajando de manera intensa en el tema de las enfermedades como la pudrición de cogollo, PC, que está impactando al país, especialmente la zona norte, puntualmente al departamento de Magdalena, región altamente afectada, pero igual atiende la Marchitez Letal, ML, en los Llanos Orientales, una de las enfermedades más limitantes del cultivo en el país y cuyo vector del agente causante es un insecto conocido como saltahojas de la palma, científicamente identificado con el nombre de Haplaxius crudus.

Adicional a estas circunstancias, agregó el directivo, hay una baja de productividad a nivel nacional con una sola excepción que contra todo pronóstico es Tumaco, la región del Pacífico que sintió el azote de la PC. Sobre Tumaco, informó, el dato resulta grato porque junto con Apartadó en Antioquia hay resultados favorables en cultivos relativamente jóvenes en donde hay mucha más claridad frente al paquete tecnológico para el manejo de los híbridos OxG lo cual está mostrando resultados muy importantes con adecuados programas y manejos de fertilización, aguas y recientemente con polinización artificial.

Sobre PC, Cenipalma comentó que en medio de la celeridad y eficacia con la que se ha combatido ésta terrible enfermedad, hay que reconocer que se trata de un tema bien complicado toda vez que la pudrición del Cogollo se comporta de una manera muy diferente en cada zona, es decir que no se puede generalizar el manejo de la enfermedad ya que muestra comportamientos y resistencias distintas en cada una de las regiones agroecológicas del país porque por citar un ejemplo, la PC en el oriente colombiano es mucho menos agresivo y por ello en los llanos no hay programas fuertes de eliminación de palma pues el enfoque está dado más a recuperar la planta enferma en el menor tiempo.

“En las demás zonas, especialmente en Tumaco, la pudrición del cogollo es mucho más agresiva y requiere de medidas diferentes, razón por la cual la propuesta del Cenipalma sigue siendo de mucho énfasis en el manejo preventivo, pero también en el desarrollo de un trabajo curativo sobre palmas enfermas, buscando eliminar tejido contagiado y buscar con ello una pronta recuperación de esas palmas tanto en la parte vegetal así como en las fases productiva y económica. No hacemos nada recuperando una palma para que sea bonita y algo ornamental, la necesitamos produciendo fruta y generando rentabilidad rural de lo contrario todo es perdido”, declaró el señor Alexandre Patrick Cooman.


Una de las bondades de Cenipalma es el programa de mejoramiento genético propio en donde trabaja también en el desarrollo de híbridos interespecíficos para obtener la resistencia de la palma americana con cruzamientos de palma africana. La corporación añadió que también cuenta con líneas de trabajo para buscar materiales biológicos con resistencia a la PC.

Cenipalma posee unos cultivares o grupos de plantas seleccionadas artificialmente por disímiles metodologías a partir de un cultivo más variable en donde se mira únicamente sobrevivientes a la PC en Puerto Wilches y en Tumaco, materiales debidamente clonados que irán soltándose de manera paulatina para pruebas en plantaciones en 2020, pero igual se observan fuentes de resistencia de la colección biológica adquirida en África. Con esa compilación vegetal se miran cruzamientos de esa recolección y así determinar en dónde están esos cultivares que tienen un potencial para hacer guineensis resistentes lo cual implica un camino largo, pero igual hay que decir que vendrán unas pruebas con productores el año próximo para ir avanzando porque ya fueron hechos los ensayos de laboratorio y otros de perfil muy científico, pero hay que dar pasos, aclarando que no se trata de una prueba comercial en vista que hay implícitos riesgos.

Cooman explicó que entre tanto los híbridos comerciales que están en el mercado han mostrado un excelente resultado frente a la PC sin negar que han dejado ver otras dificultades como sensibilidad a otro tipo de plagas, pero en general, recalcó, son híbridos mucho más manejables en la parte fitosanitaria que requieren de un programa adecuado de fertilización como también de otros cuidados porque son sensibles al estrés hídrico, es decir que es perentorio garantizarles agua.

Estos híbridos, como muchos, son estériles y por ello es necesario trabajar en polinización asistida en donde Cenipalma ha hecho un trabajo importante para mejorar dicha práctica”, puntualizó el Gerente General de la corporación por excelencia de la investigación en palma.


El cambio climático se afianzó como el gran desafío toda vez que los comportamientos del clima son impredecibles y varían de manera súbita. Por citar un ejemplo en la zona oriental se reporta una pluviosidad muy alta y en los registros de Cenipalma, este 2019 es el segundo año más húmedo en esa zona del país, escenario que no se presenta en las otras regiones productoras en donde la situación es contraria porque hay bajas lluvias y lo alarmante del asunto es que año tras año hay menos agua como igual se ve en el Cesar.

Para contrarrestar estos efectos en los departamentos de alta productividad se viene un proyecto con recursos que saldrán del Fondo de Regalías y con los cuales serán atendidos varios temas de investigación relacionados con el estrés hídrico. En ese sentido los científicos de Cenipalma identificarán los cultivares que tienen alguna tolerancia al estrés hídrico y cuáles son los que pueden producir con menos agua, pero de igual manera se van a mirar prácticas de manejo y de optimización hídrica por sistemas de riego al igual que manejos de herramientas tecnológicas avanzadas, teledetección e incluso el uso de drones para manejar con precisión la agricultura de palma, haciendo mejor uso del agua. Se mirarán también plagas y enfermedades asociadas a esas condiciones de estrés hídrico.

Sin alertas, pero con ojo avizor

Cultivo de Palma | Foto cortesía: Fedepalma


En materia fitosanitaria, la agricultura generalmente está con los radares encendidos porque las enfermedades llegan de donde uno menos se lo imagina, igual que en la salud humana o animal, las plantas están expuestas a numerosas amenazas que si llegan destruyen plantaciones, economías e ilusiones.

Alexandre Patrick Cooman, expuso que en Colombia y exactamente en el sector de la palma hay una vigilancia de plagas que estén en países vecinos, pero aclaró que en este momento no hay una alerta específica, eso sí indicó que el tema fitosanitario que preocupa a futuro es el Ganoderma o Pudrición Basal de Estípite, enfermedad que se origina por un hongo de suelo el cual comienza a ser más problemático en segunda o tercera generación. Este es un problema serio en el sudeste asiático, básicamente en Malasia e Indonesia en donde las pérdidas han sido multimillonarias por este problema.

“Sabemos que a futuro este puede ser un problema para Colombia bien importante y por ello ya estamos haciendo unos trabajos muy incipientes porque lamentablemente no tenemos todos los recursos que demandamos para atender tantos problemas que se reportan hoy en día, pero sí estamos buscando aprender con tiempo algunos aspectos relacionados con Pudrición Basal de Estípite. Lo hacemos muy de la mano con organizaciones asiáticas de investigación, específicamente en Malasia para tener acceso a todos los avances que tiene allá”, señaló el experto.


Dijo que resulta triste reconocerlo, pero anotó que lo más importante para evitar enfermedades de alto impacto es aplicar las buenas prácticas agrícolas que ya en Colombia son conocidas en buena medida porque en ese punto no se habla de milagros tecnológicos, pero sí de estar al día con riegos y drenaje con el fin de tener un adecuado diseño de la plantación que permita las aplicaciones necesarias en fertilizantes y poder contar con un control o monitoreo de plagas que permita acciones contundentes cuando estas se presentan.

 "las plantaciones que están al día con agua y nutrición, son palmas con una espectacular producción"

Precisó que todo el tema suena y se ve sencillo, sin embargo afirmó que en la práctica las cosas suelen complicarse porque no existen los recursos que necesita el campo para tener las plantaciones al día en lo que tiene que ver con esos temas. Lo complicado, insistió, es que las plagas no solamente son el problema por sí mismas sino las caídas incontenibles en productividad.

Recordó que las plantaciones que están al día con agua y nutrición, son palmas con una espectacular producción, asunto clave en los precios bajos porque una productividad alta, muchas veces significa un precio unitario, es decir más cómodo y mucho más competitivo.

Hablando de palma de aceite, Cooman dijo que la palma es un cultivo de trópico bajo, situación que la hace un cultivo complicado y con poca opción, pero que gracias al trabajo puede afianzarse como una siembra muy fuerte. Retomó el estudio de la Unidad de Planificación Rural Agropecuaria, UPRA, el año anterior en donde participó Fedepalma y en donde se hizo un diagnóstico de la tierra disponible para la actividad palmera a futuro y especificó que hay un banco de suelos importantísimo por lo cual hay una proyección de poder ampliar áreas en cultivos tropicales, entre otros palma, pero todo dependiendo de la realidad de mercado y de las posibilidades financieras existentes para poder hacer esas inversiones.

Actualmente Colombia tiene 540.000 hectáreas cultivadas con Palma de aceite en 124 municipios y 20 departamentos con áreas importantes en extensión sembrada como Cesar que suma alrededor de 85.000 hectáreas y Meta que tiene un registro de 126.000 hectáreas.

Cooman manifestó que el potencial es muy grande más con 22 millones de hectáreas que fueron identificadas con algún grado de aptitud para palma en donde cinco millones de hectáreas dejaron ver alta aptitud para este producto, empero, el Director General de Cenipalma explicó que el asunto no es sembrar por sembrar sino mirar con lupa las condiciones de mercado y el contexto financiero para que haya más tierra en este tipo de siembra oleaginosa.

“En este momento como Cenipalma nos interesa mucho más intensificar el área ya existente, buscando que éstas tierras sean altamente productivas y fomentar las siembras nuevas, nuestro enfoque es hacer muy bien las cosas para que sean rentables, le aporten al medio ambiente y muestren igualmente un beneficio social. El asunto es conservar las mismas hectáreas, pero subiendo las productividad y los rendimientos por la vía genética, recurriendo al manual de las buenas prácticas. Si a partir de todo esto hay crecimiento ya serán decisiones empresariales más que nuestras, pero nuestra labor está enfocada en facilitar tecnología, conocimiento y herramientas para que esos cultivos sean sanos y supremamente rentables”, certificó.


Los precios no reaccionan

Un tremendo lío que enfrenta la palma de aceite es el de precios pues los commodities cayeron y los valores en venta no reaccionan. El sector pasa por un ciclo de precios bajos, pero afortunadamente la tasa de cambio sirvió de paliativo, pero aun así las cuentas para el palmicultor no están claras y por ello hay algunas incertidumbres que manejan las plantaciones y por ello la defensa desde el área técnica consiste en buscar que haya optimización de este recurso que a propósito será uno de los puntos centrales de la Reunión Técnica Nacional.

De la optimización de los procesos, argumentó Cooman, es más fácil afrontar ese escenario de bajos precios o de baja productividad ya que es indispensable ser muy eficientes para que cada peso invertido ofrezca la retribución que se pueda tener.

Sobre las ofertas de tecnología, el Director General de Cenipalma indicó que es bueno tener en cuenta que toso ese cúmulo de tecnología debe ajustarse a la condición de cada zona y de cada palmicultor. Escribió que en palma las recomendaciones no pueden ser uniformes porque las atmosferas cambian, no solamente en la parte geofísica sino en todo lo cultural, lo cual incluye al labriego que varía en su manera de producir de acuerdo a la zona situación que obliga a implementar diversas tecnologías para satisfacer las necesidades de cada productor.

Sembrar palma, confirmó, no solamente es complejo por los diferentes matices que maneja sino por el reto que implica garantizarle sostenibilidad a una siembra que es diferente en cada región, pero que pide garantías y apoyos para seguir adelante amen de las vicisitudes.

Un cambio palmero se ve igual en el mapa de producción puesto que Colombia pasó de una proporción significativa de palmicultores a gran escala a un número importante de agricultores a pequeña y mediana escala. Hoy en promedio el 70 por ciento de productores hacen parte de esa nueva franja de palmicultores que traen implícitos nuevos retos porque cambian los protagonistas, los suelos y los diálogos, sin que ello implique que pierdan la condición de afables.

Por lo visto en Maríalabaja en Bolívar, en el Cesar, Tumaco, Meta y otras zonas, la siembra de palma conllevó a un salto de calidad en el trabajo del campo porque los pequeños productores, más que ser un productor de fruta termina siendo un socio estratégico de un núcleo palmero bajo el liderazgo de una planta de beneficio.

“El palmicultor está muy integrado a esta agroindustria y por ello participa en las discusiones en los diferentes escenarios que tiene el núcleo que le provee servicios, asistencia técnica y otros apoyos para que el palmero pueda desarrollar su actividad de la mejor manera posible”, expresó Cooman.


Colombia exporta hoy algo más del 50 por ciento de aceite de palma al mercado internacionalColombia exporta hoy algo más del 50 por ciento de aceite de palma al mercado internacional en donde la Unión Europa es uno de los grandes clientes Dentro de los principales destinos de exportación pertenecientes a ese bloque económico se encuentran Holanda, España y Alemania. Otros países importantes como destinos de exportación son México, Brasil y República Dominicana. En aceite palmiste se suman compradores como Argentina e Italia.

Cabe recordar que Colombia es el cuarto productor mundial de aceite de palma y el primero en América Latina. La industria en general maneja un liderazgo mundial en lo que tiene que ver con aceites y grasas más si se tiene en cuenta que se trata de una materia prima altamente versátil porque tiene diversos usos pues va desde la cocina, pasa por el cepillado, lava ropa, maquilla mujeres, es jabón, lubricante, biocombustible, pintura, energía y otras bondades.

Hoy Colombia produce un aceite de muy alta calidad que compite fuertemente con el producto asiático que maneja menores costos de producción, así y con los retos que ello trae, Colombia ya mira al Pacífico en donde puede entrar a competir con aceites de para todo tipo de uso.

Palma y biodiversidad, muy de la mano

preservar el medio ambiente: convivencia con la fauna y la flora de cada regiónUn punto para destacar es que el crecimiento de las últimas décadas no ha estado ligado a la deforestación, situación amable que abre puertas porque el mundo compensa un sector que no resta sino que multiplica en aras de preservar el medio ambiente mostrando una especial convivencia con la fauna y la flora de cada región.

En los cultivos de palma camina impávido el jaguar, el gran rey de las selvas y de los bosques tropicales de Colombia y de América Latina, en esas plantaciones logró encontrar refugio y aliados el imponente y fuerte gato manchado porque hasta no hace mucho era arrasado y maltratado por cazadores furtivos que vendían su piel por unas pocas monedas. Hoy la palma como el jaguar es ecosistémica, pues allí bajo las sombras generosas de la seguidilla de palmas viven también boas, tucanes, tigrillos, venados y unas 200 especies adicionales que conviven con este tipo de plantación. La biodiversidad es enorme en fauna y flora y eso lo da la condición de cultivo perenne.

Por lo visto, la situación de la palma de aceite colombiana con el ecosistema es muy diferente al de otras latitudes porque no solamente acoge las especies sino que las preserva, las cuida y las defiende. El tema es interesante porque con ese compromiso de cuidar la naturaleza, la siembra de palma está diseñando su propio paisaje natural y cultural en donde caben animales, plantas y producción de fruta de la noble palma. El área de conservación sigue respetándose a tal punto que se han impulsado los corredores biológicos para conectar bosques y propender por una próspera y viva biodiversidad.

“El tema no es la foto de un animal determinado, aquí buscamos generar riqueza biodiversa que aporte beneficios ecosistémicos importantes a las zonas en donde se hace palmicultura”, subrayó Cooman.


Cenipalma cuenta actualmente con un tremendo grupo de investigadores, allí están los mejores profesionales en investigación, pero igual los extensionistas, auxiliares, tecnólogos y personal de servicio que conforman un equipo de las más elevadas calidades, en donde el compromiso, el trabajo y la dedicación hacen parte de ese ADN de las entidades que están llamadas a triunfar con unas tareas y unos menesteres que le brindan garantías a la agricultura y a la humanidad. Allí, sin duda, hay sentido de pertenencia.

Finalmente China y Estados Unidos con su guerra comercial que empezaron a arrinconar al mundo se vuelven una amenaza porque pese a que Colombia es un país pequeño y con flujos de comercio aún modestos, sí es tomador de precios en temas de aceites porque la producción está originada en su gran mayoría en el sudeste asiático. El contexto puede tornarse delicado porque podría llegar producto vegetal importado y con él una mayor caída en los precios.

Cenipalma estimó que la única forma de blindar al sector frente a ese panorama es trabajar en eficiencia y en una excelente productividad, lo anterior acompañado de valor agregado en donde sea posible generar valor a través de biomasa y otros subproductos de la palma de aceite, defendiendo la vigencia y procurando que a futuro los aceites exportados lleven mayor transformación, haciendo que el producto sea más atractivo para los compradores.

“Esta es una buena oportunidad para que el gobierno apoye más al sector agropecuario, en donde está el futuro alimentario, de trabajo y de ingreso. El tema no es pedir ayudas o dinero como si fuese limosna, no el asunto es que el ejecutivo entienda que meterle plata al campo es la mejor inversión porque hay producto, hay ingresos fiscales, empleo, demanda y desarrollo. El tema no es que solamente los palmicultores o los cafeteros sean fuertes por sus inyecciones de capital en investigación, no, lo ideal sería que los cacaoteros también fueran fuertes, igual el caucho, los cítricos y otros cultivos que pueden replicar lo que bien hacen otros gremios para generar una cultura de excelencia productiva sobre pilares de investigación y desarrollo", concluyó.


Si bien la palma se siembra en zonas complicadas y de muchas falencias sociales, la realidad es otra porque hay gente que por fin pudo matricular a su hijo en la universidad, otros compraron su casa propia y la comunidad en términos generales mejoró su condición de vida. Este cultivo le puso una carita feliz a la comunidad que pasó de la incertidumbre a la realidad de una industria que crece de la mano con ella.

Todos estos temas y la coyuntura serán abordados en Bucaramanga los días 25, 26 y 27 de septiembre en el marco de la XV Reunión Técnica Nacional de Palma de Aceite que tendrá lugar en el Centro de Convenciones Neomundo. Este encuentro será ideal para dar a conocer u compartir los adelantos más significativos en términos de investigación y desarrollo del sector palmero en el país.

Esta es la realidad de una industria que encontró sus orígenes en el Golfo de Guinea en las costas africanas de occidente. América y trópico la conoció por las importaciones que hicieron los colonizadores y los comerciantes de esclavos en el siglo XVI luego de grandes y sufridos viajes marinos. A Colombia la trae el señor Florentino Claes, en 1932 en donde sirvió de decoro de las fincas amazónicas y vallecaucanas.

La multinacional United Fruit Company que comercializaba frutas en la época aprovechando el trópico dio inicio a la siembra de palma y venta de aceite en 1945. El ejercicio fue interesante y los rendimientos óptimos gracias a los tremendos rendimientos en unidad de superficie. A esa condición se sumó el dinero adicional que generaba la actividad palmera con el amplio portafolio que fue desarrollando pues le servía a todas las industrias.

En medio de climas variados, bajos precios, caídas en productividad, menores recursos y hasta desilusión, el palmero echa mano de su resiliencia para pararse, mirar el panorama y seguir adelante. En el sector palma la palabra angustia es conocida, pero afortunadamente en su léxico no cabe el término derrota pues una cosa es vender aceite a bajo precio y otra estar fritos. No señor, el sector vive.

 

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