Miércoles, 27 Noviembre 2019 00:12

Hato ganadero crece y proyecta mejores exportaciones

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El gremio ganadero dijo que la ganadería ha recuperado terreno y anotó que la buena salud del sector en materia económica obedece a que las cosas se han hecho bien.

Los ganaderos colombianos que llevaron a cabo en Bogotá su trigésimo séptimo Congreso Nacional aseguraron que por fortuna han tenido como característica ser un sector fuerte que muestra revitalización y credibilidad en vista que en el buen sentido de la palabra ha tenido una expresión política en todas las regiones del país.

El Presidente Ejecutivo de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán, José Félix Lafaurie, anotó en Diariolaeconomia.com, que hay dos temas claves en el devenir de la ganadería y tienen que ver con el cómo salir con la carne colombiana a los mercados internacionales y cómo hacer que la ganadería sostenible tenga una gran oportunidad porque es la única particularidad que pone a Colombia con carne de altísima calidad en estándares mucho más elevado porque entra en ese entorno de sostenibilidad ambiental porque hoy el mercado está pidiendo carne de excelentes condiciones, pero igual buen trato al entorno y a los animales ya que los sellos orgánicos que son los que están imperando en los mercados de altos precios.

Foto Diariolaeconomía.comPara el dirigente gremial ante las grandes demandas de proteína en el mundo y en el mismo mercado interno es perentorio que el hato crezca y precisó que inclusive Colombia puede reducir con ganadería sostenible el área en el que pasta el ganado y al mismo tiempo multiplicar por dos el rebaño perfectamente porque reconoció que hay en el país un inmenso potencial lo cual demanda buenos precios para que la gente que de dedica a la ceba de animales tenga capacidad de respuesta.

Al cierre de 2019 la ganadería crecerá en promedio en cuatro por ciento, es decir un millón de bovinos aproximadamente, la dinámica en ganadería es tan visible que el hato ganadero está a la fecha entre 28 y 29 millones de cabezas lo que muestra que la tarea ganadera se viene haciendo de manera juiciosa en medio de tantos obstáculos.

Frente a las marchas y la protesta social, el máximo vocero de Fedegán anotó que por fortuna el ganadero es un gremio compacto que respeta la institucionalidad y todo lo que tiene que ver con el acatamiento y el respeto a la ley. Lamentó los desmanes, los daños a la propiedad de la comunidad, los saqueos y el enfrentamiento con la fuerza pública, dejando ver que el sentido constitucional del reclamo pasó a otro plano que no puede admitirse.

 

“Ante las arremetidas y abusos no flaqueamos, ni siquiera en los peores momentos de Santos que fue un gobierno de retaliaciones porque los ganaderos no estuvimos de acuerdo con las tropelías del acuerdo de paz en el que insisto, no creo. Me parece que aquellas instituciones como las nuestras, las que construyen país y civilidad son viables y necesarias más no aquellas que hacen parte de una montonera que creen que los gobiernos tienen que gobernar a través de cabildos abiertos, yo no creo en eso”, expresó el Señor Lafaurie.

 

Lamentó que una imagen país que ha costado años reconstruir, hoy este echada a perder simplemente porque no hay consecuencia a la hora de pedir cosas o hablar como colombianos de bien, sin generar desmedro por la falta de tolerancia e inteligencia o impulsar el miedo y caos a través de hechos violentos y lejanos de la Constitución.

Mejora el crédito

 

Fotos la WPor su parte el ministro de Agricultura y Desarrollo Rural, Andrés Valencia Pinzón, aseguró que en diez meses transcurridos en 2019, los ganaderos han recibido más crédito que en todo el año anterior.

La cifras del funcionario dicen que de enero a octubre de 2019 los productores de carne y leche han obtenido 67.687 créditos por valor de 2.9 billones de pesos lo cual implica 100.000 millones más que la colocación de 2018. Agregó que con el ejercicio, los ganaderos han recibido subsidios a la tasa de interés por 264 por ciento más que durante el año pasado.

Explicó que además entre enero y octubre de la actual vigencia fueron entregados más de 33.000 millones de pesos en subsidios, una cifra muy superior a los 9.000 millones de igual periodo del 2018.

 

“Con el apoyo de la Comisión Nacional de Crédito Agropecuario, CNCA, mejoraron las condiciones de la línea para retención de vientres mediante la extensión del plazo máximo para recepción del subsidio a la tasa de interés, de cinco a seis años, y del periodo de gracia de dos a tres años”, apuntó el funcionario.

 

El señor Ministro subrayó que en lo corrido de este año, a través de la Línea Especial de Crédito, LEC, ha sido posible hacer retención de vientres con unas mil operaciones, por un monto de 70.000 millones de pesos que tuvieron un subsidio a la tasa de interés cercano a los 8.000 millones de pesos.

Destacó que durante 2020 la línea se mantendrá como una contribución al crecimiento del sector. De igual manera a los ganaderos impactados por el fenómeno de El Niño reportado durante 2018 y parte del primer semestre de 2019, fueron puestos en marcha tres programas de alimentación bovina.

Sobre el tema ensilaje, Valencia Pinzón, dijo que el ejecutivo destinó 25.000 millones de pesos para el beneficio de 83.500 pequeños ganaderos. Sostuvo que el último programa desarrollado de manera conjunta con Agrosavia incluyó la siembra de 1.100 hectáreas para la producción de ensilajes bajo el esquema de agricultura por contrato.

Para mejoramiento genético en la producción de leche, el gobierno destinó 2.000 millones de pesos con lo que espera financiar 1.200 preñeces de la raza gyrolando plus. Hubo además por la vía del Conpes lácteo, recursos por 9.000 millones de pesos para mejorar la competitividad de la actividad lechera.

 

“Destinaremos 16.000 millones de pesos del presupuesto de 2020 para seguir apoyando la producción de alimentación bovina con destino a pequeños ganaderos”, concluyó Valencia Pinzón.

 

Pequeños productores piden meter en cintura intermediarios

 

Foto Diariolaeconomía.comDe Tasco Boyacá, un municipio que hace parte de la Provincia de Valderrama fundado el quince de octubre de 1577, llegaron los productores de unas ganaderías pequeñas que hacen parte de unos lotes que levantan entre cinco y diez vacas para poner en venta la leche y así sumar el alimento a la demanda de la industria.

El productor, Flaminio Rincón, dijo que por fortuna el proyecto lechero en ese costado de Boyacá ha servido mucho sin embargo le pidió al gobierno en nombre de los productores mayor protección para el productor nacional de leche que hoy ve una amenaza con los acuerdos comerciales y con la insistencia de países de enorme producción como Nueva Zelanda que sigue insistiendo con poner su producto en Colombia.

Si bien se trata de pequeños ganaderos como es el caso de don Flaminio que tiene diez vacas, la ganadería de Tasco se caracteriza por ser de buena calidad porque pone un producto confiable, inocuo y hecho al amparo de las buenas prácticas ganaderas lo cual incluye vacunación y el cumplimiento de las más estrictas normas sanitarias.

Un punto que tiene preocupado a este ganadero es que el litro de leche lo pagan los intermediarios a 650 pesos, un precio demasiado bajo frente a los costos de producción. Dijo que posiblemente todo sería diferente si a la región fueran empresas de gran tamaño como la Cooperativa Colanta, la Alquería y otras reconocidas marcas.

El precio al productor en Tasco, comentó el productor, es supremamente ínfimo porque producir ese litro de leche casi que cuesta el valor que reconocen quienes compran el lácteo y hacen el verdadero negocio.

 

“Aquí necesitamos con urgencia que el gobierno a través del ministerio de Agricultura entre a revisar los esquemas de comercialización porque no es justo que la leche se pague tan barata en una región de Boyacá cuando en Santa Rosa de Viterbo, un pueblo de la provincia de Tundama el alimento se paga a 1.030 pesos. Eso no tiene sentido y no es justo con unos productores que también trabajan duro para poner leche en el mercado”, aseveró Rincón.

 

Otro pequeño ganadero que sufre en carne propia los bajos precios que reconoce el intermediario lechero es don Alfonso Rincón quien a la fecha tiene cinco vacas que con su leche le ayudan a mejorar su ingreso y su calidad de vida. El productor indicó que si bien es pequeño, aspira a ir mejorando poco a poco, situación que solamente será posible con el concurso del gobierno.

 

En su opinión el campesino colombiano, el de Boyacá, Cundinamarca, el de la Costa Norte y el de cualquier parte del país necesita un mejor trato porque hay aspectos como el de la leche casi regalada que pone a muchos en desventaja lo que equivale a castigar muy duro a quien hace la tarea, una situación que hoy se ve en los precios que remuneran algunos.

“Es urgente que nos miren, no para regalarnos cosas, simplemente para que vigilen quien compra y quien vende, pero en condiciones de equidad y honestidad porque hoy al paso en que vamos, compramos pan para vender pan”, puntualizó Rincón.

 

Para el 2020 los campesinos y ganaderos de Boyacá claman porque el ejecutivo le apueste de manera decidida a la competitividad para lo cual es muy necesario que se invierta en vías terciarias que hoy están destruidas, en condiciones imposibles, haciendo que la agricultura y la ganadería pierdan mucho dinero y oportunidad de llegar con más celeridad a los centros de acopio.

De alguna manera, esa situación de trochas y caminos de herradura ha servido de excusa, según los labriegos, para que algunos paguen la leche a precios irrisorios porque aducen que los carros se deterioran y que el tiempo utilizado para recoger la leche es mayor que en otras fincas que tienen mejores vías acceso.

 

La ganadería urge por mayor eficiencia

 

Finalmente el ganadero Santiago Barth, dijo que el reto de hoy en la ganadería de leche es producir a menor costo lo cual es viable produciendo más litros de leche por hectárea al año.

Este ganadero, propietario de la finca “Entre Pinos” en Santa Rosa de Osos, Antioquia, tiene en su ganadería un promedio de 18 a 20 litros de leche, aclarando que el promedio nacional se ubica en ocho litros por día.

 

“El punto no es subir los promedios, el tema es producir más leche por hectárea en un año, es decir que si uno tiene en una hectárea dos vacas, hay que procurar subir a 2.5, tres o cuatro vacas por hectárea con el mismo promedio de producción", recomendó el productor.

 

Si bien uno de los factores más apremiantes es lograr rendimientos aceptables o muy buenos con la conversión de los pastos en leche o carne, el gran reto no es de los ganaderos sino del gobierno porque hay compromisos con los TLC y con el mismo proceso de paz, asunto delicado porque no tiene sentido que los reinsertados entren a la vida económica si el gobierno promueve que la leche entre a menor precio, lo cual hace que se mire a la leche como un mal negocio porque resulta mucho más rentable importarla.

 

“Al gobierno le toca decidir si apoya los tratados de libre comercio o si de manera audaz se la juega por una situación interna de perfil socioeconómico que pide a gritos respaldo y acompañamiento para no sucumbir”, expuso Santiago Barth.

 

El ganadero señaló que si bien hay una amenaza de banca rota con los TLC que llegan con leche a precios muy bajos, igual hay un desafío en la ganadería que tiene que ser mucho más eficiente lo cual es producir más litros hectárea al año y procurar del gobierno que ayude con la disminución de costos y aranceles para algunos insumos porque hacerlo con devaluación es casi que imposible. Tal y como pasa en el altiplano en donde los costos de producción son muy elevados lo cual se ve con fertilizantes y concentrados.

Dijo que pese a los TLC los ganaderos no pueden ni deben llorar por el actual contexto comercial del país porque se trata de vivir con arrojo la situación propia eso sí siendo mucho más eficaces. Afirmó que de estar llorando lo mejor sería estar en la casa y no en la finca o en los comercios buscando oportunidades.

A criterio del ganadero cada vez hay mejor calidad de leche y anotó que hay una modalidad de lácteos que no requieren refrigeración lo cual abrió oportunidades para que la gente que está en zonas retiradas pueda consumir leche de calidad.

Hoy el litro de leche lo paga la industria en promedio a mil pesos un precio que no se mueve desde hace seis o siete años porque siguen congelados. Para que el negocio sea remunerativo requiere de un 30 por ciento más en el precio de hoy.

Es claro que en temas de agricultura y ganadería se perdió considerablemente la rentabilidad, razón por la cual hay que insistir en la necesidad de contar con un hato más eficiente. El tema es literal, no se puede llorar sobre la leche derramada o lo que es peor, sobre la leche importada.

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