Viernes, 26 Junio 2020 17:55

Microempresas rurales están llamadas a ser protagonistas en la nueva realidad

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El nuevo entorno productivo obliga a mirar al campo con el fin de reactivarlo, profesionalizarlo y dignificarlo. La rentabilidad y las buenas prácticas, serán claves.

Por: Fernando Garzón

Según los datos del Consejo Internacional para la pequeña empresa, este tipo de negocios, representan más del 90% del total de empresas, generan entre el 60% y el 70% del empleo y son responsables del 50% del Producto Interno Bruto (PIB) a nivel mundial, teniendo en cuenta que pertenecen tanto al sector formal como al informal.

Debido a la importancia de estas organizaciones como un factor clave en la reducción de la pobreza, la Asamblea General de la Naciones Unidas decidió declarar el 27 de junio el Día de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas, MIPYMES, para sensibilizar acerca de su contribución al desarrollo sostenible.

Precisamente, las microempresas, pequeñas y medianas, tienden a emplear a una gran proporción de trabajadores pertenecientes a los sectores más vulnerables de la sociedad, como mujeres, jóvenes y personas de hogares desfavorecidos. En muchas zonas rurales, son casi la única fuente de empleo. Es así, como estos pequeños negocios se han convertido en el generador de ingresos más importante en la base de la pirámide.

“Con la llegada del COVID-19, hemos encontrado que las empresas que atraviesan con mayor dificultad esta coyuntura son las pequeñas y medianas, pues se han visto impactadas por el confinamiento no solo de sus clientes, sino de sus proveedores, lo que afecta notablemente su capacidad productiva, incrementa costos y por tanto, repercute en la continuidad de sus negocios”, comentó Mónica Echavarría, directora de Mipymes en Contactar.

Teniendo en cuenta las necesidades de este sector en específico, son clave las entidades financieras como Contactar, las cuales en momentos de adversidad como el actual entregan alivios y permiten el acceso a productos financieros, que les permiten a estos empresarios un desarrollo económico y social para sus familias. Según cifras de esta compañía, en época de COVID- 19 han entregado más de 6 mil créditos a esta población.

“En la nueva realidad queremos invitar a los microempresarios del sector rural a reinventarse, a diversificar sus cultivos, a generar redes de trabajo y cooperación con familiares y vecinos para tener mano de obra, adquirir insumos, entre otros. También, a que soliciten apoyo al sector financiero con recursos que les permitan continuar con sus negocios y optimizar sus unidades productivas”, agregó Andrés Jiménez, director comercial de microcrédito.

Esta compañía es una microfinanciera colombiana, sin ánimo de lucro y regida por el derecho privado, que nació en 1991 en la ciudad de Pasto, Nariño y desde entonces ha brindado bienestar a sus clientes, prioritariamente del sector rural, a través de la prestación de soluciones financieras; actualmente, hace presencia en 8 departamentos del país: Nariño, Cauca, Putumayo, Tolima, Huila, Cundinamarca, Boyacá y Meta.

Es reconocida por su énfasis en el trabajo con pequeños productores y microempresarios rurales, los servicios financieros son el eje fundamental de la entidad, sin excluir el apoyo integral a las pequeñas unidades de negocios mediante alianzas interinstitucionales que se articulan con actividades de desempeño social y ambiental.

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