Lunes, 05 Octubre 2020 00:33

Pérdidas por PC en una década sumaron US$3.000 millones: Cenipalma

Por

El cambio climático, la resistencia bacteriana y las nuevas amenazas obligan a los centros de investigación a dar una lucha genética para responder las agresiones.

La Corporación Centro de Investigación en Palma de Aceite, Cenipalma, indicó que muy a pesar de la pandemia los retos fitosanitarios y la misma productividad se han asistidos y seguirán siendo atendidos de manera ágil, comprometida y sin palos en la rueda. Para la entidad científica por excelencia del sector palma, la tarea no ha resultado fácil porque las medidas de cuarentena, retadoras por sí mismas, llevó a unos planes de manejo y a unos procedimientos altamente exigentes para prevenir al máximo el contagio en áreas cultivadas, plantas de beneficio y en toda la cadena.

Según Cenipalma hubo responsabilidad y la puesta en marcha de unos protocolos sumamente estrictos que facilitó la operación con una cobertura juiciosa, cargada de trabajo, una labor de mucho cálculo y precisión asumida con grandeza por el sector palmero. El gremio y su centro investigativo reiteró que si bien el proceso fue dispendioso, éste se hizo con unos resultados más que positivos además porque el primer semestre cerró con unas producciones muy altas en donde afortunadamente hubo meses record como febrero, marzo y abril.

No cabe duda que sobró ímpetu y arrojo en el sector porque cuando más incertidumbre hubo en los mercados el renglón no paró, siguió adelante con el respectivo premio al que hace muy bien su tarea, así le cierren la escuela, porque los saldos no pudieron ser mejores.

Alexandre Cooman

Al abordar el nada fácil tema de la pudrición del cogollo, PC, el Director General de Cenipalma, Alexandre Cooman, dijo en Diariolaeconomia.com, que la enfermedad sigue siendo el enemigo a vencer porque al hacer el balance de los últimos diez años, las pérdidas económicas en el sector superan los 3.000 millones de dólares, es decir el costo de la PC y la factura de la llamada marchitez letal, ML.

El directivo aclaró que la millonaria pérdida no es por inversión sino una década que vio marchitar su ingreso por el terrible impacto de la pudrición de cogollo, que terminó siendo devastador en Tumaco, en Puerto Wilches y ahora con enorme agresividad en el Magdalena, en la costa norte colombiana, región que ya reporta 11.000 hectáreas comprometidas por la enfermedad y 5.000 totalmente perdidas.

 

“La respuesta de Cenipalma y la Federación Nacional de Cultivadores de Palma de Aceite, Fedepalma, ha sido la de poner en marcha una estrategia muy integral, no solamente en investigación y validación de tecnologías sino también un aplomado trabajo con las empresas en la identificación de las mejores prácticas agrícolas lo cual permitió llegar a unos acuerdos sobre los principios de manejo. Fue posible la consolidación de una plataforma del sistema de información geográfica para tener un adecuado seguimiento en tiempo y espacio, herramienta bastante versátil para elaborar los planes de choque entre las fincas en coordinación con el Instituto Colombiana Agropecuario, ICA y el ministerio de Agricultura. Este plan implicó también echar mano de toda una generación de conocimiento, de tecnologías para el manejo de la patología, con énfasis en prácticas preventivas. El tema resultó útil porque permitió sumar experiencias así como purificación de criterios empresariales para una reacción racional y coordinada y enfrentar con mejores herramientas el PC”, declaró el señor Cooman.

 

No es secreto que el trabajo resultó arduo por todo el tiempo que la situación demanda en donde hay labor en mitigación y una gestión de relacionamiento con actores públicos y privados. Dentro del paquete estratégico ingresa la búsqueda de recursos nuevos del sector financiero para eliminar brotes e impulsar una campaña mediática de prevención, pero igual con capacitación y eventos con las autoridades sanitarias para concientizar a los agricultores sobre los inexorables alcances de la enfermedad.

Cierto también es que la estrategia logró estabilizar el problema porque de no haber sido así, con entrega y total compromiso, otra sería la realidad del país palmero que precisamente está prosperando con retos y ataques de PC y otras enfermedades por la investigación y los marcos de coordinación. En buena hora la palmicultura dio el paso, se atrevió y puso su centro de investigación en funcionamiento lo cual le da un plus y una ventaja nada despreciable en la región.

Las cifras por pérdidas en la década dejaron varias conclusiones, una que algunos empresarios quedaron por fuera del negocio por el impacto del PC en una agricultura de ciclo largo, otro aspecto fue que para muchos hubo salvación y que la prevención terminó siendo gran aliada. Ante el escenario Cenipalma estimó vital diferenciar entre perder una siembra y perder un negocio, análisis que lleva a que los daños no sean totales en una actividad económica, dando pie a retomar siembras con los debidos correctivos.

El centro de investigación subrayó que una plantación atacada por PC, difícilmente logra salvarse, pero insistió en luchar y no declinar para seguir en el negocio, y en ese momento, indicó, hay un acompañamiento del gremio al palmicultor para que tenga acceso a créditos y a instrumentos financieros flexibles, empero también con Cenipalma para que el agricultor cuente con paquetes tecnológicos y variedades resistentes representados en híbridos entre palma africana y americana que garanticen un buen desempeño en la nueva siembra que llegará con mayor éxito.

En síntesis si la PC ataca la primera vez habrá la pérdida de un cultivo, pero si ataca dos veces, prácticamente está destruyendo un negocio. Por fortuna, afirmó Cenipalma, hay investigación, tecnología y logros que brindan mayor confianza y seguridad.

Un factor que juega en favor o en contra de las siembras de palma es la disciplina porque quien cumple con las recomendaciones, trabaja en prevención y le pone talanqueras a la enfermedad será siempre exitoso, pero manifestó que el caso omiso y la relajación suelen tener un costo muy elevado a tal punto que representan quiebras y el despido de una actividad rentable cuando hay cuidados.

Sobre este punto, Cooman dijo que la pandemia ha mostrado precisamente eso pues quienes acatan las cuarentenas, le apuestan al confinamiento y se mantienen en alerta y prevención no van a las unidades de cuidados intensivos mejor conocidas como UCI, sin embargo dijo que hay irresponsabilidad, poco apego por las advertencias y eso implica muertos y costos en salud que pudieron evitarse precisamente con disciplina.

 

“El tema es tomarnos las cosas en serio y lo mismo pasa con la PC cuando ataca de manera fuerte y en Cenipalma la tarea es adelantarnos a eso, nos obliga a ser muy didácticos, pero igual a trabajar en los manejos preventivos y curativos para evitar que los focos que hoy existen, crezcan y se vuelvan epidemias grandes que afecten la totalidad de la palmicultura. En esto hay un trabajo al unísono con gobierno y palmeros, pero igual exige capacitación y trabajo de todos los actores que participan en el majeo de la enfermedad, donde el conocimiento, la tecnología, la capacitación y la prevención articulados dan mucha tranquilidad”, apuntó el científico.

 

Con más investigación, con la llegada de nuevas tecnologías y con paciencia, llegará el día en que se le ponga freno a la PC, por lo menos en Cenipalma hay plena confianza porque hay laboriosidad, estudio y manejos genéticos que hacen pensar que los científicos están cada vez más cerca de la solución total, advirtiendo que los híbridos han sido un paso gigante pues la respuesta al problema llegará por la vía genética.

Los cultivares con híbridos, acentuó, ya mostraron bondades y unos beneficios expresados en mayor resistencia y productividad, con los nuevos agentes genéticos, el sector mejoró hasta en rendimientos, un motivo de satisfacción que dice que las cosas se están haciendo bien sin que ello signifique reposo porque en temas sanitarios la agricultura y en especial la palma de aceite siempre estará en SOS más con el cambio climático.

Hay que decir que los trabajos genéticos en estos híbridos se han concentrado de lleno en la palma americana porque la PC existió siempre en esta planta y fue evolucionando y ganando resistencia, algo que no experimentó la palma africana. El trabajo genético redundó en una palma más fuerte y con un producto de óptima calidad y generosidad en sus rendimientos. Actualmente este tipo de material tiene plántulas en 70.000 hectáreas, como quien dice ya es una realidad, empero la ciencia colombiana insiste en mejoramiento genético, en una excelente biología de las semillas con resistencia a la PC y lograr con ello mejor acceso a los mercados internos y externos.

En temas genéticos la apuesta es por resistencia a la pudrición de cogollo y otras enfermedades, pero igual hay otros aspectos importantes como la selección del material parental, la clonación de sobrevivientes, de esas plantas que salieron ilesas del ataque de la PC en Tumaco y Puerto Wilches, aclarando que ese trabajo está en etapa de experimentación y validación antes de poderlo lograr y masificar. Lo que resta en esa fase exige la máxima entrega y seriedad en la investigación para entregar un resultado fruto del estudio y la certeza.

Cenipalma, el centro de investigación de palma de aceite más importante en las américas, comparte información con el estado de Malasia y sus centros de estudio de la palma, reiterando que Malasia e Indonesia y el sudeste asiático no padecen de pudrición de cogollo, sin embargo hay otros temas de productividad y mejoras genéticas que interesan en esos países, potencias productivas.

En Asia las empresas son tan grandes que se dan el lujo de tener su propio centro de investigación, hay empresas que tienen áreas que sumadas son toda la palmicultura colombiana. Con esas empresas igual hay articulación e intercambio de datos porque cada una cuenta con verdaderos centros de investigación y desarrollo debido a su capacidad.

El gran dolor de cabeza de los países productores del sudeste asiático es la pudrición basal, una enfermedad muy del suelo, enfermedad que ya reporta algunos casos en Colombia, asunto para prevenir e investigar más no para atormentar porque para el capítulo nacional la enfermedad apenas está llegando y no se sabe en detalle cuál es la reacción en los predios colombianos, de todas maneras Cenipalma ya está trabajando en la novedad para poder enfrentar el mal, si éste amenazara con extenderse porque puede tratarse a futuro de algo importante para la palmicultura.

 

“En palma hay demasiados temas, tanto sanitarios como los relacionados con productividad y ante los nuevos entornos climáticos, de resistencia y suelos, lo mejor es estar siempre alerta, con ojo avizor y sin bajar la guardia, en agricultura en el momento menos esperado cualquier cosa puede pasar y para ello la prevención es el equivalente a tranquilidad”, comentó Alexandre Cooman.

 

Una reunión técnica para refrescar compromisos

La XVI Reunión Técnica Nacional de Palma de Aceite, por primera vez se llevará a cabo de manera virtual, pero haciendo uso de la tecnología digital y todas sus bondades resultará muy útil porque un asunto si es cierto, se le va a sacar el máximo de provecho. La gran cita palmera se cumplirá entre el cinco y el nueve de octubre.

Contará con una plataforma que va mucho más allá de ver videos, porque ésta permitirá interactuar, preguntar, participar y hacer uso del novedoso sistema de negocios por contactos de networking. En esta versión virtual los participantes verán un Expo-palma dinámico, muy ágil, en línea lo cual hará, a través del especial modulo, tener cercanía con empresas, la opción de los stand virtuales y todas las herramientas para ver experiencias, soluciones tecnológicas así como propender por la articulación de las firmas que harán presencia en red.

 

“Estoy seguro que en la Reunión Técnica habrá temática de sobra, pero haciendo énfasis en muchos aspectos y allí vuelvo a insistir con productividad, competitividad, sanidad agrícola, buenas prácticas y desde luego todo lo atinente a tecnología, genética y procesos. En cada uno de los seis módulos será abordado un tema relacionado con la palma y allí el portafolio pone en discusión costos, temas técnicos y asistencia técnica”, apuntó.

 

Dentro de los temas destacados está el de la sostenibilidad ambiental porque la palma logró crear un entorno amable con las especies de fauna, a tal punto que contribuyó con el corredor del jaguar y otras especies que piden su protección y preservación por su cualidad ecosistémica. Esa sana convivencia deja ver que hay trabajos que sí se pueden hacer y por ello Colombia es paradigma en producción de palma y protección ambiental toda vez que los empresarios entendieron que sin ecosistema se va el agua y sin ésta nada es viable.

La palma de aceite dio saltos muy alentadores en preservación ambiental ratificando que la agricultura responsable es sinónimo de vida y generadora de entornos naturales para todo tipo de biodiversidad. El sector es consciente que si bien se dieron avances, aún hace falta por hacer y por mejorar. Cerrando 2019, el 23 por ciento del aceite de palma colombiano fue certificado en sostenibilidad porque cumplió con los marcos internacionales. Hay otro tanto producto terminado que si bien fue elaborado con buenas prácticas ambientales no tuvo el registro porque no fue del interés del agricultor porque no lo necesitó.

 

“Actualmente el sector palmero está trabajando en la construcción de un marco de certificación nacional, de palma colombiana acreditada en sostenibilidad para tener un factor diferenciador frente al aceite de otros países, recordando que la palma en Colombia está comprometida con cero deforestación y con otros elementos importantes en lo que tiene que ver con medio ambiente y bienestar social”, señaló Cooman.

La idea es que Colombia le compre a Colombia porque los aceites de soya, canola, de girasol y oliva son importados. El único aceite colombiano es el que viene de la palma que dicho sea de paso ha mostrado una acreditada calidad tanto para el consumo en frituras, ensaladas o temas culinarios como en otras aplicaciones. Aparte de ser un producto más económico y con respeto por el buen sabor, no hay razón para dejar de comprar o consumir aceite de palma 100 por ciento colombiano puesto que tiene trazabilidad y confiabilidad.

La pandemia, dijo Cooman, ha creado una consciencia más fuerte en el tema de mercados y por ello sigue ganando terreno el producto local, un aspecto determinante porque estimula la agricultura y todo lo que venga de la ruralidad que al tener clientes fieles en el país podrá crecer, generar empleo y fomentar un mejor futuro partiendo del campo porque está de por medio la seguridad alimentaria.

La tendencia mundial es por la potenciación de los mercados domésticos, por una apuesta en favor de la agricultura, evitando la dependencia y garantizando abastecimiento. Colombia no es ajena a esa realidad y por eso quieran o no, la ruralidad será protagonista porque el gran reto es alimentar a la población en tiempos difíciles. En esa meta está la palma de aceite y por ello el llamado es reactivar los campos para garantizar nutrición y fomentar exportaciones.

Este año la proyección es cerrar con 560.000 hectáreas, un inventario importante y reportar una producción superior a los 1.6 millones de toneladas de aceite nacional. Sin importar los problemas sanitarios, los palmeros siguieron en los campos y por ello habrá un aumento en productividad frente a 2019 y 2018, algo muy destacado porque estaría operando parte de la fórmula de la competitividad y el mismo ingreso palmero.

Al término de 2020 Colombia estará a los mismos niveles de competitividad de los países asiáticos solo que ellos trabajan con unos costos muy inferiores por tener mano de obra más barata.

La Reunión Técnica de 2020, aparte de enseñar e informar, pero también de reconocer una palmicultura focalizada en tecnología e innovación, haciéndola cada vez más resiliente, premiará y destacará las mejores experiencias en siembra y beneficio. Igual Cenipalma resaltará los trabajos adelantados en investigación, extensión como también en invención haciendo de la palma de aceite un producto más competitivo, eficiente y sostenible.

Cenipalma otorgará en esta versión el premio al mejor productor de pequeña escala, aquellos que siembran en promedio en 50 hectáreas, los mismos que agrupan al 85 por ciento del total de proveedores del fruto de palma de aceite, ratificando que son el eje de desarrollo en cada una de las zonas en donde cultivan. El premio lo recibirá quien mejor adopción de tecnología haya hecho, el productor que en el último periodo decidió apostar por tecnología y buenas prácticas agrícolas así como ambientales.

En la primera edición, la del año anterior hubo 27 nominaciones, este año, afirmó Cooman, hay 52, luego hay más productores participando y por ello hay muy buenos premios para cada zona palmera. El asunto es reconocer, incentivar y motivar a quien en palma hace su tarea de la mejor manera, mostrando más productividad, mejores rendimientos y todo un compendió de profesionalización agraria.

Cenipalma, una corporación sin ánimo de lucro, con misión científica y técnica, fue fundada en 1991 con la intención de transferir tecnología en el cultivo de la palma de aceite, promover el mejor procesamiento e incentivar su consumo.

Visto 747 veces