Sábado, 27 Febrero 2021 01:30

Búfalos, un paso adelante en rentabilidad y prospectiva

Por

Los empresarios y empresarias dedicadas a esta cría encontraron en los bufalinos una buena respuesta económica, pero además motivación y felicidad.

En Colombia, los búfalos de agua, oriundos de las zonas tropicales y subtropicales de Asia encontraron después de su introducción en 1967 un espacio importante en el frente económico, a tal punto que en los últimos años este tipo de ganadería avanzó de manera importante, mostrando un gran negocio en carne y leche, todo por la rusticidad, el formidable acoplamiento a las sabanas colombianas y al potencial que tiene la especie, factor que le da mayor relieve y un sinnúmero de valores agregados.

No puede desconocerse por ningún motivo que los criadores de búfalos han mostrado compromiso, disciplina y entrega a una actividad generosa y rentable fruto de conocer, estudiar y apostar por un animal que usualmente fue visto como presa de los leones en las llanuras africanas, como un animal peligroso y agresivo, pero indudablemente hermoso y sugestivo.

Al llegar de Asia, los bufalinos fueron vistos de manera exótica y a prueba en algunas haciendas, pero con el correr del tiempo la apreciada leche de las hembras y las bondades de la carne, hicieron que una aventura iniciada con unas pocas cabezas, pasara a todo un sector económico debidamente agrupado, inquieto por las opciones genéticas y explorador de las enormes ventajas competitivas de estos inmensos rumiantes.

Hoy los búfalos son sinónimo de progreso, riqueza, empleo y crecimiento, estos animales abrieron nuevas opciones, le dieron un entorno amable a la ganadería y rompieron de alguna manera con la monotonía en la ceba de animales. Sin duda los búfalos llegaron para quedarse, hoy se les ve prosperar por todo el país entregando entre otras cosas un parte de tranquilidad en materia de seguridad alimentaria, dándole al sector agropecuario un toque especial y llamativo tras las cercas de las fincas que los albergan.

En charla con Diariolaeconomia.com, la Directora Ejecutiva de la Asociación Colombiana de Criadores de Búfalos, Asobúfalos, Alba Lucía Suárez, dijo que en medio del ambiente de zozobra que lega con los TLC, definitivamente quien tiene una explotación bufalina lleva un paso adelante al medir producto, rentabilidad, rusticidad y competitividad.

La directiva afirmó que, en solo leche, la bufalina está un 50 por ciento por arriba de la de vaca. Comentó que en Europa este valor lo pagan hasta tres veces dadas las calidades y la especialidad por sólidos para diversos productos lácteos. Esta leche fue adoptada por la industria gourmet y se quedó sin titubeo alguno en la alta cocina del mundo.

En carne, el precio de un macho de ceba está un diez por ciento por debajo del precio del vacuno extra, pero, de todas maneras, aclaró, por la precocidad del animal, es posible lograr un engorde muy temprano. Manifestó que, viendo cifras, la tasa interna de retorno es mucho más favorable para el empresario bufalino.

 

“Hoy sin exagerar, quienes tenemos búfalos, estamos un paso adelante en ganadería porque apostamos por leche y carne diferenciada, eso sí, muy comprometidos y complacidos de ver como el búfalo es un complemento para la ganadería vacuna. Cada día hay más haciendas en donde vemos búfalos y vacunos y todo porque el ganadero está aprendiendo a aprovechar las bondades del búfalo en relación con las condiciones de sus predios y en eso el rumiante de origen asiático, interactúa muy bien, pues finalmente son bovinos, solo que el búfalo llega a unas zonas a donde el vacuno difícilmente puede acceder, facultad que le permite aprovechar de mejor forma el área que tiene destinada el productor para su levante”, expuso Suárez.

 

Ganadería de búfalos, la mejor apuesta para el campo

La cría bufalina, precisó, se está constituyendo en un renglón muy importante de la ganadería de Colombia y del continente americano. Anotó que el 2020 fue un año diferente, de esos que se siente que no terminan porque obligó a hacer ajustes en la forma de vida y en la manera de producir, una situación que se extendió a la ruralidad incluyendo explotaciones como la de los espectaculares rumiantes que concitan el interés de este trabajo.

Indicó que algo muy importante y digno de resaltar es que durante la difícil temporada, los productores propietarios de tierra, se detuvieron, un comportamiento demasiado en línea con el planeta porque la inactividad contribuyó muchísimo para analizar los recursos y la manera en qué los mismos se estaban aprovechando con el fin de trazar nuevas hojas de ruta sobre las prácticas de manejo, teniendo en cuenta balances financieros y considerar así la posibilidad de producir con prácticas diferentes, a tal punto que durante este último año los ganaderos se han volcado a incorporar en sus sistemas productivos, la especie bufalina.

Destacó que los productores se han preocupado por capacitarse y vio con muy buenos ojos el hecho que estén igualmente buscando vientres bufalinos, todo para mejorar y aportar desde sus hatos el adelanto genético. En respuesta a ello, explicó la Directora Ejecutiva de Asobúfalos, el gremio gestionó directamente la importación de 5.000 pajillas de la raza mediterránea provenientes de Italia para los bufaleros de Colombia.

 

Hicimos una preventa de este semen, y todo lo que trajimos fue para ponerlo a disposición de los productores. Tuvimos la suerte de aprovechar la época de monta que fue en el último trimestre de 2020 y en los primeros meses de 2021 pues aún algunas haciendas están inseminando con el material genético importado. Eso es algo sin precedentes y a su vez es una respuesta de los ganaderos que siguen mostrando su deseo de mejorar porque vieron todas las bondades del búfalo, pudieron también evidenciar los sobresalientes índices zootécnicos que representa en la ganadería, la especie bufalina”, declaró la señora Suárez.

 

Comentó que, por todo ese comportamiento, recientemente fue entregada la evaluación de sacrificio de ganado y en esa encuesta trimestral, el Departamento Administrativo Nacional de Estadística, DANE, dejó ver que en Colombia son beneficiados 30.000 búfalos, pero con una disminución importante en el sacrificio de hembras, aumentando desde luego la inmolación de machos.

Lo anterior quiere decir que los bufaleros están cuidando la hembra pues la manera como una especie o raza crece es aplicando la retención de vientres, luego el ganadero se está dando cuenta que el búfalo, perfectamente adaptado al país, responde financiera y zoonóticamente, dejando saldos muy positivos en el ejercicio económico. La encuesta reveló que van a sacrificio animales más livianos que en 2019, pero igual animales mucho más jóvenes, por debajo de los 24 meses, y con un rendimiento en canal superior pues no en vano el sector está en el 50,2 por ciento de provecho, un tema complaciente que muestra al productor bufalero especializándose y aprendiendo a manejar las ceba ya que se lleva a los criaderos engorde de mejor calidad.

Los animales llegan a beneficio con un peso promedio de 485 kilos lo cual indica que el sector está invirtiendo en tecnología, en empresarización y en las mejoras logísticas, productivas y competitivas de sus fincas bufaleras. También se observó en 2020 que hubo unas inversiones de grueso calibre en innovadores sistemas de ordeño, llenos de sistematización, ubicadas en trópico bajo.

En leche, los resultados siguen mejorando pues la producción de altísima calidad es muy apreciada por la industria láctea que la remunera a precios cuyos valores oscilan entre 1.800 y 2.200 pesos el litro puesta en finca, un tema que dice que la industria está estimando una materia prima de alto valor con lo cual elabora derivados 100 por ciento colombianos que son exportados a Estados Unidos, el Caribe y Chile, un producto que el consumidor internacional está buscando porque se trata de leche de búfala obtenida en pasturas naturales, a cielo abierto y con muchas otras ventajas que tiene Colombia.

 

“Cuando logramos contar con un producto de exigente calidad, tenemos animales que se desenvuelven y que están en una interacción de manera sostenible con los recursos naturales, Están brindando sus materias primas con unas características nutricionales, fisicoquímicas y composicionales, óptimas. Además, seguimos con una industria que se está especializando en productos gourmet y que complacen a los consumidores nacionales con los productos cárnicos y lácteos de búfala. Es usual ver en la carta de los restaurantes de Medellín y de muchas otras ciudades productos bufalinos de gran sabor”, señaló Alba Lucía Suárez.

 

Para beneplácito de los bufaleros, actualmente el sector ocupa los primeros lugares en la exportación de derivados lácteos, un asunto muy grato para la cría de búfalos, pero preocupante para la lechería nacional, amenazada por la entrada en vigor de los tratados de libre comercio que pone en alto riesgo al país de verse inundado de todo tipo de productos provenientes de la leche, pero con explotaciones en otros países de Europa y desde luego Estados Unidos.

El problema, especificó la vocera, es que pueden entrar lácteos a unos precios diferentes a los que ofrece Colombia porque el país no cuenta con ayudas o subsidios como sí ocurre con los competidores. Amén de las vicisitudes el búfalo sigue siendo una importante alternativa. Una ventaja en medio de los retos es que el colombiano está muy vinculado a la ruralidad, a las vacas, a los búfalos y a las búfalas.

En ese escenario el búfalo se constituye en una propuesta muy valiosa para que el sector pecuario logre unos niveles de competitividad ciertamente significativos, no solo para el mercado nacional sino para el internacional.

El hato bufalino suma hoy 456.000 cabezas aproximadamente según el último censo por vacunación de la Federación Nacional de Ganaderos, Fedegán.

Otro buen ítem es que el kilo en pie sigue mejorando, tal y como pasa con los machos cebados que por su carne tienen un valor alto, en ese mismo sentido va moviéndose el precio de la carne bufalina.

Hay una situación comercial y es que Colombia está exportando carne y aumentará sus ventas al mercado internacional, una faceta positiva porque los despachos de vacunos contribuyen con el mejoramiento de la balanza comercial y la generación de divisas. El contexto de negocio con el mundo, sostuvo Alba Lucía Suárez, es una gran oportunidad para la ganadería porque el país tiene ventajas competitivas como por ejemplo garantizar crías y levante en pasturas naturales y nada de ganado estabulado. Lo anterior lleva a varios retos, primero, desarrollar, todos los días, una actividad más sostenible y sustentable, es decir ambientalmente responsable y que a la vez sea extremadamente competitiva, lo cual lleva a mejorar los índices zootécnicos y a optimizar el porcentaje de natalidad del hato nacional, un aspecto trascendental toda vez que aumentará la capacidad de abastecer la oferta externa e interna.

En tal sentido, conceptuó, la ganadería vacuna debe mejorar esos índices, constituyéndose en una gran oportunidad para el búfalo porque los indicadores productivos del cíbolo son superiores y altamente rentables ya que la natalidad promedio es del 75 por ciento, un factor que apunta a adelantar un programa muy agresivo de retención de vientres para incrementar el hato muy rápidamente y así asegurar una mayor oferta de machos cebados con destino al consumo nacional y porque no, para el internacional, nada lejano ante la creciente demanda de proteína.

 

“Uno de los grandes propósitos de desarrollar estas actividades productivas es satisfacer las necesidades alimenticias de la población local, y qué mejor que brindarles a los colombianos una proteína roja de insuperables propiedades nutricionales y saludables, sin dejar de lado que es totalmente orgánica puesto que el búfalo, aparte de facilitar una ceba temprana, cuenta con una rusticidad que lo aleja de medicamentos, de fuentes sistémicas y químicos, tan solo es tratado en su ciclo de vida con vacunas biológicas que son las normales así como con tratamientos para desparasitar. Estos animales alcanzamos a entregárselos muy sanos al consumidor, que tiene la fortuna de contar con carne de búfalo en la canasta familiar”, puntualizó la experta en el tema bufalino.

 

Agregó que igual en la tarea de cría lo ideal es que se le pueda retribuir al productor su esfuerzo y su trabajo en vista que todo redunda en una carne inocua y de calidad que llega a la mesa de las familias colombianas, lo que ratifica al búfalo como una gran oportunidad para la ganadería colombiana.

Los empresarios del búfalo han asumido todo tipo de compromisos para mejorar su oferta en carne y lácteos y por eso dentro del listado de adeudos, está el trabajar, enseñar, y obviamente, aprender.

Asobúfalos invitó a los colombianos a consumir carne y derivados lácteos de la especie bufalina, no solo por su calidad y espectacular sabor, sino por salud y trazabilidad. Insisten en que se trata de un alimento muy sano y altamente nutritivo.

 

Carne extractada, una propuesta sintética

Finalmente, la Directora Ejecutiva de Asobúfalos, Alba Lucía Suárez, deploró la propuesta de producir carne sintética y formuló que el tema va muy de la mano con desarrollos tecnológicos y desafíos científicos por lo que consideró que organismos como la ONU, ha tenido mucho cuidado con el manejo de esta propuesta y por ello hizo un llamado a los países y gobiernos para que analicen muy bien el tema de la bioética, pues existe la inquietud que una producción sintética de carne puede comprometer dichos principios.

Sobre el tema, la directiva expresó toda su reserva porque la idea llega en momentos en que el ser humano demanda alimentos mucho más sanos, totalmente saludables y sin riesgo para la salud. Los alimentos, recalcó, no pueden dejar de ser naturales y un reto es consumir productos locales totalmente garantizados ya que hay desafíos sociales, económicos, culturales, ecológicos, de paz, equilibrio biológico, de seguridad alimentaria y desde luego en salud.

 

“Yéndonos por el camino de lo sintético que va muy de la mano con lo transgénico y todas las revoluciones científicas, terminamos perdiendo las opciones naturales y exponiendo el equilibrio biológico que debemos defender todos los días. La propuesta de carne sintética, siendo una invitación audaz, está muy lejos de aquello que el ser humano está buscando justo en este momento, insisto, el equilibrio biológico, porque no podemos empecinarnos en engañar al cerebro y al cuerpo”, concluyó la Directora Ejecutiva de Asobúfalos, Alba Lucía Suárez.

Visto 3673 veces