Sábado, 28 Agosto 2021 07:15

Mejoramiento genético, el camino a la rentabilidad ganadera: Asonormando

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Mejoramiento genético, el camino a la rentabilidad ganadera: Asonormando Foto de Alger Meekma

Este programa impulsado por la asociación ganadera busca mejorar la calidad de vida del pequeño productor ya que le facilita las herramientas para aumentar la producción lechera y los rendimientos en carne.

No cabe duda que el mejoramiento genético resulta vital, no solo en la conservación de las razas de alto rendimiento sino en la adecuación de los bovinos a los nuevos retos que trae implícitos el clima y la globalización. Este programa de la Asociación Colombiana de Criadores de Ganado Normando, Asonormando, resulta una apuesta apropiada toda vez que permite permear muy buena genética en los ganaderos pequeños y en aquellos de las zonas lecheras apartadas.

El programa como tal tiene un fondo social y precisamente está enfocado en darle beneficios al ganadero que con mejoramiento genético puede aumentar las ganancias de los criadores. Asonormando lanzó desde 2001 el plan que permite acceder a la mejor genética de la raza, incentivando desde luego el uso de la inseminación Artificial, I.A, con toros debidamente probados y genómicos.

En diálogo con Diariolaeconomia.com, el Director Técnico de Asonormando, Alejandro Garavito Henao, dijo que este programa arrancó hace veinte años, en el 2001, dando respuesta a la necesidad del pequeño y mediano productor de acceder a la mejor genética de la época para optimizar las ganaderías en las zonas de montaña.

Expuso que el proyecto tiene desde luego un componente social importante porque el Programa de Mejoramiento Genético que desarrolla Asonormando busca, a partir de la notificación de toros sobresalientes, inicialmente ejemplares con pruebas progenie, hoy en día toros genómicos, y de esa manera permitir que el ganadero pueda optimizar la genética de sus animales para que renueve la producción de carne y leche, ello sobre la base de mantener el doble propósito y una prominente morfología, tema que se verá reflejado en mayores ingresos y por lo tanto en una distinta calidad de vida.

 

“Eso le da al programa un fondo muy social y es, como se pensó en ese momento, en el año 2001, abrir las puertas de Asonormando a todos los normandistas como tal. Asonormando es un gremio que representa a los criadores de la raza desde 1944”, expuso el señor Garavito Henao.

 

Alejandro Garavito HenaoComentó que la raza ingresó a Colombia en el año 1877, un linaje con 144 años de presencia permanente en el país a tal punto que hace parte del paisaje colombiano a lo largo de las tres cordilleras. El experto explicó que el normando es una estirpe de las montañas, especialmente de las zonas altas. La Asociación ha llegado a las zonas más apartadas del país en donde se cría este tipo de ganado con el Programa de Mejoramiento Genético que también tiene dentro de sus finalidades, integrar a los campesinos que se encuentran atomizados en la compleja geografía colombiana. Para hacer más eficiente la labor el gremio busca a través de las alcaldías, gobernaciones, asociaciones de ganaderos, cooperativas y entidades que tengan personería jurídica, desarrollar un proyecto de adelanto genético que tiene todo el seguimiento porque hasta los años 70 y 80 el mejoramiento genético consistía en entregar unas pajillas y ahí quedaba todo. En ocasiones, dijo, el material genético se perdió porque no fue usado y el esperma terminó solidificándose.

Desde un comienzo, Asonormando ha planteado hacerle un seguimiento juicioso a las pajillas, es decir, se rubrican una serie de convenios en donde quede sentado el acuerdo del municipio o de la entidad firmante, igual unos compromisos inamovibles de Asonormando. Para la Asociación, la idea es que no se trate solamente de utilizar la mejor genética sino que adicionalmente se trabaje fortaleciendo aspectos como la nutrición, manejos reproductivos, sanidad y administración de recursos para que el mejoramiento genético se exprese en utilidad y crecimiento.

 

“Nosotros somos conscientes que no sirve absolutamente de nada utilizar muy buena genética si no cambiamos la mentalidad y no somos conscientes que esa genética nos va a demandar un poco más de tiempo y conocimiento en el tema de manejo de las crías mejoradas. La exigencia igual será mayor en nutrición, ahora, lo que el ganadero implemente en manejo y demás aspectos, va a verse reflejado en mejor producción de leche y carne, pero igual en un superior desarrollo y conformación de los bovinos al igual que en otros aspectos esenciales para tener una buena ganadería. El programa va rodeado de una serie de trabajos que se hacen en capacitación con los ganaderos, con los técnicos de los municipios para que el plan sea exitoso”, anotó el Director Técnico de Asonormando.

 

Agregó que es permanente el intercambio de información entre la Asociación y los municipios en donde hay actividades como inseminación y atención de partos entre otras labores en favor de la raza, porque se hace necesario hacerle un seguimiento a las crías que van naciendo.

Cabe anotar que la milenaria raza Normando es de origen francés, según el conocedor, este bovino de doble propósito, data de los siglos IX y X cuando hubo un notable cruzamiento entre los vacunos autóctonos que poblaban Normandía y todo el oeste francés, con las razas que los conquistadores vikingos llevaban en sus viajes a lo largo del periodo citado.

Expuso que los ganados llevados de la península escandinava eran cruzados con los animales presentes en el territorio que hoy es Francia y Bretaña, dando origen a tres razas identificadas en el siglo XIX, la Contentine, Augeronne y Cauchoise, finalmente la casta Contentine, que es la más parecida al Normando actual, absorbió las otras razas y dio comienzo al ganado Normando moderno.

 

Ganaderia-Normando-Colombia

 

A finales del siglo XIX, en el año 1883, se funda lo que es el Herd Book o libro de la raza Normando y ahí empieza el proceso de ampliación y establecimiento de la raza. En 1877 llega a Colombia y desde esa época el linaje Normando ha tenido presencia permanente en el territorio. Actualmente, Colombia es el segundo país en el mundo en cantidad y calidad de animales pertenecientes a la raza Normando después de Francia, y primero en lo que hace referencia al continente americano.

Con el Normando la ganadería colombiana tiene un tesoro, pues este Bos Taurus es una raza muy versátil, de doble propósito por excelencia y una estirpe que potencializa el concepto de calidad porque, tiene los máximos atributos en leche, gracias a la proteína y al porcentaje de sólidos para sus diferentes usos.

Garavito Henao puntualizó que por sus características, la leche de vacas Normandas es ideal para la transformación que sea, gracias a los tipos de proteína ya que tiene presencia de la Beta-caseína A2, así como la Kappa-Caseína Beta V, que le permiten mayores rendimientos a nivel de la transformación.

Ilustró que la beta-caseína A2 es considerada una de las proteínas más saludables a nivel de la leche.

Adicionalmente, dijo el zootecnista de la Universidad Nacional de Colombia, también hay características en el tema de la carne ya que no tiene nada que envidiarle a las razas especializadas. La carne de los Normandos es considerada por los chefs franceses, la de mayor calidad, ello a nivel gourmet y de la rigurosa industria de los restaurantes en Francia.

Imagen tomada de IMPLEGAN

 

Insistió en que la raza combina muy bien el concepto de calidad, quizás por ser una estirpe rústica, adaptada a las condiciones de topografía difícil de altura, de terrenos de baja calidad y pastos de lánguido valor nutricional, pero que la fuerte raza convierte eficientemente en leche y carne al igual que en crías, algo determinante en el entorno actual, porque ante la necesidad de diversificar la producción, Colombia tiene una alternativa muy importante con la raza Normando para ampliar el ingreso porque, este bovino es sinónimo de muy buena leche y obtención de excelente carne a partir de terneros, novillos o las vacas de desecho que luego de una vida productiva larga y eficiente, animales longevos que superan los ocho partos, pueden llegar a ofrecer 700 y hasta 800 kilos de carne con muy buena calidad.

El Director Técnico de Asonormando señaló que como dato curioso, en Francia vale mucho más la carne de vaca que la de novillo, claro está, entendiendo que en ese país hay toda una cultura de consumo y maduración de la carne por lo que hacen todo lo posible por adquirir unos cárnicos de muy buena calidad.

Colombia cuenta aproximadamente con un millón o 1.2 millones de cabezas de Normado, una cifra complicada porque hay ganado no registrado y unos cruces que podrían aumentar el inventario. A la fecha el Normando es la tercera raza del rebaño nacional después de la cebú y la holstein. Este bovino hace presencia a lo largo y ancho del país en las tres cordilleras, por lo que los principales nichos de Normando están en Cundinamarca, Boyacá, Caldas, Antioquia, Quindío, Risaralda, Tolima, Huila, Cauca, Valle del Cauca, Nariño y los santanderes, generalmente en las zonas altas de montaña.

Últimamente se han hecho cruces de la raza con otras opciones genéticas y por ello es muy normal ver en los Llanos Orientales, el Magdalena Medio y la Costa Atlántica, cruzamientos de Normando con ganados cebuinos, una mezcla que arrojó excelentes resultados en lo que tiene que ver con mayor precocidad en el desarrollo, mejor producción lechera y aptitud materna.

Sobre este trabajo, el zootecnista indicó que en materia de innovación y mejoramiento genético las puertas siempre estarán abiertas en Asonormando para diversificar el negocio ganadero, siendo conscientes que como raza pura, la Normando se adapta inmejorablemente a las condiciones de altura o zonas de trópico alto, particularmente frías.

 

 

Para trópico bajo, expuso, recomiendan usar la raza sobre la vacada cebú comercial, un trabajo de inseminación con toros Normando, ejercicio del cual sale un F-1 que tendrá, como se anotó, una mayor precocidad, una mejor producción lechera por los sólidos que aporta el cebú más la proteína y la grasa del Normando.

Adicionalmente cada raza aportará su musculatura, pero el Normando pondrá desde luego una mayor calidad en carne. Este cruce, dijo Garavito Henao, es una alternativa bien importante y como todos los F-1 que resultan de unir Bos Taurus y Bos Indicus o razas cebuinas lo transcendental es obtener un ganado de alto rendimiento y provecho, empero, aclaró, es definitivo proyectarlos para F-2 y F3 pensando en las siguientes generaciones. Normalmente Asonormando recomienda hacer un cruce alterno, es decir, a ese F-1, hacerle un cruzamiento, por decir algo, con Brahman, entonces al F-1 habría que inseminarlo con Brahman para sacar el F-2 y a ese F-2 lo ideal sería inseminarlo con Normando para obtener el F-3 y así sucesivamente se van alternando las dos razas.

A propósito del asunto, el entendido dijo que hay ganaderos que prefieren hacer el cruce terminal, es decir que al F-1 logrado lo inseminan con otro F-1 y demás, un animal que se va para sacrificio.

 

“Eso nos indica la necesidad de tener un hato blanco, un hato cebú comercial para cruzarlo y tener una producción de alto volumen con F-1, pero eso depende de la zona en donde se ubique el negocio, y algo concluyente, el comportamiento del mercado cárnico”, afirmó el Director Técnico de Asonormando.

 

La ganadería de gama alta desvió el camino

 

 

A quienes les quedó en la retina el súper toro “Tarzán”, un Normando que ganó todo, hay que decirles que el enorme bovino quedó en la historia grata de la ganadería porque la raza siguió evolucionando y de manera interesante. Indicó que la técnica para mejoramiento genético es la inseminación artificial con toros genómicos colombianos, como se hace desde 2013.

Añadió que sobre la población Normando colombiano se han identificado a través de los años hembras superiores genéticamente que se han acoplado aportando toros que son evaluados para determinar su valor genético. Esa labor, recalcó, es consecuente hacerla con toros de alto poder genómico, con orígenes puros que permitan saber qué características van a transmitir.

Sobre las nuevas razas que han entrado a Colombia, Garavito Henao consideró que en las ferias generalmente queda el show y el espectáculo, sin embargo, estimó que el trabajo ganadero del día a día debe hacerse en el campo con toros que generen o brinden algún tipo de garantía para saber que el proceso de selección se va a orientar adecuadamente permitiendo tener resultados basados en cifras, en hechos y en un trabajo de alta efectividad genética.

Anotó que la ganadería no debe seleccionar por cintas, por premios o por grandes campeonatos, la selección, subrayó, debe hacerse sobre una base poblacional y una base racial que es indexada, a la cual se le calcula su valor genético así como la capacidad de transmitirlo a su progenie.

En opinión del Director Técnico de Asonormando, Alejandro Garavito Henao, la ganadería ha evolucionado y por ello el sector debe orientarse hacia el reto futuro para ser más competitivos porque de lo contrario se corre el riesgo de perder tiempo sumamente valioso y en una especie en donde el intervalo generacional es amplio como los bovinos, el país no se puede dar el lujo de perder tres o cinco años para que eventualmente reconozca que hubo una decisión errada. Lo ideal para el zootecnista es caminar sobre un terreno firme, soportado en valores y estadísticas que demuestren que realmente se trabajará en la dirección correcta.

 

Las razas criollas, víctimas de las modas 

 

Razas-Bovinas-de-Colombia

 

El mejoramiento genético aplica para todas las razas y especies, incluidas las valiosas y necesarias razas criollas, empero el experto manifestó que desafortunadamente en Colombia pese a que hay hatos, fincas y ganaderos muy bien encauzados sobre lo que debe ser el trabajo con la raza que hayan escogido, la actividad ganadera ha sido muy permeada por las modas gracias a la llegada de muchos ganaderos nuevos, con poca experiencia que terminan siendo blanco fácil de la novedad en ganado.

Aseveró que en no pocas ocasiones, los incipientes empresarios tratan de iniciar nuevos proyectos ganaderos con razas que no son adaptables a las condiciones en donde se encuentra la finca. Repisó que en ganadería se parte del hecho que no hay razas malas, todas son buenas, pero insistió en la importancia del sitio en donde esa estirpe se va a trabajar.

La ganadería, precisó Gravito Henao, ha sufrido por mucho tiempo, posiblemente debido al auge del narcotráfico que en su momento introdujo al país razas nuevas sin que se hiciera un buen manejo de ellas, sumándole al problema unas precarias condiciones de producción y de manejo del medio ambiente en el que se estaban desarrollando esos núcleos ganaderos.

 

“Al que no sabe para dónde va, cualquier camino le sirve y en ganadería debemos tener muy bien definidos los objetivos en producción, el tipo de animal que tendremos en la zona y en qué mercado lo vamos a matricular, leche, carne o doble propósito, igual definir si queremos comercializar genética y novillos. En ese punto es definitivo tener la raza más adecuada”, afirmó.

 

Garavito Henao dijo que infortunadamente las razas criollas han sido desplazadas de alguna manera por el auge de las razas nuevas en cuanto a su ingreso al país porque muchas hoy en los predios colombianos tienen su historia, fácilmente se habla de cientos de años de creadas o establecidas.

Desde su percepción, el mejoramiento genético es la clave para salir adelante, pero basado en cifras, en estudios, genómica y en índices que permitan tomar decisiones rápidamente y poder cumplir los objetivos que se tracen para la finca con mayor celeridad y eficacia. Al concluir la charla, el zootecnista expuso que si bien no es posible acortar el intervalo generacional en bovinos, sí es viable tomar mejores decisiones utilizando genética de alta calidad y sobre todo sabiendo que brindará total respaldo porque cuando hay estudios es más cómodo identificar los toros que facilitarán las características que el ganadero está buscando.

Resaltó que el auge de las nuevas razas afectó el desarrollo y el desempeño de las razas criollas, un tesoro genético para el país puesto que se trata de animales con cerca de 500 años de adaptación, proceso que inició desde su llegada en los primeros viajes de Cristóbal Colón, en la conquista y la colonia. Al respecto exteriorizó que sería fabuloso poder recuperar ese proceso de selección para que las razas criollas no desaparezcan.

 

 

Los proyectos ganaderos, recomendó el conocedor, independiente de la raza elegida, deben acoplarse a las condiciones de la finca y de los terrenos, así como a los entornos del mercado que permita hacer un trabajo juicioso y aterrizado en la escogencia de la genética, de los toros y las vacas, de los semovientes que vayan a transmitir esas condiciones biológicas y hereditarias.

 

“La ganadería colombiana en donde los costos de producción están disparados, no pueden seguir dependiendo de las modas en corral, pues los productores deben escoger los animales que mejor se adapten a sus predios y condiciones medioambientales para alcanzar los objetivos”, ratificó Garavito.

 

Sobre las razas criollas colombianas, el zootecnista dijo que podrían ser muy útiles en varios frentes si se tiene en cuenta en problema climático. Apuntó que al ser razas rústicas y de gran aguante, podrán tenerse en cuenta como una alternativa de renta porque no van a tener los problemas de salud que tienen algunas razas proclives a las enfermedades y a los problemas que vendrán con el calentamiento global. Por ser Bos Taurus, bovinos de origen europeo, con una espectacular adaptación al trópico alto y trópico bajo del país, dejan ver unas ventajas apreciables de cara a desarrollar una ganadería bajo unas condiciones extremas y cambiantes como se ha visto en los últimos años.

Desde esa óptica y con el cambio climático cada vez más encima y disparando las alertas, se hace perentorio organizar unos procesos de selección y aumentar esos hatos que son los que están atomizados, los ganadores por demás son pocos y el riesgo de consanguinidad es alto, con todo y esos retos, manifestó, hay que buscar la forma de acercar esas sangres e impulsarlas nuevamente.

 

El mejoramiento genético debe ser una iniciativa privada

 

Un tema si es claro para el experto, el mejoramiento genético debe ser una iniciativa de los ganaderos, porque depender de las políticas estatales complica tareas urgentes o necesarias por la agenda o compromisos que normalmente tienen los gobiernos.

Asonormando piensa que la mejor manera de promover la raza y expandirla es trabajar con el pequeño ganadero, precisamente lo que viene haciendo el programa de Mejoramiento Genético desde hace veinte años. Con esta iniciativa la asociación ha llegado a zonas muy apartadas del país como el Norte de Boyacá en el Cocuy, Güicán, Chiscas y toda la zona del Norte y Gutiérrez en ese departamento, también el programa aterrizó en la provincia de García Rovira en Santander, así como en todas las zonas alejadas del país.

La Asociación con 140 socios apostó por un proyectó crucial y muy necesario que hoy ha impactado a más de 7.000 pequeños productores a nivel nacional y por eso Asonormando ve un núcleo importante de ganaderos a lo largo de la geografía que se puede beneficiar del mejoramiento genético, motivo por el cual hay que impulsarlo.

Si el Estado pudiera fortalecer esa labor sería muy importante y ya hubo un primer trabajo de mejoramiento genético con recursos del ministerio de Agricultura, pero tristemente no llevó a los resultados esperados.

El trabajo hecho por Asonormando deja ver todas las bondades por que en los años de trabajo ya es posible ver los avances y las mejoras en las pequeñas ganaderías que muestran con el proyecto, un promedio de hembras de 2.6 o 2.7 por predio.

Las iniciativas deben venir de la mano del sector privado, de las asociaciones para poder llegar a esos pequeños productores que están viendo los favores de hacer mejoramiento genético. Colombia, dijo es un mercado muy grande y por eso, con eficiencia y laboriosidad hay que llegarle.

 

La globalización, una oportunidad

 

Imagen de-JackieLou-DL-en-Pixabay

 

El contexto internacional y las opciones que se van abriendo en los diferentes mercados se torna como un reto grande que invita a estar muy aterrizados en el tema, porque el 80 por ciento de las áreas ganaderas de Colombia o algo más, están en trópico bajo y así mismo ese porcentaje está representado por la raza cebuina, totalmente acondicionada a las sabanas y llanuras del país.

Mejorar la calidad, señaló, es posible con algún tipo de cruzamiento de cebuinos con razas Bos Taurus como el normando y optimar con eso la calidad de la carne. Es importante decir que en las zonas altas se está fortaleciendo el proceso de ceba de los bovinos Normando habida cuenta de las exportaciones de ganado criado en trópico bajo, disparadas a toda vista, un contexto que abre una puerta grande, y ante ese escenario, el Normando puede suplir el déficit de carne con toda la contundencia en los centros de consumo.

Con el Normando, un ganado de doble propósito, buena fertilidad, excelente longevidad y enorme reproducción hay expectativas muy grandes para crecer, lo que hace pensar en que puede aumentar el número de criadores y por consiguiente el número de cabezas de una raza altamente rentable y prospectiva, no en vano una vaca de ocho lactancias que va a carne produce una canal de mayor rendimiento.

Para el Director Técnico de Asonormando, Alejandro Garavito Henao, es clave fortalecer la raza en su nicho más importante que son las zonas más apartadas y las tierras altas de montaña en donde el vacuno prospera con un decidido mejoramiento genético.

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