Sábado, 02 Julio 2022 02:05

Enciso, Santander: Del tabaco rubio a una agricultura diversa e iluminada

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Los agricultores están muy preocupados porque los costos de producción se dispararon tan exageradamente que muchos ya están pensando si se le miden a nuevas siembras. ¿La nueva vía una amenaza?

El municipio de Enciso hace parte de la próspera provincia de García Rovira en Santander y fue fundado el nueve de agosto de 1773, en momentos en que la corona española sacaba todo el provecho de las riquezas del Nuevo Reino de Granada, además de un entorno espectacular y diverso, pletórico de especies de flora y fauna que hacían parte de un paisaje de ensueño, el de las muy altivas y señoriales montañas santandereanas.

Este municipio pequeño, pero encantador, tiene una población de 3.323 habitantes en promedio, que gozan de una altitud aproximada a los 1.484 metros sobre el nivel del mar. La tierra que cautivó a su fundador Juan de Enciso resultaba tan grata en la campaña libertadora que el General Simón Bolívar, la visitó en siete oportunidades.

Los encisanos son gente buena y trabajadora que apostó hace unas décadas por las rentables siembras de tabaco, sin embargo, el negocio decayó por las cesiones de activos hechos a las más reconocidas comercializadoras, operaciones en donde las emblemáticas marcas fueron cedidas al gran capital internacional que a su vez optó por reducir sus compras de hoja frente a la campaña que restringía el consumo de cigarrillos.

Resulta más que grato llegar a García Rovira, el ingreso se hace por el Norte de Boyacá y al alcanzar la cálida Soata, el camino conduce al norte, a las recias tierras santandereanas en donde Capitanejo da la bienvenida con un sol intenso bajo el cual es fácil encontrar todo tipo de oferta turística y gastronómica, no en vano dicen que allí en ese municipio se come el mejor cabrito.

Al salir de allí transitamos por la orilla del río Servitá que baja imponente de Cerrito hacia la también abrigada y enamoradora población de Enciso. En el recorrido llama la atención que en el punto de Quebradera muy cerca a Capitanejo el rio da un reversazo, pues su corriente que va camino a Enciso, súbitamente se devuelve, algo muy extraño.

Llega a la memoria de los habitantes de Enciso los terribles tiempos de la violencia cuando los ranchos de paja, humildes por demás, eran quemados y borrados del mapa. La intensidad del conflicto en los años 50 llegó a tal extremo que los encisanos huyeron a los municipios de Concepción y Cerrito, conocidos por su empatía con el liberalismo.

Enciso es tierra de mitos y leyendas, existen narradores que aseguran que en las noches camina la llorona o “verrionda” como se le dice por estos lados al famoso espanto, digno de un Grammy en Latinoamérica. Igual asusta la mano peluda del colegio José de Ferro y una que otra alma en pena cuando taciturna busca resguardo en la iglesia, precisamente en plena madrugada. Por ahí me dijeron que vuelan en las noches gélidas y oscuras, las brujas convertidas en diferentes animales, igual con escondrijos porque aseguran que la sal y los conjuros espantan las cáusticas, medrosas y temerosas hechiceras.

 

Enciso, agricultura de raíz, tierra de maíz

 

Los campos prosperan por el espíritu agrícola de los nacidos bajo el cielo de Enciso, no importa el clima o las condiciones, los cultivadores ponen semilla en la tierra sin importar la geografía, sitios planos o en las retadoras montañas, pero lo cierto es que logran unos rendimientos admirables. Por estos días las nubes han estado oscuras y cargadas de lluvia, permiten momentos de sol mientras galantean con los picos de los altozanos santandereanos para luego dejar caer agua a cantaros, como su fuese el llanto de los lugareños que ven impávidos crecer los costos de producción, un evento que le pone alas a la rentabilidad que migra a sitios desconocidos.

Actualmente el municipio saca a flote todo el potencial de sus tierras fértiles y generosas con cultivos de frijol, maíz, melón, tomate, pimentón, habichuela, arveja, cítricos, aguacate, caña panelera, algo de sábila y otros bienes agrícolas. Hay que destacar que al igual que su ganadería, los labriegos hacen su mejor oficio en tres contextos de trópico, alto medio y bajo, los tres con inmejorables opciones agrícolas y pecuarias.

En el momento presente hay más de ocho productos que lideran la producción local, pero los campesinos han incrementado en pequeñas extensiones las siembras de maíz y frijol, aunque en este aspecto debe reconocerse que los hijos de Enciso y García Rovira son expertos en hacer de sus pequeños predios, grandes empresas, ya que tienen la eficiencia como eslogan. Últimamente llegó una inquietud por la minería y la población empezó a mostrar mayor dinámica por la extracción de carbón, de muy buenas condiciones en la afamada provincia y que ha dejado unos ingresos bastante afortunados en tiempos de dificultad.

Una peculiaridad en este viaje es que fue posible ver caras ilusionadas y aferradas a una nueva agricultura, esa que devolverá la rentabilidad y permitirá reavivar un sector que estuvo postrado durante años por las importaciones masivas de alimentos que en condiciones normales puede aprovisionar el empresario colombiano de la ruralidad, un valiente que también ofrece empleo, crecimiento y perspectiva.

Por la vía entre Capitanejo y Enciso, con un calor intenso y un sol radiante es fácil observar formaciones subxerofíticas, es decir de baja humedad, pocas precipitaciones, elevadas temperaturas y vientos fuertes que se registran con climas muy cálidos, superiores a los 24 grados centígrados. En este tipo de superficie es común encontrar vegetación con espinos, plantas con hojas angostas y todo un paraíso para los cabros que encuentran alimento en lo improbable.

El bonito Enciso tiene un muy acertado eslogan, “Productivo, turístico y cultural”, el que anuncia la llegada al casco urbano en donde propios y extraños encuentran clima, entorno y gente amable.

 

 

En diálogo con Diariolaeconomia.com, la Gestora Social de Enciso Johana Blanco Hernández, aseguró que, el municipio supo dar el salto del tabaco a otras actividades económicas agropecuarias, una transición que no fue fácil habida cuenta que los tabacaleros tenían un muy buen nivel de vida con las ventas hechas a la Compañía Colombia de Tabaco, Coltabaco, empresa creada en 1919 y llegó a absorber el 35 por ciento de la hoja de tabaco, pues no en vano tuvo 35 oficinas en toda Colombia.

Después de la Guerra de los Mil Días la cual se desarrolló entre 1899 y 1902, el país, y esencialmente Santander, quedó en una situación económica lamentable que encontró apoyo y camino a su recuperación con la siembra de tabaco y la elaboración de cigarrillos, una actividad preponderante desde los años 50 en Bucaramanga, Piedecuesta y Zapatoca, empero, igual de vital en la Provincia de García Rovira.

En opinión de la funcionaria la población reaccionó a la caída del tabaco y halló respuesta en el maíz, el frijol, los frutales y algunos lácteos.

La tierra, apuntó Hernández, ha resultado muy propicia para la agricultura en sus tres escenarios de trópico, razón por la cual es muy fácil encontrar frutales de tierra fría como la mora, curuba y lulo. En la parte media es común la actividad frutícola con aguacate, naranja y limón.

El municipio tiene en su casco urbano una temperatura de 23 grados centígrados que invita al turismo, las caminatas ecológicas y el deporte de aventura. La gran fiesta de Enciso es la celebración del Corpus Cristi, en donde la gente del campo baja con sus productos para que sean bendecidos por el sacerdote luego de una especial y solemne misa. La jornada es especial porque hay espacio para las ventas, pero igual para la donación que usualmente beneficia al asilo de Málaga.

La presencia del Nazareno en la eucaristía es motivo de regocijo en Enciso y por ello la Iglesia de Jesús Nazareno de fachada blanca y estructura pomposa suele colmarse de fe y aprecio entre los labriegos del municipio que cierran sus ojos y viajan al anhelo y el perdón de la mano del Todo Poderoso con las palabras clericales de agradecimiento, así como de súplica por la bonanza, todo un escenario de júbilo y pasión para quienes desde el catolicismo ponen en la gracia de la bíblica la esperanza por buenas siembras y mejores cosechas.

En la muy respetable exhibición sacra hecha en un magnífico altar, se cumple la representación sublime del cuerpo y la sangre de Cristo. Son también imperdibles la Semana Santa y en septiembre la conmemoración a “Mi Padre Jesús”.

 

 

Quienes quieren visitar Enciso y disfrutar de sus encantos pueden hacerlo fácilmente desde Bucaramanga, Cúcuta, Tunja, el Norte de Boyacá o desde cualquier parte de Colombia viajando a Bogotá y conectar vía terrestre con el municipio en las dos empresas que prestan el servicio para la región, Cotrans y la línea Concorde, Enciso en especial es una localidad en donde opera Cotrans.

 

“Esta es tierra de gente feliz, trabajadora, humilde y fascinada con las fiestas que se hacen muy particulares por el clima, ya que no es muy caliente ni muy frío, una temperatura que mantiene a la gente sana y longeva, pues resulta normal ver gente entera de 90 y 100 años. Hoy vemos una población creciendo, en donde es visible la inversión y las apuestas por un mayor desarrollo, por cuanto hay expectativas formidables en finca raíz, turismo y agricultura”, declaró la señora Johana Blanco Hernández.

 

Los capitales están tocando puertas, dijo, y hay entusiasmo en vista que llegó un capitalista de Australia y al parecer quedó prendado con una región afable que produce embeleso y torpor.

Los analistas y cronistas dicen que Enciso pudo estar ubicado en un valle, pero su fundador lo hizo en la parte alta de la montaña, al parecer pensando en la quebrada de Barrueto, una tendencia del urbanismo español de la época, que veía en el agua el río como eje articulador.

A criterio de la Gestora Social, Enciso ofrece una gastronomía muy especial y basada en el maíz, es por eso por lo que se puede conseguir un buen mute, una arepa de maíz pelado, cabrito en todas sus presentaciones, arepa liuda, tamales y queso cochagueño, fabricado en la vereda Cochagá bajo estrictas medidas de elaboración. No se puede quedar por fuera la arepa de borona o el batidillo que es extraído del viejo trapiche que aún opera en los alrededores de Enciso.

Hay muchas razones para viajar a Enciso, enamorarse y quedarse, es una tierra tranquila, sonriente y emprendedora. Existen lugares paradisiacos como el chorreron del indio, la loma de la Cruz, la laguna la Brígida en la vereda Cochagá, cascadas en el sector de Cortaderas y un mirador sencillamente espectacular en la vereda de Agua Blanca, un balcón natural para contemplar los momentos del río Servitá.

Las autoridades de Enciso son conscientes que vienen nuevos aires en la agricultura y saben que la producción eventualmente crecerá porque hay dos mercados por abastecer, Colombia y Venezuela de darse la apertura de la frontera y la puesta en marcha del mercado natural de los colombianos del oriente. Amén de las proyecciones persiste la preocupación por los altos costos de los insumos que están llegando a tasas insostenibles, más con un modelo de siembra conocido como aparcería o predio en arriendo que se paga con cosecha, un escenario que resta utilidad y margen.

Por los costos elevados de los insumos, muchos de los lotes están siendo destinados a los pastos y la producción de leche con razas bovinas adecuadas.

 

“La situación lleva a buscar opciones como la orgánico-mineral o microbiológica para hacer rendir el insumo químico que se ha vuelto tan costoso. El otro mensaje es que producir comida se ha vuelto buen negocio y que por lo tanto viene el ciclo agrícola con el nuevo Gobierno del que se espera todo el apoyo para el cultivo de alimentos de ciclo corto, pues hay preocupación por el hambre que ya campea en los labrantíos del país, sitios en donde por caída en el ingreso, la desnutrición es notoria”, agregó Blanco Hernández.

 

 

Expuso que hay desafíos en bienes públicos e infraestructura, sin embargo, apuntalando a enérgicas, oportunas y planeadas inyecciones de recurso económico en ciencia, tecnología e investigación, pues se necesitan mejores semillas, con mayor rendimiento y todo lo que conlleve a la eficiencia en riego y uso de nutrientes, igual en eficacia en recolección y pos cosecha.

Es Enciso terruño creyente, su patrón, nombre de la iglesia, resultó de marca mayor, “Jesús Nazareno”, ese al que los feligreses acuden con respeto, temor y esperanza porque como en Colombia todo llega de manera súbita y las soluciones son increíblemente esperadas del Altísimo, en los gobiernos nadie cree. La población es artística y no pierde sus tradiciones, hay música de cuerda, coplas, danza y muchas actividades culturales inherentes a la población.

En diciembre el fútbol es protagonista con la realización de la Copa Navideña en la que participan más de 40 equipos de la región, certamen al que asisten más de 15 años, un campeonato que lleva buen ejemplo y opciones de diversión a niños y jóvenes.

 

“No menos importantes son las escuelas de música, aquí hay apego por la guitarra, el tiple y el requinto, la verdad nos gusta mucho bailar, los encisanos somos gente alegre, de disfrutar hasta el amanecer”, anotó.

 

Sobre el remoquete de “cotudos”, la funcionaria dijo que precisamente el cuento de los cotudos es eso, puro cuento.

 

Empresas de transporte de la región, por desarrollo, seriamente amenazadas

 

 

Enciso y la Provincia de García Rovira están a la expectativa, porque de algo muy malo se pasó a la fortuna, ya que la vía central Cúcuta-Bogotá es, después de una larga espera, prácticamente una realidad, situación buena para los comerciantes, turistas y habitantes, pero inquietante para las empresas tradicionales como Concorde y Cotrans.

En opinión del Secretario de Gobierno de Enciso, William Suárez, el proyecto que estaba estancado recibió oxigeno del Gobierno y con la adjudicación hecha a Latinco S.A, un consorcio que desarrolló en un 80 por ciento la Troncal del Norte. Nuevamente llegó la empresa, con maquinaria y equipo para darle punto final a la vía puesto que la firma termina de pavimentar sitios complejos como el páramo de almorzadero, trabajos que van a buen ritmo, al igual que la repavimentación entre Duitama y Presidente en Norte de Santander.

Los jarillones o muros de contención avanzan, unos fueron terminados y las obras van a una velocidad vertiginosa, todo listo para aplicar concreto y así acelerar la habilitación plena de la vía, es decir entregar el trabajo en su entera dimensión.

 

“Yo creo que es muy factible que todo esto impacte las emblemáticas compañías del transporte en García Rovira, puesto que hay grandes empresas como Los Libertadores que siguen creciendo y buscando expansión y nuevas rutas. Es notorio que tiene toda la intensión de hacer uso del corredor vial. La meta de la firma boyacense sería sin duda la troncal Central del Norte que une a Cúcuta con Bogotá, pasando por la región”, dijo el Secretario de Gobierno de Enciso.

 

La ruta es llamativa porque acorta la distancia en 300 kilómetros aproximadamente, es decir ahorro en llantas, combustible y quipo, un favor en tiempos de austeridad. La ruta podría darles una mano a los comerciantes y empresarios de García Rovira porque habrá dinámica en la zona con la eventual apertura de la frontera con Venezuela.

William Suárez dijo que hay oficio en la administración municipal, ya que se sigue gestionando con las diferentes instancias departamentales y nacionales con el fin de lograr mejor desarrollo y parte de ese salto, indicó, se da con la implementación de placa Huella, una solución para la movilidad de las veredas y uno de los proyectos que el señor Alcalde quiere llevar a feliz término o dejar lo más avanzado posible.

Lamentó que en una zona montañosa en donde se hace agricultura con ingentes esfuerzos no hay trabajo ni recursos para optimizar las vías de la productividad.

 

“Es doloroso ver que muy poco se hace en gobernaciones o en el mismo ejecutivo por las zonas rurales que en pleno siglo XXI siguen empobrecidas, con caminos de herradura y sin oportunidad competitiva”, expresó Suárez.

 

La alcaldía avanza en remodelación, construcción de canchas e implementación de soluciones y mejoras urbanas.

 

 

La administración celebró la llegada de nuevas familias que están invirtiendo en agricultura por la calidad de tierras y el buen aprovisionamiento de agua, recalcó que muchos productos se quedan en la finca por falta de vías, pues no todo lo pueden hacer las mulas.

Del tabaco quedó tan solo un pequeño cultivo que abraza a diez fincas que producen una hoja de rubio especial tipo exportación, muy apetecido por las firmas multinacionales que fabrican cigarrillos, pero comparado con el pasado, ese renglón se fue al camposanto.

Los municipios, concluyó el funcionario, deberían recibir de manera directa los recursos del Gobierno Central porque hay problemas de distribución y equidad. Cuestionó que la burocracia se queda con la plata y los municipios con los proyectos, algo totalmente injusto con la población.

 

Los campesinos están angustiados

Pedro Jesús Barón Castañeda, es un agricultor de Enciso que expresa su preocupación por que ve con mucha dificultad hacer agricultura rentable.

Dijo que hay un daño paralelo en vista que la Provincia de García Rovira sigue aislada, pues la vía a Bucaramanga por la ruta de Los Curos es todo un riesgo y posiblemente el mayor de los martirios, un tema lamentable porque aparta sin la más tibia intensión de acercamiento a una región altamente productiva. Explicó que esa situación aleja las posibilidades provincianas, puesto que el transporte se encarece y con ello lo que ya es difícil de adquirir, insumos y bienes para el agro.

 

“Duramos 50 años sembrando tabaco, las multinacionales se fueron y quedamos absolutamente a la deriva porque no teníamos cultivos alternativos para subsistir, además todos los jóvenes que estaban en el campo partieron para la ciudad porque no había trabajo ni nada rentable que hacer, no hubo como convencer a la gente de que se quedara”, apuntó Barón Castañeda.

 

Demandó capacitación como la hecha por Fenalce, proyectos y el aporte técnico del Gobierno. Instó a las altas esferas a mirar Enciso y García Rovira en donde los suelos son muy fértiles y propiciadores de riqueza.

En ganadería, anotó que las razas criollas ayudan, pero reclamó mejores opciones genéticas para cruzamiento.
Consideró urgente hacer estudio de suelos para saber con certeza el potencial de las tierras y evitar baldíos.

El agricultor siembra maíz, frijol y otros productos, los que obtiene con dificultad porque el bulto de abono que valía 80.000 pesos pasó a 250.000, la urea que valía 80.000 se consigue hoy en 240.000 pesos, algo inalcanzable para García Rovira por el transporte.

Confió en la propuesta del Presidente electo Gustavo Petro en el sentido de reactivar el campo, ya que urge mayor productividad, pero asistencia técnica, apoyo, crédito barato y todo por recuperar terreno en rentabilidad.

 

“Necesitamos una reforma agraria seria y real para hacer de los campos verdaderas industrias, pero no podemos seguir con los peladeros a los que nos acostumbraron por falta de iniciativa y política agraria de Estado”, dijo el labriego de 62 años.

 

Mujeres agrícolas de Enciso no bajan la guardia

 

 

La agricultora Sirley Rojas afirmó que el campo actualmente está lleno de inconvenientes, dudas y acertijos porque todo encareció sin límite o techo, y producir se hizo imposible. El galón de herbicida que compraba a 70.000 pesos no baja a la fecha de 150.000 pesos.

Esta mujer trabajadora siembra frijol y maíz en un predio de dos hectáreas que producen y siguen activas en la agricultura, empero la empresaria manifestó que las vías siguen siendo una gran deuda con el campesinado.

 

“La agricultura deberíamos disfrutarla, pero tristemente se sufre, y mucho. Hoy no hay precios, mano de obra ni vías, en síntesis, la agricultura colombiana se ubica en el peor de los mundos. Después de mucho trabajo e inversión las ganancias no se ven y eso pesa en los hogares campesinos”, sostuvo Rojas.

 

No es poca la nostalgia que invade el alma al abandonar el muy bonito y confortable Hotel Enciso, una estructura esquinera, vetusta en su fachada, pero totalmente moderna en su interior. Un sitio fundado hace 13 años con varios matices, buena mesa, amabilidad permanente, una asombrosa amplitud y espacios en donde el turista pasa momentos apacibles e insospechados, hay en ese interior áreas temáticas y muy definidas. Pasar el límite entre el coqueto sitio y la calle hace que quien retorna a su lugar de origen sienta que abandona su casa. Finalmente, una mirada a la parroquia, al parque y a sus calles para subir al auto y partir dejando el corazón en una población que deja las mejores sensaciones.

 

 

Este es Enciso, el bello pueblo de García Rovira, un sitio celestial y célebre en donde las cosas buenas pasan, un lugar de amabilidad, gourmet, agricultura, ganadería y grandes sueños. Allí hasta el humor está a flor de piel, algunos muy de la localidad se dieron el lujo de salir con la señorita Santander, lo que narraron después de un rato es que no era la reina departamental sino la hija de don Benedicto, la señora Cecilia Santander, una distinguida dama del municipio.

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