Miércoles, 13 Mayo 2015 14:39

Urge recuperar la institucionalidad cafetera: Gómez Estrada

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El gremio cafetero no pasa por un buen momento y con la renuncia de Genaro Muñoz se abre paso la unión del sector.Vienen grandes reformas.

El experto en temas de café, Mario Gómez Estrada, le dijo a Diariolaeconomia.com que la renuncia del Gerente General de la Federación Nacional de Cafeteros de Colombia, Genaro Muñoz, es una buena noticia porque le pone fin a una división preocupante que no le hacía bien al gremio cafetero.

En su análisis sobre el tema que tiene al país cafetero en vilo, Gómez Estrada dijo que lamentablemente desde el comienzo, Muñoz no contó con el respaldo de la totalidad de los cafeteros como siempre pasó con los otros gerentes.

“Los gerentes anteriores a Muñoz siempre fueron elegidos por unanimidad y habían gobernado con el apoyo de los cafeteros, pero en esta ocasión hubo unos comités grandes que jamás estuvieron, no con la gestión del gerente, sino de la manera como llegó”, explicó Gómez Estrada.

Quien fuera Representante por Caldas ante el Comité Nacional de Cafeteros, agregó que todo lo anterior fue malo para el gremio, entre otras cosas porque le gustaba manejar la división por el adagio aquel que dice, “Divide y reinarás”.

Indicó que algunos comités de cafeteros, entre 60 y 70 por ciento de estos, apoyaban a Muñoz. Esos comités le daban algo más del 50 por ciento, pero que desde el punto de vista de la producción no reflejaba un respaldo total.

“Los comités que más producen y los que más han participado en el quehacer diario de la Federación de Cafeteros, no estuvieron nunca contentos, entonces desde ese punto de vista la noticia es buena, entre otras cosas, porque la situación de la caficultura en este momento es desesperadamente grave”, declaró el señor, Gómez Estrada.

Explicó que nuevamente el precio está por debajo de los costos de producción lo cual golpea fuertemente la economía con el respectivo impacto social porque de la actividad cafetera depende mucha gente de manera directa e indirectamente.

Las más de 500.000 familias cafeteras no soportan más balances deficitarios porque esto afecta aún más el grave problema fiscal que tiene Colombia. “Ahí la unión del gremio es urgente y cualquiera sea el origen de las personas que salgan de candidatas o que el mismo gremio escoja, deben llegar por unanimidad para darle todo el respaldo al nuevo gerente para que tenga toda la vocería y pueda hablar con toda claridad con el gobierno”.

Anotó que es perentorio para el gremio explorar y buscar nuevas políticas cafeteras hacia el futuro para evitar las presentes dificultades y poder así, al unísono, poder catapultar la economía cafetera y hacerla viable.

Insistió en que a quien llegue hay que desearle toda la suerte, toda la tranquilidad y todo el buen juicio para que no se equivoque y para que lo que haga o gestione esté respaldado por el gremio en común acuerdo. “Ahí está la posibilidad de que este escenario tan sombrío mejore, además porque permite la reconstrucción de la institucionalidad que se ha destruido mucho por semejante división”.

Expuso que la aparición de grupos como Unidad Cafetera, Dignidad Cafetera y otros de gran respetabilidad ya tienen ingreso a la Federación permitiendo refrescar la institucionalidad. “Esta situación que tenía maltrecha la caficultura y dividido al gremio alrededor de la presencia de un director de orquesta que estaba atornillado, tenía que superarse para volver a la credibilidad, la confianza, la importancia y la respetabilidad de las que gozó el gremio”.

Aseveró que si bien los problemas del café los soluciona quien sabe de café y quien viene de esta cultura, requiere de una férrea institucionalidad que converse de tú a tú con el gobierno y que sirva de interlocutor válido para llegar a unas políticas puntuales que muy seguramente se tendrán que tomar.

“El gran reto del nuevo gerente es reconstruir la unidad, lo cual es muy importante porque hubo una división que duró muchos años, escenario que no era bueno porque se perdió liderazgo en una Federación que fue el gremio socialmente más importante del país y el gran productor de demanda lo cual seguirá haciendo así. Vendrán modificaciones en la caficultura como muy seguramente se le tienen que hacer al resto de la política agraria del país para retomar la importancia del pasado”, apuntó.

Mal los precios

Uno de los grandes líos de la caficultura es la pérdida sostenida de rentabilidad porque los productores reportan costos de producción superiores a los de venta.

A la fecha el precio de sustentación, fijado en 700.000 pesos es considerado como trasnochado por los caficultores que ya reportan un 12 por ciento de menor ingreso frente a lo que cuesta producir la carga de café.

“Esta semana hubo precios de 62.000 pesos por arroba y eso significa pérdida y malos augurios porque vienen quiebras en los productores y abandono de la caficultura lo cual resultaría lamentable ahora que fue posible recuperar la producción. Esta es una política buena que hay que reconocerle a Genaro Muñoz”, indicó Gómez.

Para el experto en caficultura la actividad debe ser justa y rentable para poder iniciar la reconstrucción de la actividad cafetera en Colombia.

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